Aniversarios de nacimiento y hechos importantes de la Historia de la Música publicados por fechas.
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El 29 de mayo de 1897 nació en Brünn, Moravia (actualmente Brno, en la República Checa) el compositor austro-húngaro Erich Wolfgang Korngold, considerado junto a Max Steiner y Alfred Newman pionero de la música en el cine. A los cinco años tocaba el piano con su padre, a los siete componía piezas musicales y a los nueve actuó ante Gustav Mahler. Su leyenda de niño prodigio lo asemejaba a Mozart, con quien se le comparó.
Erich Wolfgang Korngold
Fue admirado por Puccini, Richard Strauss y Mahler, este último mostró su interés en ese niño que tocaba el piano de forma impecable. No era para menos, Korngold siempre fue considerado un virtuoso de ese instrumento. Su influencia más cercana fue Richard Strauss que también influyó en Max Steiner, pero cada vez era más perceptible la música de Gustav Mahler. Precisamente fue este compositor quien le recomendó estudiar música en Viena. Su primera obra publicada fué el “Trío op.1” en 1910. El prestigioso director Félix von Weingartner estrena, en 1913, su espectacular “Sinfonietta op. 5” 1/4, 2/4, 3/4, 4/4 (Dir: Gerd Albrecht), y compone su primera ópera, “Der Ring des Polykrates op. 7” (1916).
El éxito le convence para componer “Die Tote Stadt”- Marietta´s Lied (1920). En 1924 se casa con Luise von Sonnenthal y comienza a fraguar la composición de su ópera de mayor envergadura, “Das Wunder der Heliane” (1927) (Rene Kollo, Carol Neblett, Erich Leinsdorf & Münchner Rundfunkorchester) que encuentra un rechazo crítico ante el avance de obras musicalmente más audaces. La sucesiva frustación de Korngold le lleva a dedicar gran parte de sus energías al arreglo y modernización de operetas, entre otros, de Johann Strauss II.
Max Reinhardt
En 1929 Korngold conoce al escenógrafo Max Reinhardt, encuentro que tendrá capital importancia cinco años después cuando el compositor, a solicitud de Reinhardt, marcha a Hollywood para encargarse de los arreglos musicales de la partitura de Felix Mendelssohn para “El Sueño de una Noche de Verano”. El regreso, en 1935, a una Europa en plena convulsión prebélica sólo sirve para retrasarle en su trabajo en la nueva ópera que está componiendo, “Die Kathrin”- 'Ich soll ihn niemals"(Renée Fleming). Sin embargo la situación política y social en Austria es grave, y el anunciado estreno de “Die Kathrin” queda cancelado.
Korngold regresa desesperanzado a Hollywood y es allí, mientras se encuentra componiendo la partitura para “The Adventures of Robin Hood” (1938) con la que ganará su segundo Oscar, cuando Alemania se anexiona Austria y el “Anschluss”, es ya una realidad. Desde entonces, salvo algunos lieder y un par de obras corales, Korngold dedicará sus esfuerzos musicales a componer exclusivamente para el cine.
Gracias a los métodos de producción “fordianos”, Korngold puede elegir sobre qué películas quiere trabajar. De este modo, encontramos sólo veinte trabajos cinematográficos en total, la mayoría de calidad nada desdeñable, entre lo que podrían destacarse "Between two worlds" con la Rapsodia para Piano “Mother and Son” ,“Juárez”, “The Private Live of Elisabeth and Essex”, “The Sea Hawk” o “King’ Row”. Tales trabajos son considerados claves en la creación musical para cine, hasta el punto de que Korngold (junto a Max Steiner) es considerado uno de los padres de la música cinematográfica.
Korngold en 1940
La inclusión del “leitmotiv” relacionado con personajes, sucesos o elementos que se repiten en la historia, la adopción de la orquesta sinfónica (la misma de las óperas de Wagner, de Strauss o del propio Korngold) que proporciona recursos suficientemente efectistas, la preponderacia del melodismo y las armonías extrictamente tonales o la modulación eminentemente cromática, son los componentes esenciales que siempre definieron la música de Korngold y dejó impronta indeleble en la música para cine que todavía se puede apreciar en las bandas sonoras de John Barry o John Williams.
Acabada la 2ª Guerra Mundial intenta un nuevo acercamiento al mundo de la "música seria", estrenando su “Cuarteto de Cuerda Nº3 op. 34, 1/4, 2/4, 3/4, 4/4; y el “Concierto para Violín op. 35” Andante (Anne-Sophie Mutter, dir. Andre Previn & The London Symphony Orchestra), dos obras espléndidas para las que utiliza material temático extraído de sus partituras cinematográficas. En 1946 con “Deception”, de la que extraerá su “Concierto para Violoncello op. 37” (Michael Schlechtriem Cello, Philharmonie Südwestfalen), cierra su etapa en Hollywood.
Tres años más tarde regresa a Viena, donde su “Serenata Sinfónica op.39” es estrenada por Wilhelm Furtwängler; sin embargo ya nadie parece interesado en su música y regresa decepcionado a Estados Unidos dos años después, donde volcará sus energías en la composición de su última gran obra sinfónica, la “Sinfonía en Fa Sostenido Mayor op. 40” (The Philadelphia Orchestra, dir. Franz Welser-Möst). En 1954 marcha, por última vez, a Europa para el estreno de ésta última obra; tras supervisar y arreglar la música de Richard Wagner para “Magic Fire”, Korngold regresa definitivamente a Estados Unidos. En 1957, con las fuerzas ya muy mermadas pero planeando una nueva ópera, sufre una trombosis cerebral y fallece el 29 de noviembre a la edad de sesenta años.
El 29 de mayo de 1860 nació en Camprodón, Girona, el pianista y compositor catalán Isaac Albéniz, uno de los compositores españoles más importantes del siglo XIX, especialmente por sus obras para piano, de inspiración nacionalista y lenguaje moderno. Recibió de su hermana las primeras lecciones de piano. Su primer concierto público tuvo lugar cuando tan sólo tenía 4 años, mismo año en el que fue presentado en el teatro Romea de Barcelona. A los ocho años se traslada con su familia a Madrid, asistiendo a las clases de Mendizábal en el Conservatorio.
Albéniz en 1877
Tras estudiar piano en esta ciudad e intentar, infructuosamente, ingresar en el Conservatorio de París, prosiguió sus estudios en Madrid, adonde su familia se había trasladado en 1869. Espíritu inquieto, a los diez años se fue de casa, y recorrió varias ciudades y pueblos de Castilla organizando sus propios conciertos. Una segunda fuga, en 1872, le llevó a Buenos Aires. Protegido por el secretario particular de Alfonso XII, el conde de Morphy, Albéniz, consciente de sus carencias técnicas, pudo proseguir sus estudios en el Conservatorio de Bruselas.
Rosina Jordana y Albéniz
Año importante fue el de 1882: contrajo matrimonio con su alumna Rosina Jordana y conoció al compositor Felip Pedrell, quien dirigió su atención hacia la música popular española con la necesidad de crear una música de inspiración nacional. Fue entonces cuando Albéniz, que hasta ese momento se había distinguido por la creación de piezas salonísticas agradables y sin pretensiones para su instrumento, el piano, empezó a tener mayores ambiciones respecto a su carrera como compositor. Su estilo más característico comenzó a perfilarse con las primeras obras importantes de carácter nacionalista escritas a partir de 1885, en especial con la “Suite española” de 1886: Sevilla (Jascha Heifetz, violín y Arpad Sandor, piano); Asturias (Andrés Segovia, guitarra).
Su ideal de crear una «música nacional de acento universal» alcanzó en la suite para piano 'Iberia', su obra maestra, su más acabada expresión. Admirada por músicos como Debussy, la influencia de esta partitura sobre otros compositores nacionalistas españoles, entre ellos Falla y Granados, fue decisiva.
Ella sola basta para otorgar a Albéniz un lugar de privilegio en la música española. Aunque cultivó variados géneros, en su obra predominan las composiciones para piano. En su música para este instrumento se pueden distinguir tres épocas. En la primera, que abarca desde sus composiciones de juventud hasta aproximadamente 1880, Albéniz compone obras de carácter romántico e intimista, influidas claramente por la música de salón. Entre las principales piezas de dicha etapa cabe citar sus “Siete sonatas para piano” Tercera sonata I, II, III. (Albert Guinovart, piano) y sus tres “Suites anciennes”, además de los “Seis pequeños valses” 1, 2, 3, 4, 5, 6.
Su etapa nacionalista española se abre con las cinco piezas que integran los “Cantos de España” (Preludio, Oriental, Bajo la palmera, Córdoba, Seguidillas): Oriental (Alicia de Larrocha); Córdoba; (Juliam Bream); La mayoría de las composiciones de esta segunda etapa están inscritas en la corriente de tintes andaluces denominada "alhambrismo", caracterizada por la profusión de ritmos de danzas populares y de elementos del cante jondo, así como por el uso de escalas modales como la frigia y ornamentaciones propias de la escritura para guitarra; no obstante, en algunas piezas de este período también se escuchan rasgos folclóricos de otras provincias españolas.
Otras obras incluidas dentro de este apartado son las “Doce piezas características”, la “Suite Española” y el “Concierto fantástico en La menor” I, II. (Jose Menor, piano; Carlos Checa, dir. & Orquesta Sinfónica de Xalapa).
La tercera etapa creadora de Albéniz posee resonancias impresionistas, en parte fruto de sus viajes a París y de la amistad que le unió a compositores como Debussy, máximo representante del impresionismo musical francés. Las doce piezas que componen los cuatro cuadernos de “Iberia” tienen una arquitectura compleja. La mayoría de ellas emplean ritmos característicos de danza que se alternan con un estribillo lírico de carácter vocal o copla. El primer cuaderno incluye las piezas 'Evocación', 'El puerto' (The Royal Classica Orchestra) y 'Corpus Christi en Sevilla', esta última eminentemente descriptiva.
En el segundo cuaderno se hallan las obras 'Rondeña', 'Almería' (Esteban Sánchez) y 'Triana'(Pedro Carbone), que de nuevo hacen mención a rincones andaluces. El tercer cuaderno lo inicia la pieza titulada 'El Albaicín' (en honor al barrio granadino de igual nombre), seguida de 'El Polo'(Pedro Carbone) y de 'Lavapiés', única pieza de Iberia inspirada en un lugar no andaluz.
Y por último 'Málaga', 'Jerez' (Alicia Delarrocha) y 'Eritaña', que son las tres piezas que integran el cuarto cuaderno. Albéniz no posee una producción orquestal muy amplia, pero todas sus obras sinfónicas están dotadas de un colorido y una armonía de gran riqueza, así como de destacables innovaciones instrumentales. En ocasiones incluso integraba en la orquesta instrumentos de viento de la cobla catalana.
Respecto a su música escénica, hay que citar “Pepita Jiménez”- Maravilla: Romanza: 'Amor, Vida de Mi Vida' (Manuel Moreno-Buendia & Plácido Domingo); representada en toda Europa, fue siempre la obra favorita del compositor. En esta ópera Albéniz se aleja de la tradición wagneriana para desarrollar un lenguaje autóctono, expresivo y lírico. En cambio, en sus óperas “Henry Clifford” y “Merlin” (Coro y orquesta del Teatro Real de Madrid & dir. José De Eusebio), es patente su admiración por Wagner.
Falleció el 18 de mayo de 1909 en Cambo-les-Bains (Francia).
El 29 de mayo de 1936 nació en la ciudad de Nueva York la guitarrista, cantante y productora norteamericana Sylvia Robinson (nacida Vanderpoor), recordada fundamentalmente por haber sido fundadora y directora ejecutiva de la discográfica Sugarhill Records, un influyente sello que introdujo el rap y el hip hop en el mundo, gracias a artistas como Sugarhill Gang, Grandmaster Flash & the Furious Five, Melle Mel y los Treacherous Three, por lo que Sylvia tuvo mucho que ver en cómo está estructurada la música, moda y cultura pop hoy día.
Little Sylvia
Comenzó grabando con Hot Lips Page en 1950 para Columbia y Jubilee bajo el nombre de Little Sylvia. En 1954 recibió clases de guitarra de Mickey Baker, con quien formó el dúo Mickey and Sylvia, inspirados por el éxito del dúo que formaban Les Paul & Mary Ford. Tuvieron un gran hit con 'Love is strange' (1957), canción compuesta por Bo Diddley y Jody Williams. Otras grabaciones posteriores como 'There oughta be a law', 'Dearest'y'Bewildered' no obtuvieron el mismo éxito.
Mickey and Sylvia
En 1959 se separaron y Silvia se casó con Jim Robinson. Como su carrera en solitario no despegaba, volvió con Mickey y grabaron algunos temas más como 'Baby you're so fine' y 'Lovedrops', sin éxito, hasta que en 1964, Baker, frustrado con la industria musical y por la falta de éxito, abandonó el dúo, trasladándose a Paris. Sylvia se mudó con su marido a New Jersey donde fundaron un sello discográfico de soul, All Platinum Records, en el que, entre otros, publicaron discos de éxito de The Moments, como 'Not on the outside' y 'Love on a two-way street', canción co-escrita por Sylvia.
En 1972, Sylvia envió una demo de una de sus canciones a Al Green. Éste, debido a sus creencias religiosas rehusó cantar 'Pillow talk' (1973), por lo que Sylvia retomó su carrera de cantante y lo grabó ella misma. Fue un hit instantáneo, alcanzando el nº1 en las listas de R&B y el nº 3 en las listas pop. Vendió más de dos millones de copias y está considerado uno de los temas pioneros de la música disco.
Le siguieron, con menor éxito, 'Didn't I','Soul je t'aime' (una versión de 'Je t'aime moi non plus' con Ralfi Pagan, 1973) y 'Sweet stuff' (1974). Otra de sus producciones pre-disco, también escrita por Sylvia fue 'Shame, shame, shame' de Shirley & Co. en 1974.
A finales de los setenta fundó junto a su marido Joe Robinson y Milton Malden el sello discográfico Sugarhill Records. Tuvo mucho que ver en la formación del grupo Sugarhill Gang y en la grabación de su gran éxito 'Rapper's delight' (1979), del que fue co-autora Robinson, considerado el primer tema rap con éxito comercial de la historia. También fue co-autora del mayor éxito de Grandmaster Flash & the Furious Five, 'The message', tema que inició las letras de conciencia social en el rap y que, junto a otras publicaciones anteriores de Sugarhill Records, introdujo la nueva técnica del sampleado al mundo. Sylvia murió en septiembre de 2011 a los 75 años.
El 28 de mayo de 1910 nació en Linden (Texas) T-Bone Walker, cantante, compositor, guitarrista y pianista de blues y uno de los más importantes pioneros de la guitarra eléctrica. De hecho, fue uno de los primeros músicos de blues en usarla y darle el mismo protagonismo que, hasta entonces, sólo habían tenido los pianos y los instrumentos de viento. Sus solos fueron el fundamento de lo que se dio en llamar blues urbano, un estilo sobre el que crecieron futuros discípulos como Chuck Berry, B.B. King, Jimi Hendrix o Stevie Ray Vaughan.
Blind Lemon Jefferson
Nacido Aaron Thibeaux Walker (el apodo T-Bone es una contracción slang de su segundo nombre), a los dos años, sus padres -ambos músicos profesionales- se trasladaron a Dallas. Con trece años aprendió a tocar la guitarra y otros instrumentos de cuerdas como el ukulele, el violín, el banjo y la mandolina. Tuvo entre sus primeras influencias la música de Lonnie Johnson, Scrapper Blackwell, Leroy Carr y Blind Lemon Jefferson, todos ellos grandes estilistas de su tiempo. En sus principios, Walker hizo de lazarillo para Blind Lemon Jefferson, ayudando al guitarrista invidente a tocar ante las multitudes y pasar el sombrero. Con 16 años, Walker ya ganaba suficiente dinero en Dallas como para convertirse en músico profesional, amenizando bailes y fiestas populares.
En 1929 grabó dos singles para Columbia Records, 'Trinity river blues' y 'Wichita Falls blues' acreditado como Oak Cliff T-Bone. (Walker residía en un suburbio de Dallas llamado Oak Cliff), pero la llegada de la Gran Depresión le cerraría las puertas de los estudios de grabación durante más de diez años. Poco después, el joven Walker descubrió el jazz y la guitarra eléctrica. A través de su amigo Charlie Christian tuvo acceso a los primeros prototipos y, fascinado por el estilo de Lonnie Johnson que tocaba nota a nota, decidió perfeccionar su técnica asistiendo a clases de guitarra con el profesor de Charlie, Chuck Richardson.
Siguió tocando con una orquesta de 16 músicos formada con Lawson Brooks y en 1934 la abandonó para trasladarse a Los Angeles. Dejó su puesto en la orquesta a Charlie Christian, que daría mucho que hablar en el futuro. Walker se casó en 1935 con ida Lee y la pareja tuvo tres hijos. Se ganaba la vida en la costa Oeste tocando en pequeños combos de Los Angeles y en 1939 se unió a la Les Hite's Coton Club Orchestra como compositor, guitarrista y cantante. En este punto, es difícl asegurar quién fue el primero en usar una guitarra eléctrica, pero tanto Walker, como Christian, Eddie Durham y Floyd Smith comenzaron a verle muchas ventajas al sonido eléctrico amplificado de las guitarras. "Antes de que todo el mundo usara la amplificación, yo ya llevada un tiempo con ella. Grabé mi 'T-Bone Bues' en 1939 con Les Hite, pero ya había estado tocando unos años con la eléctrica"
Independientemente de quien fue el primero, su estilo a la guitarra lo hizo grande. "Walker posee una asombrosa originalidad y un gran poder expresivo", escribía Pete Welding en Guitar World, "con un estilo veloz, lleno de recursos armónicos y habilidad rítmica y sobre todo, tremendamente apasionante." Por si fuera poco, Walker era un consumado showman. Tocaba una Gibson de caja ancha que sostenía frente a su pecho paralela al suelo (lo que contribuía en parte a su personal sonido) y de repente se giraba y la tocaba detrás de su cabeza entre las piernas, al estilo de Charlie Patton, con los dientes o como fuera para animar al público. "Tenía esa extraña habilidad de encender a la gente manteníéndose él mismo frío y calmado".
Para cuando llegaron los años cuarenta, Walker ya se había ganado una reputación como artista y emprendió carrera en solitario. Incorporó temas de blues y R&B a su repertorio y obtuvo un hit con 'Mean old world' (1942) en Capitol Records. La mayoría de su catálogo lo grabó entre 1945 y 1948 en Black & White Records, incluido su tema más conocido, 'Call It stormy monday (But tuesday is just as bad)', probablemente uno de los temas más universales y eternos del blues, favorito de numerosos músicos como B.B. King, Eric Clapton y los Allman Brothers.
"Es como un himno; dice la verdad" comentaba el cantante Jimmy Witherspoon en The Guitar Player, "Cuenta el tipo de vida que llevan los obreros que cobran los viernes y salen los sábados de fiesta". Walker tocó en el álbum 'Evenin' de Whiterspoon y, obviamente, causó una gran impresión en el cantante. "Es de lo pocos que le confieren dignidad al blues... nadie puede igualarle". Otros temas notables de la época fueron 'Bobby Sox blues' (1946) y 'West side baby' (1948)
Entre 1950 y 1954 grabó principalmente para Imperial Records (acompañado por Dave Bartolomew). Permaneció en California durante los años cincuenta y no paró de realizar giras y conciertos. Durante esos cuatro años Walker volvió a grabar una impresionante lista de obras maestras como'You´re my best poker hand', 'Strollin´ with bone', 'West side baby', 'Life is too short', 'I get so weary' o 'Hard way'. Pese a la enorme calidad de la mayoría de sus obras para Imperial, ninguno de estos temas tuvo el éxito comercial que se merecían.
En 1959 Atlantic Records publica uno de sus discos referencia, el soberbio 'T-Bone Blues'. Grabado en tres sesiones diferentes entre 1955 y 1957, se nos presenta un álbum que recoge diferentes estilos: muy jazz con Barney Kessel, muy blues con Junior Wells y Jimmie Rogers o muy T-Bone con su guitarra concisa y elegante. En los años sesenta su música pasó de moda y Walker vivió su peor momento. Durante toda su vida T-Bone Walker había despilfarrado grandes cantidades de dinero en mujeres, coches y guitarras y llegó a pasar serios apuros económicos.
Decidió prescindir de una banda fija y contrataba a músicos locales dondequiera que iba. En 1962 apareció junto a Memphis Slim y Willie Dixon, entre otros, en una actuación memorable en el American Folk Blues Festival. Realizó una gira por Europa que le reportó un gran éxito y acabaría volviendo al Viejo Continente unas cuantas veces más, como en 1966, cuando, formando parte del show 'Jazz at the Philarmonic' de Norman Granz, actuó en el Reino Unido.
Siguió grabando magníficos álbumes como 'I want a little girl' (1968) grabado para Delmark Records. A comienzos de los setenta, publicó 'Good Feelin' (1970) con el que consiguió su único Grammy, seguido de 'Fly Walker Airlines' en 1973, ambos producidos por Robin Hemingway.
El stress de los viajes, combinado con su afición por la bebida y el juego, a lo que habría que añadir sus malas gestiones profesionales y financieras, pudieron con él y en octubre de 1975 T-Bone Walker murió de neumonía en marzo de 1975 a los 64 años.
El 28 de mayo de 1923 nació en en Dicsoszentmárton, en la región de Transilvania de Rumania, el compositor húngaro -nacionalizado austríaco- György Ligeti, considerado uno de los más grandes del siglo XX.
Después de dejar su pueblo natal, no regresaría sino hasta los años 90. Ligeti recibió su primera educación musical en el Conservatorio de Cluj/Kolozsvár, una gran ciudad en el centro de Transilvania. Su educación se interrumpió en 1943 cuando, dado que era judío, fue forzado a trabajar para los nazis. Sus padres, su hermano y otros parientes fueron deportados al campo de concentración de Auschwitz; su madre fue la única sobreviviente. Terminada la Segunda Guerra Mundial, Ligeti regresó a estudiar a Budapest, graduándose en 1949. Estudió con Pál Kadosa, Ferenc Farkas, Zoltán Kodály y Sándor Veress. Se desplazó para realizar un trabajo etnomusicológico sobre la música rumana folclórica, pero después de un año regresó a su antigua escuela en Budapest, nombrado profesor de armonía, contrapunto y análisis musical. En aquel tiempo, las comunicaciones entre Hungría y Occidente habían sido cortadas por el entonces gobierno comunista, y Ligeti tenía que escuchar en secreto las difusiones de la radio para estar al corriente de los progresos musicales en el mundo. En diciembre de 1956, dos meses después de que el Renacimiento Húngaro fuese aplastado por la armada soviética, viajó a Viena y eventualmente tomó la ciudadanía austríaca.
Karlheinz Stockhausen
Allí se puso en contacto con varias de las figuras clave de la vanguardia que no eran conocidas en la Hungría aislada de su tiempo. Entre ellas estaban los compositores Karlheinz Stockhausen y Gottfried Michael Koenig, ambos entonces trabajando en la avanzada música electrónica. Ligeti trabajó en ella en el mismo estudio que había en Colonia, y se inspiró con los sonidos que pudo crear allí. Sin embargo, produjo poca música electrónica propia, concentrándose más en obras instrumentales que pudieran contener aquellas texturas de sonoridad electrónica. Estudió en Budapest, donde impartió clases hasta 1956. En ese año y como consecuencia de los acontecimientos políticos de su país, abandonó Hungría. Había sido profesor en Budapest de armonía, contrapunto y análisis de las formas. También, con Béla Bartók, se había dedicado al estudio del folclore de su tierra natal, Transilvania.
Las primeras obras de Ligeti son una extensión del lenguaje musical de su compatriota Béla Bartók. Por ejemplo, sus piezas para piano “Música ricercata” (1951-1953) (II. Mesto, rigido e cerimoniale), han sido comparadas con las del Mikrokosmos de Bartók . La colección de Ligeti tiene once piezas en total.
La primera usa casi exclusivamente una sola nota, La, oída en distintas octavas. Sólo al final de la pieza se puede oír la segunda nota, Re. La segunda pieza, emplea tres sonidos diferentes, la tercera cuatro, y así hasta el final, de tal modo que la undécima pieza emplea las doce notas de la escala cromática. En esta primera etapa de su carrera, Ligeti fue afectado por el régimen comunista de Hungría de aquel tiempo, que imponía la estética del realismo socialista.
La décima pieza de “Música ricercata” (X. Vivace Capriccioso) fue prohibida por las autoridades por considerarla "decadente". Esto se debió probablemente al uso muy libre de los intervalos de segunda menor. Dada la audaz dirección que Ligeti pensaba tomar en su producción musical, no sorprende que decidiera abandonar Hungría. Una vez en Colonia, comenzó a componer música electrónica junto a Karlheinz Stockhausen.
Sin embargo, sólo produjo tres obras de este género, en las que se incluyen “Glissandi” (1957) y “Artikulation” (1958), antes de regresar a la música instrumental y vocal. Sus composiciones entonces aparecieron subsecuentemente influidas por sus experimentos electrónicos, y muchos de los efectos sonoros que ha creado recuerdan a obras electrónicas. “Apparitions” (1958-1959) fue la primera obra que le atrajo la atención de la crítica, pero fue su obra siguiente, “Atmosphères”, la mejor conocida hoy en día. Fue usada, junto con fragmentos del “Requiem” (1965) y “Lux aeterna” (1966) en la banda sonora de la película Año “2001: Una odisea del espacio”, de Stanley Kubrick, donde empleó diferentes voces para alcanzar un efecto similar y enormes bloques sonoros cambiantes que crean una amplia sensación de espacio.
“Atmosphères” (1961) (Abbado & Viena Philharmonic) para gran orquesta sinfónica, es considerada una pieza clave en la producción de Ligeti, y contiene muchos de los recursos que exploró por los años 1960. Abandonó virtualmente la melodía, la armonía y el ritmo, para concentrarse exclusivamente en el timbre de los sonidos, una técnica conocida como masa de sonido. Comienza con el que debe ser uno de los clúster más amplios que hayan sido escritos: cada altura de la escala cromática suena en un rango de cinco octavas. La pieza se desarrolla a partir de este acorde masivo pero suave, con texturas siempre cambiantes. Ligeti acuñó el término "micropolifonía" a la técnica compositiva que usó en las obras de aquella época. Explicó así la micropolifonía: La compleja polifonía de las partes individuales está plasmada en un flujo armónico-musical, en el cual las armonías no cambian súbitamente, sino que se mezclan con otras; una combinación interválica claramente reconocible se va haciendo gradualmente borrosa, y en esta nubosidad es posible discernir una nueva combinación interválica tomando forma.
A partir de los años setenta, Ligeti se alejó del cromatismo total y comenzó a concentrarse en el ritmo. Obras como “Continuum” (1970), “Clocks and Clouds” (1972-1973) fueron escritas antes de oír la música de Steve Reich y Terry Riley en 1972, si bien la segunda de sus “Tres piezas para dos pianos”, conmemoró esta afirmación e influencia. Comenzó a interesarse en los aspectos rítmicos de la música africana, específicamente en la de los pigmeos. A mediados de los años 1970 compuso su primera ópera, “Le Grand Macabre” (1978) (Michel de Ghelderode Opera) basado en una obra del teatro del absurdo con muchas referencias escatológicas, utiliza tanto elementos experimentales (el preludio se interpreta con bocinas de automóvil) como tradicionales, sirviéndose de todo tipo de técnicas instrumentales y vocales.
Su música de los años 1980 y 90 ha seguido dando énfasis a complejos mecanismos rítmicos, sin bien en un idioma menos densamente cromático (tiende a favorecer las tríadas mayores y menores desplazadas y estructuras polimodales). Particularmente significativos son los “Études pour piano” (Libro I, 1985; Libro II, 1988-1994; Libro III 1995-2001) Libro I. IV. “Fanfares"(Pierre-Laurent Aimard), donde muestra diversas influencias como el gamelan, polirritmos africanos, Béla Bartók, Conlon Nancarrow y Bill Evans.
Otras obras notables en este estilo incluyen el “Trío con Corno” (1982), el “Concierto para piano” (1985-1988), el “Concierto para Violín” (1992) cuya primera grabación fue hecha por Saschko Gawriloff en violín acompañado por el Ensemble InterContemporain dirigido por Pierre Boulez, y los “Nonsense Madrigals” (1993) para sexteto vocal, uno de los cuales musicaliza al alfabeto, mientras que en los restantes musicaliza textos de Lewis Carroll, William Brighty Rands y Heinrich Hoffmann. La última obra de Ligeti fue el “Concierto de Hamburgo para corno y orquesta de cámara” (1998-1999, revisado en 2003).
Ligeti fue un artista refinado y un gran investigador de las posibilidades del arte musical que ha contribuido ampliamente al desarrollo del arte del siglo XX. Aparte de sus intereses musicales, Ligeti ha manifestado su interés y hallazgos en la geometría fractal de Benoît Mandelbrot, y en las obras de Lewis Carroll y Douglas R. Hofstadter. Ligeti era sobrino nieto del gran violinista Leopold Auer. Estuvo casado con Vera Ligeti, con la que tuvo un hijo, Lukas Ligeti, que también es compositor y percusionista, y vive en Nueva York. El compositor falleció el día 12 de junio de 2006 en Austria.
• Melodien, para orquesta (1971) 1/2, 2/2 (Schönberg Ensemble & Reinbert de Leeuw)
• Doble concierto para flauta, oboe y orquesta (1972)
• Clocks and Clouds, para 12 voces femeninas (1973)
• San Francisco Polyphony, para orquesta (1973-1974)
• Le Grand Macabre, ópera (estrenada en 1978) (Barbara Hannigan, soprano · Sir Simon Rattle, dir. & Berliner Philharmoniker), “Gepopo” (The New York Philharmonic, Gepopo: Barbara Hannigan)
Música de películas
• 1968 – 2001: Odisea del Espacio, (2001: A Space Odyssey) – Director: Stanley Kubrick – Lux Aeterna,Atmosphères, Aventures & Requiem
• 1980 – El resplandor, (Shining) – Director: Stanley Kubrick - Lontano
• 1984 – 2010 – Odisea dos – Director: Peter Hyams – Lux Aeterna
• 1991 – Merci la vie – Director: Bertrand Blier
• 1995 – Heat – Director: Michael Mann – Concerto für Violoncello und Orchester
• 1999 – Eyes Wide Shut – Director: Stanley Kubrick – No. 2: Mesto, Rigido e Cerimonale aus Música ricercata
• 2002 – Reflections of Evil– Director: Damon Packard
• 2002 – The Future Is Not What It Used to Be – Director: Mika Taanila
• 2004 – After the Day Before – Director: Attila Janisch
• 2005 – Lemming (película) - Director: Dominik Moll - Continuum: Etüde für Klavier
Premios
1986 - Premio Grawemeyer de Composición, por la obra Etudes for Piano
1991 - Premio Balzan
1995 - Premio Schock, otorgado por un comité de la Real Academia Sueca de Música
1995/96 - Premio de la Fundación Wolf de las Artes
2001 - Premio Kyoto (Fundación Inamori)
2003 - Premio Theodor W. Adorno (Theodor W. Adorno Preis) de la ciudad de Fráncfort del Meno (Alemania)
2004 - Polar Music Prize