24 diciembre 2012

Franz Waxman


El 24 de diciembre de 1906 nació en Könighshütte el compositor alemán de origen judío Franz Waxman, autor de numerosas bandas sonoras de films rodados en Hollywood entre los años 1935 y 1966. Fue doce veces nominado a un Oscar, obteniéndolo en dos años consecutivos, 1950 y 1951.

Nacido como Franz Wachsman, a los seis años, su familia se trasladó con él a Oppeln, donde recibió clases de piano. Sin embargo, su padre prefería que su hijo comenzara a trabajar en un banco y Franz estuvo empleado dos años como cajero. Su sueldo lo invertía en seguir con sus clases de piano, armonía y composición. En 1922, con 16 años dejó su trabajo en el banco y se dirigió primero a Dresden y más tarde a Berlin con el fin de seguir estudiando música. Se ganaba la vida tocando el piano en night clubs y a finales de los años veinte se unió a una popular banda de jazz llamada los Weintraub Syncopators.
Por esta época Waxman comenzó a escribir arreglos para películas alemanas. Uno de sus primeros trabajos que llego a ser más conocido fue la orquestación yla dirección musical del film de Josef von Sternberg 'El ángel azul' (1930) con Marlene Dietrich de protagonista.

Gracias al éxito de la película, Franz consiguió más encargos de Eric Pommer, el director de los estudios UFA en Berlin, entre ellos la música para 'Liliom' (1934) de Fritz Lang, película rodada en Paris con Charles Boyer. Su condición de judío le obligó a huir con su esposa de la Alemania nazi y se refugió en Paris. No obstante, tal y como se pusieron las cosas en Europa, Waxman prefirió emigrar a Estados Unidos, concretamente a Hollywood, donde había recibido ofertas del director James Whale quien, impresionado con su trabajo para 'Liliom', lo contrató para musicar su película 'La novia de Frankenstein'.

Fue nombrado director musical de Universal Studios pero Waxman, más interesado en la composición que en la dirección, dejó Universal para incorporarse a los estudios MGM como compositor. En sus obras, Waxman, en lugar de elegir el concepto de una melodía principal, prefería una estructura general sinfónica con temas paralelos y largas prolongaciones melódicas. Auque sus obras se pueden clasificar claramente en 'temas', éstos se entienden más como leitmotivs en la tradición de Richard Wagner. Waxman se inspira también en el jazz al modo de George Gershwin así como en la música romántica de Wagner y Mahler. Los siguientes años compuso varias bandas sonoras, entre ellas 'The Young in heart' en 1938, por la que recibió sus dos primeras nominaciones al Oscar.

Pero fue su música para 'Rebecca', la primera película de Hitchcock rodada en América, la que le dio el espaldarazo definitivo en la industria con una bella e inquietante banda sonora que definía la atmósfera de las escenas y se convirtió, como dijo Jack Sullivan, en "una caja de resonancia del subconsciente". Destaca el 'tema de Rebecca' que simboliza con misticismo a la difunta propietaria de la mansión, interpretado con un nuevo instrumento, el Novachord. Como contraste está el alegre tema de amor y los valses ligeros que expresan en el film el amor despreocuado y naiv. En los momentos dramáticos los armónicos violines se vuelven más duros y ásperos y Waxman pone el peso en la sección de viento.
En 1943 Waxman abandona MGM y firma con Warner Brothers donde entra en contacto con grandes compositores como Max Steiner y Erich Wolfgang Korngold y disfruta de un periodo componiendo más música para films como 'Mr Skeffington' (1944) y 'Objetivo Birmania' (1945).


Sin embargo, su etapa con Warner no duró mucho y para el año 1947 Waxman ya era un compositor freelance, aceptando solo los trabajos que le apetecían en vez de seguir las directrices de un estudio.

Ese año culminó otro logro de su la carrera fundando el Los Angeles Music Festival, para el que sirvió como director musical hasta su muerte en 1967. Su objetivo con el festival era elevar la vida cultural de la ciudad a 'estándares europeos'. Además de interpretar las obras de grandes maestros como Stravinsky, Vaughan Williams, Shostakovitch, William Walton y Arnold Schoenberg, colaboró con colegas como Miklos Rosza, para quien condujo su Violin Concerto.
En 1946 compuso 'Carmen Fantasie', una obra para violín y orquesta con música basada en piezas de la opera 'Carmen' de Bizet y una adaptación de la obra con título similar de Pablo de Sarasate. Fue parte de la banda sonora de 'Humoresque' (1946), en la que aparece un joven Isaac Stern dirigiendo la orquesta y ya es parte habitual del repertorio de muchas porquestas.

En 1950 logró ganar su primera estatuilla dorada por su trabajo en el film de Billy Wilder 'Sunset Boulevard' (El crepúsculo de los dioses), en el que recurre a diversas técnicas para reflejar musicalmente la locura de Norma Desmond, como notas graves intermitentes (ya usó este recurso en 'La novia de Frankenstein') y frecuentes trinos. Según Mervyn Cooke, autor de 'A History in Film Music' (2008) fue la ópera 'Salome' de Richard Strauss la que le inspiró para componer los salvajes trinos que se oyen durante el monólogo final de la loca protagonista.

Un año después se convirtió en el primer compositor ganador de un Oscar en dos años consecutivos gracias a su trabajo en la película 'A Place in the Sun' (Un lugar en el sol). En 1954 repitió colaboración con Hitchcock y, aunque el director británico no quedó satisfecho del resultado final, Waxman compuso para 'La ventana indiscreta' (1954) otra de sus mejores obras, para la cual, además de usar temas de otros autores y reutilizar pasajes de sus bandas sonoras para 'Elephant Walk' y 'A place in the sun', compuso la canción 'Lisa', (nombre del personaje que encarna Grace Kelly), cuya melodía se sugiere en diversos momentos del film bajo diversos arreglos y orquestaciones y que oimos al final de la película completa.

En los años cincuenta también comenzaron a ver la luz sus obras destinadas a las salas de conciertos como la 'Sinfonietta for strings and timpani' (1955) o el oratorio 'Joshua', finalizado en 1959 y compuesto para conmemorar la muerte de su esposa. Otros trabajos de concierto de Waxman son 'Obertura para Trompeta y Orquesta',  basada en temas de 'The Horn Blows at Midnight' y un ciclo de canciones dramáticas 'La Canción de Terezin' (1964-65).
En 1962 compuso lo que para muchos es otra de sus obras maestras, la banda sonora para 'Taras Bulba', con Yul Brynner y Tony Curtis como protagonistas.


Siguió trabajando para la TV en series como 'Gunsmoke' (La ley del revólver) y en el cénit de su creatividad según Christopher Palmer, uno de sus biógrafos, murió en febrero de 1967 dejando un legado de más de 150 bandas sonoras y una abundante colección de obras para salas de conciertos.

Otras bandas sonoras destacables:
Furia (1936)
Capitanes intrépidos (1937)
Un cuento de Navidad (1938)
Historias de Filadelfia (1940)
Sospecha (1941) (nominada al Oscar)
Dr. Jekyll y Mr. Hyde (1941) (nominada)
El caso Paradine (1947)
Ciudad en sombras (1950)

Las furias (1950)
Yo amé a un asesino (1951)
La mujer pirata (1951)
Llamada de un extraño (1952)
Stalag 17 - Traidor en el infierno (1953)
Demetrius y los gladiadores (1954)
El cáliz de plata (1954) (nominada)
El príncipe valiente (1954)

Escala en Hawai (1955)
Peyton Place - Vidas borrascosas (1957)
Sayonara (1957)
El héroe solitario (1957)
Torpedo (1958)
Historia de una monja (1959) (nominada)
Regreso a Peyton Place (1961

23 diciembre 2012

Tim Hardin


El 23 de diciembre de 1941 nació en Eugene (Oregon) el cantautor de bues y folk Tim Hardin, autor de varios hits de artistas como Bobby Darin, Joan Baez, Johnny Cash o los Four Tops. Por otro lado mantuvo una interesante y discreta carrera en solitario truncada por su adicción a la heroína.

Los padres de Tim poseían ambos educación musical y su madre, Molly Small Hardin fue una de las más respetadas violinistras del país, habiendo ejercido como primer violín en la orquesta sinfónica de Portland, cuando Tim era un niño. Su padre había tocado en grupos de jazz durante su estancia en la Universidad y en el ejército, antes de dedicarse al negocio inmobiliario. Su casa recibía numerosas visitas de eminentes músicos pero ninguno de ellos fue el que animó a Tim a comenzar sus pasos en la música. "Simplemente comenzé a tontear con la guitarra y cantanba en el coro del instituto. Nunca pensé ir a la universidad. Si tienes cualquier tipo de talento, lo único que consigues yendo es restringirlo."

Tratando de encontrar su identidad, una vez terminada la high school, se alistó en el cuerpo de marines. Durante sus misiones en Laos y Camboya, pulió su técnica con la guitarra y montó un repertorio de canciones folk. Tras licenciarse, se dirigió a la ciudad de Nueva York y asistió un tiempo a clases de interpretación, antes de viajar a Cambridge (Massachusetts), donde se introdujo en la escena folk. No tardó mucho en convertirse en uno de los artistas favoritos en los cafés y clubes locales. En 1964 logró un seguimiento similar en el Greenwich Village de Nueva York. Por aquel tiempo Tim residió en Woodstock, en la misma época en la que Dylan y los miembros de The Band también vivían por allí.

Hardin en Newport 66
Uno de sus primeros fans fue Erik Jacobsen, un productor que había trabajado con Lovin' Spoonful. Jacobsen ayudó a Hardin a grabar unas maquetas para Columbia Records, que consistían principalmente en temas de blues. Hardin estaba interesado también en el R&B por entonces, pero poco a poco fue moldeando su estilo folk que sentaría su reputación, afianzada tras una gran actuación en el Newport Folk Festival de 1966. Por otro lado, en 1965 Tim había conocido Susan Morss, actriz de cierta fama conocida profesionalmente como Susan Yardley, con quien inició un tormentoso romance que conllevaría un giro radical en su producción. Ocurre todo en apenas un año, mientras el cantante vive en el apartamento del cómico Lenny Bruce (a quien dedicará 'Lenny’s tune') y firma un contrato con Verve Forecast tras su breve e improductiva estancia en Columbia.

Empiezan a fluir composiciones magistrales, la mayor parte de las cuales aparecerán en su primer álbum, 'Tim Hardin 1' (1966) desmenuzando en un nuevo estilo intimista todas las fases de su aventura tóxico-amorosa: 'Don’t make promises', 'While you’re on your way', 'It’ll never happen again' y 'How can we hang on to a dream?', son infinitas vueltas de tuerca al mismo tema. En ellas, su voz adquiere nuevos matices, una combinación irresistible entre masculinidad convencida y fragilidad siempre a punto de romperse, enfatizada por su magistral paso de notas agudas a graves en un mismo verso. Si como compositor era brillante, como cantante era inimitable.

A la grabación de su debut contribuyeron John Sebastian a la armónica y el vibrafonista de jazz Gary Burton. En el álbum aparecen la mayoría de las canciones que han perdurado en la memoria colectiva desde entonces y por las que se ganó el aplauso generalizado de la crítica, entre ellas, 'Misty roses', 'How can we hang on to a dream' y la muy versionada 'Reason to believe'. Sin embargo, a pesar de la respuesta positiva de su primer trabajo, Hardin no estaba muy satisfecho con los arreglos de violines que añadieron sin su permiso. Varios testigos recuerdan que Tim lloró cuando escuchó la mezcla final.


El éxito del álbum provocó la edición de sus grabaciones anteriores recogidas en el álbum 'This is Tim Hardin'.

En 1967 se publicó 'Tim Hardin 2' que contenía otra de sus canciones más famosas, 'If I were a carpenter', un tema que Bobby Darin llevó al Top10. También resultó un éxito para los Four Tops y Johnny Cash y June Carter. De nuevo Hardin se queja amargamente de la producción, pero más allá de que en esta ocasión no acredita los músicos, el disco es una maravilla de equilibrio instrumental y nos regala diez miniaturas de romanticismo imposible.

Están los  temas de corte country-folk y atractivo universal como la mencionada 'If I were a carpenter', 'Black sheep boy' y 'The Lady came from Baltimore', pero su arte llega a un máximo de intimidad casi incómoda en piezas de folk-jazz (con un trabajo de bajo y batería suave pero magistral) como 'Red balloon' (que relata la incompatibilidad entre heroína y amor) y 'Speak like a child' (una canción terrible sobre el desamparo). Hardin se guarda 'Tribute to Hank Williams' para el final, una pieza estremecedora dedicada al desaparecido mito del country, que podría servir perfectamente como epitafio de su propia muerte.

A continuación Tim, cuyas actuaciones estaban muy solicitadas en los circuitos folk, realizó los siguientes meses numerosas giras por Estados Unidos y Europa. Pero la falta de éxito comercial como artista, su adicción a la heroína y el alcohol le llevaron a una falta de creatividad en el estudio y a un deterioro artístico en el escenario cada vez más evidente, dejando de atender algunos conciertos por motivos de salud y llegando a quedarse dormido durante una actuación en el Royal Albert Hall en 1968. Ese año, se publicó 'Tim Hardin 3 Live in Concert'.

Con Karen Dalton en Woodstock
Irritado por su falta de éxito, y cada vez más emponzoñado en sus delirios tóxicos, el cantante se encierra en una cabaña en Woodstock para grabar de manera errática 'Suite For Susan Moore And Damion: We Are One, One, All In One' (1969), un álbum conceptual sobre su familia que paradójicamente fue acompañado del enésimo abandono de Susan Moors. Tim participa en el famoso festival de Woodstock pero no aparece ni en la película ni en los discos que se publicaron.

'Painted Head' (1973)
En 1971, tras ponerse a la venta 'Bird on a Wire', en el que comenzó a interpretar temas compuestos por otros, se trasladó al Reino Unido con la intención de seguir una terapia de desintoxicación con metadona. Permaneció allí siete años, durante los cuales actuó por toda Europa, pero los álbumes que publicó en los setenta no alcanzaron el nivel de sus primeros trabajos. En 1973, con la publicación de 'Painted Head', álbum compuesto por canciones de otros autores, demostró su falta de creatividad. En 1974 aparecía en el sello GM su último disco de estudio con temas originales, 'Nine'.


En uno de sus regresos a Estados Unidos, se estableció en California donde trató de encontrar nuevas audiencias para sus canciones. Continuó viajando a Inglaterra y actuando por la costa Oeste americana mientras seguía arrastrando problemas psicológicos y de salud, causados en gran parte por sus adicciones.

Tras su primer y único concierto en su ciudad natal, Eugene, (se publicó en 1981 bajo el nombre 'The Homecoming Concert') un breve instante de emotiva rehabilitación, continuó con su camino de autodestrucción hasta su muerte de una sobredosis de morfina y heroína el 29 de diciembre de 1980.

Pero el hombre que en el círculo de Andy Warhol conocían como Tim 'Heroin' se había ganado su condición mítica por otros motivos. Más allá de que su repertorio clásico conociera mil versiones (desde Bobby Darin y Scott Walker hasta Paul Weller), Hardin había creado un estilo único dentro del folk-rock norteamericano; lejos de la protesta acústica, de la electricidad histérica o de la orquestación desmesurada, mucho más cerca del equilibrio y el toque impecable de un crooner de jazz.

Pero en contrapartida, también había creado un personaje imposible de analizar sin realizar un tratado psicológico sobre el amor, los sueños imposibles, la mentira, la adicción y el desamparo. De ello tratan la mayor parte de sus canciones, y él vivía literalmente en ellas, en una especie de juego de espejos romántico llevado al extremo. Como ocurre con el trompetista Chet Baker, su figura engrandece o empequeñece dependiendo del ángulo de visión. En 1981 se publicó su último trabajo, inacabado, 'Unforgiven'.

Chet Baker


El 23 de diciembre de 1929 nació en Yale (Oklahoma) el cantante y trompetista norteamericano Chet Baker, uno de los músicos de jazz más populares de la historia: imagen, biografía, leyenda y cualidades artísticas conformaron un artista sumamente atractivo para el gran público, desbordando los habituales círculos restringidos del género. Su música es sumamente accesible y delicada, casi siempre vinculada a la balada intimista, tanto en su vertiente instrumental como vocal.

Su padre, que tocaba el banjo como aficionado era un devoto de Jack Teagarden y viendo las cualidades del joven Baker le regaló un trombón. Pero Chet prefería a Harry James y lo cambió por la trompeta. Durante su etapa en el ejército, estuvo destinado en 1946 en Berlin, donde tomó contacto con el jazz moderno. En 1948 estudió en  El Camino College de Los Angeles y dos años después volvió  alistarse en el ejército y tocó con la Presidio Army Band de San Francisco. Problemas disciplinarios llevaron a su salida prematura del ejército en 1952, por suerte para él pues, de nuevo en Los Angeles, tiene la oportunidad de tocar en la banda de Charlie Parker, que consideraba por aquel entonces instalarse en la costa Oeste.

De como surgió esta colaboración está llena de leyendas la historia del jazz, la mayoría propagadas por el mismo Baker. Así, según una de ellas, Parker le dijo a Miles Davis: "There's a young cat on the West Coast who's gonna eat you up" (Hay un chavalín en la costa oeste que te va a devorar). Más probable es sin embargo, que Parker reconociera y apoyara la musicalidad de Baker, así como lo hizo años atrás con el talento de Miles. De esta magnífica sociedad surgió la grabación 'Inglewood Jam: Bird and Chet Live at the Trade Winds'

Mulligan, Whitlock, Hamilton y Baker
En 1953, la sensación de la temporada fue su cuarteto con el saxo baritono Gerry Mulligan, el bajista Bob Whitlock y el batería Chico Hamilton, sin piano, que atrajo la atención durante sus actuaciones en el nightclub Haig. El tema 'My Funny Valentine', publicado un año antes en Fantasy Records, se convierte en un hit y a partir de entonces será uno de sus temas más emblemáticos que tocaría en innumerables versiones hasta sus últimos días. Por otro lado, Chet con su ensoñadora voz y su delicado estilo a la trompeta enternecía los corazones de centenares de chicas.


Aunque Baker -a causa de su asociación con Mulligan, quien junto a Lennie Tristano está considerado uno de los padres del cool- muchas veces aparece calificado como representante del estilo, sus grabaciones demuestran sin embargo su gran capacidad de adaptación a diversos estilos jazzísticos.

Chet en 1954
Tensiones en el seno interno de la banda llevan a la salida de Mulligan y a la creación de un nuevo cuarteto con Russ Freeman (1953/54). Posteriormente Baker hizo giras por Europa y permaneció algunos meses en los países escandinavos e Italia. A pesar de sus repetidos problemas con las drogas, fueron los años cincuenta sus años más creativos, que dieron lugar a grabaciones en Pacific y Riverside con Phil Urso, Art Pepper ('For minors only', 1956) y Bud Shank ('Chet', 1959). Muy adicto a la heroína, sus huesos acababan cada vez más a menudo entre rejas, primero en Harlem, más tarde, entre 1959 y 1961 en Lucca (Italia).

Celebró su regreso grabando en 1962 'Chet Is Back!' para RCA Records. A finales de año, sin embargo, fue arrestado en Alemania y expulsado a Suiza, luego a Francia y, finalmente, a Inglaterra. Pero fue deportado de nuevo a Francia a causa de otro problema con las drogas en 1963. Vivió en París y durante todo el año siguiente actuó en Francia y España, pero tras ser arrestado una vez más en Alemania, fue deportado en 1964 a Estados Unidos.

Tocó en Nueva York y en Los Ángeles a mediados de los sesenta, cambiando temporalmente la trompeta por el fliscorno. En el verano de 1966, sufrió una gran paliza en San Francisco durante una compra de droga.. Como consecuencia de ella, perdió varios dientes lo que le llevó a llevar dentadura postiza y modificar su embocadura en la trompeta. Hacia finales de los sesenta, grababa y actuaba sólo de forma ocasional y a comienzos de los setenta, se retiró casi por completo. Retomó cierto control sobre su vida gracias a la metadona con la que lograba controlar su adicción a la heroína, y con la inestimable ayuda de su colega Dizzy Gillespie, Baker regresó fundamentalmente con dos actuaciones: una en un importante club neoyorkino en 1973 y otra en un concierto con Gerry Mulligan en el Carnegie Hall en 1974.


Hacia mediados de los setenta, Baker regresó a Europa donde seguiría actuando de forma regular, con viajes ocasionales a Japón y regresos a Estados Unidos.

Desde 1978 hasta 1988 tuvo otra etapa discográfica prolífica. Sin embargo, su extenso catálogo de estos años está desperdigado en numerosos sellos pequeños, en su mayoría europeos, por lo que estos discos no alcanzaron una gran audiencia a pesar de estar muy bien respaldados por los críticos, que mantienen que ésta fue la etapa más madura y rica. Particular importancia tienen el cuarteto que Baker formó en 1978 con el pianista Phil Markowitz y su trío con el guitarrista Philip Catherine y el bajista Jean-Louis Rassinfosse (1983-85). Asímismo realizó giras con Stan Getz durante este periodo.

Atrajo también la atención de los músicos de rock, con quienes llegó a actuar, por ejemplo con Elvis Costello en 1983, que incluyó un solo de Baker en su tema 'Shipbuilding' de su álbum 'Punch the clock'. En 1987, el fotógrafo y director de cine Bruce Weber emprendió la grabación de un documental sobre Baker. Al año siguiente, en mayo de 1988, Baker moriría a los 58 años al caer por la ventana de un hotel en Amsterdam tras haber consumido heroína y cocaína. La película de Bruce Weber, 'Let's Get Lost', estrenada en 1988, consiguió una nominación a los óscar.

22 diciembre 2012

Hawkshaw Hawkins


El 22 de diciembre de 1921 nació en Huntington (Virgina Occidental) el cantante de country Hawkshaw Hawkins, muy popular en Norteamérica durante los años cincuenta y principio de los sesenta.

Su primera guitarra la consiguió a cambio de cinco conejos que él mismo atrapó en el monte y con 16 años ya ganaba un concurso de aficionados en una emisora de su ciudad. A continuación formó un grupo, Hawkshaw and Sherlock with Clarence Jack, con el que se trasladó a Charleston a finales de los años treinta. En 1941 Hawkins formó parte de una revista musical con la que recorrió el país y dos años más tarde se alistó en el ejército. Sirvió primero en una base cercana a Paris (Texas), donde él y sus amigos tocaban en los clubes locales. Más tarde fue destinado a Francia, donde entró en combate y permaneció 15 meses. Su último destino fue Manila, donde también actuó por la radio.

De vuelta en casa, fue uno de los artistas habituales del programa WWVA Jamboree desde 1945 hasta 1954. En 1948 firmó un contrato con King Records en Cincinnati (Ohio) y sus primeras grabaciones alcanzaron el Top10 de las listas country, 'Pan american' y 'Dog house boogie'. A estas siguieron -todas en 1951- 'I love you a thousand ways', 'I'm waiting just for you' y 'Slow poke', que fue Top40 en las listas pop. Sin embargo, fue un hit menor, 'Sunny side of the mountain', la que se convirtió en su canción más emblemática.

En 1953 abandona el sello y tras unos años bajo contrato con Columbia y RCA, accede al Grand Ole Opry en 1955. En 1962 vuelve con King Records y graba su mayor éxito, 'Lonesome 7-7203', que debutó en las listas tres días antes de su trágica muerte el 5 de marzo de 1963 a bordo de la misma avioneta en la que perdieron la vida Cowboy Copas y Patsy Cline. Hawkins contaba 42 años y su segunda mujer, Jean Shepard -también cantante de country- esperaba el segundo hijo de ambos. Al mes siguiente, 'Lonesome 7-7203' se encontraba en lo más alto de las listas, donde permaneció cuatro semanas.

Edgard Varèse


El 22 de diciembre de 1883, nació en París, el denominado “Padre de la música espacial”, compositor vanguardista francés, Edgard Achille Charles Varèse, que vivió una larga etapa decisiva en los EE. UU.
Fue uno de los compositores más influyentes del siglo XX, famoso por su concepto de la música como conjunto de entidades móviles de sonido no dependientes de la melodía o de la armonía, sino del timbre, de la masa y de la relación espacial y uno de los pioneros del desarrollo de la música electrónica.

Estudió ingeniería, pero se dedicó posteriormente a la música contra la voluntad de su padre. Estudió con Vincent d'Indy en la Schola Cantorum de París (1909-05) y con Charles Widor en el Conservatorio de París (1905-1905), luego viajó a San Petersburgo, donde conoció a Strauss y Busoni. Todas sus primeras composiciones desaparecieron, con excepción de una sola canción publicada y una partitura orquestal, “Bourgogne” (1908), que llevó con él pero destruyó hacia el final de su vida.
En 1906 compuso “Un grand sommeil noir” para piano y soprano Opus 8 nº 1 (versión original) basado en un poema del francés Paul Verlaine.

Un grand sommeil noir
Tombe sur ma vie :
Dormez, tout espoir,
Dormez, toute envie !
Je ne vois plus rien
Je perds la mémoire
Du mal et du bien
Ô la triste histoire
Je suis un berceau
Qu'une main balance
Au creux d'un caveau :
Silence ! Silence !
-xxx-
“Un gran sueño negro
cae sobre mi vida:
¡Dormid, esperanzas;
Dormid, anhelos!
Ya no veo nada,
pierdo la memoria
del mal y del bien…
¡Oh, qué triste historia!
Yo soy una cuna
que una mano mece
en el fondo de un sepulcro:
¡Silencio, silencio!

Entre 1907 y 1915 vivió en Berlín y a continuación se estableció en la ciudad de Nueva York. En 1918 comenzó su principal creación para gran orquesta, “Amériques” 1/3, 2/3, 3/3 (Orquesta Sinfónica de Baden-Baden, dir. Michael Gielen y Barrie Gavin), obra que muestra una cierta influencia de Claude Debussy y de Ígor Stravinski pero que al tiempo crea un universo sonoro sin precedentes, donde los acordes y las sonoridades (incluidas sirenas y erupciones explosivas de sonido), son tratados como entidades independientes más que como parte de una secuencia melódica o armónica. En esta pieza se pretende crear una atmósfera cargada de los sonidos de una gran ciudad como Nueva York. Escuchamos las máquinas en las fábricas, los barcos remolcadores a lo largo del río Hudson pasar debajo del puente de Brooklyn, las sirenas de los trasatlánticos el ruido de una calle congestionada de vehículos,…etc. Es música agobiante, y nerviosa que transmite esa sensación de estrés tan cotidiana en nuestros días, pero quizás algo nueva para su época.


En 1921, él y Carlos Salzedo Jr. fundaron la International Composers' Group, que dió las primeras interpretaciones de algunas de sus obras para conjuntos pequeños, predominantemente de vientos y percusiones. Varèse también participó en la fundación de la Asociación Panamericana de Compositores en 1927. Ambas organizaciones tuvieron un papel crucial en la difusión de la obra de Aaron Copland, Charles Ives, Carl Ruggles, Carlos Chávez y el propio Varèse.

Entre los años veinte y treinta Varèse exploró estos conceptos en otras obras suyas como “Offrandes” (1921) para soprano y la orquesta con poemas de Vicente Huidobro y José Juan Tablada (Anna Steiger, soprano; dir. Boulez,); “Hyperprisme” (1922) para viento y percusión (Ensemble InterContemporain & Pierre Boulez) obra de las más breves del autor, donde explora la descomposición física del sonido, primer intento de espacialidad y la seducción por la riqueza tímbrica de los instrumentos. Tras el comienzo en la percusión es el trombón tenor quien expone la nota básica, idea fija a explotar en los demás vientos y el ataque de las trompas al unísono pone final a la obra.

Villa-Lobos y Varèse en Paris (1926)
Otras obras de esa década fueron “Octandre” (1923) (Gropius Ensemble); “Intégrales” (1925); (Ensemble InterContemporain & Pierre Boulez) y “Arcanes” (1927) para gran orquesta y en 1928, ya nacionalizado estadounidense, vuelve a Paris para experimentar con nuevas tecnologías: ondas Martenot y Theremin. En 1930 compone “Ionisation” (Ensemble InterContemporain, dir. Edgard Varèse) partitura exclusivamente para percusión, trece instrumentistas para treinta y siete elementos de percusión, incluídas dos sirenas, que desarrollan la variedad rítmica desde el comienzo en la caja y la idea fija presentada en el tambor militar hasta la solemne conclusión entre campanas, y en 1934 “Ecuatorial” (Chailly/ASKO Ensemble & bajo Kevin Deas) para coro masculino y orquesta, con partes dedicadas del instrumento del ruso Theremin.

De vuelta a los Estados Unidos, viaja a Santa Fe, San Francisco y Los Angeles y compone “Density 21.5” (1935)  (Jacques Zoon - Flute Solo, dir. Riccardo Chailly) para flauta sola compuesta para Georges Barrère. En 1946 compuso la pieza “Tuning Up”, aunque quedó incompleta. El musicólogo Chou Wen Chung terminó finalmente esta partitura, en la que destacan una gran riqueza tímbrica y sonoras absolutamente originales.
En 1954, tras un largo período sin componer, daría a luz una de sus obras más completas: “Déserts” (Choeurs de Radio France, Ensemble Intercontemporain & dir: Pierre Boulez) para orquesta y electrónica.En la que entre los cuatro episodios orquestales intercalaría tres Interpolaciones de Sonido Organizado (registros de sonidos variados en banda magnética).


A instancias de Le Corbusier y de Xenakis, para presentar el pabellón Philips de la Expo 1958 en Bruselas, Varèse montó una instalación de sonido e imagen denominada “Poème Électronique” (1958) que fue retransmitida a través de 425 altavoces situados en diferentes puntos del Philips Pavillion , diseñado por el arquitecto Le Corbusier.

Le Corbusier charla con Varése
Auténtica culminación de Varèse en la representación espacial y física del sonido, utilizando los recursos tecnológicos de la época tanto en su origen como en su demostración real, situando altavoces entre el público y en diversas estancias, generando una sensación tridimensional aprovechando además los sonidos reflejados en las paredes del propio edificio. Una colección elaborada de sonidos pregrabados organizados, nunca aleatorios y utilizando la arquitectura del edificio como parte integrante del diseño espacial de la música.

Pabellón Philips en la EXPO de 1958

Sus últimos años los dedicó a proyectos sobre temas de la noche y la muerte, como el “Nocturnal” (1961), por encargo de la Fundación Koussvitzky, obra inconclusa, para voces y orquesta de cámara. Edgard Varèse falleció en Chicago, el 6 de noviembre de 1965.

Este mago y estudioso del sonido fue influenciado desde muy joven por Satie, Debussy, Berlioz y R. Strauss, así como por Busoni. Desde muy temprano se vio atraído por las propiedades físicas del sonido (análisis espectral) que quiso explorar a través de sus composiciones, incluso hasta el escándalo, y cuya influencia duró décadas, siendo un pionero de la electroacústica. Así fijó su atención en algunas de sus cualidades: el timbre instrumental (color), utilizado desde la forma más agresiva al mayor refinamiento y en gran variedad de instrumentos; el ritmo, primitivo y generador de amplias dinámicas casi siempre abruptas. Ambas cualidades sonoras condicionaron su gusto por los medios electrónicos y las nuevas sonoridades: Theremin, Martenot, cinta magnética pregrabada, que le permitieron desarrollar su idea de sonido espacial.

Y por último conviene señalar una constante en sus estructuras musicales: la idea fija, a veces una simple nota y su apoyatura, repetitiva, como base de desarrollo. En vez de músico, se llamaba así mismo “operario de ritmos, frecuencias e intensidades”. La música de Varèse ha influido en artistas de vanguardia e incluso ha trascendido el ámbito de la llamada música clásica. Sus influencias pueden rastrearse en grandes como Boulez, Cage, Feldman, Nono, Stockhausen, Xenakis y Frank Zappa, quien lo tuvo presente en toda su larga y prolífica carrera. Sin olvidarnos de los espectralistas y toda la música planeadora del mundo pop-rockero de los setenta, dependiente de moog y melotrón.

Frank Zappa
Frank Zappa desde muy joven se impresionó con el disco mítico EMS 401 con algunas de las mejores obras de Varése. En el artículo “Ídolos de mi juventud” dice lo siguiente:
“En mi quince cumpleaños mi madre me dijo que me daba 5 dólares. Le dije que prefería hacer una llamada a larga distancia. Me imaginaba que el Sr. Varèse viviría en Nueva York porque el disco estaba hecho allí (y como era tan raro, tenía que vivir en Greenwich Village). Llamé a Información de Nueva York y, por supuesto, estaba en la guía de teléfonos. Contestó su esposa. Era muy amable y me dijo que estaba en Europa y que volviera a llamar a las pocas semanas. Lo hice. No recuerdo lo que le dije exactamente, pero fue algo así como: 'Me gusta mucho su música'. Él me dijo que estaba trabajando en una pieza nueva llamada 'Desiertos'. Esto me emocionó bastante ya que entonces vivía en Lancaster, California. 

Cuando tienes quince años y vives en el Desierto de Mojave y descubres que el mayor compositor del mundo, en algún laboratorio secreto de Greenwich Village, está trabajando en una canción sobre tu pueblo, te puedes excitar bastante.. Todavía pienso que 'Desiertos' trata sobre Lancaster, aunque las notas del LP de Columbia digan que es algo más filosófico. Durante todo el instituto busqué información sobre Varèse y su música. Uno de los descubrimientos más excitantes fue en la biblioteca del instituto de Lancaster. Encontré un libro sobre orquestación que tenía algunos ejemplos de partituras al final, e incluía un pasaje de 'Offrandes' con un montón de notas de arpa (y ya sabéis qué aspecto tan divertido tienen las notas de arpa). Me acuerdo que estuve adorando al libro como un fetiche durante varias semanas. 

Cuando tenía dieciocho tuve la oportunidad de ir a la Costa Este a visitar a mi Tía Mary en Baltimore. Había estado componiendo durante cuatro años ya pero todavía no había oído nada interpretado. Tía Mary me iba a presentar a un amigo de ella (un caballero italiano) que estaba relacionado con la sinfónica de allí. Yo había planeado hacer una escapada al misterioso Greenwich Village. Durante mi conversación telefónica del cumpleaños, Mr. Varèse había mencionado casualmente la posibilidad de una visita si estaba alguna vez por ese área. Le escribí una carta cuando llegué a Baltimore, sólo para que supiera que estaba por allí. La carta llegó. No me lo podía creer. ¡Una carta auténtica escrita a mano de Edgar Varèse! Todavía la tengo enmarcada. En letra muy pequeña de aspecto científico dice:
'Querido Sr. Zappa: Siento no poder atender a su petición. Me voy a Europa la próxima semana y estaré fuera hasta la próxima primavera. Espero en cualquier caso verle a mi vuelta. Con mis mejores deseos. Sinceramente, Edgard Varèse”