Aniversarios de nacimiento y hechos importantes de la Historia de la Música publicados por fechas.
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El 23 de diciembre de 1941 nació en Eugene (Oregon) el cantautor de bues y folk Tim Hardin, autor de varios hits de artistas como Bobby Darin, Joan Baez, Johnny Cash o los Four Tops. Por otro lado mantuvo una interesante y discreta carrera en solitario truncada por su adicción a la heroína.
Los padres de Tim poseían ambos educación musical y su madre, Molly Small Hardin fue una de las más respetadas violinistras del país, habiendo ejercido como primer violín en la orquesta sinfónica de Portland, cuando Tim era un niño. Su padre había tocado en grupos de jazz durante su estancia en la Universidad y en el ejército, antes de dedicarse al negocio inmobiliario. Su casa recibía numerosas visitas de eminentes músicos pero ninguno de ellos fue el que animó a Tim a comenzar sus pasos en la música. "Simplemente comenzé a tontear con la guitarra y cantanba en el coro del instituto. Nunca pensé ir a la universidad. Si tienes cualquier tipo de talento, lo único que consigues yendo es restringirlo."
Tratando de encontrar su identidad, una vez terminada la high school, se alistó en el cuerpo de marines. Durante sus misiones en Laos y Camboya, pulió su técnica con la guitarra y montó un repertorio de canciones folk. Tras licenciarse, se dirigió a la ciudad de Nueva York y asistió un tiempo a clases de interpretación, antes de viajar a Cambridge (Massachusetts), donde se introdujo en la escena folk. No tardó mucho en convertirse en uno de los artistas favoritos en los cafés y clubes locales. En 1964 logró un seguimiento similar en el Greenwich Village de Nueva York. Por aquel tiempo Tim residió en Woodstock, en la misma época en la que Dylan y los miembros de The Band también vivían por allí.
Hardin en Newport 66
Uno de sus primeros fans fue Erik Jacobsen, un productor que había trabajado con Lovin' Spoonful. Jacobsen ayudó a Hardin a grabar unas maquetas para Columbia Records, que consistían principalmente en temas de blues. Hardin estaba interesado también en el R&B por entonces, pero poco a poco fue moldeando su estilo folk que sentaría su reputación, afianzada tras una gran actuación en el Newport Folk Festival de 1966. Por otro lado, en 1965 Tim había conocido Susan Morss, actriz de cierta fama conocida profesionalmente como Susan Yardley, con quien inició un tormentoso romance que conllevaría un giro radical en su producción. Ocurre todo en apenas un año, mientras el cantante vive en el apartamento del cómico Lenny Bruce (a quien dedicará 'Lenny’s tune') y firma un contrato con Verve Forecast tras su breve e improductiva estancia en Columbia.
Empiezan a fluir composiciones magistrales, la mayor parte de las cuales aparecerán en su primer álbum, 'Tim Hardin 1' (1966) desmenuzando en un nuevo estilo intimista todas las fases de su aventura tóxico-amorosa: 'Don’t make promises', 'While you’re on your way','It’ll never happen again' y 'How can we hang on to a dream?', son infinitas vueltas de tuerca al mismo tema. En ellas, su voz adquiere nuevos matices, una combinación irresistible entre masculinidad convencida y fragilidad siempre a punto de romperse, enfatizada por su magistral paso de notas agudas a graves en un mismo verso. Si como compositor era brillante, como cantante era inimitable.
A la grabación de su debut contribuyeron John Sebastian a la armónica y el vibrafonista de jazz Gary Burton. En el álbum aparecen la mayoría de las canciones que han perdurado en la memoria colectiva desde entonces y por las que se ganó el aplauso generalizado de la crítica, entre ellas, 'Misty roses', 'How can we hang on to a dream' y la muy versionada 'Reason to believe'. Sin embargo, a pesar de la respuesta positiva de su primer trabajo, Hardin no estaba muy satisfecho con los arreglos de violines que añadieron sin su permiso. Varios testigos recuerdan que Tim lloró cuando escuchó la mezcla final.
El éxito del álbum provocó la edición de sus grabaciones anteriores recogidas en el álbum 'This is Tim Hardin'.
En 1967 se publicó 'Tim Hardin 2' que contenía otra de sus canciones más famosas, 'If I were a carpenter', un tema que Bobby Darin llevó al Top10. También resultó un éxito para los Four Tops y Johnny Cash y June Carter. De nuevo Hardin se queja amargamente de la producción, pero más allá de
que en esta ocasión no acredita los músicos, el disco es una
maravilla de equilibrio instrumental y nos regala diez miniaturas de romanticismo imposible.
Están los temas de corte country-folk y atractivo universal como la mencionada 'If I were a carpenter', 'Black sheep boy' y 'The Lady came from Baltimore',
pero su arte llega a un máximo de intimidad casi incómoda en piezas de
folk-jazz (con un trabajo de bajo y batería suave pero magistral) como 'Red balloon' (que relata la incompatibilidad entre heroína y amor) y'Speak like a child' (una canción terrible sobre el desamparo). Hardin se guarda 'Tribute to Hank Williams'
para el final, una pieza estremecedora dedicada al
desaparecido mito del country, que podría servir perfectamente como epitafio de su propia muerte.
A continuación Tim, cuyas actuaciones estaban muy solicitadas en los circuitos folk, realizó los siguientes meses numerosas giras por Estados Unidos y Europa. Pero la falta de éxito comercial como artista, su adicción a la heroína y el alcohol le llevaron a una falta de creatividad en el estudio y a un deterioro artístico en el escenario cada vez más evidente, dejando de atender algunos conciertos por motivos de salud y llegando a quedarse dormido durante una actuación en el Royal Albert Hall en 1968. Ese año, se publicó 'Tim Hardin 3 Live in Concert'.
Con Karen Dalton en Woodstock
Irritado por su falta de éxito, y cada vez más emponzoñado en sus delirios tóxicos, el cantante se encierra en una cabaña en Woodstock para grabar de manera errática 'Suite For Susan Moore And Damion: We Are One, One, All In One' (1969), un álbum conceptual sobre su familia que paradójicamente fue acompañado del enésimo abandono de Susan Moors. Tim participa en el famoso festival de Woodstock pero no aparece ni en la película ni en los discos que se publicaron.
'Painted Head' (1973)
En 1971, tras ponerse a la venta 'Bird on a Wire', en el que comenzó a interpretar temas compuestos por otros, se trasladó al Reino Unido con la intención de seguir una terapia de desintoxicación con metadona. Permaneció allí siete años, durante los cuales actuó por toda Europa, pero los álbumes que publicó en los setenta no alcanzaron el nivel de sus primeros trabajos. En 1973, con la publicación de 'Painted Head', álbum compuesto por canciones de otros autores, demostró su falta de creatividad. En 1974 aparecía en el sello GM su último disco de estudio con temas originales, 'Nine'.
En uno de sus regresos a Estados Unidos, se estableció en California donde trató de encontrar nuevas audiencias para sus canciones. Continuó viajando a Inglaterra y actuando por la costa Oeste americana mientras seguía arrastrando problemas psicológicos y de salud, causados en gran parte por sus adicciones.
Tras su primer y único concierto en su ciudad natal, Eugene, (se publicó en 1981 bajo el nombre 'The Homecoming Concert') un breve instante de emotiva rehabilitación, continuó con su camino de autodestrucción hasta su muerte de una sobredosis de morfina y heroína el 29 de diciembre de 1980.
Pero el hombre que en el círculo de Andy Warhol conocían como Tim 'Heroin' se había ganado su condición mítica por otros motivos. Más allá de que su repertorio clásico conociera mil versiones (desde Bobby Darin y Scott Walker hasta Paul Weller), Hardin había creado un estilo único dentro del folk-rock norteamericano; lejos de la protesta acústica, de la electricidad histérica o de la orquestación desmesurada, mucho más cerca del equilibrio y el toque impecable de un crooner de jazz.
Pero en contrapartida, también había creado un personaje imposible de analizar sin realizar un tratado psicológico sobre el amor, los sueños imposibles, la mentira, la adicción y el desamparo. De ello tratan la mayor parte de sus canciones, y él vivía literalmente en ellas, en una especie de juego de espejos romántico llevado al extremo. Como ocurre con el trompetista Chet Baker, su figura engrandece o empequeñece dependiendo del ángulo de visión. En 1981 se publicó su último trabajo, inacabado, 'Unforgiven'.
El 23 de diciembre de 1929 nació en Yale (Oklahoma) el cantante y trompetista norteamericano Chet Baker, uno de los músicos de jazz
más populares de la historia: imagen, biografía, leyenda y cualidades
artísticas conformaron un artista sumamente atractivo para el gran
público, desbordando los habituales círculos restringidos del género. Su música es sumamente accesible y delicada, casi siempre vinculada a la balada intimista, tanto en su vertiente instrumental como
vocal.
Su padre, que tocaba el banjo como aficionado era un devoto de Jack Teagarden y viendo las cualidades del joven Baker le regaló un trombón. Pero Chet prefería a Harry James y lo cambió por la trompeta. Durante su etapa en el ejército, estuvo destinado en 1946 en Berlin, donde tomó contacto con el jazz moderno. En 1948 estudió en El Camino College de Los Angeles y dos años después volvió alistarse en el ejército y tocó con la Presidio Army Band de San Francisco. Problemas disciplinarios llevaron a su salida prematura del ejército en 1952, por suerte para él pues, de nuevo en Los Angeles, tiene la oportunidad de tocar en la banda de Charlie Parker, que consideraba por aquel entonces instalarse en la costa Oeste.
De como surgió esta colaboración está llena de leyendas la historia del jazz, la mayoría propagadas por el mismo Baker. Así, según una de ellas, Parker le dijo a Miles Davis: "There's a young cat on the West Coast who's
gonna eat you up" (Hay un chavalín en la costa oeste que te va a devorar). Más probable es sin embargo, que Parker reconociera y apoyara la musicalidad de Baker, así como lo hizo años atrás con el talento de Miles. De esta magnífica sociedad surgió la grabación 'Inglewood Jam: Bird and Chet Live at the Trade Winds'
Mulligan, Whitlock, Hamilton y Baker
En 1953, la sensación de la temporada fue su cuarteto con el saxo baritono Gerry Mulligan, el bajista Bob Whitlock y el batería Chico Hamilton, sin piano, que atrajo la atención durante sus actuaciones en el nightclub Haig. El tema 'My Funny Valentine', publicado un año antes en Fantasy Records, se convierte en un hit y a partir de entonces será uno de sus temas más emblemáticos que tocaría en innumerables versiones hasta sus últimos días. Por otro lado, Chet con su ensoñadora voz y su delicado estilo a la trompeta enternecía los corazones de centenares de chicas.
Aunque Baker -a causa de su asociación con Mulligan, quien junto a Lennie Tristano está considerado uno de los padres del cool- muchas veces aparece calificado como representante del estilo, sus grabaciones demuestran sin embargo su gran capacidad de adaptación a diversos estilos jazzísticos.
Chet en 1954
Tensiones en el seno interno de la banda llevan a la salida de Mulligan y a la creación de un nuevo cuarteto con Russ Freeman (1953/54). Posteriormente Baker hizo giras por Europa y permaneció algunos meses en los países escandinavos e Italia. A pesar de sus repetidos problemas con las drogas, fueron los años cincuenta sus años más creativos, que dieron lugar a grabaciones en Pacific y Riverside con Phil Urso, Art Pepper ('For minors only', 1956) y Bud Shank ('Chet', 1959). Muy adicto a la heroína, sus huesos acababan cada vez más a menudo entre rejas, primero en Harlem, más tarde, entre 1959 y 1961 en Lucca (Italia).
Celebró su regreso grabando en 1962 'Chet Is Back!' para RCARecords. A finales de año, sin embargo, fue arrestado en Alemania y expulsado a Suiza, luego a Francia y, finalmente, a Inglaterra. Pero fue deportado de nuevo a Francia a causa de otro problema con las drogas en 1963. Vivió en París y durante todo el año siguiente actuó en Francia y España, pero tras ser arrestado una vez más en Alemania, fue deportado en 1964 a Estados Unidos.
Tocó en Nueva York y en Los Ángeles a mediados de los sesenta, cambiando temporalmente la trompeta por el fliscorno. En el verano de 1966, sufrió una gran paliza en San Francisco durante una compra de droga.. Como consecuencia de ella, perdió varios dientes lo que le llevó a llevar dentadura postiza y modificar su embocadura en la trompeta. Hacia finales de los sesenta, grababa y actuaba sólo de forma ocasional y a comienzos de los setenta, se retiró casi por completo. Retomó cierto control sobre su vida gracias a la metadona con la que lograba controlar su adicción a la heroína, y con la inestimable ayuda de su colega Dizzy Gillespie, Baker regresó fundamentalmente con dos actuaciones: una en un importante club neoyorkino en 1973 y otra en un concierto con Gerry Mulligan en el Carnegie Hall en 1974.
Hacia mediados de los setenta, Baker regresó a Europa donde seguiría actuando de forma regular, con viajes ocasionales a Japón y regresos a Estados Unidos.
Desde 1978 hasta 1988 tuvo otra etapa discográfica prolífica. Sin embargo, su extenso catálogo de estos años está desperdigado en numerosos sellos pequeños, en su mayoría europeos, por lo que estos discos no alcanzaron una gran audiencia a pesar de estar muy bien respaldados por los críticos, que mantienen que ésta fue la etapa más madura y rica. Particular importancia tienen el cuarteto que Baker formó en 1978 con el pianista Phil Markowitz y sutríocon el guitarrista Philip Catherine y el bajista Jean-Louis Rassinfosse (1983-85). Asímismo realizó giras con Stan Getz durante este periodo.
Atrajo también la atención de los músicos de rock, con quienes llegó a actuar, por ejemplo con Elvis Costello en 1983, que incluyó un solo de Baker en su tema 'Shipbuilding' de su álbum 'Punch the clock'. En 1987, el fotógrafo y director de cine Bruce Weber emprendió la grabación de un documental sobre Baker. Al año siguiente, en mayo de 1988, Baker moriría a los 58 años al caer por la ventana de un hotel en Amsterdam tras haber consumido heroína y cocaína. La película de Bruce Weber, 'Let's Get Lost', estrenada en 1988, consiguió una nominación a los óscar.
El 22 de diciembre de 1921 nació en Huntington (Virgina Occidental) el cantante de country Hawkshaw Hawkins, muy popular en Norteamérica durante los años cincuenta y principio de los sesenta.
Su primera guitarra la consiguió a cambio de cinco conejos que él mismo atrapó en el monte y con 16 años ya ganaba un concurso de aficionados en una emisora de su ciudad. A continuación formó un grupo, Hawkshaw and Sherlock with Clarence Jack, con el que se trasladó a Charleston a finales de los años treinta. En 1941 Hawkins formó parte de una revista musical con la que recorrió el país y dos años más tarde se alistó en el ejército. Sirvió primero en una base cercana a Paris (Texas), donde él y sus amigos tocaban en los clubes locales. Más tarde fue destinado a Francia, donde entró en combate y permaneció 15 meses. Su último destino fue Manila, donde también actuó por la radio.
De vuelta en casa, fue uno de los artistas habituales del programa WWVA Jamboree desde 1945 hasta 1954. En 1948 firmó un contrato con King Records en Cincinnati (Ohio) y sus primeras grabaciones alcanzaron el Top10 de las listas country, 'Pan american' y 'Dog house boogie'. A estas siguieron -todas en 1951- 'I love you a thousand ways', 'I'm waiting just for you' y 'Slow poke', que fue Top40 en las listas pop. Sin embargo, fue un hit menor, 'Sunny side of the mountain', la que se convirtió en su canción más emblemática.
En 1953 abandona el sello y tras unos años bajo contrato con Columbia y RCA, accede al Grand Ole Opry en 1955. En 1962 vuelve con King Records y graba su mayor éxito, 'Lonesome 7-7203', que debutó en las listas tres días antes de su trágica muerte el 5 de marzo de 1963 a bordo de la misma avioneta en la que perdieron la vida Cowboy Copas y Patsy Cline. Hawkins contaba 42 años y su segunda mujer, Jean Shepard -también cantante de country- esperaba el segundo hijo de ambos. Al mes siguiente, 'Lonesome 7-7203' se encontraba en lo más alto de las listas, donde permaneció cuatro semanas.
El 22 de diciembre de 1883, nació en París, el denominado “Padre de la
música espacial”, compositor vanguardista francés, Edgard Achille Charles
Varèse, que vivió una larga etapa decisiva en los EE. UU.
Fue uno
de los compositores más influyentes del siglo XX, famoso por su concepto
de la música como conjunto de entidades móviles de sonido no
dependientes de la melodía o de la armonía, sino del timbre, de la masa y
de la relación espacial y uno de los pioneros del desarrollo de la
música electrónica.
Estudió ingeniería, pero se dedicó
posteriormente a la música contra la voluntad de su padre. Estudió con
Vincent d'Indy en la Schola Cantorum de París (1909-05) y con Charles
Widor en el Conservatorio de París (1905-1905), luego viajó a San
Petersburgo, donde conoció a Strauss y Busoni. Todas sus primeras
composiciones desaparecieron, con excepción de una sola canción
publicada y una partitura orquestal, “Bourgogne” (1908), que llevó con
él pero destruyó hacia el final de su vida.
En 1906 compuso “Un grand sommeil noir” para piano y soprano Opus 8 nº 1 (versión original)
basado en un poema del francés Paul Verlaine.
Un grand sommeil noir Tombe sur ma vie : Dormez, tout espoir, Dormez, toute envie ! Je ne vois plus rien Je perds la mémoire Du mal et du bien Ô la triste histoire Je suis un berceau Qu'une main balance Au creux d'un caveau : Silence ! Silence !
-xxx- “Un gran sueño negro cae sobre mi vida: ¡Dormid, esperanzas; Dormid, anhelos! Ya no veo nada, pierdo la memoria del mal y del bien… ¡Oh, qué triste historia! Yo soy una cuna que una mano mece en el fondo de un sepulcro: ¡Silencio, silencio!
Entre 1907 y 1915 vivió en Berlín y a continuación se estableció en la ciudad de Nueva York. En 1918 comenzó su principal creación para gran orquesta, “Amériques” 1/3, 2/3, 3/3
(Orquesta Sinfónica de Baden-Baden, dir. Michael Gielen y Barrie
Gavin), obra que muestra una cierta influencia de Claude Debussy y de
Ígor Stravinski pero que al tiempo crea un universo sonoro sin
precedentes, donde los acordes y las sonoridades (incluidas sirenas y
erupciones explosivas de sonido), son tratados como entidades
independientes más que como parte de una secuencia melódica o armónica.
En esta pieza se pretende crear una atmósfera cargada de los sonidos de
una gran ciudad como Nueva York. Escuchamos las máquinas en las
fábricas, los barcos remolcadores a lo largo del río Hudson pasar debajo
del puente de Brooklyn, las sirenas de los trasatlánticos el ruido de
una calle congestionada de vehículos,…etc. Es música agobiante, y
nerviosa que transmite esa sensación de estrés tan cotidiana en nuestros
días, pero quizás algo nueva para su época.
En 1921, él y
Carlos Salzedo Jr. fundaron la International Composers' Group, que dió
las primeras interpretaciones de algunas de sus obras para conjuntos
pequeños, predominantemente de vientos y percusiones. Varèse también participó en la fundación de la Asociación Panamericana de Compositores en
1927. Ambas organizaciones tuvieron un papel crucial en la difusión de
la obra de Aaron Copland, Charles Ives, Carl Ruggles, Carlos Chávez y el
propio Varèse.
Entre los años veinte y treinta Varèse exploró estos conceptos en otras obras suyas como “Offrandes” (1921)
para soprano y la orquesta con poemas de Vicente Huidobro y José Juan
Tablada (Anna Steiger, soprano; dir. Boulez,); “Hyperprisme” (1922)
para viento y percusión
(Ensemble InterContemporain & Pierre Boulez) obra de las más
breves del autor, donde explora la descomposición física del sonido,
primer intento de espacialidad y la seducción por la riqueza tímbrica de
los instrumentos. Tras el comienzo en la percusión es el trombón tenor
quien expone la nota básica, idea fija a explotar en los demás vientos y
el ataque de las trompas al unísono pone final a la obra.
Villa-Lobos y Varèse en Paris (1926)
Otras obras de esa década fueron “Octandre” (1923) (Gropius Ensemble); “Intégrales” (1925);
(Ensemble InterContemporain & Pierre Boulez) y “Arcanes” (1927)
para gran orquesta y en 1928, ya nacionalizado estadounidense, vuelve a Paris para experimentar con nuevas
tecnologías: ondas Martenot y Theremin. En 1930 compone “Ionisation”
(Ensemble InterContemporain, dir. Edgard Varèse) partitura
exclusivamente para percusión, trece instrumentistas para treinta y
siete elementos de percusión, incluídas dos sirenas, que desarrollan la
variedad rítmica desde el comienzo en la caja y la idea fija presentada
en el tambor militar hasta la solemne conclusión entre campanas, y en 1934 “Ecuatorial” (Chailly/ASKO Ensemble & bajo Kevin Deas) para coro masculino y orquesta, con partes dedicadas del instrumento del ruso Theremin.
De vuelta a los Estados Unidos, viaja a Santa Fe, San Francisco y Los Angeles y compone “Density 21.5” (1935) (Jacques Zoon - Flute Solo, dir. Riccardo Chailly) para flauta sola compuesta para Georges Barrère. En 1946 compuso la pieza “Tuning Up”, aunque quedó incompleta. El musicólogo Chou Wen Chung terminó
finalmente esta partitura, en la que destacan una gran riqueza tímbrica y
sonoras absolutamente originales.
En 1954, tras un largo período sin componer, daría a luz una de sus obras más completas: “Déserts” (Choeurs de Radio France, Ensemble Intercontemporain & dir: Pierre Boulez) para orquesta y electrónica.En la que entre los cuatro episodios orquestales
intercalaría tres Interpolaciones de Sonido Organizado (registros de
sonidos variados en banda magnética).
A instancias de Le Corbusier y de Xenakis, para presentar el pabellón
Philips de la Expo 1958 en Bruselas, Varèse montó una instalación de sonido e imagen
denominada “Poème Électronique” (1958)
que fue retransmitida a través de 425 altavoces situados en diferentes
puntos del Philips Pavillion , diseñado por el arquitecto Le Corbusier.
Le Corbusier charla con Varése
Auténtica culminación de Varèse en la representación espacial y física
del sonido, utilizando los recursos tecnológicos de la época tanto en su
origen como en su demostración real, situando altavoces entre el
público y en diversas estancias, generando una sensación tridimensional
aprovechando además los sonidos reflejados en las paredes del propio
edificio. Una colección elaborada de sonidos pregrabados organizados,
nunca aleatorios y utilizando la arquitectura del edificio como parte
integrante del diseño espacial de la música.
Pabellón Philips en la EXPO de 1958
Sus últimos años los dedicó a proyectos sobre temas de la noche y la
muerte, como el “Nocturnal” (1961), por encargo de la Fundación
Koussvitzky, obra inconclusa, para voces y orquesta de cámara. Edgard Varèse falleció en Chicago, el 6 de noviembre de 1965.
Este mago y estudioso del sonido fue influenciado desde muy joven por
Satie, Debussy, Berlioz y R. Strauss, así como por Busoni. Desde muy
temprano se vio atraído por las propiedades físicas del sonido (análisis
espectral) que quiso explorar a través de sus composiciones, incluso
hasta el escándalo, y cuya influencia duró décadas, siendo un pionero de
la electroacústica. Así fijó su atención en algunas de sus cualidades:
el timbre instrumental (color), utilizado desde la forma más agresiva al
mayor refinamiento y en gran variedad de instrumentos; el ritmo,
primitivo y generador de amplias dinámicas casi siempre abruptas. Ambas
cualidades sonoras condicionaron su gusto por los medios electrónicos y
las nuevas sonoridades: Theremin, Martenot, cinta magnética pregrabada,
que le permitieron desarrollar su idea de sonido espacial.
Y por último
conviene señalar una constante en sus estructuras musicales: la idea
fija, a veces una simple nota y su apoyatura, repetitiva, como base de
desarrollo. En vez de músico, se llamaba así mismo “operario de ritmos,
frecuencias e intensidades”. La música de Varèse ha influido en artistas de vanguardia e incluso ha trascendido el ámbito de la llamada música clásica. Sus influencias pueden rastrearse en grandes como Boulez, Cage,
Feldman, Nono, Stockhausen, Xenakis y Frank Zappa, quien lo tuvo presente en
toda su larga y prolífica carrera. Sin olvidarnos de los espectralistas y
toda la música planeadora del mundo pop-rockero de los setenta, dependiente de moog y melotrón.
Frank Zappa
Frank Zappa desde muy joven se impresionó con el disco mítico EMS 401
con algunas de las mejores obras de Varése. En el artículo “Ídolos de mi
juventud” dice lo siguiente: “En mi quince cumpleaños mi madre me
dijo que me daba 5 dólares. Le dije que prefería hacer una llamada a
larga distancia. Me imaginaba que el Sr. Varèse viviría en Nueva York
porque el disco estaba hecho allí (y como era tan raro, tenía que vivir
en Greenwich Village). Llamé a Información de Nueva York y, por
supuesto, estaba en la guía de teléfonos. Contestó su esposa. Era muy
amable y me dijo que estaba en Europa y que volviera a llamar a las
pocas semanas. Lo hice. No recuerdo lo que le dije exactamente, pero fue
algo así como: 'Me gusta mucho su música'. Él me dijo que estaba
trabajando en una pieza nueva llamada 'Desiertos'. Esto me emocionó
bastante ya que entonces vivía en Lancaster, California.
Cuando tienes
quince años y vives en el Desierto de Mojave y descubres que el mayor
compositor del mundo, en algún laboratorio secreto de Greenwich Village,
está trabajando en una canción sobre tu pueblo, te puedes excitar
bastante.. Todavía pienso que 'Desiertos' trata sobre Lancaster, aunque
las notas del LP de Columbia digan que es algo más filosófico. Durante
todo el instituto busqué información sobre Varèse y su música. Uno de
los descubrimientos más excitantes fue en la biblioteca del instituto de
Lancaster. Encontré un libro sobre orquestación que tenía algunos
ejemplos de partituras al final, e incluía un pasaje de 'Offrandes' con
un montón de notas de arpa (y ya sabéis qué aspecto tan divertido tienen
las notas de arpa). Me acuerdo que estuve adorando al libro como un
fetiche durante varias semanas.
Cuando tenía dieciocho tuve la
oportunidad de ir a la Costa Este a visitar a mi Tía Mary en Baltimore.
Había estado componiendo durante cuatro años ya pero todavía no había
oído nada interpretado. Tía Mary me iba a presentar a un amigo de ella
(un caballero italiano) que estaba relacionado con la sinfónica de allí.
Yo había planeado hacer una escapada al misterioso Greenwich Village.
Durante mi conversación telefónica del cumpleaños, Mr. Varèse había
mencionado casualmente la posibilidad de una visita si estaba alguna vez
por ese área. Le escribí una carta cuando llegué a Baltimore, sólo para
que supiera que estaba por allí. La carta llegó. No me lo podía
creer. ¡Una carta auténtica escrita a mano de Edgar Varèse! Todavía la
tengo enmarcada. En letra muy pequeña de aspecto científico dice: 'Querido Sr. Zappa: Siento no poder atender a su petición. Me voy a Europa la próxima
semana y estaré fuera hasta la próxima primavera. Espero en cualquier
caso verle a mi vuelta. Con mis mejores deseos. Sinceramente, Edgard Varèse”
El 22 de diciembre de 1858 nació en Lucca, localidad toscana, Giacomo Puccini, considerado uno de los más grandes compositores italianos de ópera de finales del siglo XIX y principios del XX. Giacomo Puccini, fue el más grande sucesor de Verdi, el compositor genial de “pequeñas cosas”, el creador de inolvidables personajes femeninos llenos de ternura y abnegación, autor de óperas que destacan por su emoción y teatralidad.
Iglesia de San Michele en Lucca
Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini pertenece a la quinta generación de los Puccini que sirvieron a la república y a la iglesia como compositores desde puestos oficiales de cierta importancia. A los 6 años falleció su padre dejando a siete huérfanos y una viuda en situación de pobreza. De pequeño Puccini cantaba en el coro de la catedral de San Matino y de la iglesia de San Michele e inicia sus estudios musicales con su tío Fortunato Magi, director de Instituto Musicale Pacini, a quien las autoridades de Lucca le otorgan el cargo de organista y maestro de capilla con la condición de ceder el puesto a Giacomo Puccini cuando se encuentre capacitado para el mismo. Giacomo empezó su carrera musical a los 14 años como organista en las iglesias situadas en los alrededores de Lucca y en 1874 se inscribió en el “Conservatorio Pacini” de Lucca, donde fue alumno de Carlo Angeloni, quien le hizo conocer las partituras de Giuseppe Verdi.
Puccini en 1876
Puccini progresó velozmente y pronto las iglesias de Lucca se lo disputaban como organista. Se destacaba por su facilidad para improvisar al piano y al órgano: mezclaba los temas de música religiosa con melodías de óperas de moda, memorizados tras asistir a los teatros locales. En marzo de 1876 hizo a pie el viaje de Lucca a Pisa para asistir a una representación de la “Aida” de Verdi, que produjo en él una fuerte impresión. En esa época comenzó a escribir sus primeras composiciones: “Preludio para orquesta en mi Mayor/menor” (1876) (London symphony Orchestra, dir. Antonio Pappano), el motete “Plaudite Populi” (1877) y un “Credo” (1878). A su regreso en 1880, presentó una de sus obras más significativas: la “Misa a cuatro voces”- Kyrie (The Reona Ito Chamber Orchestra & Chorus, dir. Reona Ito), en la que incorporó su anterior “Credo” Parte 1, Parte 2 (Corale S.s. Pietro & Paolo & Orchestra sinfonica Gaetano Donizetti di Gessate). La obra fue interpretada para la fiesta de San Paulino (12 de julio) en la iglesia homónima de Lucca.
En 1880 se traslada a Milán para completar sus estudios gracias a una beca concedida por la reina Margarita de Saboya. En 1882 presentaba en el Conservatorio su “Preludio Sinfónico en La Mayor” (University Orchestra of Berne)y en 1883 un “Capricho sinfónico” (Societá Filarmónica Pisana, dir. Lorenzo Bocci) para su fin de carrera. Allí coincide con Mascagni y, terminada su formación en el conservatorio, consigue que se represente su primera ópera escrita, “Le Villi”, con tal éxito que hasta el todopoderoso Verdi se interesa por el compositor. Son importantes las siguientes arias: - "Se io lo sapessi" (Czech Symphony Orchestra, Renata Scotto – soprano, dir. Armando Krieger). - “Se come voi piccin” (Kiri Te Kanawa, Vienna State Opera Orchestra) - “Anima santa della figlia mia” (Michele Kalmandi) - “Torna ai felici dì” (Plácido Domingo)
Animado, emprende la composición de su segunda ópera, “Edgar”- Aria "Addio, mio dolce amor!" (Angela Gheorghiu) con libreto de Ferdinando Fontana quien se basó en “La coupe et les lèvres”, una obra de Alfred de Musset, cuyo fracaso le amargó de tal manera que estuvo a punto de abandonar su carrera musical. Para consolarse, se lía con Elvira, la mujer de un amigo, un acaudalado comerciante de Lucca, y la pareja decide instalarse en Milán en medio de unas condiciones económicas verdaderamente complicadas.
Pero aquella relación fue más bien tormentosa debido a los celos totalmente justificados de ella, y Puccini, con grandes quebraderos de cabeza por tal situación, sólo pudo sobrevivir gracias a la ayuda económica dispensada por su amigo Ricordi. Fue entonces cuando acometió la composición de su tercera ópera, “Manon Lescaut”, realizada sobre un libreto en el cual había colaborado tanta gente (Marco Praga, Domenico Oliva, Liugi Illica, Giuseppe Giacosa…) que el día de su triunfal estreno en Turín, la noche del 1 de febrero de 1893, el mencionado libreto apareció como "anónimo".
Arias destacadas:
Acto I, donde la voz debe sugerir a un joven enamorado que ha de cantar el arioso "Tra voi, belle, brune e bionde..." (Hungarian State Opera House) y, sobre todo, una de las más famosas arias compuestas por Puccini "Donna non vidi mai..." (Luciano Pavarotti).
Ferdinando Fontana y Puccini
Acto II- Dúo con Manon "Oh, saró la piu bella!... Tu, tu amore"(María Callas y Giuseppe Di Stefano, Orchestra Del Teatro Alla Scalla of Milan, dir. Tullio Serafi) y también el aria "Ah! Manon, mi tradisce..." (Dorothy Kirsten, Giuseppe Valdengo; Orchestra of the Metropolitan Opera New York, dir. Giuseppe Antonicelli). Al final del segundo acto el “Intermezzo” es un pasaje musical casi "obligado" por su belleza (Filarmónica Arturo Toscanini & dir. Gioele Muglialdo) En el Acto III, las situaciones que se plantean requieren ya un tenor dramático para "Ah! Non v'avvicinate!"(Giuseppe di Stefano & Franco Ventriglia Orchestra del Teatro alla Scala di Milano, Tullio Serafin). En el Acto IV hay una preciosa intervención, "Manon, senti, amor mio. Non mi rispondi, amore". (Peter Dvorsky, Mirella Freni Vedi).
Con esta obra Puccini se consagra como uno de los principales operistas del momento y tanto dinero ganó que se permitió el lujo de adquirir una villa en Torre del Lago, en su Toscana natal, que pasaría a convertirse en su inaccesible refugio - a semejanza del Sant´Angelo de Verdi - y en donde dos meses después inicia la composición de "La Bohème", una ópera que tardó tres años en completar y que se vió constantemente interrumpida por largos períodos de abulia inventiva mezclados con frecuentes escapadas cinegéticas, una de las mayores pasiones del artista. La historia se ambienta en París en el período alrededor del año 1830. Fue finalmente estrenada el 1 de febrero de 1896 bajo la dirección de Toscanini en el mismo Teatro Regio de Turín y, si bien su éxito no fue como el de "Manon Lescaut", poco a poco fue imponiéndose, consagrándose definitivamente tras el grandioso éxito obtenido dos años más tarde en una representación efectuada en París.
"la rappezzatrice" (la remendadora)
Se centra esencialmente en el amor entre la modista llamada Mimì y el poeta Rodolfo. Se enamoran nada más conocerse, pero Rodolfo más tarde quiere dejar a Mimì por su comportamiento coqueto. Sin embargo, resulta que ella está mortalmente enferma, y Rodolfo se siente culpable, pues su vida juntos ha empeorado su salud aún más. Se unen de nuevo por un breve momento antes de que ella se muera. En “La Bohème”, sobresalen las siguientes arias: Acto I - "Che gelida manina"(Qué manita más fría) (Berliner Philharmoniker, Herbert von Karajan & Luciano Pavarotti) Y "Sì, mi chiamano Mimi" (Sí, me llaman Mimí) (María Callas, soprano, Royal Philharmonic Orchestra); Aria "Donde lieta uscì" (Angela Gheorghiu como Mimì y Roberto Alagna como Rodolfo). Acto II - "Quando m'en vò" / Cuando voy (Anna Netrebko St. Petersburg Philharmonic Orchestra, dir. Yuri Temirkanov & Nikolai Alekseev).
Puccini, un músico prestigioso y con extraordinarios ingresos económicos, abordó entonces la composición de “Tosca”, después de mantener una fuerte disputa – asunto que era bastante habitual - con sus libretistas de turno. Finalmente, la obra obtiene un éxito apoteósico en el estreno llevado a cabo en el Teatro Constanzi de Roma el 14 de enero de 1900. Tosca es una ópera en tres actos, con libreto en italiano de Luigi Illica y Giuseppe Giacosa. El texto de la obra está basado en un intenso drama, La Tosca, de Victorien Sardou, presentado en París en 1887, donde actuaba la gran actriz Sarah Bernhardt.
Tosca es considerada una de las óperas más representativas del repertorio verista italiano, por su intensidad dramática, violencia y por contener algunas de las arias más bellas del repertorio. El argumento combina intriga, violencia y pasión. Musicalmente, la obra se mantiene en el estilo desarrollado por Puccini hasta el momento: continuidad del discurso musical, roto apenas por una o dos arias. Las escenas más impactantes son el “Te Deum” (Coro di Roma della RAI, Orchestra Sinfonica, Ruggero Raimondi & Zubin Mehta) del final del primer acto, y las arias “Vissi d'arte” (Angela Gheorghiu, soprano, dir. Antonio Pappano, Orchestra of the Royal Opera House) y "Già - mi dicon venal”, (Renata Tebaldi, Orquesta y coro del Teatro Metropolitano de Nueva York).
Dramáticamente, el segundo acto es de una intensidad inigualada por otra obra de Puccini “E lucevan le stelle" (Enrico Caruso). La acción transcurre en Roma, el 14 de junio de 1800, cuando Napoleón vence a Austria en la batalla de Marengo. El protagonista, el pintor republicano y simpatizante de las ideas liberales Mario Cavaradossi, entona como prisionero en el Castillo Sant'Angelo (Roma), momentos antes de su inminente ejecución. Comienza con un melancólico y desolado sólo de clarinete mientras despunta el amanecer, Cavaradossi evoca los momentos íntimos vividos con su amante, la diva Floria Tosca, las estrellas se disipan lentamente y el carcelero lo llama para la ejecución.
E lucevan le stelle,
Ed olezzava la terra,
Stridea l'uscio dell'orto,
E un passo sfiorava la rena...
Entrava ella, fragrante,
Mi cadea fra le braccia.
Oh! dolci baci, o languide carezze,
Mentr'io fremente
le belle forme disciogliea dai veli.
Svanì per sempre il sogno mio d'amore,
L'ora è fuggita
E muoio disperato!
E muoio disperato!
E non ho amato mai tanto la vita!
Tanto la vita!...
Y brillaban las estrellas,
Y olía la tierra,
Chirriaba la puerta del huerto,
Y unos pasos rozaban la arena...
Entraba ella, fragante,
Caía entre mis brazos...
¡Oh, dulces besos! ¡Oh, lánguidas caricias,
Mientras yo, tembloroso,
Sus bellas formas liberaba de los velos!
Se desvaneció para siempre mi sueño de amor...
El tiempo ha huido...
¡Y muero desesperado!
¡Y muero desesperado!
¡Y no he amado nunca tanto la vida!
¡Tanto la vida!
Puccini, Giacosa e Illica
Tras Tosca, le llegó el turno a “Madama Butterfly”. Como ya podemos anticipar, el talento musical de Puccini no representaba mayor problema; lo verdaderamente complicado consistió en la elaboración del libreto. Cuando se había llegado por fin a un acuerdo con Giacosa e Illica para su redacción, tuvo lugar un gravísimo accidente de automóvil que sufrieron Puccini y su familia durante un viaje de Lucca a Torre del Lago, en el que el compositor se fracturó la tibia y hubo de ser inmovilizado en una silla de ruedas.
Los pasajes más célebres de la ópera estrenada el 17 de febrero de 1904 en la Scala de Milán son:
- El dúo Pinkerton/Sharpless "Dovunque al mondo" - Acto I (Jussi Björling y Mario Sereni)
- El conjunto «Ecco ! Son giunte» (Goro y los amigos de Butterfly) - Acto I
- El dúo Butterfly/Pinkerton "Viene la sera" - Acto I (Nicolai Gedda y Maria Callas)
- El coro a boca cerrada - Acto II “Coro a bocca Chiusa” (Coro y Orquesta del Teatro de la Scala de Milán, dir. John Barbirolli).
- El aria de Butterfly "Un bel dì, vedremo" - Acto II (Renata Scotto. Coro del Teatro de la ópera de Roma)
- El aria de Butterfly "Che tua madre dovrà" - Acto II Renata Scotto y Rolando Panerai Orchestra del Teatro dell'Opera di Roma, dir. John Barbirolli)
- El dúo Pinkerton/Sharpless "Addio, fiorito asil" - Acto III (José Carreras)
- El aria de Butterfly "Con onor muore " - Acto III (Cio-Cio-San: Patricia Racette, dir. Patrick Summers, Metropolitan Opera House)
La trama transcurre en Nagasaki, a finales del siglo XIX o principios del XX. Mientras está destinado en la citada ciudad, a bordo del navío USS Abraham Lincoln, el oficial de la marina estadounidense F. B. Pinkerton se enamora y se casa con la joven geisha japonesa Cio-Cio-San, llamada Butterfly. Cuando él regresa a los Estados Unidos ella se queda esperándole, aunque familia y amigos la intentan convencer de que él no volverá. Mientras tanto ella cría sola a su hijo, el cual nace tras la partida de Pinkerton. Después de tres años, Pinkerton finalmente regresa y con él su nueva y legítima esposa norteamericana Kate. Vienen a recoger al niño para criarlo en los Estados Unidos. Es entonces cuando ella se hace el hara-kiri con la espada de su padre.
Tras el estreno de “Madama Butterfly”, Puccini decide casarse con Elvira al quedar ésta por fin viuda, pese a las numerosas desavenencias entre ambos.
Torre del Lago
La obra fue retirada pronto de cartel, pero Puccini, hombre práctico, decide darle unos retoques y se reestrena de nuevo, cinco meses después, en el Teatro Grande de Brescia con un éxito descomunal. El período que siguió a la composición y estreno de esta obra, fue uno de los más borrascosos en la vida de Puccini. En ese mismo año de 1904, había entrado a formar parte del servicio de Torre del Lago una bella muchacha, Doria Manfredi, de quién Elvira sintió inmediatamente unos violentos celos que derivaron en una paranoica obsesión.
Elvira Bonturi
Pese a que la joven fue finalmente despedida cuatro años después (lo que alimentó sospechas) Elvira siguió calumniándola e insultándola públicamente. La consecuencia fue que Doria se suicidó mediante la ingesta de unas pastillas y Puccini fue amenazado de muerte por la familia de la joven. Al demostrar la autopsia que la chica aún estaba virgen, las amenazas se orientaron hacia Elvira, a quien denunciaron en los tribunales. Puccini, que había pensado seriamente en separarse de ella, llegó finalmente a un acuerdo económico con la familia y el asunto quedó archivado.
Mientras que las relaciones entre el compositor con Elvira parecían volver a su cauce, éste aprovechó para componer "La Fanciulla del West" (La Muchacha del Oeste) (Plácido Domingo). La obra se estrenó en el Metropolitan de Nueva York el 10 de diciembre de 1910 con Caruso como protagonista. El éxito fue apoteósico, nuevamente, aunque en Italia no terminaron de comprender del todo la obra. Pero en aquellos tiempos, Puccini tuvo que enfrentarse a las nuevas tendencias musicales del momento, muy alejadas de sus concepciones artísticas y fue por ello criticado como un compositor exitoso pero aislado frente a la nueva vanguardia tanto europea como italiana (Debussy, Stravinski, Schoenberg, Malipiero, Casella…).
En 1912, el musicólogo Fausto Torrefranca le atacó despiadadamente en un conocido ensayo que dio mucho de qué hablar. Mientras, Puccini, un tanto ajeno a estas polémicas, reclamó un viejo proyecto para una opereta que le habían encargado en Viena y, con los consiguientes retoques, estrena el 27 de marzo de 1917 en el Teatro Casino de Montecarlo: “La Rondine”(La golondrina) Aria "Chi il bel sogno di Doretta" (Angela Gheorghiu, soprano).
Estudio de Puccini
Además, durante los años de guerra y paralelamente a la composición de la mencionada ópera, creó tres breves obras en un acto “Il Tabarro” –“Nula Silenzio” (London Symphony Orchestra & Lorin Maazel, Michele: Ingvar Wixell; Luigi: Placido Domingo & Giorgetta: Renata Scotto), “La Houppelande” y “Gianni Schicchi” aria "O mio babbino caro" (Renée Fleming, soprano) a las que unió bajo la denominación de “Il Trittico” y que, bajo esta forma, fueron estrenadas el 14 de diciembre de 1918 en Nueva York. La Guerra acentuó en Puccini su carácter sombrío y ello le llevó a largos, agotadores e imprevistos estados de melancolía. Muchos de sus amigos ya habían muerto y la explotación de unas minas de carbón junto a Torre del Lago le obligó a abandonar de mala gana aquel lugar con el que había estado tan vinculado. Por increíble que parezca, entonces se reconcilia del todo con su mujer, pues ella ya no vio peligro alguno en las aventuras amorosas de su marido) y vivió felizmente hasta el fin de sus días con ella.
En estos años, su preocupación artística se centró en la creación de su última ópera de tres actos, “Turandot” proyecto que no llegó a terminar. Destaca el aria "Non piangere Liú", del primer acto (Pavarotti)
Una de las partes más difíciles de la ópera se encuentra en el segundo acto y se inicia con la frase “In questa reggia”, (María Callas, soprano) cuando Turandot explica la razón de su comportamiento. Musicalmente, esta parte exige sobreagudos a cargo de la soprano que, combinados con la capacidad wagneriana que requiere el personaje, la hacen particularmente difícil.
Otro aspecto musicalmente notable es el enfrentamiento entre tenor y soprano, en el segundo acto, que muchos comparan con lo que hizo antes Puccini en "Tosca", también en el segundo acto, cuando enfrenta las voces del barítono y la soprano, Scarpia y Tosca. En el Acto 3 es destacable “Il mio mister”(Orquesta sinfónica del Gran Teatro del Liceu, dir. Bertrand de Billy).
También en el tercer acto se encuentra una de las arias más conocidas para tenor, “Nessun dorma” (Los tres tenores: Pavarotti, Carreras, Plácido Domingo),
que representa la victoria del amor sobre el odio, donde Calaf canta
que nadie duerma para descubrir el nombre del joven héroe.
Il principe ignoto
Nessun dorma! Nessun dorma!
Tu pure, o Principessa,
Nella tua fredda stanza
Guardi le stelle
Che tremano d'amore e di speranza.
Ma il mio mistero è chiuso in me,
Il nome mio nessun saprà!, no, no
Sulla tua bocca lo dirò!...
(Puccini: Quando la luce splenderà!)
Quando la luce splenderà,
(Puccini:No, no, Sulla tua bocca lo dirò)
Ed il mio bacio scioglierà il silenzio
Che ti fa mia!...
Voci di donne
Il nome suo nessun saprà...
E noi dovremo, ahimè, morir, morir!...
Il principe ignoto
Dilegua, o notte!... Tramontate, stelle! Tramontate, stelle!...
Puccini falleció en Bruselas, donde había acudido para un tratamiento médico, el 9 de noviembre de 1924. “Turandot” fue completada por Franco Alfaro. Se cuenta que, durante su estreno en 1926 en la Scala, Toscanini abandonó la batuta al llegar al último compás del canto fúnebre por la muerte de Lió y se dirigió al público: ”Señores, y en estas líneas, murió el maestro”–
Gracias a su don para la invención melódica, su exquisito trato para las voces de soprano y tenor y a su habilidad para escoger argumentos de amor, venganza y traición, Puccini se convirtió en el último de una gran línea de compositores italianos de ópera romántica. Su lirismo sigue la senda original de la ópera italiana del siglo XIX, aunque adoptó algunas ideas del siglo XX. Su afición por lo exótico le llevó a incorporar música de orígenes dispares, como melodías japonesas (Madama Butterfly), del salvaje Oeste (La Fanciulla del West) o escalas pentatónicas chinas (Turandot).