17 marzo 2012

Elisabeth Jacquet de la Guerre


El 17 de marzo de 1665 nació en París, la compositora y gran intérprete de clavecín francesa, Élisabeth Jacquet de La Guerre. La honda expresividad que impregna su música, el amor a los detalles, la sabiduría de su “mètier”, la variedad de estados de ánimo y de formas, así como el contraste entre la intimidad y elegancia más francesa y el temperamento arrebatado tan italiano que destilan sus composiciones la convierten en una compositora que representa perfectamente el espíritu barroco y la parte más universal de éste.

Luis XIV
Fue descendiente de una larga tradición musical: abuelo y tío eran afamados constructores de órganos. Su padre era organista de la iglesia Saint-Louis-en-l'Ile de París , y todos sus hermanos fueron también músicos de buena reputación. Luis XIV la animó a “cultivar el maravilloso talento que le había dado la naturaleza”, de manera que la joven se mudó a Versalles, donde la citada Madame de Montespan la criaría con sus propios hijos, y donde recibiría una educación exquisita, pasando a formar parte de la más cultivada sociedad francesa y del universo versallesco. Allí fue llamada durante todo ese tiempo “La petite merveille” o “La merveille de notre siècle”, y ante su genio hubieron de rendirse todos los maestros de la época. Elisabeth fue siempre consciente de la inmensa oportunidad y del privilegio que todo esto supuso para su formación y su aprendizaje, y no dejó pasar jamás por alto ninguna ocasión de agradecer sus favores a Luis XIV, a quien dedicó sus obras, con emoción y reconocimiento, hasta la muerte del rey.

Así se expresaba la propia Elisabeth: “Desde mi más tierna edad (y este recuerdo será para mí eternamente preciado), tras ser presentada ante vuestra ilustre corte, donde he tenido el honor de permanecer durante varios años, he aprendido, Señor, a dedicaros todas mis vigilias. Desde aquel momento os dignasteis acoger con agrado las primicias de mi genio y habéis tenido a bien recibir, además, a partir de entonces algunas de mis obras. Pero esas señales privadas de mi devoción no me son suficientes y ansiaba la feliz ocasión de poder daros muestras públicas de ella". El propio Titon du Tillet en su "Le Parnasse Français" de 1732 (anecdotario sobre famosos poetas y músicos durante el reinado de Luis XIV) habla en estos términos de su "maravillosa facilidad para tocar preludios y fantasías espontáneamente”. “A veces, –nos dice du Tillet- improvisa sobre cualquier tonalidad o tema requeridos durante media o una hora completa con melodías y armonías de gran variedad, de manera impecable y encantando a sus oyentes".

Madame de Montespan
Las primeras composiciones conocidas de Elisabeth Jacquet no fueron escritas para clavecín, instrumento que tanta celebridad le otorgaba, sino que son pequeñas obras de factura dramática que se representaban en la corte, como una pequeña ópera cantada en la residencia del Delfín, y en los aposentos de Madame de Montespan el mismo mes, o una pastoral representada en varias ocasiones ante Luis XIV. Ella misma, con humildad y sorpresa, recordará una obra ofrecida en el domicilio del Delfín y “la fama y el renombre que [me] supuso aquella novedad, incluso en países extranjeros. Todas esas ventajas —añade— fueron señales indudables del éxito inesperado de aquel intento mío”. En 1684 abandonó el dorado de Versalles para mudarse a París y casarse con el organista Marin de la Guerre, quien acabaría siendo organista de la Sainte-Chapelle. En la capital no le costaría continuar con su carrera ofreciendo tanto clases particulares como conciertos de éxito como compositora e intérprete.


De este modo, el mérito y la fama de “Madame de la Guerre” no dejaron de ir en aumento en esta gran ciudad, y todos los grandes músicos y entendidos acudían diligentemente a oírla tocar el clave. Incluso fuera de la corte siguió gozando del mecenazgo del rey todo el tiempo que él siguió con vida, componiendo a menudo a su encargo.

De esta época feliz son obras como "Jeux á l´honneur e la Victoire" de 1691, o su ópera (tragédie lyrique) "Céphale et Procris" de 1694. De hecho, el "Mercure Galant" de diciembre de 1690 publicó nada menos que nueve páginas de su edición en verso calificándola de "sombra de Lully" o bien de "la compositora y músico más prominente". La que ya era conocida como Mademoiselle de la Guerre tenía entonces veintiséis años. Esta época de esplendor y sus gratas vivencias se verían, sin embargo, truncadas en un corto espacio de tiempo.

En unos pocos años, Elisabeth vería morir a la mayoría de sus personas cercanas: su madre, su padre, su hermano Nicolás, su marido y hasta su único hijo de diez años de edad, también un prodigio del clave. La compositora se recluyó en su intimidad durante varios años, y los amantes de su música tuvieron entonces que esperar hasta 1707 para su siguiente publicación que incluiría la colección de sonatas. Esta nueva Jacquet de la Guerre reaparece con madurez, reflexión y sabiduría regalando a los violinistas una de las más exquisitas y desconocidas páginas que nuestro repertorio, ya de por sí tan extenso y magnífico, posee. Las "Six Sonates pour le viollon et pour le clavecin" “Sonata Nº 1” (Aria Affettuoso) de 1707 son un ejemplo temprano del nuevo género de obras de clavicémbalo acompañadas, donde éste es tratado en forma obbligato, como ocurre por ejemplo con las Pieces de clavecin en concerts de Rameau.

Junto con Couperin y Rebel, Elisabeth Jacquet de la Guerre es una de las pioneras en explorar la Sonata en Francia. El estilo italianizante de sus Sonatas para violín, "Sonata Nº 1 en Re menor" bastante adelantado a su época (en cualquier país que no fuese la propia Italia), da muestras de su maestría y su sensibilidad excepcional, creando inteligentes sucesiones armónicas, dando forma a los diversos registros estilísticos, adelantados a su época. Escalas ascendentes o descendentes, imitaciones, repeticiones de notas, intervalos de cuarta y progresiones puramente italianas conviven en la más perfecta simbiosis con la elegancia ornamental y la delicadeza de melodías y arias absolutamente francesas. Algunos adagios son apenas pequeños puentes entre dos movimientos más extensos, a modo de quasi recitativo, con función a menudo armónica para pasar de grado o incluso de modo. Sus sonatas son sin duda una contribución fundamental dentro de la evolución de la sonata francesa.


Obras destacables:
- “Cephale et Procris” Fin del acto I y acto II (Música Fiorita & dir., clavecín y órgano: Daniela Dolci)
- “Sonata Nº 1 en Re menor” (Lina Tur Bonet -Violín Barroco & Kenneth Weiss - Clavecín & Patxi Montero - Viola da Gamba).

- “Sonata Nº 3 in D” (Ensemble Variations)
- "Sonata a dos violines con viola o violoncello obligados" (Bizzarrie Armoniche & Roberta Invernizzi – soprano & Elena Russo - director, cello)
- “Trío sonata IV en sol menor” (Alexandra Stefanato violín, Daniela Troiani Flauta, Giovanna Barbati cello, Chiara Tiboni clavicémbalo)
- “Suites Nº 1, 2, 3” (Elizabeth Farr)
- “Suites Nº 4, 5, 6” (Elizabeth Farr)
- 'Prèludio' de la Suite la menor de "Les pièces de Clavessin. Premier Livre" (Bizzarrie Armoniche & Salvatore Carchiolo – clavicémbalo & Elena Russo - director, cello)

16 marzo 2012

Fred Neil


El 16 de marzo de 1936 nació en Cleveland, Ohio, Fred Neil, compositor y cantante de blues y folk y uno de los pioneros del movimiento folk-rock. Fue uno de los muchos compositores asociados al Brill Building, edificio que albergaba a editores musicales y en el que trabajaron Gerry Goffin, Carole King y Neil Sedaka, entre otros. Aunque como intérprete no logró ningún éxito, muchas de sus canciones llegaron a ser populares en la voz de otros artistas como Roy Orbison, Karen Dalton, Jefferson Airplane y Nilsson, que grabó su composición más conocida: 'Everybody's talking', de la película 'Midnight Cowboy'.

Dylan, Karen Dalton y Fred Neil en 1961
A finales de los años cincuenta, Fred lo intentó como cantante grabando media docena de singles de pop y rockabilly que no tuvieron trascendencia. Algunas de sus primeras composiciones fueron grabadas por artistas del rock & roll como Buddy Holly ('Come back baby', 1958) y Roy Orbison ('Candy man', 1961) y, a comienzos de los sesenta, formó un dúo con Vince Martin. Fichan por Elektra Records y juntos grabaron como Martin & Neil el álbum 'Tear down the walls' (1965), en el que están acompañados de John Sebastian a la armónica y Félix Pappalardi al guitarrón.

Bleecker & MacDougal (1965)
A continuación Neil publicó -también en Elektra- su primer álbum en solitario, 'Bleecker & MacDougal' (1965), el más influido por el blues, en el que vuelve a contar con Sebastian y Pappalardi, además de Pete Childs a la guitarra eléctrica, instrumento poco habitual en los discos de folk de la época. El álbum contiene varias de sus mejores canciones como 'Little bit of rain', 'Other side of this life' y 'Candy man'.

Fred Neil (1966)
Su segundo álbum, 'Fred Neil' (1966), editado por Capitol contiene su tema más conocido: 'Everybody's talking', que Nilsson llevaría al Top10 en 1969, en parte gracias a su inclusión en el film de John Schlesinger 'Midnight Cowboy', protagonizado por Dustin Hoffman y Jon Voight.
Otro tema conocido de Neil incluido en el álbum, que Tim Buckley -uno de sus descendientes musicales, junto con David Crosby, Stephen Stills y Joni Michell-- versionó, fue 'The dolphins', una canción sobre otra de sus grandes pasiones además de la música: los delfines.

Fred Neil en 1967
Cuando llegó el éxito de 'Midnight Cowboy' y el consiguiente Grammy, sus viejos trabajos fueron reeditados y muchas salas requerían su presencia para actuar. Sin embargo a Neil, como a su amigo Nilsson, no le gustaban nada los viajes y las giras, por lo que tras un concierto en 1970 con Stephen Stills en el Madison Square Garden, prácticamente se retiró a Coconut Grove (Florida) y fundó una organización contra la captura, tráfico y explotación de los delfines en el mundo.
Sólo regresó esporádicamente a los escenarios como en una ocasión en el Festival de Jazz de Montreaux y en pequeñas reuniones de amigos. Fred murió en julio de 2001 a los 64 años.

LP Live At The Witch Trials


El 16 de marzo de 1979 se publicó 'Live at the Witch Trials', el álbum debut del grupo británico The Fall que, a pesar del título, no es un álbum en directo. Fue un éxito inmediato al que no le faltaron detractores. Una obra que ha ganado nuevas generaciones de fans tras el éxito masivo obtenido por grupos como Pavement y Franz Ferdinand con su aproximación al sonido de The Fall.

Mark E. Smith
The Fall, uno de los grupos británicos más peculiares e influyentes, se formó en 1977 en Manchester en torno al cantante y compositor Mark E. Smith. Tras ser contratados por el sello Step Forward de Miles Copeland, debutaron con el extravagante contenido del maxi single 'Bingo master's breakout'. Esto, unido a su excelente reputación en directo, les granjeó numerosos elogios de la crítica y la cobertura radiofónica de John Peel, que se convertiría en un fan absoluto de la banda.

Pese a la movilidad de los miembros, The Fall grabaron la totalidad del disco en un solo día y el productor Bob Sargeant realizó las mezclas al día siguiente. La voz con el inconfundible acento de Smith y sus inteligentes juegos de palabras se veían complementados por la abrasiva guitarra de Martin Bramah y el órgano increíblemente desafinado de Yvonne Pawlett, así como una poderosa sección rítmica. 'Crap rap 2' se presenta con la afirmación: "Somos The Fall, basura blanca del norte dispuesta a llevar la contraria".  

'Futures and past' e 'Industrial estate' constituyen ingeniosas lecturas propias de Manchester del garaje rock de The Seeds o The Stooges, llenas de una sarcástica inventiva punk, mientras que el alegato contra la heroína 'No Xmas for John Quays' es un clásico de la época que se suele pasar por alto. La crítica contra la industria musical de 'Music scene' y el tema influenciado por Can 'Underground medicine' muestran al grupo superando sus limitaciones musicales con dinamismo, humor e inteligencia. (Fuente:  Chris Shade)

15 marzo 2012

Lightnin' Hopkins


El 15 de marzo de 1912 nació en Centerville (Texas) el cantante, compositor y guitarrista de blues norteamericano Lightnin' Hopkins. Nacido en el seno de una familia humilde integrada en una comunidad agrícola, Sam Hopkins creció inmerso en los sonidos del blues. A los 3 años de edad, tras la muerte de su padre, su familia se traslada a Leona (Texas) y Hopkins comienza a cantar en el coro de la iglesia.

La pasión de Hopkins por el blues se enciende a la edad de 8 años cuando conoce a Blind Lemon Jefferson en una fiesta de la parroquia en Buffalo (Texas). Aquel día, Hopkins sintió que el blues estaba “dentro de él” y comenzó a aprender de su primo lejano, el cantante de country blues Alger 'Texas' Alexander y de Lonnie Johnson con los que actuó en numerosas ocasiones en el inicio de su carrera. A mediados de los años 30, Hopkins fue enviado a la prisión del condado de Texas por causas que se desconocen. A finales de esa década Hopkins se trasladó a Houston con Alexander en un infructuoso intento de introducirse allí en la escena musical. Desanimado, a principios de los años 40 volvió a Centerville para trabajar como granjero.

En 1946, cuando cantaba en Dowling Street, en el Third Ward de Houston, fue descubierto por Lola Anne Cullum de la compañía angelina Aladdin Records. Lola convenció a Hopkins para que viajase a L.A. con el fin de acompañar al pianista Wilson Smith. El dúo grabó 12 canciones en sus primeras sesiones en 1946. Un ejecutivo de Aladdin Records decidió que la pareja necesitaba nombres más llamativos, y bautizó a Hopkins como 'Lightnin´' (rayo / relámpago) y a Wilson como 'Thunder' (trueno).

El 9 de noviembre de 1946, acompañados por un baterista, graban varias canciones para el sello Aladdin que permanecieron archivadas durante algún tiempo, como 'Can't you do like you used to do', 'West Coast Blues', 'Katie Mae blues' y 'Feel so bad'. Su primer single significativo en ventas (a nivel regional) fue 'Katie Mae', al que siguieron 'Short haired woman' y 'Big mama jump' (1947), del que se vendieron 80.000 copias.
Hopkins grabó más piezas para Aladdin en 1948, pero pronto sintió nostalgia por su lugar de procedencia. Volvió a Houston y comenzó a grabar para el sello Gold Star Records. Alcanzó otro nuevo éxito con 'Baby please don't go' y con él una considerable reputación que le propiciaría la ocasión de tocar y grabar en Nueva York. Sus primeras entradas en la recién estrenada lista de éxitos de R&B (anteriormente llamada Race Records) fueron 'Tim Moore´s farm', 'T model blues' (1949), 'Shotgun blues' (1950), grabada años antes en Aladdin, 'Give me Central 209' y 'Coffee blues' (1952).

Entre 1947 y 1954 registró más de 200 canciones. Se estima que grabó entre 800 y 1000 temas a lo largo de su carrera. Tocaba a menudo en clubs de Houston y alrededores, especialmente en Dowling Street. En 1954 grabó unas sesiones memorables con la guitarra eléctrica para Herald acompañado del baterista Ben Turner y el bajista Donald Cooks en temas como 'Lightnin's boogie', 'Lightnin's special' y 'Hopkins' sky hop'. Pero el estilo de Hopkins aparentemente resultaba demasiado rústico y pasado de moda a la nueva generación de entusiastas del rock & roll y tuvo que sobrevivir tocando en bares y clubs locales por unos pocos dólares. Afortunadamente en 1959 el folklorista Mack McCormick lo descubrió al amparo del revival del folk y ese mismo año grabaron un álbum bajo la etiqueta de country-blues  en el apartamento de Hopkins con una guitarra prestada.


McCormick presentó a Hopkins a pequeñas audiencias, primero en Houston y luego en California. Debutó en el Carnegie Hall el 14 de octubre de 1960, junto a Joan Baez y Pete Seeger, interpretando el espiritual 'Oh, Mary don´t you weep'.

Firmó un contrato con Tradition Records. A esto le siguió una serie de sólidas grabaciones, incluyendo su clásico 'Mojo hand' de 1962. La reputación de Hopkins como intérprete de blues se había consolidado y finalmente había conseguido éxito y reconocimiento. A lo largo de los 60 y los 70, Hopkins publicó uno y a veces hasta dos discos al año, y realizó giras actuando en clubs y festivales de folk, campus universitarios norteamericanos y de otros países, y programas de TV. Viajó mucho por los Estados Unidos y superó su miedo a volar para unirse en 1964 al Festival Americano de Folk Blues. En 1962 los críticos musicales de la revista Down Beat lo eligieron como el mejor vocalista del año y un año mas tarde realizó su primer gira europea con el American Folk Blues Festival.

En sus grabaciones, Hopkins exigía cobrar su sueldo antes de sentarse en la silla con la guitarra y rara vez accedía a una segunda toma, por mucho que lo pidiera el productor. Su particular sentido del tiempo, generado a lo largo de muchos años tocando sin banda de acompañamiento, desconcertó a más de un músico poco entrenado. A finales de los años sesenta participó en una jam-session con los futuros miembros de Z.Z.Top y cuando estos le hicieron una observación acerca de un error cometido en el cambio de notas el maestro respondió: "Lightnin' cambia cuando a Lightnin' le sale de los...".

A partir de los años sesenta, son generalmente más interesantes sus trabajos en solitario. En la década de los años setenta su actividad comenzó a decaer como consecuencia de un accidente de tráfico que sufrió en 1970 y de la caída de popularidad de su género musical. En 1974 dejó de grabar, en 1977 visitó Europa por segunda y última vez y en 1978 ofreció su último concierto. Murió el 30 de enero de 1982.

Harry James


El 15 de marzo de 1916 nació en Albany (Georgia) Harry James Haag, trompetista y director de orquesta. A finales de los años treinta se construyó una magnífica reputación como trompetista y más tarde, James lideró una de las orquestas de swing favoritas del público de los cuarenta y cincuenta y se le puede ver en muchas películas de la época. En ventas de discos y popularidad sólo le superaba Glen Miller. Descubrió a Frank Sinatra, que cantó en su orquesta hasta que se fue con Benny Goodman.

Harry en 1920
James creció "en la carretera", en el circo Might Haag, dirigido por su padre, quien era también el trompetista estrella del show. La madre era trapecista y estuvo trabajando en su número hasta un mes antes de nacer Harry, quien pronto demostró tener talento para la música. Con cuatro años tocaba la batería y con ocho dominaba la trompeta gracias a un estricto entrenamiento con su padre. Con catorce años ganó en Texas un concurso de trompetistas y seguidamente comenzó a actuar con bandas de Beaumont (Texas), donde su familia terminó instalándose.

Tras ser rechazado en una audición para la orquesta de Lawrence Welk, fue contratado en 1935 por Ben Pollack quien había oído tocar a James en Dallas. En poco tiempo Harry estaba grabando piezas de boogie-woogie con los mejores músicos del momento, incluyendo a Buster Bailey y Johnny Hodges. El 'rey del swing' Benny Goodman supo de James a través de su hermano, Irving y el año 1937 lo contrató para tocar en lo que era entonces la orquesta de swing más popular del país. Su capacidad de repentizar (leer a primera vista) hizo que lo apodaran 'the hawk' (el halcón) y se contaba que si una mosca se posaba en su partitura, Harry era capaz de interpretarla.


Con la orquesta de Goodman, el cálido sonido de su trompeta fue conocido en todo el país acompañado de grandes del jazz como Gene Krupa, Ziggy Elman, Teddy Wilson y Lionel Hampton. Contribuyó notablemente al éxito de temas como 'Sing, sing, sing', 'One o'clock jump' y 'Life goes to a party'.

Harry James y Frank Sinatra
En febrero de 1939, James debutó con su propia banda en el hotel Benjamin Franklin de Philadelphia. Harry había contratado para la orquesta a un joven italoamericano de nombre Frank Sinatra que había descubierto semanas antes. Con él grabó en 1939 'All or nothing at all', que, reeditada cuatro años después, fue nº1. En 1940 Sinatra se cambió a la orquesta de Benny Goodman y Harry lo sustituyó por Dick Haymes, a quien se sumaron Helen Forrest y más tarde Buddy de VitoKitty Kallen como voces solistas.

Los comienzos fueron duros, hasta que en 1941 grabó una versión de una canción que le había oído a Judy Garland, 'You made me love you'. Fue un gran éxito consiguiendo un disco de oro. A partir de entonces su popularidad se cimentó con un repertorio de canciones de música ligera e instrumentales de swing, cambiando con facilidad hacia el blues y el boogie-woogie, e incluso los valses vieneses.

Muchas de sus canciones, como 'I cried for you' y 'I don't want to walk without you' (1942), reflejaban la tristeza de las separaciones causadas por la Guerra Mundial. Con temas como 'I had the craziest dream' (1942), 'I've heard that song before' y 'Velvet moon' (1943), James y sus Music Makers vendieron millones de discos, hasta tal punto, que muchos le hicieron responsable de la escasez de goma laca (utilizada para la fabricación de discos de acetato) en el mercado.

Harry James y Betty Grable
En 1943 James se encontraba en la cúspide de su éxito. Clave de ello fue su alejamiento del jazz más puro irritando a sus fans más fundamentalistas con grabaciones como 'The flight of the bumble bee' o 'The carnival of Venice'. Ese mismo año se casó con la actriz y modelo Betty Grable, una de la pin-ups favoritas de las tropas destinadas en Europa, donde surgió la tonadilla popular "I want a girl just like the girl that married Harry James" (Deseo una chica como la chica que se casó con Harry James). La conexión con Grable engrandeció más si cabe la popularidad de James y también apareció en varias películas de la Fox que tenían como protagonista a su esposa.

Buddy de Vito y Kitty Kallen esperan a que Harry termine su solo (1945)

Nuevos éxitos en las listas fueron 'I'll get by (As long as I have you)' (1944), 'I'm beginning to see the light', 'I'll buy that dream', 'It's been a long long time' (1945) y 'Heartaches' (1947).

Cuando a finales de los años cuarenta las bandas de swing comenzaron a disolverse, Harry fue de los pocos que logró mantenerse al frente de su orquesta. En 1946 formó una banda más reducida en cuyas filas se encontraban el saxofonista Willie Smith que venía de tocar con Jimmie Lunceford, Juan Tizol, ex-trombonista de Duke Ellington, y Buddy Rich a la batería.

En 1950 tocó las partes de trompeta en el film 'Young man with a horn', protagonizada por Kirk Douglas y basada en la vida de Bix Beiderbecke. Su última entrada en las listas fue en 1953 con 'You'll never know', con Rosemary Clooney a la voz solista. En 1957 organizó una nueva big band con la que realizó giras por Europa y grabó álbumes para Capitol, como 'Harry James in Hi-Fi' (1956) y más tarde en los sesenta para MGM en los que interpretaba standards del swing. Continuó actuando en hoteles y casinos y dio su último concierto el 26 de junio de 1983 en Los Angeles, una semana antes de morir a los 66 años.

LP 'That's The Way Of The World'


El 15 de marzo de 1975 se publicó por Columbia Records en EE.UU., 'That's the Way of the World', el sexto álbum del grupo Earth Wind & Fire, un disco que mezcla con habilidad soul, rock, funk y ritmos latinos a lo largo de sus ocho temas, todos ellos supervisados por el fundador y líder del grupo, Maurice White.

También fue la banda sonora de una película (con el mismo título) de Stig Shore -que acababa de estrenar 'Superfly'- y que muy poca gente vio, en la que el grupo hacía varios cameos en una trama infumable de un productor (Harvey Keitel) que lucha contra las fuerzas del mal en una discográfica. El film hacía aguas por los cuatro costados, pero la música era soberbia. Cuando White y los demás visionaron la película antes de su estreno, comprobaron que sería un fracaso y para evitar que se les relacionara con el film, se apresuraron a publicar los temas incluidos en él en un álbum.


El álbum alcanzó lo más alto de las listas Billboard, donde se mantuvo tres semanasy el single que se extrajo, 'Shining star', también alcanzó el nº1, dándose la circunstancia de que era la primera vez que un grupo afroamericano copaba el nº1 de singles y LPs simultáneamente. 

Espoleado por gemas que emergían del sudoroso funk de 'Shining star' y 'Yearnin' learnin' pasando por la magnífica balada 'Reasons' y el tema que da título al disco, 'That's the way of the world' vendió más de cinco millones de copias, siendo su trabajo más vendido y para muchos su mejor obra y el disco más representativo de la banda. Algunos de los temas que no fueron hits, como el exuberante 'Happy feelin'' y el influenciado por el gospel 'See the light' son igualmente interesantes. No existen momentos flojos y, aunque al álbum le siguieron un buen número de estupendos discos y media docena de grandes éxitos, éste fue su gran momento.


1. 'Shining star' (Bailey, Dunn, M. White)
2. 'That's the way of the world' (Stepney, M. White, V. White)
3. 'Happy feelin'' (V. White, Bailey, Dunn, M. White, McKay)
4. 'All about love' (Dunn, White)
5. 'Yearnin' learnin'' (Bailey, Stepney, M. White)
6. 'Reasons' (Bailey, Stepney, M. White)
7. 'Africano' (Dunn, M. White)
8. 'See the light' (Anglin, Bailey, Dunn)


Maurice White - Voz solista, kalimba, batería, percusión
Verdine White - Bajo, percusión, voces
Philip Bailey - Voz solista, percusión
Johnny Graham - Guitarras, trompeta, percusión
Larry Dunn - Teclados
Ralph Johnson - Batería, percusión, voces
Al McKay - Guitarras, percusión, voces
Andrew Woolfolk - Flauta,  saxo, percusión
Fred White - Batería, percusión

Productor - Maurice White
Co-productor - Charles Stepney
Ingeniero - George Massenburg