27 septiembre 2016

Freddy Quinn


Hoy cumple 85 años el cantante austríaco Freddy Quinn, muy popular en Alemania entre los años cincuenta y sesenta con sus baladas de marineros que, lejos de la patria, anhelan un pronto regreso a sus hogares. Vendió más de sesenta millones de copias de sus discos y permaneció como una figura muy querida y respetada durante muchos años.

Freddy Quinn nació como hijo del comerciante irlandés John Quinn y la periodista austriaca Edith Henriette Nidl. Tras acompañar a su padre a Estados Unidos, asistió allí a la escuela en Morgantown (Virginia). Más tarde, cuando su madre recuperó la custodia de Freddy, este volvió a Austria, donde Edith se casó con un aristócrata arruinado llamado Rudolf Anatol Freiherr vonPelz, que adoptó a Freddy con el nombre de Franz Eugen Helmuth Manfred Nidl-Peltz. Freddy odiaba el nombre y más tarde tardaría quince años en lograr cambiarlo al de su padre biológico. Acabó sus estudios en Viena y todavía adolescente viajó en auto-stop por el sur de Europa y el norte de África. Seguidamente se unió a diversas troupes circenses donde tocaba el saxo y aprendió ejercicios acrobáticos y de funambulismo.

En Roma tocó y cantó para las tropas norteamericanas y se enroló en varios buques que navegaban a Argelia, Marsella y Rotterdam. En uno de los puertos argelinos que visitó actuó en el destacamento de la legión extranjera, que en aquel tiempo contaba con una mayoría de alemanes. Fue allí donde comenzó a cantar sus canciones en los que manejaba los conceptos de 'Sehnsucht' y 'Heimweh' (morriña, nostalgia, amor por la patria lejana), que calaron hondo en la audiencia. Esto le trajo dinero y simpatías por doquier.

Tentado con alistarse a la legión, finalmente se decidió por la vida de civil y vuelve a Alemania, donde continuó actuando en las bases norteamericanas desplegadas por el país cantando canciones de rockabilly. En un local de St. Pauli, en Hamburgo es descubierto por un par de cazadores de talentos del sello Polydor, con quienes Quinn graba en 1956 dos versiones en alemán de temas americanos, 'Sie hieß Mary Anne' (Sixteen tons) y 'Heimweh' (Memories are made of this). En la imprenta no sabían como escribir Quinn, por lo que sólo apareció el nombre 'Freddy' en la portada, nombre por el que se hizo conocido a partir de entonces. El single, gracias a su cara B, 'Heimweh', espoleada por la versión en inglés que realizó Dean Martin ese mismo año, fue el disco más vendido en Alemania en 1956. También en 1956 defendió a Alemania en el Festival de Eurovisión con la canción 'So geht es jede Nacht'

Comenzando a finales de 1950, Quinn protagonizó varias películas como 'Freddy, die Gitarre und das Meer' (1959), 'Freddy unter fremden Sternen' (1959), 'Freddy und das Lied der Südsee', (1962) y 'Heimweh nach St. Pauli' (1963), en las que siempre encarnaba al marino o aventurero sin raíces que anhela una familia, amigos y un hogar, el tema principal de casi todas su canciones. Estas encontraron una amplia audiencia en la Alemania de la postguerra y varios autores de la época, entre ellos Bert Kaempfert, Lotar Olias, Ernst Bader y James Last compusieron baladas marineras para la voz de barítono de Quinn.

Entre 1956 y 1966 obtuvo diez nº1 en las listas alemanas, una marca que no ha igualado ningún otro cantante- y fue el artista más popular con éxitos como 'Rosalie' (1956) 'Heimatlos' (1957), 'Der Legionär', 'Ich bin bald wieder hier' (1958), 'Die Gitarre und das Meer', 'Unter fremden Sternen' (1959), 'La Paloma' (1961) o 'Junge, komm bald wieder' (1962) o 'Vergangen, vergessen, vorüber' (1964), no sólo en Alemania, también en otros países europeos, ya que Freddy dominaba varios idiomas.


Su último nº1 fue 'Hundert Mann und ein Befehl' (1966), una versión alemana del hit americano 'The ballad of the green berets' del sargento Barry Sadler. En la misma línea, grabó ese mismo año el tema 'Wir', una canción protesta en contra de las manifestaciones de los jóvenes izquerdistas pacifistas a los que llama 'vagos y parásitos' y 'Eine Hand voll Reis', una canción sobre la guerra de Vietnam.

Aunque no repitió éxitos en las listas, permaneció durante muchos años como uno de los artistas favoritos en teatros, salas de conciertos y shows de TV. Freddy Quinn también era un actor de circo que maravilló a las audiencias de televisión con un acto de funambulismo en vivo y sin red de seguridad. En otra ocasión, también televisada, montó sobre un león dentro de una jaula mientras el felino se balanceaba sobre una superficie movediza. No pudo sin embargo eludir al Ministerio de Hacienda alemán que descubrió en 2004 que Quinn había estado viviendo en Hamburgo, habiendo declarado este su residencia en Suiza. Se declaró culpable y los atrasos del fisco más la multa le costaron al Sr, Quinn un millón de euros. Actualmente sigue residiendo en Hamburgo y desde el año 2009 rechaza fotos y entrevistas y vive completamente retirado de los focos y la vida pública

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