22 julio 2012

Franz Xaver Süssmayr


El 22 de Julio de 1766 nació en Schwanenstadt el compositor y clarinetista austriaco Franz Xaver Süssmayr, hijo de un sacristán y de una maestra. Su madre murió cuando él tenía apenas 6 años y partió de su hogar a los 13 años. Fue estudiante y cantor en un monasterio Benedictino (1779-1787) en Kremsmünster. Al cambiar su voz tiempo después, se hizo miembro de la orquesta como violinista.

Compuso principalmente música religiosa (misas y oratorios) y óperas, “Die liebe für den König” (1785), “Moses” (1792), “El turco en Italia” (1794), “Der Spiegel von Arkadien” (1794), “Soliman der Zweite” (1799) y “Das Hausgesinde” (1802).
La finalización de la obra inacabada más famosa de su maestro, el “Réquiem”, es el mayor logro de Süssmayr. Mozart comenzó a trabajar la obra un 6 de septiembre y murió el 5 de diciembre de ese mismo año (1791). Por lo tanto el Réquiem, quedó inconcluso. Fueron los últimos meses de su vida muy productivos, pero la salud tan delicada por la que atravesaba el compositor, hizo que agotaran definitivamente sus pocas fuerzas.

La viuda del compositor, Constanze, deseaba que el Requiem se acabara y fuera presentado al mundo como la última obra de su esposo. Para ello, entregó el manuscrito a Joseph Eybler, quien, aunque sí rellenó partes del borrador, no se atrevió a ir más allá de lo que el propio Mozart había sugerido. Tras pasar por varias manos, Constanze entregó finalmente el manuscrito a Franz Xaver Süssmayr, alumno de Mozart que había acompañado a la pareja en su viaje a Praga en agosto de 1791 para preparar el estreno de “La Clemenza di Tito”. Parece que Süssmayr recibió de Constanze todos los borradores, la mayoría actualmente perdidos, que ésta pudo encontrar del Réquiem.

Mozart dirigiendo el Requiem desde el lecho de muerte (Mihály Munkácsy)

Actualmente es aceptado en general, que, aunque contienen breves secciones de orquestación realizadas por una mano distinta, solo el “Introito” y el “Kyrie” fueron concluidos por Mozart. La Secuencia a excepción del “Lacrimosa”, y el “Ofertorio” son obra de Mozart en lo que respecta a la totalidad de las partes vocales y algunas de las líneas instrumentales básicas; el “Lacrimosa” quedó interrumpido tras los ocho primeros compases. No se ha conservado ningún manuscrito escrito con las partes del “Sanctus”, el “Benedictus”, el “Agnus Dei” o la “Comunión” de mano de Mozart. Por tanto estos movimientos fueron escritos por otras personas.

Mozart y Süssmayr
En la actualidad, la hipótesis más generalizada es que el Réquiem fue completado por Süssmayr. Parece ser que éste ayudó a Mozart a hacer algunos de los recitativos de sus óperas. Un análisis grafológico confirma que en la escritura del “Réquiem” intervienen cuatro personas distintas incluida Mozart. Süssmayr visitaba a menudo la casa de Mozart, recibió algunas instrucciones y esbozos del propio compositor y es el que terminó gran parte de la obra. Constanze, no dió nunca información de ningún tipo sobre el remate de la obra. Es posible que Süssmayr recibiera algún dinero por su silencio. “Breitkopf und Härtel”, la firma que publicó la primera edición del Réquiem en 1800, tendría que haber previsto un descenso en las ventas del volumen si se hubiese descubierto que la obra no había sido escrita realmente por Mozart en su totalidad.

REQUIEM K.626 de Mozart”. Hipotéticas intervenciones de Franz Xaver Süssmayr:

INTROITUS “Réquiem” (coro y soprano). Escrita íntegramente por Mozart.
KYRIE (coro) realizada por Mozart.
SEQUENTIA “Dies Irae” (orquesta y coro). Parte de coro y orquesta (cuerdas, bajo y órgano): Mozart. Orquesta (viento y percusión): Süssmayr. (Filarmónica de Berlín, director Karajan)
“Tuba mirum” (solistas). Parte de solistas, orquesta (violoncello, bajo y trombón tenor): Mozart. Orquesta (cuerdas y viento): Süssmayr.  (Filarmónica de Berlín, director Karajan).
“Rex tremendae” (coro). Parte de coro y orquesta (violoncello, bajo, órgano, violín I): Mozart. Orquesta (cuerdas, vientos y percusión): Süssmayr.  (Solistas barrocos ingleses y coro de Monteverdi, director John Elliot).
“Recordare” (Solistas). Todas las partes de solista y orquesta escritas por Mozart menos las de Fagot.
“Confutatis” (coro). Parte de coro y orquesta (violoncello, bajo, violín I y órgano): Mozart. Orquesta (cuerdas, viento y percusión): Süssmayr  (New Philarmonia Chorus y New Philarmonia Orchestra).
“Lacrimosa” (coro). Los ocho primeros compases de coro y orquesta (cuerdas y órgano): Mozart. Resto partitura: Süssmayr. (Coro y Orquesta de la Ópera de Viena, director Karl Böhm).


OFFERTORIUM  “Domine Jesu” (coro, solistas) Parte de coro, solista y orquesta (violoncello, bajo y órgano) Mozart. Orquesta (cuerdas y viento) Süssmayr. (Filarmónica y coro de Viena, director Karajan).  “Hostias” (Coro). Parte de coro, solista y orquesta (violoncello, bajo y órgano): Mozart. Orquesta (cuerdas y viento): Süssmayr. (Solistas barrocos ingleses y coro de Monteverdi, director John Elliot).
SANCTUS (coro): Süssmayr.  (Filarmónica y coro de Viena, director Karajan).
BENEDICTUS (Coro, solistas): Süssmayr.  (Cecilia Bartoli y Arleen Auger con la Filarmónica de Viena, director G. Solti).
AGNUS DEI (Coro): Süsmayer. (Wiener Philharmoniker & Herbert von Karajan)
COMMUNIO “Lux aeterna” (Coro, soprano) (Arleen Augér; soprano. Cecilia Bartoli; mezzo-soprano. Vinson Cole; Tenor. René Pape; Bajo & Wiener Philarmoniker, dir. Georg Solti) Está tomada del INTROITUS Y KYRIE del comienzo de la obra con el texto cambiado.

El estreno público del Réquiem completo tuvo lugar en Viena en 1793. Se piensa que la interpretación fue un gran éxito; lo garantizaba la extraordinaria popularidad de la música de Mozart en la última década del siglo XVIII (en algunas revistas contemporáneas la denominaban “fiebre Mozartiana”). A raíz del gran éxito lucrativo de la obra, Constanze siguió promocionando enérgicamente la obra como creación completa de su difunto esposo. En cuanto a Süssmayr, a pesar de haber sido sobornado anteriormente para mantener a salvo el secreto, la tentación de revelar la verdad era aún mayor en ese momento en que existía la posibilidad de un reconocimiento oficial otorgado por una editorial de renombre. Cuando se pone la editorial en contacto con él debido a unos problemas que surgen en el manuscrito, Süssmayr pensó que esa era su oportunidad y escribió una carta a la editorial donde contaba el secreto mejor guardado. Sin embargo, los editores se dieron cuenta de que el reconocimiento público de cualquier parte de aquella información sería contrario a los intereses de sus negociaciones y las Obras Completas de Mozart aparecieron el verano de 1800 sin mencionar para nada a Süssmayr.

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