21 junio 2012

Skip James


El 21 de junio de 1902 nació en Yazoo City, cerca de Bentonia (Mississippi) el cantante, guitarrista y pianista de blues Skip James. Al contrario que muchos bluesmen contemporáneos, James no tuvo mucho interés en grabar y cuando fue redescubierto debido al Folk-Blues Revival de los años sesenta, tampoco se prodigó demasiado. Sin embargo dejó para la posteridad algunos de las más célebres grabaciones de blues. Con su único y sofisticado estilo de tocar la guitarra y su fantasmal voz de falsete, fue un personaje irrepetible, cuyo estilo cantando y tocando influyó notablemente en muchos músicos de blues como Robert Johnson, aunque ninguno de ellos ha sido capaz de imitarle.

Nehemiah Curtis James se crió en la plantación Woodbine, en Betonia. Su padre era contrabandista y en 1907 tuvo que abandonar a la familia huyendo de los inspectores del fisco. Tras asisitir de niño a uno de los bailes que los trabajadores de la plantación organizaban los sábados por la noche y oir a los músicos Henry Stuckey y Rich Griffin, James se pasó el día repitiendo las canciones que había memorizado una por una. Su madre le compró su primera guitarra en 1912 por 2,50$. Stuckey, que vivía en una plantación cercana, le enseñó los primeros pasos con el instrumento. La madre de James se mudó en 1914 a la localidad cercana de Sidon, donde se reencontró con su marido. Cuando cumplió los catorce años, James se escapó de casa y anduvo un año perdido. Regresó a Bentonia, adonde había vuelto su madre, y donde Skip asistió al colegio y trabajaba los fines de semana en la serrería de los Gooching Brothers. Durante este tiempo, James recibió rudimentarias lecciones de piano de su prima Alma Williams, una maestra de escuela.

En 1919 dejó la escuela y el pueblo para irse a trabajar en la construcción de carreteras cerca de Ruleville. Los siguientes dos años, James trabajó en diversas serrerías y campos madereros de la zona del Delta. Trabajando en uno de ellos escribió su primera canción, 'Illinois blues'. Los fines de semana solía tocar la guitarra por unas monedas en las localidades cercanas de Drew, Louise y Belzoni. En 1921 se trasladó a Weona (Arkansas) a trabajar en una serrería, donde conoció al pianista y proxeneta Will Cabtree, un voluminoso tipo procedente de Marked Tree (Arkansas) que influyó en el estilo al piano de James y, sobre todo, en su modo de vida. James permaneció en Weona hasta el año 1923, trabajando de pianista y proxeneta, como su mentor. Se movía en ambientes sin ley, donde todo estaba permitido a menos que interfiriera en la sociedad blanca circundante. Desde muy joven portaba pistola y no dudaba en usarla si era necesario. A su biógrafo Stephen Calt le contó una vez orgulloso cómo había vaciado el cargador sobre un rival de amores. Tras una disputa con una de las mujeres a su cargo, se mudó a Memphis, donde trabajó como pianista en un burdel de North Nicholas Street.

En 1924, en plena 'ley seca', James volvió a Betonia donde permaneció seis años. Durante esos años trabajó como aparcero, pero pronto comenzó a realizar contrabando de whisky con el fin de pagarse los trajes y joyas a los que se había acostumbrado en Weona y Memphis. También siguió practicando con la guitarra, tocando con Henry Stuckey en bailes de Bentonia, Sidon y Jackson. James desarrolló su estilo de pickin con tres dedos, tal como hacían Charley Patton, Mississippi John Hurt y Bo Carter. Usaba a menudo una afinación en Re menor abierto (Re, La, Re, Fa, La, Re) y su estilo de mano derecha sin púa era rápido y límpio. En 1927, cazatalentos de Okeh Records le ofrecieron grabar, pero James rehusó. Seguramente pensó que grabar le traería una publicidad que no le interesaba, debido a sus actividades ilegales.

En 1931, por fin, le persuadieron para que fuera a ver a H.C. Spier en febrero de 1931. Spier era un tratante de muebles y al mismo tiempo ojeador de artistas que había descubierto a músicos como Tommy Johnson, Ishmon Bracey, Bo Carter y el legendario Charlie Patton. James tocó uno de sus temas, 'Devil got my woman', que convenció a Spier para enviar a James con un contrato y un billete de tren a Wisconsin donde se encontraban los estudios de Paramount Records. En una sesión grabó 18 temas con la guitarra en un día y ocho más con el piano al día siguiente. La mayoría de temas eran propios y otros eran versiones de varios standards de la época de blues, y fueron sus interpretaciones las que prevalecieron cuando el mismo Johnson y, posteriormente bandas como Cream o Deep Purple, realizaban sus propias versiones.

A Skip le pagaron 40$ por aquellas sesiones y jamás cobró derechos de autor. Entre ellas, 'Devil Got My Woman', '22-20 blues' y 'If you haven't any hay, get on down the road'. Su primer disco publicado en primavera de 1931 fue 'Hard time killin' blues' con 'Cherry ball blues' en la cara B. Solo se editaron 650 copias. Paramount sólo editaría 300 copias de sus otros discos, incluido su quinto de 78rpm que llevaba 'I'm so glad' en una cara y 'Special Rider Blues' en la otra. Calt se refiere a él como "el mejor disco de doble cara de blues". Pero la Depresión estaba en todo lo alto, habiendo castigado más que a nadie a la audiencia del blues y a Paramount le quedaban pocos días en el negocio.

Speir intentó grabar de nuevo con James en 1932, pero éste rehusó de nuevo, ésta vez por un motivo bien diferente. Su padre, que había dejado el contrabando y se había encomendado a Dios, llegando a ser ministro baptista de una iglesia, lo llamó a su lado a Plano (Texas) para que le ayudara a dirigir el coro y asistiera al seminario. James asistió para complacer a su padre pero no llegó a ordenarse. Por supuesto, dejó de lado el blues, considerada 'música del diablo' y los siguientes quince años la única música que practicó fueron los cánticos gospel del coro de la iglesia. No obstante, su música no quedó en el olvido. Otros bluesmen grabaron sus canciones durante la década de los años treinta. Así Charlie y Joe McCoy publicaron su versión de 'Devil got my woman' en 1934 para Decca.


En 1943 dos coleccionistas de jazz blancos se hicieron con una de las escasas copias de 'Little cow and calf is gonna die blues' y lo reeditaron en su propio sello. Fue la primera reedición de un blues para el mercado blanco y vendió unas 300 copias, tantas como Paramount fabricó en su día.

A finales de los años cuarenta, James dejó su trabajo en una compañía minera de Birmingham para volver a Betonia tras la muerte de su madre. Intentó volver a su carrera de bluesman pero la mayoría de su antiguo público había emigrado hacia el norte. Además, su blues acústico ya no estaba de moda. Ahora se estilaba el blues eléctrico proveniente de Chicago. Gracias a una buena cosecha de algodón, logró ganar un dinero con el que se trasladó a Memphis con la intención de abrir su propio honky tonk. A partir de aqui se le pierde la pista.

En los años cincuenta, los coleccionistas habían convertido los discos de James en objetos muy valiosos y cuando surgió el Blues revival al principio de los sesenta, se incluyeron tres de sus temas en antologías de blues temprano.Jóvenes aficionados al blues decidieron localizar al autor de esos viejos, rayados y exóticos discos, pero James no fue fácil de encontrar. Por fin. en 1964, el guitarrista John Fahey y un par de amigos dieron con él en un hospital de Tunica (Arkansas) donde le trataban el cáncer que sufría. Ese mismo año, en julio de 1964, James apareció junto a otros bluesmen 'redescubiertos' en el Newport Folk Festival. Sólo tocó unos nueve minutos, tiempo para cuatro canciones. Aún así, su interpretación de 'Devil got my woman', fue uno de los momentos álgidos del Festival.

En 1966 grabó un álbum, 'Skip James: Greatest of the Delta Blues Singers' al que le siguieron otros dos en Vanguard Records: 'Skip James Today!' y 'Devil Got My Woman', que no tuvieron un especial éxito. El motivo posiblemente fue que su blues había dejado de venirle del alma. Como él mismo explicó a Hart antes de morir, desde su trabajo como ministro de la iglesia había considerado la música blues algo 'pecaminoso', por lo que ya no la cantaba con el corazón. Otros músicos continuaron haciendo versiones de su canciones, como el grupo Cream, que llevó al éxito 'I'm so glad'. A James jamás le gustaron estas versiones y renegaba de ellas. Sin embargo si recibió de buen grado el cheque de 10.000$ que le entregaron por los derechos de autor. Murió en Philadelhia, donde residía con su tercera mujer, en octubre de 1969 a los 67 años.

O.C. Smith


El 21 de junio de 1936 nació en Mansfield (Louisiana), el cantante de R&B y jazz O.C. Smith. Comenzó su carrera grabando una versión de 'Tutti frutti' de Little Richard en 1955 y en 1961 Count Basie le contrata para cantar en su orquesta. Allí permanece hasta 1965 y continúa grabando discos como solista, sin éxito.

Cuando la discográfica estaba a punto de rescindirle el contrato consigue un inesperado éxito con 'Son of Hickory Holler's tramp', que entra en las listas americanas y llega al nº2 en el Reino Unido. En 1969 consigue su mayor éxito, 'Little green apples', con el que obtiene un Grammy y un disco de oro. Continúa grabando en las décadas siguientes, hasta que en los noventa se hace pastor y funda su propia iglesia en Los Angeles. Murió en noviembre de 2001 a los 69 años

20 junio 2012

Chet Atkins


El 20 de junio de 1924 nació en Luttrell (Tennessee) el productor y guitarrista norteamericano Chet Atkins, quien junto con Owen Bradley creó el sonido 'Nashville', que logró introducir el country entre las audiencias adultas del pop. Su estilo 'picking' a la guitarra, inspirado por Merle Travis, Django Reinhardt, George Barnes y Les Paul ha llegado a influir a numerosos músicos no sólo de country, también de jazz, blues y pop. En su momento, fue la persona más joven en ser admitida en el Country Music Hall of Fame. En la decisión pesó mucho su labor como productor, la cual supuso -según muchos- que la musica country no fuera arrollada por el rock'n'roll.

Chet fue el menor de cuatro hermanos que se crió junto a su madre, tras el divorcio de sus padres, teniendo Chet seis años. Creció en un ambiente rural extremadamente pobre pero rodeado de influencias musicales. Su padre era un cantante de gospel con educación musical clásica y cuentan, que cada vez que alguien llegaba a su casa a tocar la guitarra, el pequeño Chet se acercaba a pocos centimetros de ella para no perderse detalle. Su primer instrumento fue un ukulele de fabricación casera. También aprendió a tocar el violín y con nueve años, le cambió a su hermano una pistola por una guitarra. En la adolescencia sufrió de astma por lo que tenía que dormir en un sillón especial que le facilitara la respiración durante el sueño. En esas noches, tocaba la guitarra hasta quedarse dormido abrazado a ella, una costumbre que le acompañaría toda la vida.

Merle Travis
Además de la música clásica que conoció con su padre y el gospel que practicaban sus vecinos, Atkins recibió más influencias a través de la radio, donde escuchaba los temas de Merle Travis, cuyo estilo intentaba emular. Chet desconocía que Travis usaba sólo el pulgar y un dedo en su técnica de 'fingerpicking', e influido por los métodos clásicos de su padre, aprendió a tocar con el pulgar y tres dedos, algo que se convertiría en su sonido de marca. En su etapa de high-school ya era un guitarrista consumado. Solía practicar en los servicios del colegio debido a la buena acústica. Su primera guitarra tenía un clavo como cejilla y el mástil estaba tan curvado que sólo podía usar los tres o cuatro primeros trastes. Más tarde logró hacerse con una guitarra electroacústica y un amplificador, pero tenía que caminar varios kilómetros para encontrar una toma eléctrica, de la que -por supuesto- carecían en su casa.

Cuando dejó los estudios tocó el violín y la guitarra en diversas emisoras de radio acompañando a artistas como el cantante Bill Carlisle y el cómico Archie Campbell en Knoxville, Johnnie and Jack en Raleigh y Sunshine Sue Workman en Richmond (Virginia). En 1946 se incorporó a la banda de Red Foley e hizo su primera aparición en el Grand Ole Opry. Ese mismo año también publica un single en Bullet Records, 'Guitar blues', un tema bastante innovador en la época, ya que incluía un solo de clarinete. Al piano le acompañaba Owen Bradley. Realizó una actuación en solitario en el Opry y seguidamente se mudó a Springfield (Missouri) a la KWTO-AM, donde, a pesar del apoyo de uno de los ejecutivos de la emisora, Si Siman, fue despedido por 'sonar poco country'.

A través de Siman, Atkins entró en contacto con Steve Sholes, de RCA y en 1947 grabó temas como 'Canned heat' y 'Bug dance', que recibieron cierta atención. No obstante, sus discos no se vendían y en 1949 se unió a Mother Maybelle and the Carter Sisters. El trabajo de la reencarnación de la familia Carter atrajo pronto la atención del Grand Ole Opry, por lo que el grupo se instaló en Nashville. Atkins, al mismo tiempo seguía grabando temas como 'Main street breakdown'. Su presencia como artista en solitario siguió creciendo tras la publicación de dos álbumes en 1953, 'Chet Atkins' Gallopin' Guitar' y 'Stringin' Along with Chet Atkins', con temas como 'Galloping on the guitar', 'Hangover blues' o 'Boogie man boogie', además de versiones de 'The Third Man theme', 'St Louis blues' y 'Memphis blues'. Continuó tocando como músico de sesión para leyendas del country como Hank Williams, entre otros.

Sus acertados consejos y comentarios durante las grabaciones llevaron a que terminase ejerciendo de productor. En ese papel se especializó en grabaciones en las que prevalecían los arreglos de cuerda sobre los violines y steel guitars tradicionales, lo que acercó la música country a otras audiencias. Atkins poseía asimismo un extraordinario ojo para descubrir talentos, siendo descubridor de futuros artistas del country como Waylon Jennigs, Dolly Parton y Willie Nelson.


Su primer hit fue 'Mr Sandman', en 1955, donde demostró su talento interpretando melodías compuestas por otros, seguido de 'Silver bell' haciendo dúo con Hank Snow.

También comenzaron a aparecer sus primeras influencias musicales clásicas en el álbum 'Three Dimensions' (1955), en el que además de versiones de canciones clásicas populares como 'Blues in the Night' o 'La golondrina', Chet interpreta piezas de Chopin y Bach.
En 1957 Steve Sholes, gracias a su éxito con Elvis Presley, fue nombrado director de la producción pop de RCA. Este, a su vez, colocó a Chet Atkins al frente de su sucursal en Nashville. Aquí junto a Bob Henderson, Chet puso en práctica lo que ya estaba haciendo Owen Bradley en sus producciones, sustituir los violines y las steel guitars por coros o arreglos orquestales, afianzando el establecimiento del Nashville Sound. Así, Atkins usó a los Jordanaires y una sección de ritmo en hits como 'Four Walls' y 'He'll have to go' de Jim Reeves o 'Blue blue day' y 'Oh lonesome me' de Don Gibson. El raro fenómeno que suponía el que un tema de country apareciera en las listas pop, era cada vez más frecuente.

Chet también seguía grabando sus propios discos, generalmente versiones de standards pop y jazz. Grababa la sección rítmica en los estudios de RCA y luego, en casa, añadía las partes de solo de guitarra, repitiendo las veces que fuera necesario hasta quedar satisfecho. Guitarristas de todos los estilos escuchaban con atención sus álbumes por sus innovadoras ideas musicales y en muchos casos ideas experimentales electrónicas. Por este tiempo se le conoció como 'Mister Guitar', lo que inspiró un álbum con el mismo nombre en 1959. En la grabación de 'Mister Guitar' participó Bill Porter, el nuevo jefe de ingenieros de grabación de RCA, quien mejoró muchas de las instalaciones electrónicas del estudio y cambió el posicionamiento de los micros de forma que el sonido general se volvió más dinámico.

Tampoco los gustos musicales de Chet quedaron atrás y Atkins fue adaptándose a todos los nuevos estilos musicales. Cuando apareció su álbum 'Chet Atkins Picks on the Beatles' en 1966, en la cubierta aparecían unas notas firmadas por George Harrison, uno de sus más fervientes fans. Por estos años, Atkins ya había sido nombrado vicepresidente de RCA y tomó un riesgo considerable en plena época de lucha por los derechos sociales y disturbios raciales en Estados Unidos, contratando al primer cantante country afroamericano, Charley Pride.

A lo largo de los años sesenta y setenta, fue nombrado 'mejor guitarrista country del año' repetidas veces y fue merecedor de varios premios Grammy. Algunos de sus discos más populares los grabó junto a otras leyendas de la guitarra como Merle Travis en 'The Atkins-Travis Travelin' Show' (1974) o Les Paul en 'Chester and Lester' (1976). Atkins explicaba lo que sentía con los dúos: "Tocar con otros guitarristas me inspira a tocar mejor de lo que lo haría normalmente, porque me vuelvo competitivo"

Aunque su leyenda estaba asegurada, los años ochenta trajeron cambios en la industria discográfica y en la música country. Atkins dejó RCA para firmar con Columbia y su música era más fácil de escuchar en las emisoras de new age, antes que en las de country. Dos colaboraciones con el guitarrista de rock Mark Knopfler le supusieron dos premios Grammy, 'Cosmic Square Dance' (1985) y 'Neck and Neck' (1990). En los años noventa Atkins siguió grabando con guitarristas que habían aprendido escuchando sus discos. En los álbumes 'Read my Licks' (1994) y 'The Day Finger Pickers Took Over the World' (1997), Chet toca con guitarristas tan diversos como Knopfler, George Benson, Steve Wariner y el jóven fenómeno australiano Tommy Emmanuel.

La cirugía que sufrió para extirpar un tumor cerebral benigno y un ligero ictus el año 1997, ralentizaron la producción de Chet, quien sin embargo permaneció activo. A pesar de ciertas limitaciones físicas practicaba diariamente y siguió trabajando en el estudio, y en 1998 produjo 'Tribute to Tradition', una colección de canciones clásicas del country interpretadas por artistas contemporáneos del género como Dixie Chicks, Alison Kraus, Rick Trevino y Mary Chapin Carpenter, entre otros. Participó con su guitarra en uno de los temas, una versión de 'Oh Lonesome Me', hit que fue nº1 en 1959 bajo su producción.
Atkins murió en su casa de Nashville en junio de 2001 a los 77 años, tras una larga enfermedad.

LP 'Blonde On Blonde'


El 20 de junio de 1966 se publicó en Estados Unidos el séptimo álbum del músico Bob Dylan. Editado por Columbia Records, 'Blonde On Blonde' está considerado uno de los mejores discos de Dylan y aparece entre los diez álbumes más importantes de la historia del Rock en prácticamente todas las listas elaboradas por los medios. También es considerado el primer álbum doble del rock, ya que su duración forzó a editarlo en dos LP.

Bob y Sara en 1965
Al final del verano de 1965, la situación artística de Dylan se muestra contradictoria. Mientras su álbum 'Highway 61 Revisited' recibe todo tipo de alabanzas, sus ventas crecen día a día e incluso el single 'Like a Rolling Stone' alcanza el puesto nº3 de las listas Billboard, el músico sigue teniendo problemas para cautivar a la audiencia con su nuevo sonido. Una y otra vez encuentra reacciones adversas y sus nuevas composiciones resultan extrañas y extravagantes a sus seguidores. Bajo el más estricto secreto, Dylan contrae matrimonio el 22 de noviembre con Sara Lowndes. El secreto se mantiene durante meses, ni siquiera los más allegados tienen noticia del evento. En el momento del enlace, Sara estaba embarazada de siete meses. El 6 de enero de 1966 nacería el primer hijo de Bob, Jesse.

Dylan y Robbie Robertson
El mes de octubre, Dylan volvió al estudio para preparar su siguiente álbum. Las sesiones se llevaron a cabo durante seis meses y se dividen en dos bloques: en octubre y noviembre de 1965, así como en enero de 1966, Dylan realiza seis sesiones con los Hawks y Al Kooper en el estudio A de Columbia de Nueva York; cinco sesiones posteriores tienen lugar en febrero y marzo de 1966 en los estudios de Columbia en Nashville (Tennessee). Aquí, además de Kooper y el guitarrista Robbie Robertson, hay más músicos involucrados. Al mismo tiempo, por esa época, Dylan realiza conciertos por los estados del Norte acompañado de The Hawks.

Al Kooper y su Hammond
En Nueva York se graban numerosos temas, algunos de los cuales permanecerán sin publicar unos años. El único de ellos que pertenecería al nuevo álbum fue 'One of us must know (Sooner or later)'. La canción, cuya tensión reside en el diálogo musical que mantienen el órgano de Kooper y el magnífico piano de Richard Manuel, habla de una relación que ha llegado a su fin. Hay indicios que señalan que Dylan vuelve a referirse aquí a su separación de Joan Baez, aunque en este caso, Bob asume la responsabilidad de la ruptura. En cierto modo, es una forma de disculparse y al mismo tiempo un agradecimiento por la protección que Dylan recibió de la cantante en sus primeros pasos artísticos. Aún así, el tema concluye con un lacónico: "Pasó lo que pasó y así son las cosas"

Bob Johnston
Tras varias sesiones más en Nueva York, en las que sólo graban unas pruebas tempranas de 'Visions of Johanna' y 'Leopard-Skin Pill-Box Hat', Bob y su equipo de producción recogen los trastos y se trasladan a Nashville a los Music Row Studios. Son las primeras grabaciones oficiales de Dylan que no se realizan en Nueva York. El productor Bob Johnston en cambio, aquí se siente como en casa y más capacitado para ayudar a Dylan a encontrar ese 'nuevo sonido' que el músico anda buscando hace días. "Es ese fino a la vez que salvaje sonido de mercurio, brillante y dorado... con todas las asociaciones que emanan de todo ello. Ese es mi sonido especial. En algunos temas de 'Blonde on Blonde' estuve muy cerca de conseguirlo"

Dylan y Lennon
El nuevo entorno parece sentarle extraordinariamente a Dylan y en sólo cinco días, se graban a un ritmo casi frenético trece temas nuevos. El primero fue '4th time around', que tematiza la desigual relación de un un hombre hacia una mujer que se encuentra en la disyuntiva de ser la mujer que le gustaría a él que fuera, o ser como es en realidad. Tanto la letra como la música recuerdan de manera evidente al tema de John Lennon 'Norwegian Wood' del álbum 'Rubber Soul', aparecido en diciembre de 1965. Cuando Lennon escuchó '4th Time Around', se irritó, aunque realmente no sabía exactamente si la canción de Dylan suponía una sátira o un homenaje. Dylan tampoco lo aclara, sin embargo la canción concluye con la frase: "Nunca te pedí tu muleta, así que no me pidas la mía." Un comentarista de la época dijo: "Suena como Bob Dylan imitando a John Lennon imitando a Bob Dylan"


'Visions of Johanna' es, como escribe Robert Shelton, "la canción clave de un álbum repleto de canciones clave". Una pieza de una calidad poética poco frecuente en Dylan, donde la verdadera poesía de la canción radica más en la atmósfera y el estado de ánimo general del tema que en el significado del texto en sí. La reputación de Dylan como el letrista más importante de América en la segunda mitad del siglo XX -algo que le ha colocado en las listas de los candidatos al Nobel de Literatura en repetidas ocasiones- parte fundamentalmente de esta obra.

Dylan en 1966
En ella Dylan nos relata una historia ficticia que consiste en un triángulo formado por el protagonista, la relación sin complicaciones que mantiene con una mujer llamada Louise y las brumosas visiones de una virginal Johanna. Tras este escenario se reproducen, a través de poderosas imágenes, la confusión y lo absurdo de la sociedad humana y sus relaciones. La melodía y la estructura musical son sencillas, como una simple canción folk. Sin embargo los arreglos con la arrastrada instrumentación, la voz de Dylan encajando las palabras con precisión, los cortos pasajes con la armónica y los constantes riffs de la guitarra eléctrica confieren una atmósfera densa al tema, transmitiendo una sensación claustrofóbica que enriquece el mensaje poético. Muchos críticos sostienen que 'Visions Of Johanna' es la obra más importante de todo el catálogo de Dylan e intentan a menudo seguir el rastro de la misteriosa Johanna. Seguramente la casi tocaya Joan Baez jugó un papel importante en la inspiración de la letra. Pero si tenemos en cuenta que la canción surge en los días tras su boda con Sara, también es lógico pensar que estuviera dedicada a su esposa.

Dylan y Warhol
'Leopard-skin pill-box hat' es el tercer tema que se grabó en la sesión del 14 de febrero en Nashville. Es un divertido blues-rock tocado con despreocupación y que pertenece a los temas menos trascendentales del álbum. No obstante, contiene varios juegos de palabras cargados de surrealismo a los que Dylan era muy aficionado en aquella época. Bob realiza un paseo virtual por la sección de modas de la 'Factory' de Andy Warhol y sus primeras impresiones se convierten en una sátira mordaz de las extravagantes creaciones de moda que portaban los hipster-hippies y los fanáticos seguidores de tendencias. Al mismo tiempo ofrece una mirada al universo interno de una sociedad que parece haber perdido la cabeza.

Sara Lowndes
El segundo día de grabación en Nashville lo dedican por entero a 'Sad eyed lady of the lowlands', que en el álbum ocuparía una cara completa. El texto está de nuevo lleno de juegos de palabras y referencias que sólo tienen un significado para él mismo, su mujer, Sara, y unos pocos amigos íntimos. Sin embargo, aunque no podamos conectar las alusiones del texto con situaciones reales, se entienden las alucinaciones y reflexiones sobre una mujer-hada, bajo cuyo embrujo ha caído el autor entregándole mente, corazón y alma. Dylan considera esta balada, interpretada con una lentitud casi exasperante, una de sus mejores canciones, una opinión que no comparten la mayoría de los críticos. Sorprendentemente, Dylan jamás la interpetó en directo.

'Stuck inside of mobile with the Memphis blues again' está en la línea de 'Gates of Eden', 'It's Alright, Ma (I'm Only Bleeding)' o 'Desolation Row', un texto repleto de imágenes absurdas y surrealistas sobre la locura y el deterioro de la civilización moderna. Es como un viaje de LSD, un caleidoscopio lisérgico de relaciones y sentimientos humanos. La grabación se lleva toda la sesión del día 16 de febrero. Entre toma y toma, Dylan desaparece de vez en cuando para seguir trabajando en los textos, algo que según una de tantas leyendas que surgieron a su alrededor, aprovechaban el resto de los músicos para echarse unas partidas de cartas.

El 8 de marzo Dylan llega al estudio con un buen puñado de canciones nuevas. Este día y el siguiente grabarán nueve temas, el grueso de su nuevo álbum. Comienzan con 'Absolutely sweet Marie', un blues surrealista sobre un hombre que, tras el fin de una relación, se encuentra con las manos vacías. La toma definitiva mostró una sólida interpretación de la banda con un destacable solo de armónica.
'Pledging my time' es un blues lento que recuerda a las grabaciones que realizaba Muddy Waters para Chess Records.

Edie Sedgwick
'Just like a woman' está inspirada en Edie Sedgwick, una de las típicas figuras vamp neoyorquinas que seguía la filosofía de 'vive intensamente y muere joven' (murió en 1971 a los 28 años), actriz procedente de la 'Factory' de Warhol, la cual tuvo con toda seguridad en aquellas fechas esporádicas relaciones con Dylan y las personas cercanas a él. La canción no falta en casi ninguno de los programas de sus conciertos, ha sido editada frecuentemente en grabaciones en directo y ha recibido numerosas versiones de otros artistas, entre otros, Richie Havens, Jeff Buckley, Joe Cocker, Roberta Flack, The Hollies, Nina Simone y Stevie Nicks. El tema de la canción es evidente: Una mujer es capaz de darlo todo y se entrega por completo pero juega con sus relaciones de forma inocente, inconsciente e infantil. Aquí Dylan muestra una curiosa visión chauvinista y subjetiva llena de doble moral, ya que su viril deseo no está movido por motivos románticos, sino por sentimientos posesivos. De nuevo se atisban entre líneas referencias a Joan Baez, alguien que -en este sentido- no era merecedora de ellas.

La última y, a la postre, más productiva sesión para 'Blonde on Blonde' se realizó el 9 de marzo y duró hasta las siete de la mañana del día siguiente. Los músicos arrancaron con 'Most likely you go your way and I'll go mine', una colección de conversaciones que -según el propio Dylan- había mantenido en diversas relaciones durante situaciones conflictivas. Las frases y retazos de palabras desembocan en un animado rock a ritmo de marcha que parece declarar: "¡Hasta nunca!"
Continúan con 'Temporary like Achilles' un slow-rock que narra un tema cotidiano: Un hombre contempla a una ex-novia con su nueva pareja. En la narración aparecen apuntes tomados de las experiencias de Dylan en la zona de Bourbon Street del Greenwich Village donde la convivencia de personas de orígenes diversos y formas diferentes de vida era algo cotidiano. Aquí el 'tercero en discordia' está encarnado por el héroe de la mitología griega Aquiles.

A continuación grabaron el desenfadado 'Rainy day woman #12&35', un blues extraño, por no decir absurdo, que fue una apuesta arriesgada como tema que abría el disco. Al ritmo de una banda dixie el tema se mece perezoso con una frase que domina los estribillos: "Everybody must get stoned". El sentido de la expresión, que en lenguaje coloquial significa "Todo el mundo a colocarse", era evidente, aunque Dylan siempre se jactó de no componer canciones que hacían apología de las drogas. Sin embargo, es necesario aclarar qué entiende Dylan por drogas. En una famosa entrevista concedida a Playboy, manifestó: "El opio, el haschisch y la marihuana no son drogas; son medios naturales para airear el cerebro. Todo el mundo necesita ventilar de vez en cuando sus neuronas"
La canción se publica en single de manera simultánea al álbum y, naturalmente, la mayoría de las emisoras norteamericanas y británicas vetan la canción, lo que más que un obstáculo, fue un plus y seguramente, una estrategia calculada para que el disco alcanzara el nº2 de las listas.

Charlie McCoy
En el estudio de Nashville no hay tiempo para 'ventilar' las neuronas, ya que durante la noche han de terminar dos temas más. El primero es 'Obviously 5 believers' un dinámico blues dominado por el brillante trabajo de Robertson a la guitarra y la sensacional armónica de Charlie McCoy. El tema de la canción es el amor en sí mismo, enunciado a través de frases cliché de blues clásicos originarios de Big Bill Broonzy, Bo Diddley o Memphis Minnie, entre otros.

La sesión concluye con 'I want you', y, a pesar de grabarse poco antes de amanecer tras una maratoniana sesión, los músicos no suenan en absoluto cansados. Muy al contrario, ejecutan con soltura la canción más animada del álbum, un tema en la línea de la tradición pop de su tiempo. El cantante manifiesta en la letra que desea a su amada. No hay romanticismo en la petición, expresada con exigencia. Es un deseo -como en  'Just Like a Woman'- cargado de sentido de posesión sexual. Wayne Moss acompaña la melodía con una ejecución clara y seductora de su guitarra. La frase "dancing child with his chinese suit" (jovencito bailarín con el atuendo chino) parece estar referida a Brian Jones, con quien Dylan se relacionó frecuentemente en otoño de 1965.

Dylan y los Hawks
Dos cosas llamaron inmediatamente la atención a los compradores de 'Blonde On Blonde': el insólito sonido del álbum y las demoledoras y -en el fondo- incomprensibles letras. De hecho, con 'Blonde', Dylan ofrece un sonido sin concesiones, poniendo a prueba en gran medida los oídos de los oyentes poco acostumbrados, especialmente los de anteriores generaciones.
Una formación de dos guitarras, órgano, piano, bajo y batería a la que en ocasiones se añaden instrumentos de viento, con un sonido metálico y pesado sobre el que Dylan despliega sus monótonas y arrastradas melodías. De este modo, 'Blonde on Blonde' es la consecuente continuación de 'Bring it all Back Home' y 'Highway 61 Revisited'. Dylan no sólo logra mantener el listón, también termina de esculpir definitivamente el sonido de su primera etapa abriendo, en menos de un año, unas cuantas puertas que llevaron la música rock a nuevas dimensiones.

Manuel y Dylan escuchando el vinilo
También en el aspecto de las letras, Dylan se adentra en terrenos desconocidos, que nadie hasta entonces había pisado en la cultura popular. Como en su evolución sonora, sus textos de 'Blonde on Bonde' alcanzan fronteras insospechadas. Mientras en los dos álbumes anteriores observa la locura y el caos imperante a su alrededor desde un punto de vista externo, ahora está dentro de él. Ya no sigue al desdichado 'hombre de la pandereta'. Él se ha convertido hace tiempo en Mr Tambourine Man.

Tampoco observa la actividad de Desolation Row. Ahora él es uno de sus habitantes. Pero sus textos ya no son descifrables a través de sentencias concretas. Para acercarnos a ellos, hemos de desarrollar imágenes y asociaciones individualizadas en las que la música actúa como un bisturí que nos abre la mente para que el mensaje de Dylan nos llegue con mayor claridad. De este modo consigue una fusión de sonido e imaginación que pocos productos de la cultura pop han podido igualar. En 'Blonde on Blonde' se aprecia asimismo otra constante en la obra de Dylan: una terca negación de las nuevas modas en el rock y el pop de la época. En contraposición a la ola psicodélica que tanto Beach Boys como Beatles culminaron con los álbumes 'Pet Sounds' y Revolver' en 1966, Dylan realizó una revolución pop, dentro de la revolución pop.

Dylan en Inglaterra en mayo de 1966
Cuando el doble álbum (el primero de la historia del rock) sale a la venta, Dylan se encuentra realizando su primera gira mundial que lo llevó a Hawaii y Australia y, posteriormente, a Europa, donde actuó en ciudades como Estocolmo, Copenhague, Dublín, Belfast, Bristol, Cardiff, Birmingham, Liverpool, Leicester, Sheffield, Manchester, Glasgow, Edimburgo, Newcastle, París y, finalmente, Londres, donde el 27 de mayo clausuró la gira con un concierto en el Royal Albert Hall. Sería su último concierto en algo menos de dos años. Tras la gira, Dylan y Sara pasan unos días de vacaciones en España, antes de regresar en junio a Estados Unidos.

'Rainy day women #12 & 35'
'Pledging my time'
'Visions of Johanna'
'One of us must know (Sooner or later)'
'I want you'
'Stuck inside of mobile with the Memphis blues again'
'Leopard-skin pill-box hat'
'Just like a woman'
'Most likely you go your way and I'll go mine'
'Absolutely sweet Marie'
'4th time around'
'Obviously 5 believers'
'Sad eyed lady of the lowlands'

Rick Danko, Bob Dylan y Robbie Robertson en escena

Bob Dylan – voz, guitarra, armónica, piano
Paul Griffin – piano (Nueva York)
Bill Lee y Rick Danko – bajo (Nueva York)
Bobby Gregg – batería (Nueva York)
Robbie Robertson – guitarra, voces
Charlie McCoy – bajo, guitarra, armónica, trompeta
Al Kooper – órgano, guitarra
Hargus 'Pig' Robbins – piano, teclados
Bill Aikins – teclados
Kenneth A. Buttrey – batería
Joe South – bajo, guitarra
Jerry Kennedy – guitarra
Wayne Moss – guitarra, voces
Henry Strzelecki – bajo
Wayne Butler – trombón
Bob Johnston – producción
Jerry Schatzberg – fotografía portada

LP 'First Take'


El 20 de junio de 1969 se publicó en Estados Unidos, 'First Take', el primer álbum de la cantante y pianista de jazz Roberta Flack. Alcanzó tímidamente los últimos puestos de las listas a finales del mes de enero de 1970, para desaparecer poco después. Pero no sería la última vez que 'First Take' pasaba por la lista Billboard de los álbumes más vendidos. Dos años después, el director de cine Clint Eastwood estrenó el film 'Play Misty for Me' (Escalofrío en la noche), que contenía un tema de 'First Take', publicado dos años atrás: 'The first time I ever saw your face' permaneció en el nº1 durante seis semanas, fue disco de oro y el mayor hit del año. El éxito disparó la fama de Roberta. El álbum consiguientemente volvió a las listas, alcanzó asimismo el nº1 y logró vender más de dos millones de copias sólo en EE.UU.

Hija del organista de la iglesia baptista de Nashville, despertó a la música cuando oyó cantar a Mahalia Jackson y Sam Cooke en la iglesia. Comenzó a tocar el piano e ingresó con sólo quince años en la Universidad Howard. Allí decidió estudiar canto y llegó a ser la directora adjunta del coro universitario. Se graduó con 19 años y tras la muerte de su padre, se dedicó a la enseñanza en institutos de Washington y dando clases particulares de piano. En el Tivoli Club acompañaba a cantantes de ópera y en los intermedios solía practicar cantando temas standard de pop, blues y jazz. Animada por su profesor de canto Frederick 'Wilkie' Wilkerson, comenzó a actuar en pequeños locales, donde fue descubierta casualmente por el pianista y cantante Les McCann. Gracias a él, firmó un contrato con la discográfica Atlantic.

Su primer álbum, 'First Take' (1969) se grabó en sólo 10 horas y contenía una selección de las canciones que Roberta interpretaba en sus actuaciones. En el momento de entrar en los estudios Atlantic, Roberta tenía alrededor de 600 temas en su repertorio, por lo que no fue fácil elegir el material para 'First Take' (Primera toma), cuyo título fue prácticamente literal, ya que las canciones que se eligieron de un total de 18, fueron las que se grabaron en una sola toma.

'Compared to what' (Gene McDaniels)
'Angelitos negros' (Andrés Eloy Blanco, Manuel Alvarez Maciste)
'Our ages or our hearts' (Robert Ayers, Donny Hathaway)
'I told Jesus' (Tradicional)
'Tryin' times' (Donny Hathaway, Leroy Hutson)
'Ballad of the sad young men' (Fran Landesman, Tommy Wolf)

La inclusión de 'Angelitos Negros' fue porque su novio de entonces era hispano y, por otro lado, para hacer una reivindicación de la cultura negra. El álbum no pasó del puesto 195 de la lista de álbumes. Un año después publicó 'Chapter Two', que llegó al nº 33 y en 1971 'Quiet Fire' logró alcanzar el puesto 18. Ese mismo año, Clint Eastwood llamó a casa de los Flack.

"Mi madre contestó  y me dijo 'Un tal Clint Eastwood quiere hablar contigo'. Ella no le conocía por su nombre, pero yo sí y ¡estaba aterrada!", recuerda Roberta "me dijo que quería utilizar mi canción. Eso fue tres años después de grabarla y todo el mundo me había estado diciendo que la grabé demasiado lenta, por lo que en directo la cantaba con un ritmo más acelerado. 

La gente respondía bien, pero no se había editado un single aún. Para mí no tenía la más mínima importancia comercial, porque era una canción que, personalmente, adoraba. Cuando me dijo que estaba interesado en ella le ofrecí grabarla de nuevo más acelerada, pero me dijo:'Está perfecta así, tiene la duración ideal. Quiero usar cada nota tal como está'". Eastwood le pagó a Roberta 2.000$ por los derechos de uso en su película. Tras el estreno de 'Play Misty for Me', Atlantic publicó el single que fue directo al nº1, así como el álbum que, tres años después de su publicación alcanzaba el puesto de honor, permaneciendo allí cinco semanas.

Versión en directo de 1972, algo más acelerada que la original aparecida en el álbum

Roberta Flack: Piano, voz
Bucky Pizzarelli: Guitarras
Ron Carter: Bajo
Ray Lucas: Batería, percusión
Seldon Powell, Frank Wess: Saxos
Charles McCracken, George Ricci: Cellos
Benny Powell: Trombón
Jimmy Nottingham, Joe Newman: Trompetas
Emanuel Green, Gene Orloff: Violines
Alfred Brown, Selwart Clarke, Theodore Israel: Violas
William Fischer: Arreglos de cuerda y viento