Aniversarios de nacimiento y hechos importantes de la Historia de la Música publicados por fechas.
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Cuando Paul McCartney le presentó a John a su amigo George Harrison, Lennon le pidió como prueba para entrar en el grupo que tocara con su guitarra el punteo de 'Raunchy', un tema de rock and roll instrumental de Bill Justis muy popular en 1957. George lo bordó y eso le convirtió en un beatle más.
Bill Justis nació el 14 de octubre de 1927 en Birmingham (Alabama). Creció en Memphis y se formó musicalmente en Nueva Orleans tocando el saxofón y la trompeta en grupos locales de baile y jazz.
Regresa a Memphis y entra en contacto con Sam Phillips de Sun Records. Allí Bill es el arreglista oficial del sello y trabaja con Jerry Lee Lewis, Roy Orbison, Johnny Cash y Charlie Rich. Justis además grabó su propia música y en 1957 publica 'Raunchy', que se convierte en el primer hit instrumental de rock and roll, llegando al nº2 en las listas americanas y vendiendo más de un millón de copias. Grabó varios discos más, como 'College man' (1958) y 'Tamoure' (1963) pero ninguno de ellos consiguió emular el impacto de 'Raunchy'. En 1961 se mudó a Nashville donde siguió trabajando como productor, arreglista y músico de sesión hasta su muerte a los 55 años en julio de 1982.
El 14 de Octubre de 1872 nació en Viena el compositor y director de orquesta austriaco Alexander von Zemlinsky. Nacido en el seno de una familia de complejas raíces culturales –padre eslovaco católico luego convertido al judaísmo y madre nacida en Sarajevo de familia a medias sefardí y musulmana–, Alexander mostró desde los cuatro años claras inclinaciones hacia la música.
Su formación tuvo lugar en el prestigioso conservatorio vienés hasta 1889 y ya, en 1893 daba a conocer sus primeras composiciones de cámara, que merecieron elogios de Brahms. Sus primeros cuarenta años de vida transcurren en la capital del imperio austro-húngaro, alternando sus tareas docentes con las de director musical de diversos teatros. La partícula “von” del apellido paterno se la añadió Adolf Zemlinsky para hacer sonar su apellido más aristocrático.
Alma Schindler en 1920
En 1900 se enamoró de Alma Schindler, sin embargo debido a la presión de la familia de Alma, el noviazgo se rompe. Dos años más tarde, Alma se convertirá en la esposa de Gustav Mahler. En 1907 se casó con Ida Guttmann pero el matrimonio fracasará al estar marcado por las constantes infidelidades de ambos cónyuges. El 31 de enero de 1929 muere su esposa Ida y el 4 de enero del año siguiente, se casa con Luise Sachsel, 29 años más joven que él, siendo este segundo matrimonio mucho más feliz y equilibrado que el primero.
Zemlinsky en 1930
En 1933, y dado el origen judío de su madre, los nazis clasificaron a Zemlinsky como “H” Halbjude (medio judío) y su obra fue a engrosar la lista del "Entartete Kunst" (Arte degenerado). Zemlinsky se ve obligado a emigrar a Viena donde manda construir una elegante mansión al arquitecto Walter Loos, en el exclusivo barrio de Grinzing. Fue maestro de Arnold Schönberg, que más tarde se convirtió en su cuñado al casarse en 1901 con Mathilde von Zemlinsky, y ejerció una cierta influencia sobre los músicos de la Segunda Escuela de Viena. También fue maestro de Erich Wolfgang Korngold a quien a los 12 años le dijo que ya no tenía nada que enseñarle.
Zemlinsky y Schönberg
A pesar del íntimo contacto con la más rabiosa vanguardia musical del momento, muchos de cuyos representantes habían sido discípulos suyos, y a pesar del apoyo que siempre brindó a las nuevas composiciones de la generación rupturista, Zemlinsky nunca se sintió a gusto con el lenguaje dodecafónico. En varias ocasiones manifestó que necesitaba sentir junto a él el seguro de las relaciones de jerarquía tonal. Sin llegar a situarse en las posiciones arcaizantes de algunos colegas, prefirió explorar las posibilidades del ultrarromanticismo y del expresionismo, sin huir de las disonancias y de los cromatismos, pero volviendo siempre al seguro puerto de la tonalidad.
Dirigió la orquesta del Karlstheater de Viena desde 1899 y más tarde a la orquesta de la Hofoper. También dirigió los conjuntos de Mannheim (1909) y la orquesta Krolloper de Berlín (1927), cargo que compartió con Otto Klemperer hasta 1932. En 1938 se trasladó a Estados Unidos. La relación musical de Schönberg y Zemlinsky se mantuvo durante toda la vida. Murió en Larchmont (Nueva York) el 16 de marzo de 1942.
• “Sinfonía Lírica”. Sus textos provinieron del poeta hindú y premio Nobel de literatura Rabindranath Tagore. Los pasajes cantados se intercalan entre la soprano y el barítono. Deliberadamente, no se evidencia continuidad entre los siete cuadros sinfónico-vocales de esta composición. Incluso, al interior de cada parte, se anuncian silencios desconcertantes. Esta perdida de unidad continua posee una interesante dimensión simbólica. La ruptura de la unidad del discurso se muestra como una sospecha al valor del todo composicional. O quizás a la incapacidad de la música del siglo XX en mantener los vasos comunicantes de la obra integral. Sin embargo, la belleza esta ahí. Sobre todo en el Molto adagio con el barítono cantando: “la paz, mi corazón”.
Toda la obra es de una calidad sobrecogedora, obviamente muy cercana -en espíritu y forma- al Canto de la Tierra de Mahler. “Friede, mein Herz” (Paz, corazón mío), tiene vínculos con “Der Abschied” (la despedida). Pero ciertamente posee autonomía propia y una grandeza propia también.
El texto es el siguiente: Paz, mi corazón, que sea dulce el tiempo de la despedida. Que no sea una muerte más, sino la totalidad de la muerte. Deja que el amor se funda en la memoria y en el dolor de las canciones. Deja que el vuelo siga hasta el final del cielo, cuando las alas desplegadas lleguen al nido. Deja que el último toque de tus manos sea suave como la flor de la noche. Quédate quieto, en este bello final, por un momento y di tus últimas palabras en silencio. Me inclino ante ti y levanto mi lámpara para que la luz ilumine tu camino.
Óperas:
• “Sarema” (1897), (Gürzenich-Orchester Kölner Philharmoniker, James Conlon & Soile Isokoski)
• “Es war einmal” (1900), (Gürzenich-Orchester Kölner Philharmoniker, James Conlon & Soile Isokoski)
• “Kleider machen Leute” (1910).
• “Eine florentinische Tragödie” (Una tragedia florentina) (1917), (Maria Riccarda Wesseling, soprano. Opéra National de Lyon).El propio compositor tradujo al alemán el texto de Wilde; un texto incompleto, por otra parte. Para suplir lo que debería haber sido una primera escena de amor entre Guido y Bianca, Zemlinsky escribe una amplia obertura que es un auténtico poema sinfónico de gran carga sensual. Siguiendo las pautas del drama wagneriano, la orquesta se convierte en intérprete de los pensamientos de los personajes, especialmente de Simone, con momentos en que bajo unas palabras amables se puede oír el motivo conductor alusivo a la muerte. La línea vocal de Simone se mueve sobre diversos ariosos, en contraste con los “parlati” de los otros dos roles. La obra va acumulando tensión dramática a base de ir reforzando cada vez los “ostinati” de los bajos en la orquesta, hasta culminar en la escena del duelo y muerte de Guido, momento de genial construcción musical que, cuando uno espera que vaya a desembocar en una apoteosis de la violencia con la muerte de la adúltera, se disuelve en un clímax lírico en los últimos compases.
• “Der Zwerg” (El enano” (1922) (Mary Dunleavy). Si se ha podido decir que bajo todas las óperas de Zemlinsky se descubren experiencias autobiográficas, nunca es ello más verdad que en el caso de El enano. El compositor pretendió de amores a su discípula Alma Schindler, que casi le escupió en su cara el rechazo riéndose de su poco agraciado aspecto. De hecho, la coleccionista de talentos se refería siempre a Zemlinsky como “ese enano horrible”. No es de extrañar, entonces, que el músico se sintiera conmovido por la trágica figura del enano. Zemlinsky recurrió entonces a Georg Klaren para el texto alemán, al que puso música entre 1919 y 1921. Al año siguiente, el 28 de mayo, se estrenó 'El enano' en el Neues Theater de Colonia. En 'El enano' se encuentra un desarrollo más unitario, una línea vocal igualmente desarrollada en todos los personajes, un continuo sonoro más fluido y teñido de una fuerte carga de expresividad romántica.
No resulta una sorpresa que Zemlinsky mime musicalmente al personaje del enano, ese ser deforme que no sabe que lo es, que manifiesta su amor a la Infanta de España y que recibe la cruel burla de la misma para caer fulminado por el dolor. Hay pocos momentos de mayor intensidad emocional que la declaración amorosa del desgraciado bufón, posiblemente el maravilloso broche de oro de toda una estética y de toda una forma de entender el drama musical en vías de desaparición en aquellos momentos.
• “Der König Kandaules” - (El Rey Kandaules) (1942), (Hamburg State Philharmonic Orchestra). La última ópera del compositor austriaco, que quedó incompleta a su muerte en el exilio americano en 1942 y fue terminada por Antony Beaumont, sitúa a su autor, indiscutiblemente, como uno de los grandes nombres del teatro musical del siglo XX. Estrenada en Hamburgo en 1989, fue la famosa producción salzburguesa de 2002 la que lanzó la obra al interés mundial. Nagano plasma espléndidamente este lujurioso mundo sonoro que tiene sus raíces en Wagner y en Mahler, y que sirve de marco al drama de Gide sobre el rey que, incapaz de apreciar la belleza de su esposa, será castigado por ello con la muerte.
Lieders, poemas sinfónicos y algunos coros
• Poema sinfónico - fantástica banda sonora para el cuento de “La Sirenita” escrito entre 1901 y 1902. “Die Seejungfrau” La Sirenita 1/6, 2/6, 3/6, 4/6, 5/6, 6/6 (Czech Philarmonic Orchestra)
El 13 de octubre de 1909 nació en Toledo (Ohio) el pianista norteamericano de jazz Arthur 'Art' Tatum. A pesar de ser prácticamente ciego fue uno de los más grandes pianistas del género. Fue un niño prodigio que era capaz de tocar directamente al piano lo que oia en la radio o en las pianolas. Con un oído fuera de la común, Art percibía la más mínima variación de la afinación en un piano.
Muchos datos de la vida de Tatum permanecen inciertos o ambiguos: Su fecha de nacimiento, la causa de su ceguera, las inquietudes musicales de sus padres, sus asociaciones con músicos clásicos y su habilidad para tocar como sideman. Aún así, una vez escuchada su obra discográfica, es evidente que su inmenso talento le ha convertido en uno de los más grandes pianistas de la historia. Prácticamente cualquier pianista de jazz aún en activo, a sabiendas o no, le debe algo a Tatum, quien en los años treinta transformó el concepto de piano de jazz para siempre. Incluso solistas de otros instrumentos basaron su evolución sonora en los nuevos conceptos que Tatum trajo al teclado. El crítico, productor y escritor de jazz Leonard Feather lo llamó "el más grande solista de la historia del jazz, sin importar el instrumento"
A mediados de los años veinte estudió en la escuela de música de Toledo y actuaba en emisoras locales. El piano como instrumento tenía ya historia de virtuosos, pero ninguno se aproximó a los niveles de aptitud atlética que Tatum desplegaba con tanta naturalidad. Se hizo algo tan natural que a veces él mismo parecía aburrirse de su propia maestría, pasando a toda velocidad por una procesión de marcados contrastes en tiempo y estilo que cambiaban cada pocos compases, bajo una cascada de arpegios que caían como confeti. Su talento al teclado comenzó a ser popular entre los mismos músicos y grandes del jazz como Duke Ellington, Fletcher Henderson y Louis Armstrong, que aprovechaban sus actuaciones en Toledo para pasarse a ver a Tatum en directo.
Adelaide Hall
En 1932 llamó la atención de la cantante Adelaide Hall con quien Tatum realizó sus primeras grabaciones. Tatum mencionó que su mayor influencia había sido Fats Waller, pero según el pianista Teddy Wilson: "El pianista de jazz favorito de Art fue Earl Hines. Tatum compraba todos sus discos e improvisaba sobre ellos. Tocaba e improvisaba sobre la música de Earl... Por supuesto, cuando oías tocar a Tatum, no eras capaz de escuchar nada más que no fuera él. Pero sus ideas las tomó del estilo de Earl, algo que Earl nunca supo". Un momento clave en su meteórico ascenso fue su aparición en un concurso que se celebró en 1933 en el bar Morgan's de Nueva York, en el que participaban además de él, Fats Waller, James P.Johnson y Willie 'The Lion' Smith.
Piezas clásicas del concurso incluían 'Harlem Strut' y 'Carolina shout' de Johnson y 'Handful Keys' de Fats Waller. Tatum triunfó con sus arreglos de 'Tea for two' y 'Tiger rag', en una actuación memorable que fue considerada la última palabra en el estilo de piano stride. James P. Johnson, rememorando la actuación de Tatum, simplemente dijo: "Cuando Tatum tocó 'Tea for Two' aquella noche, creo que fue la primera vez en mi vida que la oi tocada como es debido". Su debut fue histórico porque superó a toda la élite y abanderó el abandono definitivo de la era stride en el piano de jazz. No volvió a ser retado en este estilo hasta que el especialista Donald Lambert inició una rivalidad con él que se quedó en una anécdota.
Durante los años treinta visitó numerosas ciudades del país como Los Angeles, Cleveland, Chicago, Nueva York, y en 1938 se embarcó en el Queen Mary rumbo a a Inglaterra, donde también hizo giras y permaneció tres meses en el Ciro's Club, propiedad del director de banda y violinistra Ambrose.
En 1941 Tatum grabó dos sesiones para Decca Records acompañando al cantante Big Joe Turner. En ellas estaba incluida 'Wee wee baby blues', un éxito que tuvo repercusión nacional. Dos años después Tatum lideró la primera 'clasificación' que medía la popularidad de músicos de jazz del país, publicada por la revista Esquire. Ese mismo año (1943), pensando quizás que el piano sin acompañamiento tenía una audiencia limitada, Art formó untrío inspirado en el de Nat King Cole con el guitarrista Tiny Grimes (más tarde Everett Barksdale) y el bajista Slam Stewart. Durante el corto período que tocaron juntos, grabaron varios discos de 78 rpm, que muestran la maravillosa interacción que había entre los músicos, y son únicos hasta la fecha.
Sin embargo, el mayor legado de Tatum son sus grabaciones para piano solo. Con un repertorio compuesto principalmente por el Great American Songbook, Tatum mostraba una fluida brillantez técnica y una prodigiosa memoria para crear una biblioteca de obras maestras para piano. La habilidad de Tatum para imaginar y ejecutar ideas complejas e ingeniosas a toda velocidad no tiene parangón en la música grabada. Escuchar a Tatum puede ser una tarea tan emocionante como exigente debido al profundo impacto de sus ideas, sus desvíos armónicos y su extravagante ornamentación.
Sus críticos le reprochaban necesitar demasiadas notas para expresar melodías simples. No obstante, sus interpretaciones de 'Yesterdays', 'Begin the beguine' o'Humoresque', hacen que con sus arreglos de expresividad exuberante, estos clásicos parezcan composiciones distintas.
En su tiempo Tatum fue con diferencia el pianista más virtuoso del jazz, técnicamente perfecto en ambas manos y reconocido por todos. Un día entró en un club donde Fats Waller estaba tocando. Waller se apartó del piano para hacer sitio a Tatum, anunciando "Yo sólo toco el piano, pero esta noche Dios está aquí". Además, el compositor ruso Sergei Rachmaninoff, tras oír tocar a Tatum, declaró que era el más grande intérprete de piano de cualquier estilo.
Otras celebridades de su tiempo, como Vladimir Horowitz, Arthur Rubinstein y George Gershwin se maravillaron con el genio de Tatum. Horowitz llegó a comentar que si Tatum se dedicara al piano clásico, él lo dejaría al día siguiente. También el legendario saxofonista Charlie Parker estuvo muy influido por Tatum. Recién llegado a Nueva York, Parker trabajó fregando platos en un restaurante de Manhattan en el que actuaba Tatum, y escuchó a menudo al legendario pianista. Desafortunadamente, las dos figuras nunca tocaron juntas.
Aunque Art fue venerado e idolatrado por la mayoría de sus colegas contemporáneos, cuando apareció el bebop -movimiento en el que no participó- su popularidad descendió bastante. En la década de los cincuenta trabajó con Norman Granz, tanto como solista como formando parte de un grupo de All Stars junto con Benny Carter, Ben Webster, Roy Eldridge, Buddy DeFranco y Lionel Hampton. Los dos últimos años de su vida tocaba habitualmente en el Baker's Keyboard Lounge de Detroit, donde realizó su última actuación en abril de 1956. Murió siete meses después, a los 47 años.
El 12 de octubre de 1942 nació en Montgomery (Alabama) el cantante Melvin Franklin del grupo The Temptations. Fue miembro del grupo hasta su disolución oficial en 1994. Hijo de un predicador, con nueve años se traslada a Detroit, donde fue miembro de diversos grupos vocales, como los Voice Masters, en el que militaban también Lamont Dozier y David Ruffin.
Un día cuando volvía a casa tras asistir a clase en la Northwestern High School, Franklin fue abordado por un adolescente que intentaba llamar su atención. Temeroso de que fuera miembro de una banda juvenil, Melvin salió corriendo. Más tarde comprobaría que el supuesto asaltante era Otis Williams, miembro de un grupo vocal, Otis Williams and the Siberians. Franklin se unió a su grupo como voz baja y permaneció con Otis cuando se convirtieron en The Distants, y más tarde, a finales de los años cincuenta en The Elgins junto con Paul Williams, Elbridge Bryant y Eddie Kenricks, todos ellos procedentes de los restos de otro grupo rival, pero amigo, The Primes.
1ª formación de The Temptations
En marzo de 1961 The Elgins firmarían con Motown Records con su nombre definitivo: The Temptations. Melvin, que por su preferencia por el color azul fue apodado 'Blue' por sus amigos y compañeros, mantuvo una estrecha amistad con Williams y ambos fueron los únicos Temptations que jamás dejaron el grupo. Uno de los más famosos cantantes bajos de la historia del pop, sus profundas notas graves fueron un sello característico del grupo en temas como 'Papa was a rolling stone' y 'My girl', así como en su faceta solista con temas como 'The prophet' y 'Ol' man river'.
Melvin grabó 43 álbumes de estudio con The Temptations. A ellos hay que añadir cuatro álbumes en directo y 109 singles. A finales de los años sesenta le diagnosticaron artritis reumática, por lo que tuvo que tomar cortisona para continuar actuando. El abuso de esta sustancia debilitó su sistema inmune y estuvo expuesto a otras infecciones y enfermedades, entre ellas, diabetes. Murió tras caer en coma a consecuencia de diversas intervenciones quirúrgicas el 23 febrero de 1995 a los 52 años.
El 12 de octubre de 1929 nació en Charlotte (Carolina del Norte) el cantante de R&B Nappy Brown, cuyas canciones formaban junto con las de sus contemporáneos Little Richard, Chuck Berry y Fats Domino la primera ola de música realizada por negros que fue aceptada y bien acogida por el público blanco.
Elvis Presley contaba que no se perdía sus actuaciones cuando Nappy iba a cantar a Memphis. Además de su influencia en el blues y el R&B de los años cincuenta, gracias a su poderosa voz combinada con su delicado y emotivo estilo, hoy Nappy Brown está considerado como uno de los precursores del soul. Comenzó su carrera cantando gospel antes de pasarse al R&B. En 1954 consiguió un contrato con Savoy Records, con los que publicó una serie de hits, que incluían 'Don't be angry', 'Piddily patter patter' y'I don't hurt no more'. Nappy se convirtió en uno de los más populares cantantes de R&B de la década y actuó numerosas veces en los 'Rock and Roll Reviews' de Alan Freed.
En 1957, Brown grabó el tema 'The right time', que no logró entrar en las listas, pero tras 'tomarla prestada' Ray Charles, y convertirla en 'The night time is the right time', el tema fue un hit.
Como muchos otros cantantes de su estilo, a mediados de los años sesenta perdió el favor del público americano y desapareció por un tiempo, hasta que a comienzos de los ochenta, un nuevo interés despertado en Europa por sus viejas grabaciones, hacen que vuelva a los escenarios comenzando por una gira en 1983 por los países escandinavos. Desde entonces siguió actuando y grabando discos como el álbum 'Long Time Coming' (2001) hasta poco antes de su muerte en septiembre de 2008 a los 78 años.
El 12 de octubre de 1872 nació en Down Ampney Gloucestershire el compositor británico Ralph Vaughan Williams, de gran popularidad en su país, donde es considerado una gloria nacional. La divulgación de su obra en otros países ha llegado principalmente gracias a la industria discográfica.
Su padre, Arthur, pastor anglicano de Down Ampney, en Gloucestershire, murió repentinamente cuando Ralph apenas tenía dos años de edad, por lo que su madre, Margaret Wedgwood, volvió con sus hijos al hogar familiar de Leith Hill Place, en la región de Surrey. Margaret procedía de una familia acomodada, emparentada con los Darwin, pues era hija de Caroline Sarah Darwin, hermana de Charles Darwin. Ralph estudió música e historia en la Universidad de Cambridge y posteriormente en Berlín con Max Bruch y en París con Maurice Ravel, lo cual dio a su orquestación lo que él definió como “un toque de lustre francés”.
Vaughan Williams (1938)
Como profesores tuvo, entre otros, a los compositores británicos Charles Hubert Hastings Parry y sir Charles Villiers Stanford, cuya ambición era renovar la música británica del siglo XX. A partir de 1903 se dedicó a recopilar canciones folclóricas inglesas a la vez que incorporaba los ritmos, escalas y esquemas melódicos de éstas a su propio estilo. Fue nombrado profesor en el “Royal College of Music” (RCM) en 1919 y recibió un año después el nombramiento como Doctor Honoris Causa por la Universidad de Oxford, llegando a convertirse en el Director del Bach Choir y consiguiendo en los años veinte que su música fuese conocida en todo el continente europeo.
Adeline y Ursula Wood en 1938
Contrajo matrimonio con Adeline Fisher en 1897. Pocos años después de la boda, a Adeline se le diagnosticó una artritis progresiva, que acabó confinándola en una silla de ruedas. Fallecida su primera esposa en 1951, se casó con su asistente personal, Ursula Wood, en 1953. Ambos llevaban manteniendo una relación sentimental desde 1938, cuando se conocieron, al parecer con el consentimiento de la propia Adeline.
Su música suele describirse como "típicamente inglesa", del mismo género que las obras de Gustav Holst, Frederick Delius, George Butterworth, William Walton y otros.
Según el escritor Peter Ackroyd: «si el ser típicamente inglés en música puede ser encerrado en palabras de alguna manera, estas podrían ser: ostensiblemente familiar y común, aunque profunda y mística al tiempo que lírica, melódica, melancólica y nostálgica, aunque eterna». Por su parte, el crítico inglés Fuller Maitland describió el estilo de Vaughan Williams como: «nunca se está muy seguro de estar escuchando algo muy antiguo o muy nuevo».
La música de Vaughan Williams expresa una profunda consideración y fascinación por las melodías populares, buscando sublimarlas y hacerlas etéreas. A partir de 1903, Vaughan Williams comenzó a recoger canciones populares inglesas, de las que llegó recopilar más de 800. Esta actividad, iniciada con un mero espíritu etnográfico, consiguió imprimir un fuerte carácter al resto de su música (aunque más superficial, más como mera cita o paráfrasis que como integración profunda, como habían hecho otros compositores como Béla Bártok o Leos Janaceck). También son características de su música las referencias hacia el paisaje y las personas que en él habitan.
Trabajó como editor musical en el English Hymnal (1906), para el que escribió la melodía Sine Nomine con el texto “For all the Saints”, el poema para violín y orquesta “The Lark Ascending” (1914) (Eleonora Turovsky, violín) y también publicó “Songs of Praise” (1925), “The Oxford Book of Carols” (1928) y la serie de "Hymn-tune Preludes" (1936) 1. “Eventide”, 2. “Dominus regit me” (Northern Sinfonic of England, dir Richard Hickox).
La obra de Williams y todos sus recursos estilísticos y técnicos culminan con sus nueve sinfonías, las cuales suponen su cima en lo que se refiere a inspiración melódica y armónica.
Entre ellas destacan la “Sea Symphony” (nº 1, 1909) (London Philharmonic Choir & London Philharmonic Orchestra), grandiosa obra coral con poemas de Walt Whitman, cuya poesía era fuente constante de inspiración para él, la “London Symphony” (nº 2, 1924, revisada 1921), III mov. (City of Southampton Orchestra, dir.Daniel Bortholossi).
Su tercera sinfonía (1921), subtitulada “Pastoral Symphony” ; la “cuarta sinfonía” (1935), cuyos enérgicos ritmos y fuertes disonancias muestran una faceta poco conocida del compositor; la “Quinta sinfonía” (1943) y la “Sinfonía nº 8” (London Symphony Orchestra, dir. André Previn). Entre otras obras para orquesta, compuso:“In the Fen Country” (1904) y“Norfolk Rhapsody”(1906, rev. 1914), Nº 1 (London Philharmonic Orchestra, dir. Briden Thomson);
“Las avispas” (1909), Parte 3,4 y 5, suite de la música incidental para la obra teatral de Aristófanes del mismo título, una partitura de características chispeantes, hiperactiva en su ritmo y deliciosa por su contenido enraizado en la mejor tradición de las canciones populares inglesas. La Suite es un fino ejemplo de música ligera y porta las características del período de estudios de Vaughan Williams con Ravel, quien no sólo pulió las orquestaciones de su alumno sino que lo introdujo en la colorida música rusa de Borodin y Rimski-Korsakov, como lo muestra la “Obertura de la Suite”. La “Obertura de Las avispas” está llena de encanto y también intenta retomar (con gran acierto) mucho del humor inherente a la pieza teatral de Aristófanes.
Basta escuchar los primeros compases de ésta, después de los unos acordes de alerta, puede escucharse en las cuerdas y los metales un efecto parecido al del vuelo sobre nuestras cabezas de un avispero. “Fantasía sobre un tema de Thomas Tallis” (1910, rev. 1913 y 1919) (BBC Symphony Orchestra, dir. Andrew Davis). En esta obra, compuesta para cuarteto y doble orquesta de cuerda, se realiza una especie de meditación sobre un tema de este compositor inglés del siglo XVI. El desarrollo de la pieza se conduce explorando las distintas posibilidades armónicas de la melodía original. El resultado es de una radiante sonoridad e inspiración.
'Greensleeves' es una canción popular inglesa de la época de Enrique VIII. Según la leyenda fue compuesta por el propio rey para cortejar a Ana Bolena. De entre la gran cantidad de versiones que ha recibido esta bellísima melodía se encuentra la de Vaughan Williams “Fantasia on Greensleeves”(1934) (The Philadelphia Orchestra, dir.Eugene Ormandy).
Vaughan-Williams dijo una vez: “El conocimiento de nuestras canciones folklóricas no nos descubrirá tanto algo nuevo, cuanto algo que había estado escondido para nosotros.” En este sentido, este compositor redescubre algunas melodías inglesas tradicionales al escribir 8 de los movimientos de su obra “Suite para viola y orquesta” (1934) (BBC Symphony Orchestra, dir: Jiří Bělohlávek) con una técnica, que aunque él la llamaba “de principiante”, lo llevó a convertirse en el compositor inglés más amado en su generación.
Óperas: Nocturno de "Whispers of Heavenly Death"1908 (poeta Walt Whitman); “Hugh the Drover” (1910–20); “Sir John in Love” (1924–28), “The Poisoned Kiss” (1927–29; revisiones 1936–37 y 1956–57); “Riders to the Sea” (1925–32) y “The Pilgrim's Progress” (1909–51), basada en el libro de John Bunyan; “The Shepherds of the Delectable Mountains” (1921) (Corydon Singers, City of London Sinfonia, dir. Metthew Best); Ballets: “Old King Cole” (1923); “On Christmas Night” (1926); “Job” (1930) (London Symphony Orchestra, Adrian Boult); “The Running Set” (1933); “The Bridal Day” (1938–39).
Aunque Vaughan Williams se definía como agnóstico, tenía cierta inclinación por el misticismo al igual que su gran amigo Gustav Holst.
Ésta es otra de las influencias musicales que le permitieron desarrollar un personal lenguaje (sobre todo armónico), que se refleja en todas sus obras aunque en mayor medida en su extensa producción vocal y coral, en la que cabe destacar su “Misa en Sol menor” o la cantata “Dona Nobis Pacem”. Corales: “Toward the Unknown Region” (1906); “Five Mystical Songs” (1911); “Fantasia on Christmas Carols” (1912); “Misa en Sol menor (1922) para coro a cappella”; “Sancta Civitas” (1923-25), oratorio ; “Dona nobis pacem” (1936); “Serenade to Music” (1938, para 16 voces solistas y orquesta ); “The Voice out of the Whirlwind” Motete para coro y Orquesta (1947) (Royal Liverpool Philharmonic Choir and Orchestra). Cámara:“Quinteto en Re mayor” (1903) (The Nash Ensemble) ; “Cuarteto de cuerdas Nº 1” (1908); “Romance (Andantino) para viola y piano” (1914) “Seis estudios en canciones populares inglesas” (1926), para violonchelo y piano; “Cuarteto de cuerdas Nº 2” (1942–44); “Sonata para violín y piano” (1952);
Vaughan
Williams con Gustav Holst y sus asistentes en la St Paul's School
Arriba de izq. a dcha: Adeline Vaughan Williams, Nora Day, Vally Lasker y
Dorothy Langman.
James Muir Mathieson, un verdadero músico de cine, director del departamento musical de los Estudios Denham de Alexander Korda tuvo la idea de encargar la composición de las bandas sonoras de películas de propaganda no a los músicos en nómina de los estudios (aunque algunos eran excelentes) sino a las grandes glorias de la música británica del momento. Evidentemente, el nombre de Ralph Vaughan Williams fue uno de los primeros en aparecer, y fue a buscarlo a su casa de campo, donde encontró a ese hombre de casi 70 años recogiendo chatarra con su carrito. El anciano, en cuanto Mathieson le propuso su idea, se sintió orgulloso de responder a esa particular «llamada a las armas» y poder hacer algo por su país.
Y así, a una edad tan tardía, el mejor músico británico del siglo XX se puso manos a la obra con la que sería su primera banda sonora. Fue para la película «Los Invasores» («49th Parallel»), en 1941, de Michael Powell y Emeric Pressburger, una película que narraba las tropelías de la tripulación de un submarino alemán que huía a través de Canadá después de que su navío naufragase en aquellas costas, con el objetivo de llegar hasta la aún neutral Estados Unidos.
Williams sorprendió a todos con su energía y su inventiva, y se tomó el trabajo muy en serio. Leyó el guión, vio los copiones y ajustó cada nota a cada escena en donde iba a ir, llegando a modificar la partitura incluso durante las sesiones de grabación. También fue él quien propuso hacer algo que hoy es muy común en las bandas sonoras, especialmente para televisión: usar la misma música en diferentes momentos pues, según él decía, la misma pieza o frase musical, acompañando a una imagen diferente, podía cobrar un sentido nuevo. O, en el otro extremo, para marcar el impacto de una explosión, bien se podía usar el mismo efecto musical que se había empleado para un choque u otra explosión.
«Los invasores» fue todo un éxito en el Reino Unido y en Estados Unidos, llegando a ganar un Oscar a la mejor historia original. Luego continuó componiendo música para otras películas de propaganda y programas de la BBC, y también pudo componer música para el cine pues, acabada la guerra, aún siguió colaborando en otras películas.“The Flemish Farm” (Jeffrey Dell )(1943), una incursión de comandos en Europa en la Segunda Guerra Mundial.
Su interés y pasión vienen especialmente ilustrados con lo que le ocurrió con la banda sonora de «Scott en la Antártida» (1948), una película sobre la gesta de este explorador. El proyecto le interesó desde el principio y, ya mientras se estaba escribiendo el guión, comenzó a documentarse y, por su cuenta, a escribir música. Había compuesto 18 temas para una banda sonora muy larga y, en la película, sólo se usan la mitad de ellos. Posteriormente, el propio Williams, reescribiría la música usada en la película para su «Sinfonía Antártica». Sin embargo, más de la mitad de los 18 temas originales no llegaron a ser interpretados en esa época.
Ralph Vaughan Williams en 1958
En 1957, ya con 85 años, compuso su última banda sonora para el documental «La Inglaterra de Isabel». Moriría al año siguiente, el 26 de agosto en Londres, habiendo trabajado casi hasta el último día de su vida. Fue enterrado, como un héroe nacional, en la Abadía de Westminster, y sus cenizas reposan muy cerca de las de su admirado Henry Purcell y otros compositores ingleses como Herbert Howells y Charles Villiers Stanford.