27 mayo 2012

Fromental Halévy


El 27 de mayo de 1799 nació en París el compositor, escritor y profesor, Jacques François Fromental Élie Halévy, conocido por lo general como Fromental Halévy. Su padre, de apellido Lévy, originario de Fürth (Baviera), era maestro de escuela y poeta, su madre Julie Meyer era de la localidad francesa de Malzéville, cerca de Nancy. En el año 1807, la familia de ascendencia judía, cambiará el apellido por el de Halévy.

A la edad de 7 años entra en el Conservatorio de París donde tendrá como maestros a Félix Cazot (solfeo), Lambert (piano), Henri Berton (armonía), Étienne Nicolas Méhul y Luigi Cherubini (contrapunto). Con este último estableció una amistad que duró toda su vida. En 1817, obtiene el primer “Segundo Premio” de Roma y dos años más tarde el Primer “Gran Premio”. En 1827 será nombrado profesor de armonía del Conservatorio y, un poco más tarde impartirá clases de contrapunto y composición. Compondrá un gran número de óperas, pero solamente “La Juive” (Eleazar - Jose Carreras, Rachel - Julia Varady, Leopold - Dalmacio Gonzalez, Eudoxie - June Anderson & Brogni - Ferruccio Fulnaretto) grand opéra en cinco actos sobre un libreto de Eugène Scribe, se sigue interpretando actualmente.

Contrajo matrimonio con una mujer artista y culta, hija de un banquero, Léonida Rodríguès, con la que tuvo dos hijas Halévy falleció en Niza el 17 de marzo de 1862. Además de su inspiración como músico, tenía también verdadero talento como escritor, y bajo el seudónimo de Gervasius escribió varias cartas sobre música y un Tratado de Contrapunto y Fuga firmado por Luigi Cherubini. Como profesor tuvo como alumnos muy destacados a Charles Gounod, Camille Saint-Saëns, Victor Massé, François Bazin y Georges Bizet, casado con su hija en 1869.

Obras destacables
De entre las 36 obras que escribió para el teatro, las más aplaudidas serán “Guido et Ginebra” o la “Peste de Florence” sobre un libreto de Scribe (1838), “La Reine de Chipre” sobre un libreto de Saint-Georges (1841) y “Charles VI” (Hjördis Thébauly soprano & Pierre-Yves Pruvot barítono) sobre un libreto de Casimir y Germain Delavigne (1843). Entre sus óperas cómicas citaremos: Su gran ópera “La Juive”, estrenada en la Ópera de París en 1835, lo consagró como un gran compositor operístico y rivalizaba con Giacomo Meyerbeer, “L’Eclair” (1835), “Les Mousquetaires de la Reine” (1846), “Le Val d’Andorre” (1848) y “La Tempesta” (1850). Su obra comprende también algunas cantatas, diversas piezas de música vocal y un “De Profundis” para la ceremonia fúnebre del Duque de Berry. Halévy también escribió para ballet, proporcionando música incidental para una versión francesa del “Prometeo encadenado” de Esquilo y asimismo escribió diversas cantatas.

La Juive (1835):
El libreto relata la historia del orfebre judío Eleazar, cuya hija (Rachel) se enamora de un príncipe cristiano (Leopold), casado con una celosa princesa (Eudoxie), y que se hace pasar por judío en la Suiza del siglo XV, cuando las relaciones entre judíos y cristianos estaban castigadas con la pena de muerte. Descubierta la condición de cristiano de Leopold por Eleazar, éste consiente a regañadientes que se casen, pero Leopold se niega a contraer matrimonio con una judía y huye. Rachel denuncia que Leopold ha tenido relaciones con una judía y son apresados los amantes y Eleazar. Los judíos pueden salvarse si renuncian a su fe, pero se niegan y finalmente mueren en una cuba de aceite hirviendo.

Caruso como Eleazar
El rol de Eleazar se convirtió en uno de los favoritos de tenores de todos los tiempos como Nourrit, Caruso, Martinelli, Tony Poncet o Richard Tucker. "La judía" disfrutó de un éxito internacional comparable al de las grandes óperas de Meyerbeer. La obra también se usó para la inauguración del recientemente construido Palais Garnier en París en 1875. La ópera fue producida por la Metropolitan Opera de Nueva York en 1919 como un vehículo para su tenor estrella, Enrico Caruso “Rachel quand du Seigneur”. Eléazar fue el último papel que Caruso cantó antes de su muerte prematura en 1921. Giovanni Martinelli sucedió a Caruso en el papel en el Met, y tanto él como Caruso grabaron extractos de esta ópera.


- “O Dieu, Dieu de nos pères” (The Vienna State Opera & Eléazar - Neil Shicoff, Rachel - Krassimira Stoyanova, Léopold - Jianjy Zhang)

Cornélie Falcon como Rachel en 1835
- Aria "Il va venir", dueto y escena Acto 2. (Vienna State Opera &
Krassimira Stoyanova, Jianyi Zhang, Neil Shicoff)
- Duetto (Princess Eudoxie: Elizabeth Futral, Rachel: Soile Isokoski, dir. Marcello Viotti & MET)
- “Mon doux seigneur et maitre” (Bolero) (June Anderson)
- Selección Actos III, IV y V (Eleazar - Jose Carreras, Rachel - Julia Varady, Leopold - Dalmacio Gonzalez, Eudoxie - June Anderson, Brogni - Ferruccio Fulnaretto).
- “Va prononcer ma mort... Rachel, quand du Seigneur...” Acto 3 (The Vienna State Opera & Eléazar - Neil Shicoff)

ÉLÉAZAR
Va prononcer ma mort,
Ma vengeance est certaine.
C'est moi qui pour jamais
Te condamne a gémir!
J'ai fait peser sur toi
Mon éternelle haine
Et maintenant je puis mourir.
Mais ma fille... ô Rachel!
Quelle horrible pensée
Vient déchirer mon coeur.
Délire affreux, rage insensée,
Pour me venger
C'est toi qu'immole ma fureur

Air

ÉLÉAZAR
Rachel, quand du Seigneur
La grâce tutélaire
À mes tremblantes mains
Confia ton berceau,
J'avais à ton bonheur voué ma vie entière.
Et c'est moi qui te livre au bourreau!
Mais j'entends une voix qui me crie:
Sauvez-moi de la mort qui m'attend!
Je suis jeune et je tiens à la vie,
Ô mon père, épargnez votre enfant!


ELEAZAR
Ve y ordena mi muerte,
¡pero mi venganza será segura!
¡Soy yo quien para siempre
te condena a lamentarte!
He cargado en ti
el peso de mi odio eterno
y ahora ya puedo morir.
¡Pero, mi hija!... ¡Oh, Raquel!
¡Qué horrible pensamiento
viene a desgarrar mi corazón!
¡Delirio terrible, rabia insensata,
para cumplir mi venganza,
es a ti a quien inmola mi furor!

Aria

ELEAZAR
Raquel, cuando la gracia
protectora del Señor
a mis manos temblorosas
confió tu cuna,
consagré mi vida entera a tu felicidad.
¡Y soy yo quien te entrega al verdugo!
Pero oigo una voz que me grita:
¡salvadme de la muerte que me espera!
¡Soy joven y me aferro a la vida!
¡Oh, padre mío, salvad a vuestra hija!

Gustav Mahler, refiriéndose a esta ópera, llego a declararse “abrumado por tan maravilloso y majestuoso trabajo” afirmando que era “una de las mejores óperas que jamás se haya creado”. Y Richard Wagner dijo que “contiene por una parte todos los encantos de la escuela francesa y por otra unas significativas y bellas huellas del espíritu de Beethoven, o sea, la quintaesencia de la escuela alemana”.

LP 'The Freewheelin''


El 27 de mayo de 1963 se publicó en EEUU 'The Freewheelin' Bob Dylan' el segundo álbum del cantautor folk. Fue su primer trabajo en alcanzar las listas de éxitos, lo que indicaba que sus canciones empezaban a llamar la atención a través de las versiones de otros artistas que estaban proporcionando audiencia al propio cantautor.

Aunque su álbum debut de 1962 no tuvo repercusión comercial ni artística, sí contribuyó poderosamente a la exposición pública de Dylan. Se solicitan sus actuaciones no sólo en Nueva York, Cambridge, Boston, Chicago y Montreal, también quieren ver en persona al nuevo trovador del folk americano. Incluso en el Reino Unido se habla del joven y bohemio músico con la voz rasposa, y cuando Dylan vuela por primera vez a Londres a finales de 1962, los medios le reciben como la nueva esperanza del folk.

Dylan y John Hammond
El 24 de abril de 1962 comienzan las sesiones en los estudios Columbia de Nueva York y con numerosas interrupciones se prolongan hasta abril de 1963. Todavía es un misterio por qué los responsables de Columbia concedieron precisamente al novato Dylan el privilegio de grabar su segundo trabajo a lo largo de tanto tiempo y en sesiones diferentes. Solo podemos suponer que ante los pobres resultados comerciales del primer álbum simplemente querían dejar pasar el tiempo porque pensaban que no iba a salir nada positivo... Sin embargo Dylan contaba con John Hammond, con bastante influencia en Columbia. Parte de la producción del disco corrió a cargo de él, que no dejó morir el proyecto en ningún momento y fue el que arrastró siete veces a Dylan al estudio para poder completar el álbum.

Suze Rotolo y Bob Dylan
Dylan se encontraba en un momento muy prolífico y componía canciones en cuestión de horas, por lo que había suficiente material propio para elegir, en contraste con su primer álbum, en el que sólo aparecían dos temas de su autoría. En este sentido, 'Freewheelin' es casi un 'grandes éxitos' de aquella etapa creativa de su vida en la que existía una persona importante: su amiga/novia Suze Rotolo con la que compartía apartamento en Nueva York. Cuando ésta le comunica que se marcha durante seis meses con su madre a Italia con la idea de estudiar Arte en Nápoles y Perugia, el joven Dylan se derrumba y todos sus súplicas son en vano. Su musa vuela hacia Europa y él se queda con el corazón herido, pero Dylan sabe transformar su pena en creatividad y vuelca sus sentimientos en canciones memorables.

Cuando Suze vuelve en invierno a Nueva York, siguen viviendo juntos, pero Dylan ha cambiado mucho en ese medio año. Desde fuera todavía se capta la imagen de una relación firme: Dylan y Suze posan cogidos del brazo paseando por el Village para la portada de 'Freewheelin', pero bajo esa apariencia se empiezan a producir grietas profundas. Las aproximaciones de Dylan -primero artísticas y luego personales- hacia la nueva cantante de folk Joan Baez, también comenzaron a ser un obstáculo en la relación.

Albert Grossman
Otra persona importante en esa etapa de la vida de Dylan fue Albert Grossman, quien se convirtió en su mánager oficial a partir de mayo de 1962. Es quien se preocupa por Bob cuando el dolor por la marcha de Suze a Europa amenazaba con sumir al músico en una depresión, y mueve los hilos a su alrededor para incrementar la fama y la reputación de su nuevo protegido. Además acomete lenta, pero obstinadamente la tarea de apartar a John Hammond de su papel como productor de la música de Dylan y así, la última sesión para 'Freewheelin' que se realiza en la primavera de 1963, y en la que a última hora se graban cuatro temas que se incluirían en el álbum, se graban bajo la dirección de Tom Wilson, productor de jazz conocido por sus trabajos con Sun Ra y John Coltrane. Wilson permanecerá con Dylan hasta 1965, siendo 'Like a rolling stone' el último tema que se grabará bajo su producción.

La canción que abre el álbum, 'Blowin' in the wind', bastante antes de aparecer en el álbum, ya era conocida en la escena folk neoyorquina. Dylan la compuso en primavera de 1962 sin prestarle demasiada atención. Incluso sus colegas la encontraban sosa y naïf. No es una canción protesta en el sentido estricto de la palabra, no trata sobre un hecho o historia concretos, sólo plantea preguntas: preguntas existenciales acerca de libertades y verdades universales. Dylan la explicó en una entrevista en la revista 'Sing Out!' de octubre de 1962:

"No puedo añadir mucho más sobre esta canción, además de que la respuesta está en el viento. No se encuentra en un libro, en una película, en un programa de TV o en un debate. Existen personas que mantienen haber encontrado la respuesta pero yo no les creo. Creo que la respuesta sigue flotando en el viento como una hoja de papel. El problema es que nadie recoge el papel cuando parece reposar en el suelo. Y zas!, llega el siguiente golpe de aire y la respuesta vuelve a flotar en el viento. Creo que entre el gran número de criminales que existe, se pueden contar los que vuelven la cara cuando ven el mal y saben que es el mal. Yo no tengo más que veintiún años y sé que se han hecho ya demasiadas guerras; ustedes, los que tienen más, lo deberíais saber mejor aún. Ahora la mejor forma de responder a las preguntas de la canción, es exponerlas".


Un mes después de la publicación de 'The Freewheelin', apareció una versión de 'Blowin' in the wind' interpretada por Peter, Paul & Mary, otros pupilos de Grossman. El single alcanzó el puesto nº2 de las listas Billboard.

Echo Helstrom
'Girl from the north country' es una canción de amor dedicada a su amor adolescente Echo Helstrom (quizás también a Bonnie Beecher, amiga de la Universidad). Una de las canciones más románticas del repertorio de Dylan, aún hoy suena sincera cuando la interpreta el artista septuagenario. Es su primer tema de amor grabado en disco y su melodía tiene cierta similitud con la canción popular inglesa 'Scarborough Fair'. El contraste con el tema que le sigue, no puede ser más brusco:
'Masters of war' es una canción llena de odio y veneno, con cierta incorrección política ("and I hope you will die..."), cantada con una intensidad increíble, que aún hoy tras más de cincuenta años, sigue provocando escalofríos. Esta feroz crítica a la escalada de gasto militar iniciada por la administración estadounidense durante el mandato de Eisenhower se convertiría años después -en los tiempos de la guerra de Vietnam y en ambas guerras del Golfo- en himno del movimiento pacifista. El tema recibió numerosas versiones, en particular una de Leon Russell en 1970, en la que cantaba la letra de Dylan sobre el himno nacional americano.

Venid señores de la guerra
Los que fabricáis armas
Los que fabricáis bombarderos
Los que fabricáis grandes bombas
Los que os escondéis detrás de las paredes
Los que os escondéis detrás de vuestros escritorios
Quiero que sepáis
Que puedo ver a través de vuestras máscaras
Vosotros que nunca habéis hecho nada
Que no sirva para destruir
Jugáis con mi mundo
Como si fuera vuestro juguete
Ponéis un arma en mi mano
Y os ocultáis a mi vista
Y cuando las balas empiezan a surcar el aire
Dáis la vuelta y salís corriendo
../..
Espero que muráis
Y la muerte os llegará pronto
Seguiré vuestro ataúd
En la pálida tarde
Y observaré como os bajan
A la tumba
Y permaneceré de pie sobre ella
Para estar seguro de vuestro fin.

'Down the highway' es un blues triste al estilo de Son House o Robert Johnson. Refleja los sentimientos por los que atravesó Bob tras la marcha de Rotolo a Europa.
La última canción de la sesión realizada el 9 de julio de 1962 fue 'Bob Dylan's blues', un divertido y absurdo tema al estilo de futuras extravagancias dylanescas como 'Bob Dylan's 115th dream'. En una lacónica introducción, Bob explica que esta canción no surgió como la mayoría de aquella época de la factoría de éxitos de Tin Pan Alley, sino en algún lugar en las calles de América. Con sus juegos de palabras y asociaciones surrealistas el tema supone un sugestivo contraste con la atmósfera oscura y apocalíptica que encontramos en otras partes del álbum.

Letra manuscrita de 'A hard rain'
'A hard rain's a-gonna fall', en principio fue escrito como un poema sin estar pensado para una canción. Es uno de los mejores y más poderosos trabajos poéticos de Dylan. En él viaja a través de reflexiones y visiones apocalípticas, y lleva a la audiencia a un tour de force a través de opresivas atmósferas y paisajes que parecen salir de los oscuras visiones de El BoscoTom Paxton, cantautor amigo de Dylan le convence para ponerle música y el resultado es una canción, que, gracias a su complejidad y a su calidad literaria -en la línea de las posteriores 'Desolation row' y 'Gates of Eden'- son calificadas como obra maestra de un genio. Otro cantante de la época Barry Kornfeld opinaba: "Ninguno de nosotros había estudiado hasta entonces la letra de una canción con el fin de entenderla profundamente. 'Hard rain' nos abrió un mundo nuevo a la hora de componer. Muchos no estabamos preparados aún, y esto hizo que la carrera de Dylan tomara otra dimensión."

Krushchev y Kennedy en 1962
El propio Dylan describió el proceso: "Escribí el poema durante la crisis con Cuba en octubre de 1962, cuando Kennedy y Krushchev tuvieron serias confrontaciones. Yo estaba un poco desesperado y no sabía cuántos poemas más tendría ocasión de llegar a finalizar, así que metí todo lo que me preocupaba en uno solo. Con 'Hard rain' no me refiero a la lluvia ácida tras una explosión nuclear. La 'lluvia pesada' es explicada en el último verso donde dice: 'una marea venenosa nos inunda a todos'. Con ello me refiero a todas las mentiras que nos cuentan desde los medios dirigidas a lavarle el cerebro a los ciudadanos. Todas esas mentiras son veneno para mí"

¿Dónde estuviste, hijo mío de ojos azules?
¿Dónde estuviste, querido mío?
Tropezé con la ladera de doce brumosas montañas,
Caminé y me arrastré por seis sinuosas autopistas,
Anduve enmedio de siete desolados bosques
Estuve frente a una docena de océanos muertos,
Me adentré diez mil millas en la boca de un cementerio,
Y es dura, es dura, es dura, es muy dura,
Es muy dura la lluvia que va a caer.

¿Qué viste, hijo mío de ojos azules?
¿Qué viste, querido mío?
Vi lobos salvajes alrededor de un recién nacido,
Vi una autopista de diamantes que nadie utilizaba,
Vi una rama negra  goteando sangre todavía fresca,
Vi una habitación llena de hombres con martillos ensangrentados,
Vi una blanca escalera cubierta de agua,
Vi diez mil oradores con las lenguas rotas,
Vi pistolas y espadas en manos de niños,
Y es dura, es dura, es dura, y es muy dura,
Es muy dura la lluvia que va a caer...

Una de las canciones que llevó más horas de producción fue 'Mixed up confusion', que finalmente apareció como single con 'Corrina Corrina' como cara B. El tema es una mezcla de un denso y rápido rock'n'roll cantado con un estilo cómico-country acompañado de una armónica blues. Hammond experimenta con varios sonidos, algo que Dylan observa con desagrado. Hasta se baraja la posibilidad de hacer un arreglo en versión dixie. Cuando se publica el single el 14 de diciembre de 1962, es retirado del mercado a los pocos días por considerar los ejecutivos de CBS que 'Mixed up confusion' podía dañar la imagen folk del músico y el sencillo se convierte así en uno de los objetos de colección de la cultura rock más codiciados por los coleccionistas.

Una tarde, Dylan, harto de los 'bricolajes sonoros' de Hammond durante una de las mezclas, abandona airado el estudio a darse una vuelta. Más tranquilo cuando vuelve, toma una guitarra y sin segundas tomas graba 'Don't think twice it's all right', una de sus canciones más sentidas y conocidas. Es una reflexión muy personal sobre su relación con Suzie Rotolo que basculaba constantemente entre el amor y el desamor y compuesta tras una larga discusión mantenida con Suze, en la que Bob intentó sin éxito disuadir a su amada de viajar a Europa.

Voy pensando y preguntándome
carretera abajo,
que una vez amé a una mujer,
una niña según me dijeron,
yo le di mi corazón, pero ella quería mi alma,
no lo pienses dos veces, está bien.
Voy caminando por esta larga y solitaria carretera, nena,
no sé hacia donde me dirijo,
pero adiós es una palabra demasiado fuerte,
así que sólo diré que te vaya bien;
no digo que me trataras mal
pudiste portarte mejor, pero no importa,
tan sólo malgastaste mi precioso tiempo,
pero no lo pienses dos veces, está bien.

'Don't think twice, it's all right' recibió más de cien versiones, entre ellas, una de Joan Baez. Para Suze Rotolo ya fue un problema escuchar una canción tan íntima y personal en los medios (la versión de Peter Paul & Mary también entró en las listas de éxitos), así que oír esos versos dedicados a ella de boca de una de sus rivales fue bastante doloroso. El comentario que Dylan hacía en sus actuaciones a la hora de presentar el tema ("esto es una canción sobre una relación amorosa que duró demasiado") tampoco ayudó a paliar la pena.

"Bob era muy carismático, un guía, un faro luminoso, pero también era un gran agujero negro. Necesitaba atención y apoyo constante, algo que yo no podía proporcionarle, probablemente porque yo estaba tan necesitada como él de ambas cosas", recordaba Rotolo, "Ya no podía soportar más el stress, la presión, las habladurías, las medias verdades y mentiras a las que había que estar acostumbrado viviendo con Bob. En aquel momento  yo era muy vulnerable y no fui capaz de encontrar un suelo firme."
Suze Rotolo inspiró varias canciones más del de Minnesotta como 'Tomorrow is a long time', 'One too many mornings' y 'Boots of spanish leather', y además fue la que le introdujo en las lecturas de los simbolistas franceses Rimbaud y Baudelaire, el teatro de Bertolt Brecht, así como el interés en el arte pictórico.

'Bob Dylan's dream' es una plácida y pacífica oda en la que el autor parece volver a un sitio de seguridad y satisfacción sencilla y familiar. Parece reflejar desde el aspecto de la vida estrenaste neoyorquina el sosiego espiritual de su juventud, estableciendo una conexión con 'Girl from the north country'. La melodía de la canción está basada en la canción folk inglesa 'Lord Franklin' y, pese a la placidez del tema, es uno de los temas más incisivos de la primera etapa de Dylan.

Tan fácil como era distinguir el negro del blanco
era diferenciar lo malo de lo bueno
Nuestras opciones eran pocas y nunca pensamos
que la carretera sobre la que viajábamos
acabaría partiéndose en añicos

James Meredith
'Oxford town' recoge un asunto de discriminación racial especialmente significativo, que la prensa de la época recogió en su momento: El joven afroamericano James Meredith iba ser el primer estudiante negro que se matriculaba en la Universidad de Oxford, hecho ante el cual se originó una fuerte oposición de la sociedad blanca. Finalmente, el presidente Kennedy tuvo que tomar cartas en el asunto e indicó a la Universidad su obligación de admitirle. La noche siguiente, la que fue del 30 de septiembre al 1 de octubre, se desataron incidentes violentos provocados por grupos radicales blancos que acabaron en auténticas batallas campales callejeras. Numerosas personas resultaron heridas y dos afroamericanos perdieron la vida. Aquí, Dylan, al igual que en otras canciones posteriores (como 'The death of Emmett Till', 'The lonesome death of Hattie Carroll' o Hurricane') refleja de forma afilada el profundo racismo al que seguía anclado el pensamiento americano.

'Talking world war III blues' es una sátira de la amenaza nuclear al estilo de Woody Guthrie, una especie de antídoto de 'Masters of war'. Según las notas de Nat Hentoff de la cubierta del disco, Dylan improvisó sobre la marcha parte de la letra de la canción que conservó un año y medio en su repertorio. No la volvió a tocar jamás. Es un claro ejemplo de un tema al que le ha afectado el paso del tiempo, aunque sus burlescos y absurdos mensajes siguen seduciendo.
'Corrina, Corrina' es una canción en la tradición del blues del Delta del Mississippi, que influyó poderosamente en músicos como Blind Lemon Jefferson, Lightnin' Hopkins, Lonnie Johnson, Mississippi John Hurt, Bo Carter, Tampa Red e incluso el virtuoso del jazz Art Tatum. La pieza de Dylan es un suave blues disfrazado de modesta canción folk en la que el autor reclama insistentemente el regreso de su amada Corrina. Oficialmente se publican dos versiones del tema: la toma 1 se publica en single como cara B de 'Mixed up confusion'; la toma 7 es para 'Freewheelin'.

En 'Honey, just allow me one more chance', el título lo dice todo: el cantante le pide a su amada que le dé la última oportunidad para demostrarle que puede ser mejor persona y compañero. El origen del tema procede de Henry Thomas, un desconocido bluesman hijo de esclavos nacido en 1874 en Big Sandy (Texas) que, entre 1927 y 1929 grabó una docena de temas, tras lo que se le perdió la pista. Dylan le confiere a la canción una atmósfera chaplinesca. Con tal disposición, el cantante no debería tener problemas para recuperar a su chica.
El tema que cierra el disco, 'I shall be free', es un caleidoscopio surrealista en la tradición de los talkin' songs de Guthrie, lleno de situaciones cómicas y agudas indirectas de contenido social y político.

'The Freewheelin' marcó la eclosión definitiva de Dylan. Comercialmente fue un éxito. Cada semana se vendían unos 10.000 copias y le suponían a Dylan unos ingresos mensuales de 2.500$, una pequeña fortuna en aquella época. El álbum escaló las listas de éxitos y se hizo muy popular en el Reino Unido y los círculos universitarios. Importantes cabeceras como Time Magazine o New Yorker comentaban el trabajo de Dylan y celebraban su éxito y más de la mitad de las canciones del álbum se convierten en clásicos intemporales del autor (Como nota al margen comentar que cinco de ellas están en la lista de 25 que Bob interpreta con más asiduidad en sus conciertos: 'Blowin in the wind', 'Girl from the north country', 'Masters of war', 'A hard rain's a-gonna fall' y 'Don't think twice, it's all right'.)

Incluso con una perspectiva actual, 'The Freewheelin' Bob Dylan' sigue sonando fresco y con vida, su mezcla de protesta y compromiso, amor y despedida, apocalipsis y sinsentido, son un ejemplo para otros músicos de folk y cimentan la reputación de Dylan como cantante folk político. Este álbum retrata esa imagen tan poderosamente que la etiqueta de 'cantante protesta' le cuelga durante toda la vida, aún después de estar años alejado del mundo folk. Muchas de sus canciones se convirtieron en himnos de la lucha por los derechos sociales y de los movimientos pacifistas y siguen teniendo hoy un profundo significado.

Joachim Raff


El 27 de Mayo de 1822 nació en Lachen, al borde del lago de Zúrich, el compositor germano-suizo Joseph Joachim Raff, paradigma del músico agasajado en vida como un auténtico clásico y arrojado a las tinieblas del olvido poco después de su relativamente temprana muerte.

El año 1887, en la tercera edición de la "Führer durch den Konzertsaal" (Guía de conciertos) de Hermann Kretzschmar -una de las obras de referencia para los melómanos de la época-, podía leerse que "Joachim Raff es quien, tras Berlioz y Liszt, ha sabido trasladar mejor la bandera de la música programática al terreno de la gran sinfonía". Muy dotado para la música, el joven Joseph Joachim estudió con su padre, modesto profesor de órgano, acabando su formación a los 18 años con los jesuitas de Schwyz. Inmediatamente Raff consigue una plaza de maestro de escuela en Rapperswil, en el cantón de Saint-Gall, en donde aprovecha sus ratos libres para tocar el piano y componer.

Felix Mendelssohn
En 1843 publica su Opus 1, una Serenata pianística que constituirá el inicio de un gigantesco legado para tecla cuyas obras inmediatas (los Opus 2 a 6) serán editadas gracias a la entusiasta recomendación de Felix Mendelssohn -al que Raff envía sus manuscritos- en la prestigiosa editorial Breitkopf & Härtel de Leipzig. "Estoy seguro de que si la portada de estas páginas llevara un nombre célebre- escribe Mendelssohn al editor- las venderíais muy bien.… Están escritas de principio a fin con elegancia, sin tacha y al más moderno estilo". Una excelente crítica de Robert Schumann aparecida en la "Neue Zeitschrift für Musik" augura un brillante porvenir al joven maestro que, con gran consternación por parte de su familia, abandona la enseñanza para consagrarse a la composición.

Franz Liszt
La pobreza acompaña a Raff en su nueva residencia en Zurich donde ha de ganarse la vida como copista y profesor de piano. La repentina muerte de Mendelssohn, con quien pensaba estudiar en Leipzig trunca las esperanzas del incipiente compositor que se traslada a Basilea el 19 de junio para conocer al representante de la otra gran corriente musical alemana: Franz Liszt. El encuentro con el genial pianista y compositor será trascendental para el desarrollo de la obra de Raff. El músico húngaro, al que Raff acompaña en una de sus numerosas giras de conciertos, encuentra para éste un empleo en un establecimiento musical de Colonia y, más tarde, otro en Hamburgo en la editorial Schuberth.


Allí, y también en Stuttgart, Raff se dedica a labores de transcripción y orquestación, adquiriendo esa "mano" que le será tan indispensable cuando acometa su propio e ingente catálogo orquestal. En el otoño de 1849, invitado por la generosidad de Liszt, acude a Weimar; se inicia de esta forma una colaboración que le mantendrá al lado del autor de la Sinfonía Fausto hasta 1856.

Joachim Raff
Seis años de estrecha colaboración durante los cuales trabaja para Liszt como secretario personal: escribe al dictado, ordena sus múltiples manuscritos, realiza copias… incluso colabora con Franz Doppler en la orquestación de algunos de sus poemas sinfónicos (como Prometeo, Mazeppa o Heroida fúnebre, que el músico húngaro retocará más tarde) además de estudiar, organizar conciertos, publicar y comenzar su propio catálogo.

Doris Genast
Pero agobiado, anulado incluso por la aplastante personalidad de su mentor, deseoso de volar con sus propias alas y no queriendo ocupar por más tiempo "un empleo de subalterno y jugar un rol secundario", Raff abandona Weimar en 1856 para acompañar a su futura esposa, la actriz Doris Genast, con quien se instala en Wiesbaden. Serán esos los años más fecundos en la carrera de Raff; años de enorme productividad y de una reputación que, como compositor y pedagogo, no para de crecer hasta que, en 1877, es nombrado primer director del recién fundado Conservatorio Hoch de Fráncfort, que cuenta con Clara Schumann y Julius Stockhausen -tan ligados ambos a la carrera de Brahms- como profesores y al norteamericano Edward MacDowell como uno de sus más distinguidos alumnos de composición.

Al término de su vida el año 1882, Raff había conseguido poner en pie un imponente legado constituido por 216 obras numeradas, más de 70 sin numeración y 48 transcripciones en las que los más importantes géneros están representados. Desde el punto de vista estilístico, Raff se sitúa a mitad de camino entre el sinfonismo "puro" heredado de Mendelssohn y Schumann, dos de sus dioses tutelares, y el gusto por la música de programa característica de la "Neudeutsche Schule" representada por la estética de Wagner y Liszt. La maestría formal, la imaginación melódica y una hábil instrumentación siempre colorista y bien definida caracterizan la obra de este músico sensible y disciplinado.


Compuso 11 sinfonías, varias suites, oberturas, transcripciones, conciertos para piano, violín y violonchelo, siendo su obra de cámara muy representativa con 8 cuartetos de cuerda, 5 sonatas y 10 sonatillas para violín y piano junto a otras piezas breves.

En su legado sinfónico que vino a ocupar un espacio casi vacío entre el último Mendelssohn y el advenimiento de Brahms, Raff prefiere el descriptivismo de la estética programática sometido a los moldes formales tradicionales. Así, los ecos de Liszt resuenan en el Larghetto final de la Sinfonía nº 1 "A la patria"; la atmósferas mendelssohnianas se transparentan en la Danza de las dríadas de la Tercera "En el bosque" y la luminosidad mediterránea del autor de la Italiana en la Tarantella que cierra la Suite "Italiana".

Resuenan las reminiscencias de Tchaikovski que lo tuvo en gran estima, en la coreográfica Abschied de la Séptima "En los Alpes", Der erste Schnee de la Undécima "El invierno" o la Reigen der Gnomen und Sylphen de la Suite "En Turingia". Pero el lenguaje de Raff, pese a su eclecticismo, se impone con personalidad en la contemplativa poesía que inunda la Barcarola de la Suite "Italiana", la imaginería cinegética que atraviesa Die Jagd der Menschen en la Décima "En otoño", la atmósfera caballeresca de la shakespearianas Oberturas "La tempestad" y "Macbeth", la nobleza otoñal de la Abends Rhapsodie o el elaborado discurso que vertebra la trilogía central: Cuarta, Sexta y, sobre todo, esa Quinta "Leonora" que hace casi 40 años grabara para Decca al frente de la Filarmónica de Londres el impagable Bernard Herrmann. A quien semejante avalancha atemorice deberá empezar a picotear en la obra del suizo-alemán por estas tres últimas obras, además de la Tercera, sin olvidar el cálido melodismo de que hacen gala los dos magníficos Conciertos para violonchelo y el lirismo fluido del Segundo Concierto para violín o la elegancia de escritura -marca de la casa- presente en las Sonatas para violín y piano nºs 1, 3 y 4


Son resaltables sus arreglos de obras de otros compositores, especialmente Wagner (Los maestros cantores, Lohengrin, Tannhauser y el Holandés Errante). Usó materiales de la música tradicional alemana, combinando la lógica de las composiciones de Mozart con la inspiración melódica de Schubert y Tchaikovsky. Joaquín Raff falleció a los sesenta años el 24 de Junio de 1882.

Sinfonías
Sinfonía n.º 1 «An das Vaterland», en re mayor op. 96 (1861) (The Vienna Philharmonic)
Sinfonía n.º 2, en do menor op. 140 (1866) (The Orchestre de la Suisse Romande & Neeme Jarvi)
Sinfonía n.º 3 «Im Walde», en fa mayor op. 153 (1869) (Hans Stadlmair dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 4, en sol menor op. 167 (1871) (Hans Stadlmair dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 5 «Lenore», en mi mayor op. 177 (1872) (Hans Stadlmair dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)

Sinfonía n.º 6, op. 189 (1873) (Urs Scheider & The Slovak State Philharmonic Orchestra Kosice
Sinfonía n.º 7 «In den Alpen», en si bemol mayor op. 201 (1875) (Hans Stadlmair dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 8 «Frühlingsklänge», en la mayor op. 205 (1876) (Hans Stadlmair dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 9 «Im Sommer», op. 208 (1878) (Hans Stadlmair, dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 10 «Zur Herbstzeit», en fa menor op. 213 (1879) (Hans Stadlmair, dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)
Sinfonía n.º 11 «Der Winter», en la menor op. 214 (1876) (Hans Stadlmair, dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)

Suites para orquesta
• Suite n.º 1, op. 101 (1863)
Suite « Italian » (1871) (Bamberger Symphoniker)
• Suite n.º 2 « In ungarischer Weise », op. 194 (1874)
Suite «Aus Thüringen» (1877) (Hans Stadlmair, dir. & The Bamberg Symphony Orchestra)

video

Otras obras orquestales
• Sinfonieta para instrumentos de viento, op. 188 (1873).
Orquestación de la Chacona de la Partita n.º 2 para violín de Bach, WoO.40 (1873) (Guangzhou Symphony Orchestra , dir. Christopher Hogwood)
• Rapsodia para orquesta « Abends », op. 163b (1874)
• Elegía para orquesta, WoO49 (1879)

Conciertos
Concierto para violín y orquesta "Le Fée D'amour, Morceau Caractéristique de Concert”, Op. 67: Vivace (Andrea Quinn & The Symphony Orchestra of Norrlands Opera).
“Ode au printemps” en Sol mayor, Op. 76 (1857) 1/2 ; 2/2 (Peter Aronsky -piano & Basel Radio Symphony Orchestra, dir. Jost Meier)
Cavatina para violín y orquesta, op.85 (1859) (Hrachya Harutyunian - violín Sergey Filioglo – piano).
Concierto para violín n.º 1, op.161 (1871) 1/4 , 2/4 , 3/4 , 4/4 (Tobias Ringborg & Symphony Orchestra Of Norrlands Opera) .

Concierto para violín n.º 2, Op. 206 (Barnabás Kelemen, violín; The Lahti Symphony Orchestra & dir. Santtu Matias Rouvali).
Concierto para piano en Do menor op. 185 (1873). I. Allegro, II. Andante- III. Final-Allegro (Michael Ponti, piano & Hamburg Symphony Orchestra & dir. Richard Kapp).
Concierto para violonchelo n.º 1, op.193 (1874) (Daniel Muller-Schott, dir. Hans Stadlmair & The Bamberg Symphony).
Concierto para violonchelo n.º 2, WoO 45 (1876) (Daniel Muller-Schott, dir. Hans Stadlmair & The Bamberg Symphony).


Música de Cámara
Cuarteto de cuerda nº 1 en re menor opus 77
Cuarteto de cuerda nº 6 en do menor. Opus 192
Cuarteto de cuerda nº 7 en re M opus 192
Quinteto de Piano en la menor Opus 107

Trío de piano Nº 2 en sol mayor Opus 112
Trío de piano Nº 3 en la menor Opus 155
Trío de piano Nº 4 en Re mayor Opus 158
Cuarteto de piano y viola Nº 1 en sol mayor Opus 202
Octeto de cuerdas opus 176.  (New violin family Orchestra)

Sonatas
Fantasie Sonate, opus 168
Violín sonata Nº 1, opus 73 (Roglit Ishay, piano & Ariadne Daskalakis, violín).
Violín sonata Nº 2, opus 78
Violín sonata Nº 3, opus 128 (Roglit Ishay, piano & Ariadne Daskalakis, violín).
Violín sonata nº 4 opus 129 1/2, 2/2
Violín sonata nº 5 opus 145 (Roglit Ishay - Piano, Ariadne Daskalakis -Violín).
Sonata Nº 5 para flauta (violín) y piano (Ory Schneor - Flute &
Cameron Roberts - Piano)
Grand Sonata en mi menor, Op.14 I. Allegro (Valentina Seferinova)