28 septiembre 2012

Koko Taylor



El 28 de septiembre de 1928 nació en Shelby County (Tennessee) la cantante de blues Koko Taylor, llamada por muchos 'la reina del blues' que, con su poderosa voz cautivó audiencias durante cincuenta años. Es de las pocas cantantes del género respetadas y reconocidas en un mundillo totalmente dominado por hombres, gracias a su adhesión inquebrantable a las formas tradicionales del blues. "Soy la única mujer que canta el viejo y tradicional blues del Mississippi. Mi inspiración viene de gente como Howlin' Wolf y Muddy Waters"

Nacida como Cora Walton, Taylor creció en una plantación de algodón cercana a Memphis (Tennessee) en la que sus padres trabajaban como aparceros. La menor de seis hermanos, fue criada por su padre tras la muerte de la madre en 1939. No dispuso mucho tiempo para asistir a clase, por lo que su educación se basó en las canciones que cantaba en el coro de la iglesia y las canciones de blues que escuchaba a través de la radio en el show de B.B. King. Taylor tenía unos doce años cuando escuchó por vez primera un blues. Fue 'Me and my Memphis Blues' de Memphis Minnie y se enamoró de la música. "Cantábamos gospel los domingos y blues los lunes", recordaba Taylor en una entrevista. Por su afición al chocolate se ganó el apodo de 'Ko Ko'.

Koko y 'Pops' Taylor
Cuando cumplió los 18 años, Ko Ko conoció a su futuro marido Robert 'Pops' Taylor, un camionero de los campos de algodón. "Me invitaba a bocadillos de mortadela... Lo siguiente que recuerdo es que éramos novios". Cuando 'Pops' obtuvo un empleo en un matadero de Chicago, contrajeron matrimonio e hicieron las maletas. "Pensé que ir a Chicago era como viajar hacia el cielo". Allí se abrió camino limpiando casas en los ricos barrios del norte durante el día y por las noches cantando en la vibrante escena blues que se respiraba en la parte sur de la ciudad. Allí frecuentaba clubes en los que Howlin' Wolf, Buddy Guy y Junior Wells eran artistas habituales. 'Pops' les presentó a todos a Ko Ko Taylor, y les comunicó que a su chica le gustaba cantar blues.

No tardaron en invitarla al escenario y Ko Ko cantó las dos únicas canciones que se sabía entonces: 'Make me feel good kiddio' de Brook Benton y 'I idolize you' de Tina Turner. Cuando Wilie Dixon la escuchó exclamó: "Dios mío, jamás he oído a una mujer cantar así el blues". Dixon compuso tres temas para ella 'Don't mess with the messer', 'Which came first, the egg or the hen?' y 'Wang dang doodle', además de presentarla en Chess Records, donde firmó su primer contrato. En 1964 se publicó 'Wand dang doodle' que fue un éxito inmediato vendiendo más de un millón de copias.


Animada por ello, dejó su trabajo diurno, formó su propio grupo, Blues Machine, y se lanzó a la carretera con su marido como mánager para atender las numerosas ofertas de conciertos que le llovían. Taylor permaneció con Chess nueve años hasta el cierre de la compañía en 1972 y estuvo sin contrato hasta 1974, año en el que firmó con Alligator Records un pequeño sello que se convertiría muy pronto en uno de los más importantes de música blues.

Allí grabó álbumes como 'I Got What it Takes' (1975), 'The Earthshaker' (1978), 'From the Heart of a Woman' (1981) y 'Queen of the Blues' (1985). En 1988 su carrera se vio interrumpida por una tragedia personal: su marido, musa y compañero Pops Taylor murió a resultas de un accidente de automóvil. Taylor ahogó sus penas trabajando más aún, Además de mantener una agenda de 200 shows al año, la voz de KoKo debutó en el cine en 1990 de la mano de Kelly Lynch y su film 'Wild at Heart'. También en 1990 publicó el álbum 'Jump for Joy'. En 1993 se publicó 'Force of Nature' que le supuso una nominación al Grammy. Ese año, Koko recibió un gran regalo: El 3 de marzo el alcalde de Chicago, Richard M. Dailey declaró solemnemente ese día como 'día de Koko Taylor', al tiempo que le concedía un premio como 'Leyenda del año'

Los siguientes siete años, Taylor estuvo alejada de los estudios de grabación aunque continuó con sus giras por todo el país. En 1996 se volvió a casar, en 1998 fue nombrada 'ciudadana de Chicago del año' y fue admitida en el Blues Hall of Fame en 1999. Ese mismo año inauguró su propio club de blues, Koko Taylor's Chicago Blues. En 2000 vuelve a grabar y publica 'Royal Blue', que incluye cuatro composiciones de Taylor y una colaboración de B.B. King en 'Blues Hotel'. Posteriormente, problemas de salud la vuelven a apartar de estudio y escenarios y en 2007 publica su último álbum, 'Old School'. Murió a los ochenta años el 19 de mayo de 2009, 12 días después de su última actuación en los Blues Music Awards.

Víctor Jara


El 28 de septiembre de 1932 nació en Chillán Viejo (Chile) el poeta, profesor y cantautor Víctor Jara. También un distinguido director teatral, se dedicó en cuerpo y alma al desarrollo del teatro chileno, dirigiendo tanto obras de autores autóctonos, como los grandes clásicos, pasando por los trabajos experimentales de Ann Jellicoe.

Simultáneamente desarrolló una carrera musical y jugó un papel principal entre los nuevos artistas del folk chileno con los que formó el movimiento 'Nueva Canción Chilena' que llevó a una revolución musical en los tiempos de Salvador Allende. Ejerció como director artístico del grupo Quilapayún entre los años 1966 y 1969, y hasta 1970 actuó como solista en la 'Peña de los Parra'. Sin abandonar el teatro, en 1966 grabó su primer LP como solista, 'Víctor Jara', editado por el sello Arena.

Con la empresa filial chilena de Emi-Odeón grabaría el año siguiente 'Canciones folclóricas de América', junto a Quilapayún. Seguirían 'Victor Jara' (1967), 'Pongo en tus manos abiertas...' (1969) y 'Canto Libre' (1970) con temas como 'El aparecido', 'Te recuerdo Amanda', 'A desalambrar' y 'El martillo', compuesta por su buen amigo Pete Seeger. Cuando Salvador Allende asume la presidencia de la República de Chile, Jara es nombrado Embajador Cultural y en 1971 compone la música, junto con Celso Garrido Lecca, de la obra de ballet 'Los siete estados', de Patricio Bunster, para el Ballet Nacional de Chile.

Con la discográfica Dicap edita el disco 'El derecho de vivir en paz', que le vale el premio Laurel de Oro a la mejor composición del año. En 1973 publica el que sería su último álbum, 'Canto por travesura'. En septiembre de ese año, Pinochet triunfa con su golpe de estado y, Victor Jara - que había pertenecido al partido comunista chileno- fue detenido, torturado y asesinado. Según numerosos testimonios, lo torturan durante horas, le golpean las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo acribillan el día 16 de septiembre. Su cuerpo fue arrojado el 19 del mismo mes en plena calle de un suburbio de Santiago. Tenía 40 años. Estando preso escribió su último poema y testimonio 'Somos cinco mil', también conocido como 'Estadio Chile'.

Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!

El contraste entre los temas de sus canciones que hablaban de amor, paz y justicia social y la forma brutal en la fue asesinado convirtió a Jara en un símbolo de los derechos humanos y la justicia en toda Latinoamérica.

Ed Sullivan


El 28 de septiembre de 1901 nació en Nueva York el guionista y presentador de TV Edward Vincent Sullivan, uno de los personajes más populares de la televisión norteamericana. El programa por el que ha pasado a la historia del medio fue 'The Ed Sullivan Show', aunque comenzó llamándose 'Toast of the Town',  manteniéndose en antena desde 1948 hasta 1972 casi ininterrumpidamente.

Este espacio, todavía hoy célebre, registró momentos antológicos en cuanto a entrevistas y actuaciones musicales en directo, y rompió records históricos en audiencia como el 9 de febrero de 1964 con la presentación de The Beatles. También desfilaron otras estrellas de la época desde Maria Callas hasta The Jackson Five, The Rolling Stones, The Doors, Sam Cooke,  Elvis Presley, Buddy Holly, 'The Mamas and the Papas, Creedence Clearwater Revival, The Temptations, The Supremes, etc, y supone también una buena forma de observar detenidamente cómo fue evolucionando la propia televisión y el formato 'magazine' o 'talk show' (que prácticamente inventó), hasta nuestros días con los actuales 'late night shows'. Ed Sullivan murió en octubre de 1974 a la edad de 73 años.

Tuli Kupferberg


El 28 de septiembre de 1923 nació en Nueva York el poeta, cantante, caricaturista, escritor y figura de la contracultura americana Tuli Kupferberg. A finales de los cincuenta dirigía una revista 'Birth', en la que colaboraban Allen Ginsberg y LeRoi Jones. Fue autor de numerosos libros, siendo el más conocido el llamado '1001 maneras de evitar el reclutamiento' (1967) una sátira anti-Vietnam con un listado de 'trucos' para no ir al frente asiático.

Tuli Kupferberg
En 1963, Kuli funda junto al también poeta Ed Sanders y el baterista Ken Weaver el grupo de rock satírico The Fugs, tomando como nombre de la banda un eufemismo utilizado por Norman Mailer en su novela The Naked an the Dead para la palabra 'fuck'. Años después The Fugs fueron definidos por All Music como "probablemente la primera banda underground de rock'n'roll". Con sus canciones y sus letras lanzaban dardos envenenados contra el gobierno y la sociedad en general. Como Kuli ya era cuarentón entonces, se refería a sí mismo como 'la estrella del rock más anciana', una descripción que tuvo mucho más sentido cuando la banda se volvió a formar en los años ochenta.

The Fugs en 1966
Hasta 1969 The Fugs publican una serie de álbumes en los que los tres miembros fundadores se rodearon de diversos músicos de sesión, entre ellos, los guitarristas Eric Gale y Danny Kortchmar, el bajista Chuck Rainey y el clarinetista Perry Robinson. Tuli fue uno de los cantantes de la banda y compuso varios de sus temas como  'Morning, morning', 'Kill for peace', 'CIA man', 'Supergirl' y 'Carpe diem'. Kupferberg publicó en solitario en 1966, 'No Deposit No Return', un álbum de poesía pop. En 1969 la banda se disolvió y Tuli centró sus esfuerzos principalmente en el teatro.

Tuli y Ed Sanders
En 1984 Sanders y Kupferberg deciden reunir de nuevo a la banda y en agosto de 1988 realizan un show en el Byrdcliff Barn en Woodstock. Los siguientes años seguirían ofreciendo conciertos por Estados Unidos y Europa. En 1994 organizaron su propio festival de conmemoración de Woodstock 69 recogido en el doble álbum 'The Real Woodstock Festival', en el que contaron con los miembros originales de la primera formación de The Fugs además de colaboraciones de Allen Ginsberg y Country Joe McDonald. En 2003 publicaron 'The Fugs Final CD (Part1)', que fue muy bien acogido por sus fans y en 2004 se publicó la secuela, 'Be Free: The Fugs Final CD (Part 2)'

Las nuevas generaciones han tenido la oportunidad de conocer a The Fugs, gracias a la canción 'C.I.A. Man' que se incluyó en la banda sonora del film de los hermanos Coen de 2008 'Quemar después de leer'. El año 2009 Tuli sufrió un ictus y sus amigos y compañeros de grupo organizaron un concierto benéfico en su honor. Acudieron, además de los Fugs, Lou Reed, Soni Youth, Patti Smith y Lenny Kaye, entre otros. Tuli Kupferberg murió a los 86 años el mes de julio de 2009.

27 septiembre 2012

LP 'Catch Bull At Four'


El 27 de septiembre de 1972 se puso a la venta en el Reino Unido 'Catch Bull At Four', el sexto álbum del cantautor británico Cat Stevens (hoy Yusuf), que alcanzó el primer puesto en las listas estadounidenses y el nº2 en las británicas. Aunque a Cat todavía le quedarían cinco años de éxitos, este álbum marcaría el inicio de un lento declive creativo.

Cuando su trabajo anterior, 'Teaser and the Firecat' alcanzó el nº2 de Billboard en 1971, el número de giras de Stevens se disparó. Eso provocó que la mayoría de las canciones de 'Catch Bull at Four' estén escritas sobre la marcha, en los viajes que pasó en la carretera o en aviones viajando de ciudad en ciudad, un hecho que se hace patente en temas como '18th avenue (Kansas City nightmare'.

Alun Davies
Alun Davies, el guitarrista acompañante de Stevens, lo recordaba así: "Esa canción está relacionada con algo que pasó una noche en Kansas City. Cat estuvo durante doce horas en la lista de personas desaparecidas". Davies no está seguro si el motivo fue que Cat ingirió algún tipo de droga o si simplemente "tomó unas de copas de más...". 

El álbum marcó asimismo una diferencia con los anteriores. predominando en este el piano, cuando en sus primeros álbumes el instrumento principal había sido la guitarra. El sonido se hizo menos folk y los arreglos más sofisticados. Fue grabado en el Manor Studio de Richard Branson en el Chateau d'Herouville (Francia) en las fechas que les quedaban libres entre gira y gira.

'Sitting', el único single que se editó del álbum no pasó del puesto 16, pero en aquel punto de su carrera, Cat Stevens no necesitaba un single en el Top10 para potenciar la ventas de su álbum. A las seis semanas de entrar en las listas, 'Catch Bull at Four' se convirtió en el primer y único álbum nº1 de su carrera. Aún así, el álbum pasó menos tiempo en las listas que su predecesor y su escucha era más difícil que la de los tres discos anteriores, los cuales le habían granjeado numerosos fans que seguían esperando de Stevens sus rítmicas y pegadizas melodías y meditadas letras. Con este trabajo, Cat marcaba un punto y aparte en su música y sus seguidores comenzaban a cansarse de sus anhelos religiosos, los complicados arreglos y su estilo vocal cada vez más melodramático.

'O' Caritas' (Andreas Toumazis, Jeremy Taylor, Stevens)


Cat Stevens – voz, guitarras española, acústica y eléctrica, mandolina eléctrica, bajo, contrabajo, piano, piano eléctrico, órgano, sintetizadores, batería, percusión y voces.
   
Alun Davies - guitarra española y acústica, voces
Alan James - bajo, contrabajo, voces   
Jean Roussel - piano, órgano   
Gerry Conway - batería, percusión, voces   
Andreas Toumazis - bouzouki en 'O Caritas'   
C.S. Choir – voces en 'Freezing steel' y 'O Caritas'   
Linda Lewis - voces en 'Angelesea'   
Lauren Cooper - voces en 'Angelesea'   
Del Newman - arreglos de cuerda   
Jeremy Taylor - guitarra española

Producción: Paul Samwell Smith

Lhasa de Sela


El 27 de septiembre de 1972 nació en Big Indian (New York) la cantante folk Lhasa de Sela que, aunque nacida en Estados Unidos y criada en México, pasó la mayor parte de su vida adulta entre Canadá y Francia. Este bagaje multicultural benefició en gran manera a su música.

Hija de un profesor de español mexicano y una actriz y fotógrafa norteamericana de origen libanés, pasó su infancia viajando con sus padres y hermanos en un autobús escolar reconvertido a través de México y Estados Unidos. En San Francisco comenzó a tocar con trece años sus canciones en un café griego. Con 19 se trasladó a Montreal y durante unos cinco años actuó en bares y pequeñas salas de la ciudad. Aquí empezaría a gestarse el material que compondría su primer álbum 'La Llorona' (1997), que, aunque cantado enteramente en español, incorporaba elementos de música mexicana, sudamericana, zíngara europea y rock alternativo.

Algunos quizás consideraron este álbum una curiosidad, un exótico accidente. Escapando a cualquier definición el álbum evoca una América Latina, a la vez real e imaginaria, fruto de la memoria de una infancia itinerante, en el vaivén de los caminos de México y Estados Unidos. La música nos aparece como única y familiar, mezcla de rancheras y melopeas zíngaras, country y canciones populares, junto a textos profundamente íntimos, interpretados en español por una voz cálida y potente. Por muchas razones este álbum solo podría haber salido a la luz en Montreal, en donde fue realizado. Provenientes del sur pero escritas en pleno invierno, las canciones, teñidas por un romanticismo a la Emily Brontë, están llenas de humor, de inteligencia y de ironía, son directas, desconcertantes y apasionadas.

Al escuchar los primeros acordes de 'La Llorona', europeos y norteamericanos suspiraban: “¡Ah, México!” mientras que los mexicanos se preguntaban: “¿Qué música tan curiosa, de donde vendrá?“. El álbum conquistó Canadá y Francia antes de imponerse en muchos otros países, ganando numerosos premios (incluyendo un premio Juno a la mejor artista de 'músicas del mundo' y un Félix en Canadá), logrando vender más de 700 000 copias (lo que es poco frecuente para un disco no comercial en español). Aclamado por sus admiradores, 'La Llorona' se ha convertido en un clásico que no cesa de obtener nuevos adeptos, tan sorprendente y familiar como cuando apareció hace doce años.

 “Desdeñosa”
    Aunque me vida esté de sombras llena
    No necesito amar, no necesito
    Yo comprendo que amar es una pena
    Una pena de amor y de infinito

    Y no necesito amar - tengo vergüenza
    De volver
    a querer lo que he querido
    Toda repetición es una ofensa
    Y toda supresión es un olvido

    Desdeñosa, semejante a los dioses
    Yo seguiré luchando por mi suerte
    Sin escuchar las espantadas voces
    De los envenenados por la muerte

    No necesito amar - absurdo fuera
    Repetiré el sermón
    de la montaña
    Por eso he de llevar hasta que muera
    Todo el odio inmortal que me acompaña

Tras realizar varias giras por Europa y Norteamérica, Lhasa abandonó su carrera como cantante para reunirse con sus hermanos en Francia, donde trabajaron en un proyecto de teatro-circo, 'Pocheros'.
Cuando en el 2003, instalada en Marsella (casi siete años más tarde del primero), aparece 'The Living Road' -el segundo álbum de la artista- se hizo evidente que no cayó en lo fácil, haciendo una parodia de su propio canto, sino que por el contrario se dejó guiar por su inspiración. Su rechazo a ser clasificada, a dejarse etiquetar como 'exótica', se hace evidente en la manera en la que cuenta las historias que componen este sorprendente álbum. Expresándose con la misma naturalidad en español, en francés o en inglés, se muestra directa, verdadera y sin compromisos en todas esas lenguas con las que nos lleva de una dulce y femenina ranchera a un emocionante góspel, o de un intenso blues a una tierna canción de cuna, con el mismo carisma y la misma convicción.


'The Living Road' le da a Lhasa un reconocimiento aún más impresionante. En todas partes conquista el corazón del público que la reconoce y la aprecia como si perteneciera a su país.

Sus interpretaciones vibrantes y apasionantes la llevan por todo el mundo, de México a Estambul. Sus canciones figuran en la banda sonora de muchos films y programas de televisión, tales como “The Sopranos”, “I Am Because We Are”, el documental de Madonna, el film de ciencia ficción “Cold Souls” y “Casa de los Babies” de John Sayles. Lhasa colaboró además con numerosos artistas, entre ellos: The Tindersticks, Patrick Watson y Arthur H y en el 2005 fue proclamada 'Mejor Artista de las Américas' en los World Music Awards de la BBC.

 “Abro la ventana”
    Ahora me levanto
    De esta cama
    Ahora
    Abro la ventana
    Y entra la luz
    Con el viento
    Ahora te siento
    Y estas tan lejos
    De aquí.

    Si un día te vas
    Y ya no vuelves más
    Si un día me voy
    Y ya no vuelvo yo.

    Que largo es el mundo
    Es infinito
    Ayer te tuve
    En mis brazos
    Y hoy
    Como un grano de arena
    En algún suelo ajeno
    Estas escondido de mí.

    Si un día te vas
    Y ya no vuelves más
    Si un día me voy
    Y ya no vuelvo yo.

    Que gran silencio
    Todo en suspenso
    Que vértigo de no verte
    Retumbo.
    Como una campana
    Abro la ventana
    Y entras tú.

Lhasa vuelve seis años después de la aparición de 'The Living Road', con un álbum que lleva por título simplemente, 'Lhasa' (2009). Al escucharlo por primera vez, el título muestra todo su sentido. Escrito y realizado por ella misma, grabado en cinta y casi por completo en vivo, este tercer álbum demuestra la madurez de su autora, compositora, intérprete y realizadora. "En La Llorona y The Living Road (2003) me dejé orientar. Pero en el último disco tenía ganas de ver hasta donde podía llegar. Casi todas las canciones las escribí sola, lo he producido y he hecho los arreglos. Por eso lo llamo Lhasa, porque es mi música de verdad, nace de mis propios instintos", confesaba en mayo de 2009.

La atención que se prestan entre sí los músicos y la cantante es notoria en los sutiles cambios de intensidad y de tempo, imposibles de recrear en el mundo de metrónomos y ordenadores. Grabado y realizado a la antigua manera, este álbum nos hace vivir una experiencia musical extraordinaria. La música está allí viva, vibrante, desplegándose cual si no se entregara, y aquel que la escucha se deja envolver y conducir sin el menor esfuerzo. Lhasa lleva a cabo algo extraordinario con una asombrosa facilidad.

La elección de instrumentos es simple e inusitada: arpa, guitarras acústicas, guitarra de pedal steel, contrabajo, batería, piano. Las melodías son familiares, irresistibles y al mismo tiempo originales. Los textos, escritos en inglés, son límpidos y llenos de imágenes. Oscilando entre country y góspel, entre blues y folk, las melodías son eternas sin ser nostálgicas, modernas sin ser artificiales. La interpretación sobria y, a la vez plena de relieves de los músicos, deja todo el lugar a la voz clara y generosa de la cantante.

'Lhasa' (2009)
Rising

Lhasa fue una artista única. Camaleón que nunca dejó de ser ella misma, tejió con su voz un universo poético guiado por su carisma, su integridad y sus convicciones. Ella no infringía las reglas, simplemente las ignoraba. Lejos del ruido y del furor de la industria musical moderna, lejos de las lentejuelas del mundo del espectáculo, Lhasa encontró tranquilamente su lugar y se afirmó como una de las autoras compositoras más fascinantes de su generación. En enero de 2010, tras una larga enfermedad, Lhasa murió a los 37 años.