18 mayo 2012

Perry Como


El 18 de mayo de 1912 nació en Canonsburg (Pennsylvania) Perry Como, crooner y presentador de TV norteamericano. Durante su carrera de más de cincuenta años, grabó exclusivamente para RCA Records tras firmar con ellos en 1943. Vendió millones de discos y lideró un programa semanal de variedades en la TV americana que marcó las pautas para el género.

Perry en 1939
En 1958 Perry Como recibió el primer disco de oro que la asociación americana de discográficas concedía por su balada 'Catch a falling star' (Agarra una estrella que cae). Pero su estrella jamás cayó. Incluso con canas y aspecto de abuelo, Como permaneció siendo un cantante de éxito en los años 60 y 70. No obstante, la década en la que triunfó el vocalista italoamericano fue en los años 40, cuando, por ejemplo, en 1946 se prensaban más de cuatro millones de sus discos en sólo una semana. Diez años después once de sus singles habían vendido cada uno más de un millón de copias.

Nacido como Pierino Como, Perry fue uno de los trece hijos de Pietro Como y Lucia Travagliniuna, ambos emigrantes de Palena (Italia). Comenzó a trabajar desde muy joven, ayudando en el negocio familiar, una barbería. Con catorce años, debido una enfermedad de su padre, tuvo que hacerse cargo del negocio, aunque terminó los estudios en la high school. Más tarde abrió su propio negocio y se convirtió en el barbero más popular de la ciudad. En 1934, tras casarse con su novia del colegio, Roselle Beline, y animado por unos amigos, se lanzó espontáneamente a cantar una noche con una orquesta de baile. La banda estaba dirigida por Freddie Carlone, quien asombrado por el talento de Como, le ofreció un contrato para cantar con la orquesta. Perry se lo comentó a su padre, pensando que no le iba a agradar la idea, pero ante su asombro, le dijo: "Si no lo pruebas ahora, nunca sabrás si vales realmente como cantante profesional"

Ted Weems
Pasó los dos siguientes años viajando por el Medio Oeste cantando por 29$ a la semana. En 1937 y bajo recomendación de Carlone, Como pasó a ser la voz solista de la orquesta de Ted Weems, con quien grabó discos para Decca Records. En 1942 la banda de Weems se disolvió con motivo de la segunda Guerra Mundial y Como decidió volver a su vida como barbero. "Pensé que ya había pasado una etapa de diversión y que ahora tocaba trabajar de nuevo". Sin embargo, cuando ya tenía visto un nuevo local para su barbería, le ofrecieron un contrato discográfico y un programa de radio propio en Nueva York. Su esposa lo alentó: "Si no funciona, siempre puedes volver a abrir una barbería"

Su primer programa salió a antena el 12 de marzo de 1943 y a partir de junio de ese mismo año actuó durante dos semanas en el Copacabana. Poco después firmó con RCA Victor con quienes le uniría una relación profesional de 44 años. Ningún otro artista de nivel ha permanecido tantos años ligado a un sello discográfico. Su primera grabación con RCA fue 'Goodbye Sue' y ya no se volvió a hablar más de barberías. Los siguientes catorce años, Perry obtendría 42 hits en el Top10; sólo Bing Crosby fue más popular en los años cuarenta. En 1945 grabó su primer nº1, 'Till the end of time', al que seguirían 'Prisoner of love', 'Surrender' (1946) y 'Chi-Baba Chi-Baba' (1947)

El joven crooner gustaba por igual a jóvenes y mayores, lo que ayudó a acrecentar su éxito. No dejó nunca de interpretar canciones adecuadas para escuchar en familia, incluso en sus shows de Las Vegas en los años 70. Aún así, su suave música y sus relajadas maneras sobre el escenario no alcanzaron a complacer a todos. Un crítico de Time observó: "Parece hecho de gomaespuma con un corazón de Seconal (un sedante)". Además de su éxito en la radio y con las grabaciones, Como llamó la atención en Hollywood, donde apareció en tres films para la 20th Century Fox, como 'Doll face' (1945), todos ellos junto a Carmen Miranda, cuya interpretación resultó ser bastante más memorable que la de Como.

En 1948 comenzó en la NBC su trabajo en la TV, apareciendo en un show emitido en todo el país patrocinado por la marca de cigarillos Chesterfield. Esto significaría el principio de una exitosa carrera en la pequeña pantalla. Gary Giddins, biógrafo de Bing Crosby, comentó: "Perry procedía de la misma generación de crooners como Crosby y Sinatra, pero fue el único de ellos que triunfó en la televisión".

Crosby, Como y Arthur Godfrey en 1950
En 1950 se pasó a la CBS donde los lunes, miércoles y viernes, justo después de las noticias, se emitía un show musical de 15 minutos cuyo éxito hizo más que evidente que la TV iba a suplir a la radio en este tipo de programas. En 1949 tuvo dos nuevos nº1 con ''A'-you're adorable' y 'Some enchanted evening'. En los años 50 siguió cosechando nº1: 'Hoop-Dee-Doo' (1950) con las Fontane Sisters, 'If' (1951), 'Don't let the stars get in your eyes' (1952), 'No other love' (1953) y 'Wanted' (1954)
En 1955, Como volvió a la NBC donde estrenó The Perry Como Show en su momento de mayor popularidad. En 1956 la revista Life realizó una encuesta entre jóvenes lectoras preguntando qué personaje público cuadraría según ellas en la imagen de un marido ideal y el resultado fue Perry Como.


Ese mismo año consiguió un nuevo nº1 con 'Hot diggity', seguido en 1957 por 'Round and round'. Incluso en 1958, los adolescentes norteamericanos eligieron a Perry el cantante más popular, batiendo a Elvis, que había resultado ganador el año anterior. Su mayor éxito de ese año y su último nº1 en las listas fue 'Catch a falling star'.

En los años sesenta llegó a ser el artista mejor pagado de la historia de la televisión americana hasta ese momento. Su 'Perry Como Kraft Music Hall' se mantuvo hasta el año 1967. Hasta tal punto llegó su fama e influencia, que su equipo recibió en 1964 permiso del papa Pablo VI para rodar un programa especial navideño en el Vaticano en zonas donde anteriormente jamás habían entrado las cámaras. El programa especial de Navidad de Perry Como siguió emitiéndose hasta los años 80.

En 1970 actuó en directo sobre un escenario -por primera vez en 25 años- junto a su viejo amigo Ray Charles en un show de Las Vegas. Allí cantó temas como 'If I could almost read your mind' y 'It's impossible', que fue disco de oro. Su último Top40 en las listas lo consiguió en 1973 con un tema de Don McLean, 'And I love you so'. Poco antes de cumplir los sesenta, realizó giras internacionales y sus discos seguían vendiéndose considerablemente. En 1975, una recopilación de sus éxitos llegó al nº1 de las listas de álbumes en el Reino Unido.

El año 1993 se editó un estuche de tres CDs, 'Today & Yesterday - A Celebration in Song'. Contenía la última grabación de Como, 'Wind beneath my wings' de 1987, así como dos duetos con Eddie Fisher grabados en los años 50 y otro material inédito en CD o vinilo. Perry Como resumió su vida profesional en una de sus últimas entrevistas: "Considerando el verdadero talento que tenía -no sabía bailar, ni interpretar, ni contar chistes- se puede decir que disfruté de una carrera extraordinaria". Murió en su domicilio en Jupiter (Florida) seis días antes de cumplir 89 años en mayo de 2001.

Big Joe Turner


El 18 de mayo de 1911 nació en Kansas City (Missouri) Big Joe Turner, cantante o 'shouter' de blues, sin el que el rock and roll, tal como lo conocemos, no hubiera sido posible. Aunque llevaba en la música desde 1936, fue en los años cincuenta cuando adquirió relevancia con sus temas de rhythm and blues precursores de todo lo que vendría después con Bill Haley y Elvis. El público blanco comenzó a comprar sus discos y Big Joe se vio convertido en estrella del rock a sus 43 años.

Joseph Vernun Turner, como muchos artistas negros de su generación, comenzó su carrera de niño, cantando y bailando en la calle a cambio de unas monedas. Cuando llegó a la adolescencia, su padre murió en un accidente ferroviario. Turner dejó la escuela y se trasladó a Kansas City, donde trabajó en locales nocturnos como cocinero, camarero y portero. Turner se quedaba a veces tras el trabajo con los músicos practicando jam sessions. Le llegaron a conocer como el 'camarero cantante' y fue aquí donde adquirió la experiencia necesaria para cantar. "Entré en contacto con numerosos músicos que me enseñaron todos los trucos del negocio", declaró a Living Blues, "aprendí rápido y estaba convencido de que no era de los malos. Así que decidí dedicarme profesionalmente a la música". Turner, con la ayuda de sus amigos músicos comenzó a cantar por la zona de Kansas City. A finales de los años 20 y principio de los años 30  realizó giras con bandas regionales como las de Benny Moten, George E. Lee, Andy Kirk y Count Basie, pero su compañero más habitual solía ser su amigo el pianista de boogie-woogie Pete Johnson. La suya, fue una sociedad que duró trece años.

Pete Johnson y Joe Turner
En aquellos años, los músicos de Kansas City como Basie y Kirk, estaban combinando el jazz de big-band con el blues rural, creando lo que se dió en llamar 'R&B con ritmo bailable'. Turner y Johnson participaron en este novedoso estilo dotando de ritmo al tradicional y lacónico blues de 12 compases y haciéndolo asequible a los oídos de los blancos. En 1936, el dúo lo intentó en Nueva York, pero fracasó. Dos años después les llegó otra oportunidad cuando el famoso promotor de jazz John Hammond, paró durante un viaje en Kansas City y tuvo la ocasión de ver a Turner y Johnson en directo.

Impresionado con la poderosa voz de Big Joe, los contrató para que actuaran en el concierto de Navidad, 'Spirituals to Swing' en el Carnegie Hall de Nueva York junto a Big Bill Broonzy, Sonny Terry, el Golden Gate Quartet y Count Basie. Turner y Johnson interpretaron 'Low down dog' y 'It's all right, baby' en el show histórico, desatando la fiebre del boogie-woogie en el país. El éxito obtenido y la gestión de Hammond les proporcionó un contrato en el Café Society, donde permanecieron dos años. En diciembre de 1938, Turner y Johnson lanzaron un afortunado par de títulos, 'Roll'en Pete' y 'Goin' away blues', que ya anunciaban en alto grado el R&B que surgiría después de la guerra y que iniciarían la fiebre del boogie-woogie que se desataría en el país. El disco tuvo un impacto tan tremendo que los dos amigos decidieron quedarse en Nueva York.

Hasta los primeros años cuarenta, Turner grabó con éxito en diferentes sellos, como Vocalion, Varsity, Okeh y Decca. Se presentaba como cantante de jazz, 'shouter' de blues y maestro del boogie-woogie. Sus temas hablaban de "vino, música y mujeres", tres temas que Turner parecía dominar a la perfección.
A finales de la década de los 40, Turner, como la mayoría de los cantantes de jazz, experimentó una caída en su popularidad. Tras un periodo de separación, Johnson y Turner fueron juntos a California y recorrieron la costa entre 1947 y 1950 con sus impresionantes bandas que incluían al trompetista Art Farmer o al saxo tenor Maxwell Davis. Se divulgó así en la costa Oeste el resonante boogie de Kansas City, despertando allí gran entusiasmo en músicos como Saunders King y Crown Prince Waterford.

Según el camino que estaba tomando la música popular, su figura parecía condenada al olvido. Sin embargo, en 1951, un joven productor llamado Ahmet Ertegun se puso en contacto con él. Ertegun acababa de fundar Atlantic Records y tenía un plan para revivir la carrera de Turner y hacer de él un nuevo artista de éxito. Lo relacionó con el pianista relativamente desconocido Harry Van Walls y los años que siguieron, ambos consiguieron un hit tras otro con temas como 'I'll never stop loving you', 'Bump miss Suzie', 'Still in love', 'Chains of love' y 'Sweet sixteen'.


En 1954 Turner viajó a Chicago y Nueva Orleans, donde grabó unos temas hoy considerados precursores del rock'n'roll. El nuevo mercado acogió a Turner, siendo éste uno de los poquísimos cantante de blues y jazz de su generación que se mantenían en él.

Su mayor éxito, 'Shake, rattle & roll', se convirtió en un himno adolescente, aunque la mayoría conoció el tema cantado por Bill Haley, que suavizó la letra, llena de insinuaciones sexuales. Con 43 años, Big Joe (llamado así por su inmensa humanidad de casi dos metros de estatura y 135 kg de peso), se había convertido en una nueva estrella del rock. Los singles que siguieron  'Flip flop and fly', 'Well all right', 'Hide and seek', 'Morning, noon and night' y 'The chicken and the hawk' continuaban la misma linea festiva de 'Shake , rattle & roll'. En 1956 tuvo otro gran éxito con 'Corrina, Corrina' y en 1958, se publicó su último hit: '(We're gonna) Jump for joy'

Muchos críticos sostienen que la época de mayor éxito discográfico de Joe Turner coincidió con su peor etapa artística. Consideraban que las banales canciones de amor adolescente estaban muy por debajo del talento de Turner, que, en sólo en temas como 'Trouble in mind' o 'Tomorrow night', volvía a hacerse notar. En los años 60, en Atlantic Records comenzaron a añadirle coros y arreglos sinfónicos de cuerda a las grabaciones de Turner que no agradaron al músico.

En 1962 abandonó el sello y pasó la década actuando en clubs de Los Angeles, haciendo alguna aparición esporádica en algún film y publicando singles en los sellos Coral y Kent. En 1971 firmó con Pablo Records y hasta su muerte, Turner continuó siendo un personaje influyente, grabando una serie de álbumes y apareciendo en el documental 'The last of the Blue Devils' (1979) rodeado de viejos colegas como Count Basie, Eddie Vinson, Pee Wee Crayton, Jay McShann, Lloyd Glenn y Jimmy Witherspoon. Aunque problemas de salud y su enorme envergadura le obligaron a actuar sentado sus últimos años, Big Joe Turner siguió actuando hasta poco antes de su muerte, acaecida a los 74 años de un ataque al corazón en noviembre de 1985.

Charles Trenet


El 18 de mayo de 1913 nació en Créteil (Francia) el compositor y cantante francés Charles Trenet, considerado el 'padre de la canción francesa'. En una época en la que era excepcional que un cantante compusiera sus propias canciones, Trenet fue un autor prolífico (escribió cerca de mil canciones) que sólo accedió a grabar sus propias obras. Sus temas más conocidos incluyen 'Boum!', 'La Mer', 'Y'a d'la joie', 'Que reste-t-il de nos amours?', 'Ménilmontant' y 'Douce France'.

A los 19 años conoció a Johnny Hess, un joven pianista de un club de jazz, y formaron el dúo Charles et Johnny comenzando lo que se conoció como el estilo 'fleur bleue', característico de los años 30 en Francia, inspirado en las canciones y bailes de los musicales norteamericanos. Durante la Segunda Guerra Mundial, actuó en los cabarets parisinos y no tuvo reparo para cantar ante los prisioneros franceses cautivos en campos de concentración nazis, lo que le trajo no pocas críticas al acabar la guerra.

Se trasladó a Estados Unidos donde tras unos exitosos recitales ofrecidos en la sala Bagdad de Nueva York, se convirtió en una estrella. Conoció a Louis Armstrong y trabó una durarera amistad con Charlie Chaplin. Fue en esos años cuando se publicaron varias de sus canciones más célebres como 'La mer', sin duda la más popular que ha recibido más de 400 versiones, 'Douce France' y 'Que reste-t-il de nos amours?'. En 1951 regresó a Francia y se presentó en el 'Théâtre de l'Étoile' con nuevas canciones como 'De la fenêtre d'en haut' o 'La folle complainte'.

El año 1954 debutó en el Olympia y al año siguiente compuso el popular tema 'Route nationale 7', un tributo a la introducción en Francia de las vacaciones pagadas. En 1973, tras otra memorable actuación en el Olympia, el país entero celebraba su 60 cumpleaños y dos años después anunció por sorpresa su retirada. Sin embargo, en 1981 publicó un nuevo álbum con canciones en las que evocaba recuerdos de su infancia. Seguidamente, ésta vez sí, se retiró a su residencia en el sur de Francia.

Fue el empresario y abogado canadiense Gilbert Rozion quien le animó a volver a los escenarios para un concierto de despedida en Montreal. El show tuvo tanto éxito, que Trenet, con Rozion como mánager, decidió seguir cantando los siguientes años, incluidos una serie de conciertos consecutivos celebrados en 1986 durante tres semanas en el Palacio de Congresos de Paris. En 1999, más de medio siglo después de publicar 'La mer', Charles grabó 14 nuevas canciones para el álbum 'Les poètes descendent dans la rue' y continuó dando conciertos hasta su muerte en febrero de 2001 a los 87 años.

Eduardo Fabini


El 18 de mayo de 1882 nació en el pequeño pueblo de Mataojo de Solís, Uruguay, el músico y compositor Eduardo Fabini, de origen italiano y con algunos músicos distinguidos en su familia. Transcurrió allí su primera infancia en contacto íntimo con la naturaleza. Sus conocimientos musicales fueron muy tempranos. A los cuatro años de edad, su juguete predilecto era el acordeón.


A los 6 años admiraban sus ejecuciones en el armonium. En esta época inició sus estudios musicales de violín con su hermano mayor, que luego continuará en Montevideo, en el Conservatorio “La lira”, (de los 9 a los 13 años) con los maestros Romeo Massi y con Ítalo Casellas, y más tarde, con Scarabelli y Ferroni.

Entre 1900 y 1903 residió en Bélgica gracias a una beca que le permitió estudiar en el Real Conservatorio de Bruselas, de donde volvió con menciones especiales. Regresó a Montevideo sólo unos meses y a Bélgica entre 1904 y 1907, esta vez a estudiar composición. Allí empezó a componer, sin dar a conocer aún sus obras. En 1900 fundó, junto a otros músicos uruguayos, la Asociación Uruguaya de Música de Cámara, en la que dio conciertos hasta 1913. En ese año, Fabini regresó a su tierra natal donde se radicó durante un tiempo. Se inició en la composición, realizando sus “Tristes” para orquesta, Triste nº 1(transcrita para piano en 1927), dos “Intermedios”, un “Estudio arpegiano” para piano; al tiempo que como ejecutante obtuvo el Primer Premio de Violín con Distinción, otorgado por el Conservatorio de Bruselas. Fue Fabini el primer sudamericano que en aquel ambiente hizo oír expresiones de la música nativa. El momento más importante fue el estreno en 1922 del poema sinfónico “Campo” (Orchestral Works Música uruguaya). Al año siguiente el director de la orquesta sinfónica de Viena, Richard Strauss dirigió esta obra en un concierto en el Teatro Colón de Buenos Aires.

A partir de este éxito y del alcance internacional de su obra, compuso cada vez con mayor intensidad y a partir de 1927 comenzó a grabar sus composiciones. Alentado por ese éxito, Fabini prosiguió con una intensa actividad en la composición de obras que evocan los sonidos y ambientes del campo uruguayo; presentando poco después su otro poema sinfónico, titulado “La isla de los ceibos”. Entre sus obras se destacan numerosas canciones, coros escolares, y fantasías para violín y orquesta; entre otros, una pieza de ballet sobre el argumento de una obra de Fernán Silva Valdés, titulada “Mburucuyá”, el cuadro sinfónico “Molga”, y el ballet infantil “Mañana de Reyes”. Murió un día antes de cumplir los 68 años en Montevideo el 17 de mayo de 1950.

 

'Mburucuyá' es una leyenda que cuenta la historia de una hermosa doncella española que había llegado a las tierras de los Guaraníes (norte de Argentina), acompañada de su padre, un capitán del ejército de la corona. Un aborígen a quien ella amaba en secreto le había puesto ese nombre. 

Su padre no aprobaba ese amor y la confinó en su cuarto hasta que se desposara con un capitán. Todas las noches el joven indio se acercaba a la casa y aunque no podía verla tocaba una melancólica melodía con su flauta y así ella sabía que él estaba alli. Una noche dejó de escucharla, y otra, y otra...hasta que se apareció una anciana india que era la madre de su enamorado y le contó que su hijo había sido asesinado por el capitán. La dulce niña se escapó con la anciana hasta donde reposaba el cuerpo de su amado, tomó una flecha y se la clavó en el pecho cayendo junto a él. 

La anciana observó sorprendida como las plumas adheridas a la flecha comenzaban a transformarse en una extraña flor que brotaba del corazón de Mburukujá. No pasó mucho tiempo antes de que los indios que recorrían la zona comenzaran a hablar de una extraña planta cuyas flores se cierran por la noche y se abren con los primeros rayos del sol, como si el nuevo día le diera vida. La flor se conoce también por "pasionaria" nombre que le dieron los jesuítas al identificarla.

Johann Jakob Froberger


El 18 de mayo de 1616 nació en Stuttgart el compositor, clavecinista y organista alemán del barroco Johann Jakob Froberger. Recibió probablemente las primeras lecciones de música de su padre y de músicos ingleses. Su juventud durante la Guerra de los Treinta Años y la pérdida de sus padres a raíz de una epidemia de peste influyeron probablemente en la personalidad del joven músico, que se convirtió al catolicismo.

Hacia 1634 se trasladó a Viena como organista de la corte de Fernando III, y ese cargo lo desempeñaba en 1637, año en que viaja a Roma para estudiar con Girolamo Frescobaldi. Froberger regresa a Viena en 1641 y permanece allí hasta 1658, viajando con frecuencia en misiones diplomáticas para Fernando III. Sus pasos le llevan a Roma, Mantua, Florencia, Bruselas, Dresde, Amberes, Londres y, sobre todo, París, donde vivió durante tres años (1650-1653) y se relacionó con Louis Couperin y otros músicos franceses. Regresa de nuevo a Viena como organista de la corte, cargo en el que permanece hasta 1658, año en el que dimite para vivir retirado en el castillo de Héricourt como maestro de la princesa Sybilla de Würtemberg-Montbéliard, donde muere de un ataque de apoplejía en 1667.
Froberger sentó las bases de la suite de clave de su tiempo “Suite XIX” (Enrico Baiano), dotándola de una estructura y sentido unitario, creando un esquema de Allemande, Gigue, Courante y Sarabande donde la música adquiría un significado nuevo, y que fue determinante para la evolución de la música para teclado alemana. Tomó del estilo laudista francés el arpegiado “style luthé”, o “style brisé” como se le conoce hoy, y que tanta influencia tuvo en el devenir de la música clavecinística.

Un elemento fundamental en Froberger es la música descriptiva que cultivó en sus suites, principalmente en las alemandas, o en piezas independientes, tales como 'Meditación', 'Lamentación' (Johannes Couchet), 'Plainte' o 'Tombeau', que lejos de atarse a modelos preconcebidos, se transforman en movimientos libres en forma, medida y significación, contribuyendo al desarrollo del preludio libre clavecinístico. Su obra está cimentada en las composiciones para teclado, sobre todo suites y tocatas, que se ejecutan indistintamente al clave y al órgano, aunque se prefiere su interpretación con el primero de estos instrumentos. Froberger es el primer gran músico alemán que asimila tanto la escuela francesa como la italiana y desarrolla estos estilos llevándolos a un lenguaje muy personal, flexible y rico en matices.

Froberger mostró en los últimos años de su vida el temor ante la posible incomprensión a la hora de tratar su música y arruinarla, al punto de no querer darla a conocer en forma alguna si no era a través de su propia enseñanza, negándose a su publicación y difusión a pesar de la considerable fama que gozó en su tiempo. Otra de las importantes contribuciones del compositor fue la reunión o intercambio de formas musicales de diversos orígenes, principalmente italianas y francesas, maduradas a través de sus abundantes viajes y transformadas por su fuerte personalidad. Las tocatas de Froberger “Tocata X” (Johannes Couchet), son buena muestra del “Stylus Phantasticus”, donde contribuyó sin duda su contacto con A. Kircher, y constituyen un claro eslabón entre las de su maestro Frescobaldi o M. Rossi y las posteriores del norte de Alemania, dotándolas de una mayor invención temática y una estructura retórica más intensa en las partes libres. Casal aborda con vigor la figuración virtuosa en estas piezas, realizando una lectura espléndida, llena de riqueza y dinamismo.


Espléndida es también la “Tombeau pour Monsieur de Blancheroche" (Tr. Guitarra Stefano Grondona), donde con profunda musicalidad desarrolla las escalas cromáticas descendentes y ascendentes, las disonancias, la sutileza armónica, la pseudopolifonía y la flexibilidad métrica del lenguaje frobergeriano con pleno sentido.

Obras principales

Tocatas
Construidas según el esquema estructural “Introducción-Fuga-Episodio Libre-Fuga-Conclusión”, el material temático más rico y variado se sitúa en la Introducción, que abre la composición con gran energía. Esta pieza, de gran inspiración, adopta carácter solemne o meditativo. También interesa destacar la sección central, de desarrollo muy libre y recorrida por pequeños temas musicales que incorporan cambios bruscos de expresión, disonancias, yuxtaposición de frases muy contrastadas o repentinas interrupciones del discurso. Es en esta sección libre de las tocatas donde Froberger emplea los más diversos recursos técnicos y emotivos para maravillar al oyente, respondiendo a los principios de la estética barroca.

“Tocata II”, Re menor, FbWV 102 (Yan Snimschikov, vibráfono)
“Tocata III” (Blandine Verlet)
“Tocata VI da sonarsi alla Levatione” (Deniel Perer, órgano)
“6 Tocatas para clavicémbalo FbWV 107 (Sergio Vartolo)
“Tocata XI” (Blandine Verlet)
“Tocata XV” (Falerno Ducande Arcade)

Suites

Compuestas de cuatro danzas: alemanda, giga (a veces omitida), courante y zarabanda. Este orden, que no es el tradicional de la suite, responde a situar las piezas más solemnes (Alemanda y Sarabanda) enmarcando la suite.

Aunque posteriormente las suites de Froberger se reeditaron con un orden más clásico en sus secciones, no hay que atribuirle a él la cristalización de la forma tradicional de ésta. Froberger trata la suite de un modo personal, con los estilemas típicos de los músicos italianos (figuras retóricas musicales, como la clamatione o exclamación, el acento, la cascada, el trino, el grupo, la acciaccatura ...), código capaz de expresar sutiles matices y en los ambientes musicales europeos del siglo XVII. Compuso 30 suites:
“Suite Nº II” (Gustav Leonhardt)
“Suite III” (Ludger Rémy)
“Suite VI – XII” (Von van Asperen)
“Suite VIII” (Sophie Yates)
“Suite XII” (Ludger Rémy)
“Suites Nº XV, XVII, XXI" y otras obras (Van Asperen)
“Suite XVIII” (Sophie Yates)
“Suite XX”  (Sophie Yates)
“Suite XXX” (Sophie Yates)


Alemandas
Aquí encontramos piezas de lo más profundo y sensible de la obra frobergueriana, y en algunas de ellas hallamos títulos precisos que detallan el alcance de la pieza, entre las que se cuentan algunas de sus obras maestras.

Así ocurre en la Alemanda de la Suite VI, titulada “Lamento” (Blandine Verlet) por la dolorosa pérdida de la Real Majestad de Fernando IV, rey de los Romanos; la de la Suite XXX, Lamento (Ducande Arcade),
La “Allemande para suite en sol menor” (Andreas Martin, laúd);
La “Allemande para suite XVIII” (Jean Pierre Baconet);

Gigas
Breves y concisas, en algún caso en estilo fugado y en otros en estilo laudístico, libre y ligero, a menudo escritas en ritmo binario y en algún caso en ternario, "Gigue" (Transcripción para guitarra)  (Andrés Segovia).

Courante
También breves y tratadas con libertad. El compás de la danza se ve a menudo interrumpido por suspensiones del discurso o prolongaciones de éste, que hacen vacilar su impulso continuo
"Courante en Sol menor" (Andreas Martin, laúd).

Zarabandas
Nobles, de gran aliento y expresividad controlada, pero con raptos de emotividad intensa. Constituyen el cierre adecuado y solemne de la suite de Froberger. Destacan las de las suites XVIII, XIX  (Jean Pierre Baconnet) y XX (tr. Guitarra) (Eugen Drabynka, guitarra) que contienen cromatismos, disonancias, exclamaciones y pasajes que crean una atmósfera luctuosa y doliente, pero de regia dignidad.