18 octubre 2016

Wynton Marsalis


Hoy cumple 55 años el trompetista y compositor de jazz nacido en Nueva Orleans, Wynton Marsalis, elegido recientemente por la prestigiosa revista Time como una de las 25 personas más influyentes de EEUU. En los años ochenta Wynton saltó de la escena jazz de Nueva Orleans al reconocimiento artístico internacional.

Hijo de Ellis Marsalis, pianista músico y profesor de jazz y hermano de Branford, Delfeayo y Jason, saxo, trombón y batería, respectivamente, inició estudios de trompeta cuando contaba 12 años. Más adelante cursó estudios en el Berkshire Music Center de Tanglewood en Massachussets, y en la Academia Juilliard de Nueva York. Con sólo 18 años, realizó una gira con el grupo del percusionista Art Blakey y los Jazz Messengers y con el novedoso cuarteto V.S.O.P. del pianista y compositor Herbie Hancock.

En 1981 grabó 'Wynton Marsalis', su primer álbum como líder de su propia banda para el sello que lo encumbró a la fama: Columbia. Elevado por unos a la cima del jazz y clasificado casi como un genio por sus incondicionales, para otros, Wynton Marsalis, no era mas que un mal remedo de Miles Davis y prácticamente un impostor de su música. Al margen de elogios y criticas, Wynton graba en 1985 el álbum que le ayudaría a consolidar su carrera y a confirmarse como un gran trompetista de jazz: 'Black Codes'.

Lincoln Center Jazz Orchestra
En verano de 1987 Marsalis presentó una serie de conciertos, Classical Jazz, auspiciado por el Lincoln Center, la institución artística más importante de Nueva York. Así empezó una colaboración única entre los atistas y el centro, que ha originado programas de educación de gran alcance, colaboraciones de grupos de jazz y formaciones de música de cámara, orquestas y compañías de ballet, incontables producciones de radio y TV, la trotamundos Lincoln Center Jazz Orchestra y al mismo Wynton.


Sus trabajos a principios de los noventa combinan álbumes de música clásica con improvisaciones originales del jazz como su magnífica obra para ballet moderno 'Citi Movement'. En 1993, actúa con la soprano Kathleen Battle y en 1995, es nombrado director artístico del programa 'Jazz at Lincoln Center' de Nueva York.

Kathleen Battle y Marsalis
En 1997 fue el primer músico de jazz que ganaba el Premio Pulitzer en la categoría musical con el disco 'Blood on the Fields', un oratorio épico sobre la esclavitud. Para celebrar la llegada del milenio compuso 'All rise', para big band, coro de 100 voces y la New York Philarmonic Orchestra.
En octubre de 2004 vio hecho realidad su sueño: la inauguración de la temporada del 'Jazz at Lincoln Center' en la nueva y perfecta Rose Hall, una sala multiusos etiquetada como la primera en ser diseñada específicamente para el jazz.

Wynton Marsalis, aún hoy es un personaje controvertido en el mundo del jazz y ha tenido varios enfrentamientos dialécticos con colegas de profesión como Keith Jarrett, Lester Bowie o el mismo Miles Davis que dudaron o dudan de su talento, pero es sin duda uno de los grandes músicos de jazz contemporáneos.

En su trayectoria musical, Wynton ha grabado cerca de una cincuentena de discos -a destacar la serie Standards Time-, ha conseguido 9 premios Grammy, y tras su estela han sido muchísimos los jóvenes músicos de jazz que han echado la vista atrás para releer la historia de la música afroamericana, propiciando una nueva perspectiva musical de la historia del género. Asímismo ha sido uno de los músicos que más se han preocupado y contribuido para ayudar a reconstruir los hogares de los músicos de Nueva Orleans tras el huracán Katrina.
Su última publicación en disco fue la actuación en directo con la Lincoln Center Jazz Orchestra y Eric Clapton, con los que interpretaron un memorable 'Layla' en clave de jazz blues

Howard Shore


Hoy cumple 70 años el compositor y director de orquesta canadiense Howard Shore. Autor de más de 80 bandas sonoras, Shore atravesó diferentes etapas en su carrera musical. Desde saxofonista y trompetista en el grupo rock Lighthouse a finales de los años sesenta, pasando por liderar la banda del programa de TV 'Saturday Night Live' a componer la épica partitura de las aventuras en la Tierra Media. Su éxito con la música de la trilogía de 'El Señor de los Anillos' es comparable al que tuvo John Williams con la saga de 'La Guerra de las Galaxias'. Este gran logro fue la culminación de 20 años componiendo bandas sonoras y una vida en la que estuvo en todo momento rodeado de música.

Shore estudió varios años en la Berklee School of Music pero fue un encuentro que tuvo a los catorce años lo que marcaría el camino que su carrera tomaría años después: En un campamento de verano, Howard y sus compañeros organizaban pequeñas obras de teatro y sketches musicales cada sábado noche. Uno de los compañeros de Shore aquel verano era Lorne Michaels, futuro creador de Saturday Night Live. Poco después, ambos fueron contratados por la CBC (Canadian Broadcasting Company), Michaels como guionista y Shore como compositor. Más tarde, en 1969, Howard se unió al grupo de jazz-rock de Toronto Lighthouse. Su grandioso sonido de opera rock permitió a Shore trabajar con orquestas y aprender los fundamentos de la dirección. Con el grupo, Shore grabó ocho álbumes, antes de su marcha en 1973. El grupo continuaría hasta su disolución en 1976. Sus mayores éxitos en el Hot100 estadounidense fueron 'One fine morning' (1972) y 'Sunny days' (1972), sus únicos Top40.

Tras su experiencia con Lighthouse, Howard se topó de nuevo con Lorne Michaels, que por aquel entonces se encontraba preparando un programa de TV para la NBC que más tarde llegaría a ser Saturday Night Live. Shore se convirtió en 1975 en el director musical de las cinco primeras temporadas del programa, durante las cuales se lanzaron las carreras de John Belushi, Bill Murray y Chevy Chase. Shore compuso asimismo la sintonía que cierra el programa y el que sugirió el nombre de 'Blues Brothers' a Belushi y Akroyd.

Cuando acabó su etapa en la TV, fue requerido por otro viejo amigo, su paisano canadiense el director de cine David Cronenberg. David estaba dirigiendo el rodaje del film de terror 'The Brood' (1979) y recordó los trabajos de Shore para la CBC. Ambos eran novatos en sus respectivas tareas, por lo que su amistad creció y entre ambos nació una fructífera sociedad profesional. Su banda sonora para 'The Brood' fue acogida con entusiasmo y a partir de entonces compuso la música de prácticamente todos los films de Cronenberg.

Su primer trabajo para otro director fue 'After Hours' (1985) de Martin Scorcese. Seguirían 'Big' (1988), 'El silencio de los corderos' (1991), 'Ed Wood' (1994), 'Seven' (1995), 'Crash' (1996) y 'Dogma' (1999), pero fue cuando Peter Jackson le encargó la música para la versión fílmica de la obra de Tolkien 'El Señor de los Anillos', cuando su nombre se vio conectado al instante con el mundo de la música en el cine.


Shore preparó su proyecto durante meses asumiendo la grandeza de la obra. Las tres partes, proyectadas seguidas, durarían más de doce horas. Shore comentó al respecto en Index: "La música consiste en un compás tras otro. En una página caben diez compases y a esta siempre le sigue otra."

La música para la primera parte de la trilogía duraba cuatro horas. Así como Tolkien y Jackson crearon nuevos mundos en sus obras, así lo hizo Shore con las bandas sonoras. Desde los sonidos con reminiscencias celtas de la patria de los Hobbit a los sonidos de marchas militares que describen el castillo del malvado Gandalf, la música de Shore desplegaba la atmósfera perfecta para la fantasía épica. Shore obtuvo tres Oscar y varios premios Grammy por las tres bandas sonoras de la trilogía.

Desde entonces ha compuesto más bandas sonoras de éxito como 'El Aviador' (2004), 'La duda' (2008), 'Hugo' (2011), 'The Hobbitt' (2012) y sus secuelas, 'Rosewater (118 días, 2014) y 'Spotlight' (En primera plana, 2015). También ha compuesto obras de concierto incluyendo una ópera, 'The Fly', basada en la trama (aunque no en su banda sonora) de la película de Cronenberg de 1986, estrenada en el Théâtre du Châtelet de París el 2 de julio de 2008; una pieza corta 'Fanfare for the Wanamaker Organ'; y una breve obertura para la Orquesta Sinfónica Suiza del siglo XXI.

Chuck Berry


Hoy cumple 90 años Charles Edward Berry, guitarrista y cantante de rock and roll nacido en St. Louis (Missouri), más conocido por Chuck Berry, uno de los pioneros del rock & roll que aún quedan con vida (junto con Jerry Lee Lewis y Fats Domino).

Chuck Berry fue una influencia principal en el desarrollo de la música, la actitud y el modo de vida asociados al género. Llevó el R&B a nuevos caminos definiendo los elementos distintivos del rock and roll: Letras dirigidas a un público muy joven, usando divertidas y gráficas expresiones de los bailes adolescentes, coches veloces, la vida en los institutos y la sociedad de consumo. Sus solos de guitarra y el carisma que mostraba en escena, fueron también determinantes en el desarrollo posterior de la música pop.

El cuarto de seis hermanos, Chuck creció en el norte de San Luis, en un barrio de clase media conocido como 'The Ville'. Su padre era diácono de una iglesia baptista cercana y su madre profesora en un instituto. Se interesó pronto por la música y, estando todavía en la escuela, dio su primer concierto en 1941. Tres años más tarde es arrestado y encarcelado por robo a mano armada en tres tiendas de Kansas City y robo a punta de pistola de un coche junto con unos amigos. Fue enviado al reformatorio para jóvenes en Algoa (Missouri), donde pasó el tiempo practicando boxeo y formando un grupo vocal.

El hogar de Berry en 1950
Fue liberado el día que cumplió 21 años, y pocos días después se casó con Themetta 'Toddy' Suggs, que dio a luz a Darlin Ingrid Berry el 3 de octubre de 1950. Berry mantuvo la famila trabajando en dos plantas de montaje de automóviles, además de ser el conserje del edificio de apartamentos en el que vivía con Toddy. Poco después se formó como esteticista en el Poro College of Cosmetology en St Louis, una institución fundada en 1917 por la emprendedora y filántropa afroamericana Annie Turnbo Malone, con el fin de investigar los cosméticos para mujeres de raza negra. Le fue tan bien con ello, que en 1950 fue capaz de comprarse una pequeña casa de ladrillo con tres habitaciones y baño en Whittier Street, casa que pertenece actualmente al Registro Nacional de Lugares Históricos de EE.UU.

A comienzos de los años cincuenta, Chuck tocaba con algunas bandas locales de los clubes de St Louis para ingresar un dinerillo extra. Había estado tocando blues desde niño y tomó prestados algunos riffs de guitarra y la actitud escénica de T-Bone Walker. También recibió clases de guitarra de su amigo Ira Harris, las cuales ayudaron a perfeccionar y definir su propio estilo con el instrumento. En 1953 formaba parte del trio de Johnnie Johnson, un pianista al que le uniría una larga relación profesional. Aunque la banda tocaba predominantemente blues y baladas, la música más popular entre la clientela blanca de la zona era el country & western.

Berry escribió en su autobiografía: "Sentí curiosidad por ver que pasaba si comenzaba a introducir temas con un toque country en nuestro repertorio, que tocábamos ante una audiencia predominantemente negra. Sucedió que algunos de ellos preguntaban '¿quién es ese hillbilly negro del Cosmo?'. Tras reírse de mí unas cuantas veces, comenzaron a pedírme ellos mismos esas canciones hillbilly e incluso les encantaba bailarlas"
En mayo de 1955 Berry viajó hasta Chicago, donde conoció a Muddy Waters. Este le recomendó que fuera a ver a Leonard Chess, propietario de Chess Records. Berry pensó que su material de blues podía ser lo que más interesara a Chess, pero ante su sorpresa, éste eligió un viejo tema de country & western que había grabado Bob Wills, titulado 'Ida Red'. Chess había visto cómo el mercado de R&B estaba cayendo y buscaba ir más allá. Quizás había encontrado al fin el artista adecuado para su propósito.


Así el 21 de mayo de 1955, Berry grabó una adaptación de 'Ida Red' -'Maybelline'-, con Johnnie Johnson al piano, Jerome Green (de la banda de Bo Diddley) a las maracas, Jasper Thomas a la batería y Willie Dixon al bajo. El disco vendió más de un millón de copias y fue nº1 en las listas de R&B.

Le siguió 'Roll over Beethoven' en junio de 1956, alcanzando el puesto 29 del Top100 de Billboard y Berry fue promocionado como uno de los 'top acts' del 58. Conoció a Carl Perkins y se hicieron grandes amigos. Perkins comentó en una ocasión: "Cuando oí su música por primera vez, supe al instante que había recibido influencias country. Sus canciones me parecían extraordinarias". Perkins descubriría en las giras que realizó con Berry, que Chuck conocía prácticamente las mismas canciones que él y que Jimmie Rodgers era su cantautor country favorito.

En 1957 Berry fue incluído en el show 'Las más grandes estrellas de 1957', junto con Everly Brothers, Buddy Holly y otros. Los hits continuaron hasta 1959, consiguiendo por lo menos una docena de ellos, que incluían los Top10 'School days', 'Rock and roll music', 'Sweet little sixteen' y 'Johnny B. Goode'. Apareció en dos películas cuyo tema era el rock and roll: 'Rock Rock Rock' (1956) y 'Go, Johnny Go!' (1959). Chuck logró romper las barreras de popularidad entre la música blanca y negra de su tiempo, y tuvo una gran influencia posterior, tanto en compositores (Dylan, Lennon/McCartney), como en guitarristas (Keith Richards, Eric Clapton).

Su manera de tocar nerviosa, frenética, y su famoso 'baile del pato', formaban parte de un estilo único que subió su cotización espectacularmente y en muy poco tiempo. Berry era ya una estrella establecida y además de poseer un night-club en St. Louis, Berry's Club Bandstand, invertía su dinero adquiriendo propiedades inmobiliarias.
Pero a finales de los cincuenta todo parecía haberse confabulado para acabar con el rock: murió Buddy Holly; Elvis se fue a la mili; a Jerry Lee Lewis se le hundió la carrera por el escándalo que supuso entonces estar casado con su prima de trece años; Little Richard había descubierto a Dios, abandonando el escenario y Chuck Berry fue encarcelado, por tener trabajando en su club a una menor de edad mexicana "con propósitos inmorales", aunque Berry siempre afirmó que "lo que único que hacía esa chica de 14 años en el Bandstand era trabajar en el guardarropa".

Chuck Berry en 1959
Tras varios juicios y apelaciones tuvo que pasar un año y medio en prisión. Cuando salió, sus temas eran más conocidos que los de las nuevas bandas que por aquel entonces iban surgiendo (sus canciones fueron versionadas por los Beatles y los Rolling Stones en sus primeros álbumes) y recogió buen número de éxitos hasta 1965, cuando cambió de sello y fichó por Mercury, para el que editó tres álbumes con poca incidencia. Volvió a Chess Records en 1970; el regreso le dio un número uno -el único de su carrera- 'My ding-a-ling' (1972) a ambos lados del Atlántico y volvió a ser admirado por una nueva generación de aficionados.
 
Berry y Michael Jackson en 1980
Grabó esporádicamente y siguió actuando a lo largo de los setenta, siendo encarcelado de nuevo (esta vez por cien días) por evasión de impuestos. En los años 80 y 90 siguió girando, sin embargo sus actuaciones en directo casi nunca han estado a la altura de su prestigio debido a una dejadez general del guitarrista, añadida a su conocida tacañería que implica no contar con una banda de acompañamiento fija. Solía contratar a músicos locales de las poblaciones donde acudía a tocar, lo que a menudo provocaba una discordancia sonora entre Berry y sus acompañantes en escena. Según Berry, todo guitarrista de rock que se precie debe conocer sus canciones y ser capaz de interpretarlas sin necesidad de ensayos. Muchas veces no ha querido pagar a los músicos, porque consideraba que suficiente privilegio habían disfrutado tocando con él.

Berry y Richards en 1986
El día de su sesenta cumpleaños, Keith Richards le organizó un magnífico concierto homenaje en el que participaron , entre otros, Johnnie Johnson, Bobby Keys, Steve Jordan, Eric Clapton, Robert Cray, Etta James, Linda Ronstadt y Julian Lennon. El concierto fue grabado y filmado. (Hail! Hail! Rock'n'Roll). A finales de los años ochenta adquirió un restaurante en Wentzille (Missouri), llamado The Southern Air. Unos años después, Chuck fue denunciado por varias mujeres que le acusaban de haberlas espiado con una videocámara instalada en el servicio de señoras.

Berry alegó que se había instalado para vigilar a una empleada sospechosa de robar. Aunque no lograron probar nada en el juicio, Berry aceptó indemnizar a 59 mujeres. Según Bruce Pegg, biógrafo de Chuck Berry, esta jugada le costó al músico entre unas cosas y otras más de 1,2 millones de dólares. De nuevo, en noviembre de 2000, se enfrentó a nuevos problemas legales cuando Johnnie Johnson -su pianista durante los años cincuenta- reclamó derechos de autor de varias de sus canciones, acreditadas a Berry como único compositor. El juez desestimó la demanda ya que consideró que habia pasado demasiado tiempo para atender cualquier reclamación al respecto.

El año 2008 realizó una gira europea en la que pasó por España.
Hasta el año 2014, cuando su salud se lo permitía, actuaba un miércoles de cada mes en el Blueberry Hill, un bar-restaurante de las afueras de St. Louis. En la historia del Rock & Roll quedarán anotados para siempre magníficos temas como 'Too much monkey business', 'Brown eyed handsome man', 'Carol', 'Almost grown', 'You never can tell', 'Back in the USA', 'Good morning little schoolgirl', 'Nadine'...etc.