31 mayo 2012

John Bonham


El 31 de mayo de 1948 nació en Redditch (Inglaterra) el músico John Bonham, conocido por haber sido el baterista de Led Zeppelin y considerado para muchos el mejor de la historia del rock. Aún hoy, 35 años después de su desaparición, sigue figurando como el mejor baterista de rock en numerosas listas. Murió a los 32 años en septiembre de 1980 mientras dormía tras una descomunal borrachera de Vodka.

Uno de sus admiradores, Roger Taylor de Queen dijo: "Fue el más grande de todos los tiempos. Hizo cosas que nadie había imaginado que se pudieran realizar con una batería. Supo sacar el mejor sonido de su instrumento, que sonaba inmenso con sólo un bombo. Era tan rápido con él que lograba más con solo un bombo que muchos otros con dos. Poseía una técnica extraordinaria y un feeling para el rock and roll inigualable"

Marin Marais


El 31 de mayo de 1656 nació el compositor y violagambista francés nacido en París, Marin Marais, una de las figuras más destacadas de la floreciente escuela francesa de “viola da gamba” que surgió a final del XVII y se desarrolló a lo largo del siglo siguiente, discípulo de Jean-Baptiste Lully y de Monsieur de Sainte-Colombe, ha sido durante tres siglos modelo de excelencia y fuente de exquisito deleite musical tanto para los profesionales como para los aficionados a la música.

Su gran destreza al tocar la viola da gamba le llevó en 1676 a dirigirse a Versalles para actuar como violista en la corte francesa de Luis XIV. Destacó en ese puesto y en los años siguientes fue nombrado “violista Regular de la Casa del Rey” y allí permaneció hasta su retirada en 1725. Marais desarrolló la viola a su más alto grado de perfección, y lo que aún es más importante, expandió todas sus posibilidades y capacidades de generar belleza. 

“No llegarás a saber qué es la música, ni para qué existe. Para saber esto es necesario huir del mundo y de su ostentación. Recluirse, buscarse,... callar”, fueron las palabras su profesor Lully. Y años después Marin Marais se recluirá en una cabaña durante mucho tiempo en busca de esa música. Tuvo 19 hijos, muchos de ellos músicos reconocidos. Murió en París en 1728.
Es el compositor más prolífico de música para viola da gamba (500 composiciones) y sus obras más importantes para éste instrumento fueron publicadas en cinco colecciones, cinco libros de "Pièces de viole", entre 1686 y 1725. Su catálogo de obras incluye también óperas, quizás la más conocida es “Alcyone” (1706) por su “Escena de la tempestad” (Le Concert des Nations & Jordi Savall)

Obras destacables
-Las piezas para viola están reunidas en cinco libros:
1) Primer libro de piezas de viola (1686):
Piezas a una y dos violas (1686), “Chaconna” (Le Concert des Nations & Jordi Savall);
Bajo continuo de piezas de una y dos violas, además de piezas en partes separadas (1689);
2) Segundo libro de piezas de viola (1701)
- Suite En Mi Minor: “Tombeau Po' Mr. De Ste. Colombe”, (Jordi Savall, viola da gamba; bajo - Pierre Hantaï, clave; Rolf Lislevand y Xabier Díaz-Latorre, tiorba y guitarra barroca y Philippe Pierlot, viola da gamba bajo)
- Suite No. 4 en Si Menor: “Allemande" (Jordi Savall & Le concert de Nations)


- "Plainte: Lentement" (Sophie Watillon, Friederike Heumann, Xavier Diaz, Evangelina Mascardi & Luca Guglielmi)
- “Gran Ballet” (Sophie Watillon, viola de gamba)

4) Cuarto libro con piezas a una y tres violas (1717)
- “La Reveuse” (Mieneke van der Velden - Viola da Gamba & Glen Wilson – clavicordio)
5) Quinto libro de piezas para viola (1725).
- “Chacona” (Josh Cheatham -viola da gamba, Julien Léonard -viola da gamba, Skip Sempé -clavicordio);
- "Suitte D'Un Gout Étranger" - Allemande "La Superbe" (Jordi Savall y Ton Koopman)

Tríos
Es uno de los primeros compositores franceses que aborda el género de las piezas para trío:
“Piezas para trío de flautas, violín, viola y bajo continuo” (1692)
- “Preludio” (Federico Maria Sardelli y Ugo Galasso, flautas, Giulia Nuti, claviceébalo, Simone Vallerotonda, tiorba & Bettina Hoffmann, viola da gamba).
- Suite en Do menor Plainte (Jérôme Hantaï, viola da gamba)
- “La Gamme et autres morceaux de symphonie pour le violon, la viole et le clavecín” (1723): “Sonnerie de Ste-Geneviève du Mont-de-Paris” (Ensemble les Nouveaux Caractères & dir. Sébastien d'Hérin)

Las tragedias en música (u óperas)
“Alcide”(1693);
“Ariane et Bacchus” (1696);
“Alcyone” (1706) - “Airs Pour Les Matelots Et Les Tritons - Marche Pour Les Matelots" . 4ª Suite, Acto 3. (Le Concert des Nations & Jordi Savall, dir.)
“Sémélé” (1709) - “Chacona” (Le Concert Spirituel & Herve Niquet)


Anécdota
Podremos decir que nunca habremos visto hombre más agradecido a su médico que el compositor Marin Marais que, tras haber sobrevivido a una operación de extirpación de cálculos en la vejiga, en la que la mortalidad superaba el 60%, escribió una pieza para viola titulada “Le Tableau de l’Operation de la Taille” (Modo Antiquo & Bettina Hoffmann) en la que se describe cómo se desarrollaba la operación, para la cual eran necesarias cuatro personas que debían sujetar al paciente, ya que todo se realizaba sin anestesia. Marais recrea cómo se realizaba la incisión y se introducía un catéter metálico hasta sacar la piedra con un fórceps.

Marais en el cine
Una de las bazas fundamentales del film “Tous les matins du monde” (1991) es, como no podía ser menos, la música de su banda sonora, interpretada por uno de los virtuosos de la corriente historicista, el violagambista catalán Jordi Savall. La base de la misma, lógicamente son las composiciones de Sainte-Colombe y Marais, de este último se aprovecha para incluir su obra más popular, la "Sonnerie de Sainte Genèvieve", ensayada por sus discípulos al comienzo de la película.

También aparecen sus conocidas variaciones sobre las "Folies d'Espagne" (Improvisación), pues son lo que toca cuando Sainte-Colombe le pide que improvise sobre esa famosa melodía. Debe destacarse también la escena donde se ve a la orquesta de Versalles interpretando la Marcha del "Burgués Gentilhombre" de Lully bajo la dirección de Marais, quien usa como "batuta" un bastón del mismo tipo del que, según cuentan las crónicas, causó la muerte al propio Lully, al clavárselo en un pie, y provocarle la gangrena.

Una de las escenas más conmovedoras del film es cuando Sainte Colombe toca la viola de gamba, llorando al recordar a su mujer tras quedar viudo. El argumento de la película cuenta la historia de la relación entre el anciano Monsieur de Sainte-Colombe, sumido en una profunda melancolía por la muerte de su mujer, y el todavía joven Marin Marais, decidido a ser su discípulo para perfeccionar el uso de la viola, y que a su vez mantiene una relación con su hija. Los músicos que acompañan a Savall en la banda original del film son: Fabio Biondi, Christophe Coin, Montserrat Figueras, Maria Cristina Kiehr, Rolf Lislevand, Pierre Hantaï, Jérôme Hantaï.

30 mayo 2012

Benny Goodman


El 30 de mayo de 1909 nació en Chicago el director de orquesta y clarinetista de jazz norteamericano Benny Goodman. Fue, según Bill Barol en Newsweek: "el único músico de jazz blanco que llego a ser el mejor en su instrumento" y el primero de los grandes directores de la década de los treinta que consiguió fama internacinoal. Con una combinación de buenos contactos, un grandísimo talento y bastante suerte, no dejó escapar una serie de oportunidades entre 1934 y 1935 que culminaron en un cambio de la música en EEUU, recibiendo Benny el apodo de 'Rey del Swing'.

Benny Goodman
El noveno de doce hermanos, Benny se crió en un ambiente pobre. Sin embargo, sus padres hicieron lo posible por ofrecerles educación a todos sus hijos. Cuando su padre -sastre de profesión- advirtió que en la sinagoga de su barrio impartían clases de música y alquilaban instrumentos a precios muy económicos, decidió enviar allí a Benny y dos de sus hermanos. Su hermano mayor llegó a casa con una tuba, el otro con una trompeta y Benny, el más pequeño, volvió con un clarinete. Recibió clases en la sinagoga primero y, después en casa de la filántropa Jane Addams, donde un miembro de la Chicago Symphony Orchestra siguió enseñándole.

Benny Goodman con Ben Pollack
Sus primeras influencias fueron los clarinetistas de Nueva Orleans que trabajaban en Chicago, especialmente Johnny Dodds, Leon Roppolo y Jimmy Noone. El progreso de Benny fue tan rápido que a los trece años ya tenía carnet del sindicato de músicos. Tocaba profesionalmente en los barcos recreativos que surcaban el lago Michigan y, en 1923 era uno de los músicos fijos de la orquesta en un salón de baile local llamdo Guyon's Paradise. Con dieciséis años viajó a Los Angeles (California) para unirse a la banda de Ben Pollack, con quien realizaría sus primeras grabaciones en 1926. En ellas se muestra seguro de sí mismo, con un suave y poderoso ataque y un sonido brillante.

Benny Goodman
En 1928 se mudó a Nueva York, donde prosperó en la radio, en directo y como sideman en las grabaciones. A pesar de que no le faltaba trabajo, la Gran Depresión también le afectó y aceptaba tocar en bailes universitarios con pequeñas bandas para obtener más ingresos, ya que Benny, tras la muerte de su padre, se encontraba a cargo de su madre. Aunque formaba parte de la escena de Jazz de Chicago y estaba influenciado por su energía, su prodigiosa técnica le permitía asumir elecciones profesionales de las que muchos de sus contemporáneos no eran capaces.

Un joven crítico y productor llamado John Hammond, se puso en contacto con Goodman y le ofreció grabaciones frecuentes y un sentido de renovada confianza para que siguiera en el camino del jazz. Tras formar su primera banda en Nueva York en 1934, ese mismo año consiguió la participación en el programa radiofónico semanal de la NBC 'Let's Dance' y luego, un contrato de grabación con RCA Victor. En 1935 una gira lo llevó al Palomar Ballroom, en California, donde su música cautivó los oídos de EEUU y el mundo. Había nacido el 'swing'


Durante 1934 y 1935 Goodman fue el primer director de orquesta blanco que llevó el espíritu del swing de las grandes orquestas negras (Chick Webb, Benny Carter, Duke Ellington y Fletcher Henderson) a la audiencia mayoritaria.

Benny Goodman & his Orchestra
Usó el modelo de Henderson, tomó prestados muchos de sus arreglos y pulió la entonación y el ataque sin asfixiar la energía rítmica. A ello le añadió sus brillantes solos de clarinete. De repente, el jazz sonaba como algo nuevo para millones de jóvenes bailarines que empezaron a escucharlo con avidez. Para cuando Benny llegó a Chicago en diciembre, todo el país estaba hablando del swing. Temas como 'One O'clock jump', 'Stompin' at the Savoy', 'Air Mail special' y 'Don't be that way' dominaban las ondas estadounidenses.

Lionel Hampton, Gene Krupa y Goodman
La llegada del swing despertó una conciencia dormida acerca del jazz, e, indirectamente sobre la raza. Al carro de Goodman se subían todos, blancos y negros, y de este modo se convirtió en el adalid del progreso social y la integración racial. Más de una década antes de que Jackie Robinson rompiera la barrera del color en el béisbol, Goodman había conseguido la integración en la música trayendo a Teddy Wilson (1935), Lionel Hampton (1936) y Charlie Christian (1939) a sus pequeños grupos.


Antes de que acabara la década, Fletcher Henderson se unió como pianista a la base de Goodman, convirtiéndose en el primer músico negro en tocar de forma regular en una orquesta blanca.

En enero de 1938, el famoso concierto de Goodman en el Carnegie Hall pareció otorgar al jazz un nuevo status y legitimidad. Aunque este concierto fue la cúspide de los primeros años de Goodman, otros logros le sucederían: la gran banda del periodo 1939-1941, con Charlie Christian y Cootie Williams; nuevos e innovadores temas con Eddie Sauter y Mel Powell y el sexteto con Red Norvo a finales de la guerra.

Helen Ward y Benny Goodman
Sus mayores éxitos en las listas durante esos años fueron: 'Moon glow' (1934), con Teddy Wilson al piano, 'Blue moon' (1935), 'It's been so long', 'Goody goody', 'The glory of love', 'These foolish times remind me of you', 'You turned the tables on me' (1936) con Helen Ward a la voz solista; 'Goodnight my love' (con Ella Fitzgerald y Harry James), 'This year's kisses' (1937), 'Let a song go out of my heart' (1938), 'This can't be love', 'And the angels sing' (1939) cantadas por Martha Tilton; 'Darn that dream' (1940) con Mildred Bailey; 'There'll be some changes made' (1941), con Louise Tobim; 'Somebody else is taking my place' y 'Jersey Bounce' (1942) con Peggy Lee; 'Taking a chance on love' (1943), con Helen Forrest; 'Gotta be this or that' (1945), en la que canta el propio Goodman y 'Symphony' (1946) con Liza Morrow.

Tras la segunda guerra mundial, Goodman lo intentó con el bebop e interpretó un concierto para clarinete de Aaron Copland, escrito para él, antes de volver -sabiamente- al estilo en el que se encontraba más cómodo. Su primera grabación clásica data de 1938, cuando registró el Quinteto de clarinete en La Mayor de Mozart con el cuarteto Budapest. Junto a Ingolf Dahl, interpretó música de cámara de Brahms, Milhaud y Debussy en los años cuarenta y en 1949, comenzó a estudiar con el clarinetista clásico Reginald Kell, quien le mostró un nuevo enfoque del instrumento. Asimismo encargó obras escritas para clarinete a los más importantes compositores del momento, muchas de las cuales son hoy parte de los repertorios standard. 'Contrasts' (Béla Bartók), Concerto para clarinete No. 2 Op 115 de Malcolm Arnold o 'Derivations for clarinet and band' de Morton Gould.

En 1955 surgió un nuevo interés en su música cuando se estrenó el film 'The Benny Goodman Story', con Steve Allen y Donna Reed en los papeles principales. El guión, poco fiel a la realidad, estaba en cierto modo basado en su vida. Lo que sí fue real, era la música. En la película aparecían varios antiguos colegas de Goodman como Ben Pollack, Gene Krupa, Lionel Hampton y Harry James.

Desde los cincuenta hasta los ochenta trabajó, en un estado de semiretiro, cuando y donde le apetecía. Como solista nunca aplicó rutinas, lo que le llevó a cierta inconsistencia. Pero a una actuación poco afortunada le seguían a menudo, como compensación, unos solos inspirados que parecían sorprender al propio Goodman tanto como al público. Para muchos que trabajaron con él, Goodman era un líder exigente; para otros un arrogante, excéntrico y autoritario personaje. Solía enviar a la última fila de la orquesta a aquellos músicos que daban una nota falsa -incluso en los ensayos- o no daban el nivel de técnica que exigía. Las vocalistas Anita O'Day y Helen Forrest recordaban amargamemnte la experiencia de trabajar con Goodman "Los veinte meses que pasé en la orquesta me parecieron veinte años", confesaba Forrest, "cuando miro atrás me parecía estar bajo cadena perpetua".

Sin embargo, Goodman estuvo acreditado como uno de los mayores responsables de la integración racial a finales de los años treinta en America. Además de aceptar músicos negros en sus bandas, rehusó actuar en los estados del Sur, en los que se mantenía la ley Jim Crow, que obligaba a la segregación racial de músicos y público. Según Ken Burns, cuando alguien le preguntó una vez por qué tocaba "con ese negrata" (refiriéndose a Teddy Wilson), Benny contestó: "Si vuelves a usar esa palabra en mi presencia, te partiré la boca". Activo musicalmente hasta el final, Benny Goodman murió en Nueva York en junio de 1986 a los 77 años.

29 mayo 2012

Erich Wolfgang Korngold


El 29 de mayo de 1897 nació en Brünn, Moravia (actualmente Brno, en la República Checa) el compositor austro-húngaro Erich Wolfgang Korngold, considerado junto a Max Steiner y Alfred Newman pionero de la música en el cine. A los cinco años tocaba el piano con su padre, a los siete componía piezas musicales y a los nueve actuó ante Gustav Mahler. Su leyenda de niño prodigio lo asemejaba a Mozart, con quien se le comparó.

Erich Wolfgang Korngold
Fue admirado por Puccini, Richard Strauss y Mahler, este último mostró su interés en ese niño que tocaba el piano de forma impecable. No era para menos, Korngold siempre fue considerado un virtuoso de ese instrumento. Su influencia más cercana fue Richard Strauss que también influyó en Max Steiner, pero cada vez era más perceptible la música de Gustav Mahler. Precisamente fue este compositor quien le recomendó estudiar música en Viena. Su primera obra publicada fué el “Trío op.1” en 1910. El prestigioso director Félix von Weingartner estrena, en 1913, su espectacular “Sinfonietta op. 5” 1/4, 2/4, 3/4, 4/4 (Dir: Gerd Albrecht), y compone su primera ópera, “Der Ring des Polykrates op. 7” (1916).

El éxito le convence para componer “Die Tote Stadt”- Marietta´s Lied (1920). En 1924 se casa con Luise von Sonnenthal y comienza a fraguar la composición de su ópera de mayor envergadura, “Das Wunder der Heliane” (1927) (Rene Kollo, Carol Neblett, Erich Leinsdorf & Münchner Rundfunkorchester) que encuentra un rechazo crítico ante el avance de obras musicalmente más audaces. La sucesiva frustación de Korngold le lleva a dedicar gran parte de sus energías al arreglo y modernización de operetas, entre otros, de Johann Strauss II.

Max Reinhardt
En 1929 Korngold conoce al escenógrafo Max Reinhardt, encuentro que tendrá capital importancia cinco años después cuando el compositor, a solicitud de Reinhardt, marcha a Hollywood para encargarse de los arreglos musicales de la partitura de Felix Mendelssohn para “El Sueño de una Noche de Verano”. El regreso, en 1935, a una Europa en plena convulsión prebélica sólo sirve para retrasarle en su trabajo en la nueva ópera que está componiendo, “Die Kathrin”- 'Ich soll ihn niemals" (Renée Fleming). Sin embargo la situación política y social en Austria es grave, y el anunciado estreno de “Die Kathrin” queda cancelado.


Korngold regresa desesperanzado a Hollywood y es allí, mientras se encuentra componiendo la partitura para “The Adventures of Robin Hood” (1938) con la que ganará su segundo Oscar, cuando Alemania se anexiona Austria y el “Anschluss”, es ya una realidad. Desde entonces, salvo algunos lieder y un par de obras corales, Korngold dedicará sus esfuerzos musicales a componer exclusivamente para el cine.

Gracias a los métodos de producción “fordianos”, Korngold puede elegir sobre qué películas quiere trabajar. De este modo, encontramos sólo veinte trabajos cinematográficos en total, la mayoría de calidad nada desdeñable, entre lo que podrían destacarse "Between two worlds" con la Rapsodia para Piano “Mother and Son” ,“Juárez”, “The Private Live of Elisabeth and Essex”, “The Sea Hawk” o “King’ Row”. Tales trabajos son considerados claves en la creación musical para cine, hasta el punto de que Korngold (junto a Max Steiner) es considerado uno de los padres de la música cinematográfica.

Korngold en 1940
La inclusión del “leitmotiv” relacionado con personajes, sucesos o elementos que se repiten en la historia, la adopción de la orquesta sinfónica (la misma de las óperas de Wagner, de Strauss o del propio Korngold) que proporciona recursos suficientemente efectistas, la preponderacia del melodismo y las armonías extrictamente tonales o la modulación eminentemente cromática, son los componentes esenciales que siempre definieron la música de Korngold y dejó impronta indeleble en la música para cine que todavía se puede apreciar en las bandas sonoras de John Barry o John Williams.

Acabada la 2ª Guerra Mundial intenta un nuevo acercamiento al mundo de la "música seria", estrenando su “Cuarteto de Cuerda Nº3 op. 34, 1/4, 2/4, 3/4, 4/4; y el “Concierto para Violín op. 35” Andante (Anne-Sophie Mutter, dir. Andre Previn & The London Symphony Orchestra), dos obras espléndidas para las que utiliza material temático extraído de sus partituras cinematográficas. En 1946 con “Deception”, de la que extraerá su “Concierto para Violoncello op. 37” (Michael Schlechtriem Cello, Philharmonie Südwestfalen), cierra su etapa en Hollywood.

Tres años más tarde regresa a Viena, donde su “Serenata Sinfónica op.39” es estrenada por Wilhelm Furtwängler; sin embargo ya nadie parece interesado en su música y regresa decepcionado a Estados Unidos dos años después, donde volcará sus energías en la composición de su última gran obra sinfónica, la “Sinfonía en Fa Sostenido Mayor op. 40” (The Philadelphia Orchestra, dir. Franz Welser-Möst). En 1954 marcha, por última vez, a Europa para el estreno de ésta última obra; tras supervisar y arreglar la música de Richard Wagner para “Magic Fire”, Korngold regresa definitivamente a Estados Unidos. En 1957, con las fuerzas ya muy mermadas pero planeando una nueva ópera, sufre una trombosis cerebral y fallece el 29 de noviembre a la edad de sesenta años.

Isaac Albéniz


El 29 de mayo de 1860 nació en Camprodón, Girona, el pianista y compositor catalán Isaac Albéniz, uno de los compositores españoles más importantes del siglo XIX, especialmente por sus obras para piano, de inspiración nacionalista y lenguaje moderno. Recibió de su hermana las primeras lecciones de piano. Su primer concierto público tuvo lugar cuando tan sólo tenía 4 años, mismo año en el que fue presentado en el teatro Romea de Barcelona. A los ocho años se traslada con su familia a Madrid, asistiendo a las clases de Mendizábal en el Conservatorio.

Albéniz en 1877
Tras estudiar piano en esta ciudad e intentar, infructuosamente, ingresar en el Conservatorio de París, prosiguió sus estudios en Madrid, adonde su familia se había trasladado en 1869. Espíritu inquieto, a los diez años se fue de casa, y recorrió varias ciudades y pueblos de Castilla organizando sus propios conciertos. Una segunda fuga, en 1872, le llevó a Buenos Aires. Protegido por el secretario particular de Alfonso XII, el conde de Morphy, Albéniz, consciente de sus carencias técnicas, pudo proseguir sus estudios en el Conservatorio de Bruselas.

Rosina Jordana y Albéniz
Año importante fue el de 1882: contrajo matrimonio con su alumna Rosina Jordana y conoció al compositor Felip Pedrell, quien dirigió su atención hacia la música popular española con la necesidad de crear una música de inspiración nacional. Fue entonces cuando Albéniz, que hasta ese momento se había distinguido por la creación de piezas salonísticas agradables y sin pretensiones para su instrumento, el piano, empezó a tener mayores ambiciones respecto a su carrera como compositor. Su estilo más característico comenzó a perfilarse con las primeras obras importantes de carácter nacionalista escritas a partir de 1885, en especial con la “Suite española” de 1886: Sevilla (Jascha Heifetz, violín y Arpad Sandor, piano); Asturias (Andrés Segovia, guitarra).


Su ideal de crear una «música nacional de acento universal» alcanzó en la suite para piano 'Iberia', su obra maestra, su más acabada expresión. Admirada por músicos como Debussy, la influencia de esta partitura sobre otros compositores nacionalistas españoles, entre ellos Falla y Granados, fue decisiva.

Ella sola basta para otorgar a Albéniz un lugar de privilegio en la música española. Aunque cultivó variados géneros, en su obra predominan las composiciones para piano. En su música para este instrumento se pueden distinguir tres épocas. En la primera, que abarca desde sus composiciones de juventud hasta aproximadamente 1880, Albéniz compone obras de carácter romántico e intimista, influidas claramente por la música de salón. Entre las principales piezas de dicha etapa cabe citar sus “Siete sonatas para piano” Tercera sonata I, II, III. (Albert Guinovart, piano) y sus tres “Suites anciennes”, además de los Seis pequeños valses” 1, 2, 3, 4, 5, 6.

Su etapa nacionalista española se abre con las cinco piezas que integran los “Cantos de España” (Preludio, Oriental, Bajo la palmera, Córdoba, Seguidillas): Oriental (Alicia de Larrocha); Córdoba; (Juliam Bream); La mayoría de las composiciones de esta segunda etapa están inscritas en la corriente de tintes andaluces denominada "alhambrismo", caracterizada por la profusión de ritmos de danzas populares y de elementos del cante jondo, así como por el uso de escalas modales como la frigia y ornamentaciones propias de la escritura para guitarra; no obstante, en algunas piezas de este período también se escuchan rasgos folclóricos de otras provincias españolas.


Otras obras incluidas dentro de este apartado son las “Doce piezas características”, la “Suite Española” y el “Concierto fantástico en La menor” I, II. (Jose Menor, piano; Carlos Checa, dir. & Orquesta Sinfónica de Xalapa).

La tercera etapa creadora de Albéniz posee resonancias impresionistas, en parte fruto de sus viajes a París y de la amistad que le unió a compositores como Debussy, máximo representante del impresionismo musical francés. Las doce piezas que componen los cuatro cuadernos de “Iberia” tienen una arquitectura compleja. La mayoría de ellas emplean ritmos característicos de danza que se alternan con un estribillo lírico de carácter vocal o copla. El primer cuaderno incluye las piezas 'Evocación', 'El puerto' (The Royal Classica Orchestra) y 'Corpus Christi en Sevilla', esta última eminentemente descriptiva.

En el segundo cuaderno se hallan las obras 'Rondeña', 'Almería' (Esteban Sánchez) y 'Triana' (Pedro Carbone), que de nuevo hacen mención a rincones andaluces. El tercer cuaderno lo inicia la pieza titulada 'El Albaicín' (en honor al barrio granadino de igual nombre), seguida de 'El Polo' (Pedro Carbone) y de 'Lavapiés', única pieza de Iberia inspirada en un lugar no andaluz.

Y por último 'Málaga', 'Jerez' (Alicia Delarrocha) y 'Eritaña', que son las tres piezas que integran el cuarto cuaderno.  Albéniz no posee una producción orquestal muy amplia, pero todas sus obras sinfónicas están dotadas de un colorido y una armonía de gran riqueza, así como de destacables innovaciones instrumentales. En ocasiones incluso integraba en la orquesta instrumentos de viento de la cobla catalana.

Respecto a su música escénica, hay que citar “Pepita Jiménez”- Maravilla: Romanza: 'Amor, Vida de Mi Vida' (Manuel Moreno-Buendia & Plácido Domingo); representada en toda Europa, fue siempre la obra favorita del compositor. En esta ópera Albéniz se aleja de la tradición wagneriana para desarrollar un lenguaje autóctono, expresivo y lírico. En cambio, en sus óperas “Henry Clifford” y “Merlin” (Coro y orquesta del Teatro Real de Madrid & dir. José De Eusebio), es patente su admiración por Wagner.
Falleció el 18 de mayo de 1909 en Cambo-les-Bains (Francia).

28 mayo 2012

T-Bone Walker


El 28 de mayo de 1910 nació en Linden (Texas) T-Bone Walker, cantante, compositor, guitarrista y pianista de blues y uno de los más importantes pioneros de la guitarra eléctrica. De hecho, fue uno de los primeros músicos de blues en usarla y darle el mismo protagonismo que, hasta entonces, sólo habían tenido los pianos y los instrumentos de viento. Sus solos fueron el fundamento de lo que se dio en llamar blues urbano, un estilo sobre el que crecieron futuros discípulos como Chuck Berry, B.B. King, Jimi Hendrix o Stevie Ray Vaughan.

Blind Lemon Jefferson
Nacido Aaron Thibeaux Walker (el apodo T-Bone es una contracción slang de su segundo nombre), a los dos años, sus padres -ambos músicos profesionales- se trasladaron a Dallas. Con trece años aprendió a tocar la guitarra y otros instrumentos de cuerdas como el ukulele, el violín, el banjo y la mandolina. Tuvo entre sus primeras influencias la música de Lonnie Johnson, Scrapper Blackwell, Leroy Carr y Blind Lemon Jefferson, todos ellos grandes estilistas de su tiempo. En sus principios, Walker hizo de lazarillo para Blind Lemon Jefferson, ayudando al guitarrista invidente a tocar ante las multitudes y pasar el sombrero. Con 16 años, Walker ya ganaba suficiente dinero en Dallas como para convertirse en músico profesional, amenizando bailes y fiestas populares.

En 1929 grabó dos singles para Columbia Records, 'Trinity river blues' y 'Wichita Falls blues' acreditado como Oak Cliff T-Bone. (Walker residía en un suburbio de Dallas llamado Oak Cliff), pero la llegada de la Gran Depresión le cerraría las puertas de los estudios de grabación durante más de diez años. Poco después, el joven Walker descubrió el jazz y la guitarra eléctrica. A través de su amigo Charlie Christian tuvo acceso a los primeros prototipos y, fascinado por el estilo de Lonnie Johnson que tocaba nota a nota, decidió perfeccionar su técnica asistiendo a clases de guitarra con el profesor de Charlie, Chuck Richardson.

Siguió tocando con una orquesta de 16 músicos formada con Lawson Brooks y en 1934 la abandonó para trasladarse a Los Angeles. Dejó su puesto en la orquesta a Charlie Christian, que daría mucho que hablar en el futuro. Walker se casó en 1935 con ida Lee y la pareja tuvo tres hijos. Se ganaba la vida en la costa Oeste tocando en pequeños combos de Los Angeles y en 1939 se unió a la Les Hite's Coton Club Orchestra como compositor, guitarrista y cantante. En este punto, es difícl asegurar quién fue el primero en usar una guitarra eléctrica, pero tanto Walker, como Christian, Eddie Durham y Floyd Smith comenzaron a verle muchas ventajas al sonido eléctrico amplificado de las guitarras. "Antes de que todo el mundo usara la amplificación, yo ya llevada un tiempo con ella. Grabé mi 'T-Bone Bues' en 1939 con Les Hite, pero ya había estado tocando unos años con la eléctrica"

Independientemente de quien fue el primero, su estilo a la guitarra lo hizo grande. "Walker posee una asombrosa originalidad y un gran poder expresivo", escribía Pete Welding en Guitar World, "con un estilo veloz, lleno de recursos armónicos y habilidad rítmica y sobre todo, tremendamente apasionante." Por si fuera poco, Walker era un consumado showman. Tocaba una Gibson de caja ancha que sostenía frente a su pecho paralela al suelo (lo que contribuía en parte a su personal sonido) y de repente se giraba y la tocaba detrás de su cabeza entre las piernas, al estilo de Charlie Patton, con los dientes o como fuera para animar al público. "Tenía esa extraña habilidad de encender a la gente manteníéndose él mismo frío y calmado".

Para cuando llegaron los años cuarenta, Walker ya se había ganado una reputación como artista y emprendió carrera en solitario. Incorporó temas de blues y R&B a su repertorio y obtuvo un hit con 'Mean old world' (1942) en Capitol Records. La mayoría de su catálogo lo grabó entre 1945 y 1948 en Black & White Records, incluido su tema más conocido, 'Call It stormy monday (But tuesday is just as bad)', probablemente uno de los temas más universales y eternos del blues, favorito de numerosos músicos como B.B. King, Eric Clapton y los Allman Brothers.

"Es como un himno; dice la verdad" comentaba el cantante Jimmy Witherspoon en The Guitar Player, "Cuenta el tipo de vida que llevan los obreros que cobran los viernes y salen los sábados de fiesta". Walker tocó en el álbum 'Evenin' de Whiterspoon y, obviamente, causó una gran impresión en el cantante. "Es de lo pocos que le confieren dignidad al blues... nadie puede igualarle". Otros temas notables de la época fueron 'Bobby Sox blues' (1946) y 'West side baby' (1948)

Entre 1950 y 1954 grabó principalmente para Imperial Records (acompañado por Dave Bartolomew). Permaneció en California durante los años cincuenta y no paró de realizar giras y conciertos. Durante esos cuatro años Walker volvió a grabar una impresionante lista de obras maestras como 'You´re my best poker hand', 'Strollin´ with bone', 'West side baby', 'Life is too short', 'I get so weary' o 'Hard way'. Pese a la enorme calidad de la mayoría de sus obras para Imperial, ninguno de estos temas tuvo el éxito comercial que se merecían.

En 1959 Atlantic Records publica uno de sus discos referencia, el soberbio 'T-Bone Blues'. Grabado en tres sesiones diferentes entre 1955 y 1957, se nos presenta un álbum que recoge diferentes estilos: muy jazz con Barney Kessel, muy blues con Junior Wells y Jimmie Rogers o muy T-Bone con su guitarra concisa y elegante. En los años sesenta su música pasó de moda y Walker vivió su peor momento. Durante toda su vida T-Bone Walker había despilfarrado grandes cantidades de dinero en mujeres, coches y guitarras y llegó a pasar serios apuros económicos.

Decidió prescindir de una banda fija y contrataba a músicos locales dondequiera que iba. En 1962 apareció junto a Memphis Slim y Willie Dixon, entre otros, en una actuación memorable en el American Folk Blues Festival. Realizó una gira por Europa que le reportó un gran éxito y acabaría volviendo al Viejo Continente unas cuantas veces más, como en 1966, cuando, formando parte del show 'Jazz at the Philarmonic' de Norman Granz, actuó en el Reino Unido.


Siguió grabando magníficos álbumes como 'I want a little girl' (1968) grabado para Delmark Records. A comienzos de los setenta, publicó 'Good Feelin' (1970) con el que consiguió su único Grammy, seguido de 'Fly Walker Airlines' en 1973, ambos producidos por Robin Hemingway.
El stress de los viajes, combinado con su afición por la bebida y el juego, a lo que habría que añadir sus malas gestiones profesionales y financieras, pudieron con él y en octubre de 1975 T-Bone Walker murió de neumonía en marzo de 1975 a los 64 años.