17 marzo 2012

Alfred Newman


El 17 de marzo de 1901 nació en New Haven (Connecticut), el compositor, arreglista y director de orquesta Alfred Newman. Famoso por las numerosas bandas sonoras que compuso en su carrera de más de cuarenta años, fue el patriarca de una dinastía de compositores para el cine y la TV que incluye a sus hermanos, Emil y Lionel Newman, sus hijos David y Thomas Newman, y su sobrino Randy Newman.

El mayor de diez hermanos, pronto demostró ser un niño prodigio, estudiando piano a los cinco años con Sigismund Stojiowski y caminando quince kilómetros diarios para practicar en el piano de un amigo. Fue capaz de contribuir a la pobre economía familiar, tocando en teatros y restaurantes y actuó en shows de vodevil donde se le anunciaba como el 'maravilloso niño pianista'. Estudió composición con Rubin Goldmark y a con veinte años se estableció en Nueva York comenzando una etapa de diez años en Broadway dirigiendo musicales de Gershwin, Rodgers y Jerome Jern. En 1930 acompañó a Irving Berlin a Hollywood para el rodaje de una película llamada 'Reaching for the moon' y en Los Angeles dio clases privadas con Arnold Schoenberg. Tras acabar el film con Berlin, encontró trabajo con Samuel Goldwyn en United Artists, escribiendo su primera banda sonora en 1931 para el film 'Street Scene'.

Otras obras para Goldwyn fueron las bandas sonoras de 'El prisionero de Zenda' (1937), la primera nominación al Oscar de Newman, 'Sólo se vive una vez'' y 'Cumbres borrascosas' (1939). En 1940 firmó con 20th Century-Fox, donde permaneció 20 años y cuya archiconocida fanfaria de presentación compuso Newman. Bandas sonoras destacables de este periodo compuestas o adaptadas por Newman fueron '¡Qué verde era mi valle!' (1941), 'Eva al desnudo' (1950), 'Cómo casarse con un millonario', 'La túnica sagrada' (1953), 'La tentación vive arriba', 'La colina del adiós' (1955), 'Anastasia' (1956) y 'El diario de Ana Frank' (1959)

El sistema que ideó, el 'Newman System', para sincronizar la actuación en el rodaje con el material grabado de la banda sonora, aun es utilizado hoy día. Tras dejar la Fox en 1960, trabajó de forma independiente y compuso la música para películas como 'La conquista del oeste' (1963) y 'La historia más grande jamás contada' (1965). Newman obtuvo nueve premios de la Academia, más que ningún otro compositor en la historia de los Oscar. Sus 45 nominaciones sólo fueron superadas por John Williams y Walt Disney. Su última obra fue la música para el film de 1970 'Airport'. Murió en febrero de ese año, un mes antes de cumplir los 70 años.

Zola Taylor


El 17 de marzo de 1938 nació en Los Angeles la cantante Zola Taylor, que tuvo el honor de ser la voz femenina de The Platters desde 1954 hasta 1962, en su época más prolífica y exitosa, contribuyendo a muchas de las canciones influyentes del R&B. El productor Buck Ram tuvo la idea de añadir una cantante al cuarteto de hombres, lo que atrajo la atención en aquellos tiempos de moral estricta y puritana.

The Platters
Durante su estancia en el grupo, lograron cuatro números uno: 'The great pretender', 'My prayer', 'Twilight time' y 'Smoke gets in your eyes'. En 1959, durante una gira por Cincinatti, los cuatro hombres del grupo fueron arrestados acusados con cargos de posesión de drogas y prostitución. Esto arruinó la magnífica carrera del quinteto vocal, cuyos discos dejaron de emitirse por la radio. En 1962, cuando comenzaron a escasear los éxitos, Zola abandonó el grupo, siendo sustituida por Barbara Randolph.
Su historia y su relación con Frankie Lymon se narra en la película de 1998 'Why do fools fall in love?', en la que Hale Berry encarna a Zola, una de las tres mujeres que aseguraban haber estado casadas con él. Murió a los 69 años en abril de 2007.

Nat 'King' Cole


El 17 de marzo de 1919 nació en Montgomery (Alabama) el pianista y cantante de jazz y pop Nathaniel Adams Coles, más conocido como Nat 'King' Cole, uno de los más populares intérpretes de la historia de la música popular norteamericana. Con su combo de jazz King Cole Trio en los años cuarenta o en su útlima etapa como crooner, Nat fue responsable del éxito de clásicos como 'Sweet Lorraine', 'Nature Boy', 'The Christmas song', 'Ramblin' Rose' y 'Mona Lisa'. Fue uno de los primeros artistas que firmó en 1943 con la recién creada Capitol Records, convirtiéndose durante muchos años en el buque insignia del sello. La torre que alberga la sede de la compañía en Los Ángeles recibió durante muchos años el nombre de "El edificio que Nat construyó"

Bronzeville a principios del siglo XX
Siendo todavía un niño, su familia se trasladó a Chicago, al barrio negro de Bronzeville, donde su padre, que era carnicero, se convirtió en ministro de la iglesia baptista. Con cuatro años, empujado literalmente por su hermano a un escenario, cantó 'Yes, we have no bananas' en un concurso de talentos, donde ganó como premio un pavo. Su madre, Perlina, tocaba el órgano en la iglesia y fue ella la que le dio sus primeras y únicas lecciones de piano con el deseo de que Nat fuera concertista de piano.

Jóvenes de Bronzeville en 1940
Estudió todo tipo de piezas clásicas, desde Bach hasta Rachmaninoff, pero Nat prefirió aplicar su talento con sentido práctico. En el kindergarten tocaba el piano para el profesor, acompañando con su música los juegos de clase. Con once años tocaba con su hermana en la iglesia baptista True Light, donde oficiaba su padre. Pero con 16 años comenzó a interesarse por el jazz y formó su propio grupo: los Royal Dukes. Tocaban por la calderilla y, cuando no conseguían dinero, lo hacían por un par de perritos calientes.

Las bailarinas de Shuffle Along
Poco después Nat dejó el grupo y se unió a su hermano Eddie, que había formado la banda Rogues of Rhythm (Los golfillos del ritmo). Estos se unieron a un revista musical negra, 'Shuffle Along', activa desde los años veinte, con la que realizaron una gira por California. Allí conoció Coles a su primera mujer, Nadine Robinson, una de las bailarinas de la revista, con la que se casó en enero de 1937. Cuando 'Shuffle Along' concluyó la gira en Long Beach, Nat, sin empleo fijo, comenzó a tocar en 1939 por los clubs de la zona de Los Angeles.

Nat Cole Trio
En uno de ellos, el Century Club, fue descubierto por Bob Lewis, propietario del Swanee Inn. Este urgió al pianista a formar un pequeño grupo para tocar en su club y Nat, aunque Lewis prefería un cuarteto- eligió al bajista Wesley Prince y al guitarrista Oscar Moore, formando los Swingsters Three, trío renombrado inmediatamente por Lewis como King Cole Trio (sin la ese final). De nuevo con trabajo fijo, la música que practicaba el trío era instrumental, aunque poco a poco Nat, cuyo modelo en el piano era Earl Hines, deslizaba -a pesar de avergonzarse de su voz- de cuando en cuando un tema cantado para romper la monotonía del pase. La leyenda cuenta que un cliente que había bebido más de la cuenta, ante la persistente insistencia para que cantara una canción, logró que Nat -que no se sabía la canción que pedía y para quitárselo de encima- accediera, y cantara en su lugar 'Sweet Lorraine' (1940), dando comienzo así a su carrera como cantante. Aunque el trío llegó a ser muy conocido y popular en el área de Los Angeles, una gira nacional que realizaron, no cumplió las expectativas.


A Cole se le consideraba un pianista de jazz brillante. Apareció, por ejemplo, en los primeros conciertos de 'Jazz at the Philharmonic' (JATP). Su grupo, compuesto únicamente por piano, guitarra y bajo en la época de las grandes bandas significó una auténtica revolución e impuso un estilo que más tarde imitarían otros grandes del jazz y del blues como Charles Brown y Ray Charles. Cole actuó también como pianista acompañante de artistas de la categoría de Lester Young, Red Callender y Lionel Hampton.

Cuando en 1942 Glenn Wallichs, admirador de la música de Cole y su trío, se asoció con Johnny Mercer y Buddy DeSylvia para crear Capitol Records, Nat fue de los primeros artistas en firmar con el sello. En 1943 grabó sus primeras entradas en la Harlem Hit Parade, 'That ain't right' y 'All for you', que también logró entrar en las listas de pop blancas. Le siguió 'Straighten up and fly right', que muchos consideran una de las grabaciones precursoras del rock & roll. Compuesta por Cole, está basada en un cuento folk que su padre solía contar en sus sermones de la iglesia. Fue nº1 en las listas negras y Top10 en las listas pop

En 1946, cuando conoció a su segunda mujer Marie Ellington, Nat ya era conocido en todo el país gracias a temas como '(Get your kicks on) Route 66', 'Gee, baby, ain't it good to you' y 'I can't see for looking'. Ese mismo año, en el mes de noviembre, consiguió su primer nº1 en las listas pop blancas de Billboard con 'I love you (For sentimental reasons)', que se mantuvo seis semanas en el puesto de honor y poco después, su fama se consolidó con el villancico 'The Christmas song', de Mel Tormé, que Cole grabó en cuatro ocasiones, siendo la última versión de 1961, con acompañamiento de orquesta y en estéreo, la más conocida y popular.

Nat y su hija Natalie
En 1948, año en que consiguió su segundo nº1 con 'Nature boy', se divorció y una semana después se casó con Marie Ellington que, aunque había cantado en la orquesta de Duke, no tenía parentesco con él. Con Marie tuvo tres hijas (la mayor, Natalie, seguiría con éxito la carrera de su padre) y dos adoptados.
Para entonces Cole era una estrella nacional que gustaba tanto a negros como blancos y se había dado cuenta de que lograba más éxito como crooner acompañado de orquesta que con el trío, por lo que tras lograr un nuevo hit con 'Mona Lisa' (1950), uno de sus temas más conocidos, disolvió el King Cole Trio y dejó de tocar el piano en sus grabaciones. La clara dicción que Cole ejecutaba con su voz de barítono conseguía que las letras de sus canciones fueran cantadas por todo el mundo. Los autores se apresuraban a llevar sus composiciones a Capitol para ofrecerle sus canciones a Nat, porque sabían que si la cantaba él, tenían un 80% de probabilidades de obtener un éxito.


En 1951 logró un nuevo nº1 con 'Too young', y otro de los éxitos de ese año fue 'Unforgettable', un tema escrito por Irving Gordon, originalmente llamado 'Uncomparable', que sería el tema más emblemáico de Nat King Cole.

Marie y Nat Cole
Nat y Marie Cole personificaron la aceptación de las 'parejas negras' en la sociedad hollywoodiense. En noviembre de 1956 Cole hizo historia en la TV estadounidense, siendo el primer artista negro en presentar con 'The Nat King Cole Show' un programa de variedades, que a pesar de la controversia suscitada y de la falta de patrocinio por una empresa nacional, logró mantenerse en antena un año, gracias a pequeñas empresas regionales y las colaboraciones de colegas y amigos como Ella Fitzgerald, Harry Belafonte, Frankie Laine, Mel Tormé, Peggy Lee y Eartha Kitt, los cuales actuaban sin cobrar para evitar gastos al programa.

Cole luchó durante toda su vida contra el racismo y se negó a actuar en los lugares en los que se practicaba la segregación racial. En 1956, mientras actuaba en Alabama, sufrió un ataque de miembros del 'Consejo de Ciudadanos Blancos' que pretendían secuestrarlo. Sufrió diversas heridas durante el asalto pero completó la actuación, en la que anunció que no volvería nunca más a actuar en el sur.

También en 1956 fue contratado en Cuba para actuar en el Tropicana de La Habana. El éxito fue tal, que volvió al año siguiente con temas cantados en español, muchos de los cuales grabó, en estudios cubanos y mexicanos, acompañado de orquesta y mariachis. A pesar de no dominar el castellano, Nat aprendió fonéticamente todas las frases de temas como 'Cachito', 'Adelita', 'Aquellos ojos verdes', 'Yo vendo unos ojos negros', 'Perfidia', 'Ansiedad', 'Piel canela', 'Vaya con Dios' y 'La golondrina', entre muchos otros, recogidos en los álbumes 'Cole Español' (1958), 'A mis amigos' (1959) y 'More Cole Español' (1962).

Aunque el rock & roll 'Send for me' (1957) fue otro éxito para Cole, el gusto de los jóvenes había cambiado radicalmente y el estilo de crooner de Nat, así como el de Dean Martin, Frank Sinatra y Tony Bennett quedó relegado a audiencias más tradicionales, dejando paso en las listas a nuevos y jóvenes artistas. Nelson Riddle, colaborador durante años de Cole, abandonó Capitol Records para trabajar junto a Sinatra en su recién creado sello Reprise Records. Cole grabó un último trabajo con Riddle recogido en el álbum 'Wild is love' (1960), un álbum conceptual con temas escritos por Ray Rasch y Dotty Wayne. En los años sesenta aun fue capaz de conseguir hits como el influido por el country 'Ramblin rose', 'Dear lonely hearts', 'That sunday, that summer' y su último hit, 'Those lazy-hazy-crazy days of summer' (1963)

Cole era un gran fumador de los cigarrillos Kool. Consumidor de tres cajetillas diarias, estaba tan convencido de que eran los cigarrillos los que originaban ese sonido especial de su voz, que llegó a desarrollar la costumbre de fumar varios seguidos antes de cantar o grabar. A finales de 1964 Cole sufrió una aguda tos y un dolor en el pecho. Ingresado en el hospital de Santa Monica el mes de diciembre, se le descubrió un tumor en un pulmón, del que murió el 15 de febrero de 1965 a los 45 años. Su último álbum, 'L-O-V-E', grabado pocos días antes de su ingreso en el hospital, alcanzó el top5 de las listas de álbumes en 1965 y 18 años después, un empleado de Electrola, sello subsidiario alemán de Capitol Records, descubrió en sus archivos varios temas inéditos de Cole, entre ellos, uno en japonés y otro en español, 'Tú eres tan amable'.

Elisabeth Jacquet de la Guerre


El 17 de marzo de 1665 nació en París, la compositora y gran intérprete de clavecín francesa, Élisabeth Jacquet de La Guerre. La honda expresividad que impregna su música, el amor a los detalles, la sabiduría de su “mètier”, la variedad de estados de ánimo y de formas, así como el contraste entre la intimidad y elegancia más francesa y el temperamento arrebatado tan italiano que destilan sus composiciones la convierten en una compositora que representa perfectamente el espíritu barroco y la parte más universal de éste.

Luis XIV
Fue descendiente de una larga tradición musical: abuelo y tío eran afamados constructores de órganos. Su padre era organista de la iglesia Saint-Louis-en-l'Ile de París , y todos sus hermanos fueron también músicos de buena reputación. Luis XIV la animó a “cultivar el maravilloso talento que le había dado la naturaleza”, de manera que la joven se mudó a Versalles, donde la citada Madame de Montespan la criaría con sus propios hijos, y donde recibiría una educación exquisita, pasando a formar parte de la más cultivada sociedad francesa y del universo versallesco. Allí fue llamada durante todo ese tiempo “La petite merveille” o “La merveille de notre siècle”, y ante su genio hubieron de rendirse todos los maestros de la época. Elisabeth fue siempre consciente de la inmensa oportunidad y del privilegio que todo esto supuso para su formación y su aprendizaje, y no dejó pasar jamás por alto ninguna ocasión de agradecer sus favores a Luis XIV, a quien dedicó sus obras, con emoción y reconocimiento, hasta la muerte del rey.

Así se expresaba la propia Elisabeth: “Desde mi más tierna edad (y este recuerdo será para mí eternamente preciado), tras ser presentada ante vuestra ilustre corte, donde he tenido el honor de permanecer durante varios años, he aprendido, Señor, a dedicaros todas mis vigilias. Desde aquel momento os dignasteis acoger con agrado las primicias de mi genio y habéis tenido a bien recibir, además, a partir de entonces algunas de mis obras. Pero esas señales privadas de mi devoción no me son suficientes y ansiaba la feliz ocasión de poder daros muestras públicas de ella". El propio Titon du Tillet en su "Le Parnasse Français" de 1732 (anecdotario sobre famosos poetas y músicos durante el reinado de Luis XIV) habla en estos términos de su "maravillosa facilidad para tocar preludios y fantasías espontáneamente”. “A veces, –nos dice du Tillet- improvisa sobre cualquier tonalidad o tema requeridos durante media o una hora completa con melodías y armonías de gran variedad, de manera impecable y encantando a sus oyentes".

Madame de Montespan
Las primeras composiciones conocidas de Elisabeth Jacquet no fueron escritas para clavecín, instrumento que tanta celebridad le otorgaba, sino que son pequeñas obras de factura dramática que se representaban en la corte, como una pequeña ópera cantada en la residencia del Delfín, y en los aposentos de Madame de Montespan el mismo mes, o una pastoral representada en varias ocasiones ante Luis XIV. Ella misma, con humildad y sorpresa, recordará una obra ofrecida en el domicilio del Delfín y “la fama y el renombre que [me] supuso aquella novedad, incluso en países extranjeros. Todas esas ventajas —añade— fueron señales indudables del éxito inesperado de aquel intento mío”. En 1684 abandonó el dorado de Versalles para mudarse a París y casarse con el organista Marin de la Guerre, quien acabaría siendo organista de la Sainte-Chapelle. En la capital no le costaría continuar con su carrera ofreciendo tanto clases particulares como conciertos de éxito como compositora e intérprete.


De este modo, el mérito y la fama de “Madame de la Guerre” no dejaron de ir en aumento en esta gran ciudad, y todos los grandes músicos y entendidos acudían diligentemente a oírla tocar el clave. Incluso fuera de la corte siguió gozando del mecenazgo del rey todo el tiempo que él siguió con vida, componiendo a menudo a su encargo.

De esta época feliz son obras como "Jeux á l´honneur e la Victoire" de 1691, o su ópera (tragédie lyrique) "Céphale et Procris" de 1694. De hecho, el "Mercure Galant" de diciembre de 1690 publicó nada menos que nueve páginas de su edición en verso calificándola de "sombra de Lully" o bien de "la compositora y músico más prominente". La que ya era conocida como Mademoiselle de la Guerre tenía entonces veintiséis años. Esta época de esplendor y sus gratas vivencias se verían, sin embargo, truncadas en un corto espacio de tiempo.

En unos pocos años, Elisabeth vería morir a la mayoría de sus personas cercanas: su madre, su padre, su hermano Nicolás, su marido y hasta su único hijo de diez años de edad, también un prodigio del clave. La compositora se recluyó en su intimidad durante varios años, y los amantes de su música tuvieron entonces que esperar hasta 1707 para su siguiente publicación que incluiría la colección de sonatas. Esta nueva Jacquet de la Guerre reaparece con madurez, reflexión y sabiduría regalando a los violinistas una de las más exquisitas y desconocidas páginas que nuestro repertorio, ya de por sí tan extenso y magnífico, posee. Las "Six Sonates pour le viollon et pour le clavecin" “Sonata Nº 1” (Aria Affettuoso) de 1707 son un ejemplo temprano del nuevo género de obras de clavicémbalo acompañadas, donde éste es tratado en forma obbligato, como ocurre por ejemplo con las Pieces de clavecin en concerts de Rameau.

Junto con Couperin y Rebel, Elisabeth Jacquet de la Guerre es una de las pioneras en explorar la Sonata en Francia. El estilo italianizante de sus Sonatas para violín, "Sonata Nº 1 en Re menor" bastante adelantado a su época (en cualquier país que no fuese la propia Italia), da muestras de su maestría y su sensibilidad excepcional, creando inteligentes sucesiones armónicas, dando forma a los diversos registros estilísticos, adelantados a su época. Escalas ascendentes o descendentes, imitaciones, repeticiones de notas, intervalos de cuarta y progresiones puramente italianas conviven en la más perfecta simbiosis con la elegancia ornamental y la delicadeza de melodías y arias absolutamente francesas. Algunos adagios son apenas pequeños puentes entre dos movimientos más extensos, a modo de quasi recitativo, con función a menudo armónica para pasar de grado o incluso de modo. Sus sonatas son sin duda una contribución fundamental dentro de la evolución de la sonata francesa.

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Obras destacables:
- “Cephale et Procris” Fin del acto I y acto II (Música Fiorita & dir., clavecín y órgano: Daniela Dolci)
- “Sonata Nº 1 en Re menor” (Lina Tur Bonet -Violín Barroco & Kenneth Weiss - Clavecín & Patxi Montero - Viola da Gamba).

- “Sonata Nº 3 in D” (Ensemble Variations)
- "Sonata a dos violines con viola o violoncello obligados" (Bizzarrie Armoniche & Roberta Invernizzi – soprano & Elena Russo - director, cello)
- “Trío sonata IV en sol menor” (Alexandra Stefanato violín, Daniela Troiani Flauta, Giovanna Barbati cello, Chiara Tiboni clavicémbalo)
- “Suites Nº 1, 2, 3” (Elizabeth Farr)
- “Suites Nº 4, 5, 6” (Elizabeth Farr)
- 'Prèludio' de la Suite la menor de "Les pièces de Clavessin. Premier Livre" (Bizzarrie Armoniche & Salvatore Carchiolo – clavicémbalo & Elena Russo - director, cello)