06 enero 2012

Syd Barrett


El 6 de enero de 1946 nació en Cambridge el músico inglés Syd Barrett, que fue miembro fundador, compositor y cantante de la primera etapa de Pink Floyd.

Pink Floyd en 1967
Aunque sólo permaneció activo en el mundo de la música unos siete años y su trabajo en la banda se limitó a los dos primeros álbumes, Barret fue una figura importante del rock inglés y contemporáneos como Pete Townshend, Paul McCartney, Marc Bolan y David Bowie han manifestado un gran respeto por su obra. En la historia de Pink Floyd, Barrett fue un genio de la composición. Su capacidad estribaba en escribir cortas canciones pop en las que utilizaba melodías y armonías muy inusuales en la época que, apoyadas con los experimentos de efectos electrónicos, configuraron la semilla del así llamado rock progresivo. Además, Syd fue un innovador combinando el rock con los efectos visuales. Bajo su dirección se llevaron a cabo los primeros light-shows durante sus actuaciones, siendo los Pink Floyd pioneros también en los espectáculos multi-media en el rock.


Los primeros singles de la banda, 'Arnold Layne' y 'See Emily play' proceden de su pluma, así como la mayoría de los temas del primer álbum, 'Piper at the gates of dawn' (1967).

Ese año, Barrett comenzó a experimentar con drogas, especialmente LSD. Según sus compañeros, en él coexistían constantemente el genio y la locura, pero la frontera era traspasada demasiadas veces en la dirección equivocada a causa de sus 'viajes' alucinógenos, que no hacían más que empeorar su más que probable esquizofrenia. Por otro lado, el grupo sufrió presión de la casa discográfica para continuar el éxito que habían obtenido los dos primeros sencillos.

Como el comportamiento de Syd era cada vez más errático e imprevisible, el resto de la banda contrató al guitarrista y cantante David Gilmour, para poder cumplir con los compromisos contraídos por el grupo, cuando Barrett no se presentara (hecho cada vez más frecuente). En 1968 se hizo oficial la salida de Syd de Pink Floyd.

A continuación, Syd intentó una carrera en solitario, publicando dos álbumes, 'The Madcap Laughs' y 'Barrett', en los que contó con la ayuda de sus ex-compañeros Roger Waters, Richard Wright y David Gilmour, pero su estado mental empeoró y su consumo de drogas creció por lo que, tras bruscos cambios de estado de ánimo que oscilaban entre febriles arrebatos de actividad caótica y estados catatónicos y letárgicos, cayó en un estado de pérdida absoluta de la realidad.

Se retiró del mundo de la música y volvió a casa de su madre en Cambridge. Su última entrevista la concedió en 1974. Tras la muerte de su madre en 1991, vivió solo y retirado llevando una vida anónima. De hecho, a muchos les sorprendió que aún siguiera vivo cuando se anunció su muerte en julio de 2006. Syd contaba 60 años.

Max Bruch


El 6 de enero de 1831 nació en Colonia (Alemania), el compositor y director de orquesta alemán de la época romántica de la música clásica, Max Bruch.

Toma sus primeras lecciones musicales con su madre, una famosa cantante soprano, y desde pequeño, Bruch ya mostró talento para la música y recibió clases. De ahí que a los 11 años ya había compuesto algunas obras que se interpretaron en público. En 1852, cuando sólo tenía 16 años, ya compuso su primera sinfonía y un cuarteto de cuerdas, lo que le valió un premio de la Fundación Mozart en Frankfurt y una beca.

Al año siguiente, Bruch inició sus estudios de música en Frankfurt, que prosiguió más adelante en Leipzig. Después de cinco años terminó su formación y trabajó durante tres años en Colonia como profesor de música. Entre 1861 y 1865 realizó numerosos viajes por Alemania, Austria, Francia y Bélgica, donde dio recitales como director de orquesta. Al final de ese periodo aceptó el cargo de director de música en Coblenza y más adelante de director de orquesta en Turingia.

En 1870, Bruch se instaló en Berlín, donde volvió a trabajar como profesor de música. En 1880, a los 42 años, se casó con una cantante, con la que tuvo cuatro hijos. Fue nombrado en ese mismo año director de la Orquesta Filarmónica de Liverpool, en Inglaterra, donde permaneció tres años y donde escribió su obra concertante para violonchelo y orquesta “Variaciones sobre el Kol Nidrei”, dedicada a la comunidad judía de la ciudad.

A continuación dirige la orquesta de la ciudad de Breslau (entonces Alemania), hasta que se hace cargo en 1891 de la dirección de la escuela de composición en Berlín. En los años siguientes, Bruch es distinguido en repetidas ocasiones. Recibe el título de profesor “honoris causa” por las universidades de Cambridge y de Berlín. En esta última ciudad ingresa en la academia de Bellas Artes como miembro de la dirección. En los diez últimos años de su vida, Bruch renunció a sus cargos y se dedicó por entero a la composición. Falleció el 20 de octubre de 1920.


Entre sus obras más importantes se encuentran sus conciertos para violín, de las que destaca por su popularidad el “Concierto para violín nº 1 en sol menor, Op. 26”.

El concierto está dividido en tres movimientos (los dos primeros unidos) y una ejecución media dura alrededor de 25 minutos. Los movimientos son: 1) Vorspiel - Allegro moderato, 2) Adagio, 3) Finale - Allegro enérgico (Pinchas Zuckerman violín, Israel Philharmonic Orchestra - Zubin Mehta).
Son muy conocidas hoy en día su “Fantasía escocesa”, para violín y orquesta Op. 46, Introducción, I , II., III., IV. (Vernon Handley, Tasmin Little & Royal Scottish National Orchestra), así como las “Variaciones sobre el Kol Nidrei”, para violonchelo y orquesta, Op. 47”, (Jackeline Du Prè, violoncelo), basadas en melodías hebreas.
Bruch compuso otras muchas obras que fueron populares en su época, como sus tres sinfonías y otras obras orquestales, sus óperas - entre ellas especialmente “Loreley” - y sus obras corales.

Otras obras destacables:
• “Trío con piano en do menor”, Op. 5 (Jonathan Zak - piano, Uri Pianka - violín, Simca Heled – cello).
• “Concierto para violín nº 2” en re menor, Op. 44.- Parte 1 - Parte 2-3 - Parte Final (Menuhin, violín; London Symphony Orchestra, dir. Boult)
• “Concierto para violoncelo y orquesta en mi bemol mayor" Op. 56 (Julius Berger - Violoncello, Nationales Rundfunk-Sinfonieorchester Polen, dir. Antoni Wi)
• “Concierto para violín nº 3” en re menor, Op. 58 - 1º Movimiento, - 2º Movimiento, - 3º Movimiento, (Salvatore Accardo, violín)
• “Serenata para violín y orquesta”, Op. 75 (David Oistrakh: violín-London Symphony Orchestra-Dir. Jascha Horenstein)

• “Suite de temas rusos”, Op. 79b (Manfred Honeck / Hungarian State Symphony Orchestra)
• “8 piezas para clarinete, viola y piano”, Op. 83, - Nº 3 (American Chamber Players) - Nº 6 (Caroline Vischer – viola, Domen Marn – clarinet, Zeynep Bingöl – piano) - Nº 8 (Ensemble "Pure Music": Igor Gorsky piano - Evgeniy Varavko clarinete - Sergei Suvorov cello).
• “Romanza para viola y orquesta”, Op. 85 (Bernard Chevalier, violín Marsha Chevalier, piano)
• “Concierto para clarinete, viola y orquesta”, Op. 88 (Clarinete: Eloy Fernández Rojas, Viola: Mario Fiocca, Orquesta Sinfónica Ciudad de Buenos Aires)

Alexander Scriabin


El 6 de enero de 1872 nació en Moscú el compositor y pianista ruso Alexander Scriabin, considerado uno de los mayores exponentes del postromanticismo y el atonalismo libre. Fue uno de los compositores más influyentes e innovadores de la historia de la música.

El joven Alexander
Nació en una familia de la aristocracia de Moscú, hijo único de un abogado y de una talentosa pianista. Su madre murió un año después de su nacimiento y su padre pasó el resto de su vida en el servicio consular ruso, principalmente en Turquía. Alexander fue criado por su tío Lyubov, su abuela y una tía abuela, quienes consintieron tanto al muchacho que el egocentrismo y el cierto amaneramiento de sus modales pudieron ser causa de ello.
Scriabin mostró a temprana edad su talento como pianista y eventualmente formó parte de la gran generación de pianistas rusos que incluyó a Rachmaninov, Lhevinne y Medtner. A los 11 años comenzó su formación con Georgy Konyus y en 1884, por recomendación de Taneyev, se unió a la clase de Zverev, teniendo como compañero a Rachmaninov. Los dos fueron siempre amigos a pesar de los posteriores intentos de la prensa por establecer una rivalidad entre ambos. Desde 1885 Scriabin estudió teoría con Taneyev y comenzó a componer. También escribió poesía.

Josef Hoffman y Scriabin en 1891
En 1888 ingresó al Conservatorio de Moscú donde continuó su formación con Taneyev, Arensky y Safonov. En 1892 dejó el Conservatorio con la segunda medalla de oro (Rachmaninov había ganado la primera) y se embarcó en una carrera como concertista en piano. El año anterior se había dañado la mano derecha practicando 'Islamey' de Balakirev y las 'Reminiscencias de Don Juan' de Liszt, así que dedicó más atención a cultivar su técnica con la mano izquierda, fruto de lo cual surgieron las piezas Op.9. "Nocturno nº 2 para la mano izquierda" (Sergey Kuznetsov)

Mitrofan Petrovich Belyayev
Mientras incluía en sus programas de conciertos obras de Bach, Mendelssohn, Schumann y Liszt, estudiaba profundamente la música de Chopin, la que ejercería una influencia mayor tanto en el estilo como en los títulos de sus primeras obras. En 1893 publicó cinco obras, los “opus 1,2,3,5 y 7” Estudio para piano en Do# menor, Op. 2/1 (Horowitz),  bajo los auspicios de Jurgenson en Moscú, pero un año después conoció en San Petersburgo al mecenas y editor Belyayev, quien eventualmente tomaría todo el control de los asuntos musicales de Scriabin hasta su muerte en 1903. Belyayev comenzó por editar la “Primera Sonata” (Lazar Berman) y los “Doce Estudios Op.8” No.12 (Scriabin); organizó las giras de Scriabin, le pagó generosamente por sus composiciones y prestó dinero, cumpliendo en cierta medida el rol de padre adoptivo.

En 1895 Belyayev envió a Scriabin a una gira por Alemania, Suiza, Italia y Bélgica. Una segunda gira en 1896 le llevó a París, Bruselas, Berlín, Ámsterdam, La Haya y Roma. Durante ambos viajes Scriabin siguió componiendo intensamente. “Los Preludios ops. 11,13,15,16 y 17 datan de este periodo, Prelude Op.11 No.13 (Scriabin) así como la “Segunda Sonata” (Vladimir Sofronitsky), el “Poema Sinfónico” y otras partituras. A su retorno a Moscú en el otoño de 1896 compuso el “Concierto para Piano Op.20” (The New York Concerti Sinfonietta & Jeffrey Grogan; Owen Zhou, piano).


Se relacionó con una joven pianista, Vera Ivanova Isaakovich, graduada del conservatorio y admiradora de su música, con quien, a pesar de las protestas de sus tíos, se casó en agosto de 1897. La pareja se trasladó a Odessa, donde Scriabin estrenó el Concierto para Piano, y luego viajó a París por cinco meses, lugar en el que él trabajó principalmente en la “Tercera Sonata” opus 23 III. Andante- IV. Finale: Presto con fuoco (piano: Vladimir Horowitz).

En 1898, por invitación de Safonov, se unió al cuerpo docente del Conservatorio de Moscú y, aunque encontró sus actividades muy agotadoras, siguió componiendo. Cada vez se interesó más en la música orquestal y escribió “Reverie” (Moscow Symphony Orchestra, Igor Golovschin, piano) en 1898 y la “Primera Sinfonía” en 1899, esta última en seis movimientos con un final coral sobre textos que él mismo había concebido como alabanza al arte: 1.Lento, 2.Allegro drammatico, 3.Lento, 4.Vivace, 5.Allegro, 6.Andante (Deutscher-Symphonie-Orchester Berlin, dir. Vladimir Ashkenazy).

El año 1901 lo dedicó a la “Segunda Sinfonía” (Nikolai Golovanov, Great Symphony Orchestra of the USSR's All-Union TV/Radio) y desde 1902 una creciente preocupación por la filosofía y el misticismo precipitó un cambio radical en su pensamiento, su vida y su música. Las obras que van desde el “Op.30” hasta “Le Divin Poeme Op.43” (su “Tercera Sinfonía”) (The Philadelpia Orchestra, dir. Riccardo Muti) representan el intenso surgimiento de un estilo más individual. La alta productividad de 1903 fue el resultado de un idioma más personal, la necesidad de obtener dinero para no trabajar en el Conservatorio y su estudio de la filosofía, especialmente la de Nietzche. Planeó una "ópera filosófica", probablemente la semilla del largamente pensado pero nunca escrito “Mysterium".

Scriabin y Tatiana con su hijo Julian
La nueva dirección también se apreció en su vida personal. Dejó Rusia y pasó seis años en Italia, Suiza y Bruselas, abandonando a Vera y a sus cuatro hijos por una joven admiradora, Tatiana Schloezer. La devoción de esta mujer a Scriabin estimuló su música y sirvió para estrechar aún más su mirada dentro de un mundo cada vez más egocéntrico en el cual la creatividad y el genio propios llegaron a ser su exclusivo interés. En 1905 conoció la enseñanza teosófica de Madame Blavatsky y rápidamente la colocó en un sitial de privilegio por sobre Nietzche. Llenó libretas de apuntes con notas filosóficas, la mayoría inconexas, y un extenso poema, (El poema del éxtasis), se convirtió en la base de su siguiente obra orquestal así como de la “Quinta Sonata”. Aunque en las obras para piano que van desde el “Op.44 al Op.57”, Preludio nº 3 Opus 45 (Glenn Gould), se adentró en un nuevo estilo, esto quedó mejor representado por “Le Poeme de l'Extase” para orquesta (Chicago symphony orchestra, dir. Pierre Boulez), completado en 1908 y estrenado ese año en Nueva York.


En 1908 Scriabin conoció a Koussevitzky y desde entonces este último se encargó de sus asuntos, tal como lo había hecho Belyayev previamente, actuando como manager de conciertos y editor.

Convenció a Scriabin que retornara a Rusia y la interpretación de “El Poema del Éxtasis”, tanto en Moscú como en San Petersburgo, generó extraordinario fervor y colocó a Scriabin a la vanguardia de los compositores contemporáneos. Al volver a Bruselas comenzó a trabajar en “Prometeo”, Parte 1, Parte 2 y Parte 3 (Vladimir Krainev, piano; Frankfurt Radio Symphony Orchestra, dir. Dmitri Kitayenko), última obra orquestal, la que involucró con el empleo de luces de colores en la partitura como paso preliminar hacia la fusión de las artes y los sentidos que se concretaría definitivamente en “Mysterium”. Después que Prometeo fue completada en 1910 (y estrenada en 1911 en Moscú sin la parte de los colores), Scriabin se concentró una vez más en la música para piano.

Las obras de los años que anteceden a su muerte, desde el “Op.58” en adelante, revelaron un refinamiento y perfección de su idioma maduro. Esto se aprecia mejor en las últimas “cinco sonatas para piano”, todas en un movimiento, Sonata Nº.7 “Misa Blanca” (Vladimir Ashkenazy), Sonata Nº.9 Op.68 “Misa Negra” (Vladimir Horowitz). Las finales incluso llevan el modernismo hasta sus límites dejando la tonalidad. En estos últimos años continuó viajando ampliamente, ofreciendo recitales y disfrutando con satisfacción el éxito universal de sus obras orquestales en los años anteriores a la Primera Guerra Mundial. Visitó Londres en 1914 y le apareció una erupción en su labio superior que eventualmente se infectó. A comienzos de 1915 ofreció tres recitales en Petrogrado pero tuvo que ser operado varias veces en un intento por frenar una septicemia. Esto le causó la muerte en el mes de abril.

Hubo una clara relación entre el egocentrismo de Scriabin y el desarrollo singular de su música desde el estilo tranquilo y derivativo de su juventud a las obras profundamente progresivas de sus últimos años. Su compulsivo interés en la teosofía y el misticismo fue compartido por muchos en esa época, especialmente en Rusia. Scriabin creía en la próxima regeneración del mundo a través de un cataclismo. El nuevo Nirvana surgiría desde su propia creatividad prometeica y combinaría todas las artes y apelaría a todos los sentidos en una gran síntesis. Con este fin pasó doce años planeando y discutiendo “Mysterium” Parte 1/5, 2/5, 3/5, 4/5, 5/5 (Yurlov Russian Choir & Moscow Philharmonic Orchestra, dir. Kiril Kondrashin) y su eventual interpretación en un templo hindú. Incluso aceptó el inicio de la guerra de 1914 como un paso inicial hacia la regeneración cósmica.


Pero la música tan sensual y sugerente de Scriabin sufrió un inevitable revés en la década del 20 cuando los estilos románticos tardíos fueron desacreditados. Stravinsky personificó el nuevo espíritu y la reputación de Scriabin decayó después de la guerra. Solamente un estudio posterior, mucho menos arbitrario, permitió apreciar de mejor manera sus logros y el deleite que pudo provocar la asociación de la música con todos los medios visuales.

Es interesante tener en cuenta la manera y la rapidez en que Scriabin consiguió forjar un estilo propio independiente de sus raíces musicales. Su lenguaje no puede ser enlazado directamente con otros compositores de la escuela rusa, aún cuando él admiró la música de sus colegas y aprendió mucho de ella. Aparte de la poderosa influencia de Chopin, que se confinó casi exclusivamente a la música para piano, es posible encontrar algunos hitos de Liszt, Wagner y Franck. Pero estos desaparecieron tan pronto como Scriabin comenzó a explotar armonías más avanzadas y desarrollar un estilo propio a partir de 1903.

Las últimas obras de Scriabin, desde 1910 a 1915, están estructuradas sobre elementos armónicos en vez de temas, usualmente variantes del así llamado "acorde místico". Otra característica es la aparente disolución del tiempo, lo que condujo a formas cada vez más condensadas. Así como las primeras sonatas y sinfonías empleaban la forma sonata y procedimientos cíclicos de manera convencional, las últimas seis sonatas, “El Poema del Éxtasis” y “Prometeo” están concebidas en un movimiento, menos importancia en la estructura temática y mayor énfasis en patrones armónicos e intensidad de texturas.

'Clavier à lumières'
En "Prometeo", se incluye una parte para "clavier à lumières",  un órgano colorido diseñado específicamente para la sinfonía. Era tocado como un piano, pero proyectaba luces de colores en una pantalla del teatro donde se presentaba en vez de notas. Scriabin tuvo pocos alumnos y nunca contempló la continuidad de su propio lenguaje musical. Algunos compositores, como Prokofiev, Szymanowski y Bridge, cayeron brevemente bajo su influencia. Pero sin duda el más cercano a Scriabin en términos de combinar lo sensual con lo místico fue Messiaen. Desde una perspectiva amplia, Scriabin puede ser visto como un compositor realmente visionario que inició un nuevo lenguaje musical, como Schoenberg y Debussy lo estaban haciendo al mismo tiempo, no menos radical y avanzado que el de ellos y rompiendo decisivamente con la tonalidad. Pero su prematura muerte deja mucho a la imaginación sobre lo que pudo ser su posterior aporte.


HABILIDAD SINESTÉSICA
Scriabin poseía sinestesia, la habilidad de percibir mediante un sentido, estímulos normalmente perceptibles mediante otro sentido. En el caso de Scriabin, él se jactaba de poder oír colores.

Scriabin se vio fuertemente influido por la habilidad sinestésica en su obra musical. Su principal virtud fue asociar cada tonalidad con un color determinado, creando así un modelo. Su sistema de colores, a diferencia de la mayoría de las experiencias sintestésicas, se ordena según el círculo de quintas; basado en el sistema que Isaac Newton describe en su libro 'Opticks'. Nótese que Scriabin, según sus estudios teóricos, no reconocía diferencias entre una tonalidad mayor y otra menor con el mismo nombre, (por ejemplo: Do Mayor y Do Menor). Muchos de los trabajos de Scriabin en esta materia están influidas por doctrinas teosóficas.

En su autobiografía “Recolecciones”, Sergéi Rajmáninov grabó una conversación que él había tenido con Scriabin y Rimsky-Korsakov (quien también poseía la condición) acerca de la habilidad sinestésica de Scriabin. Rajmáninov se sorprendió al darse cuenta de que la asociación entre notas y colores era la misma en ambos, aunque escéptico, luego logró darse cuenta que Scriabin asociaba un Mi bemol con púrpura, mientras que Rimsky-Korsakov con azul. Sin embargo Rimsky-Korsakov protestó que un pasaje de la ópera de Rajmáninov “El miserable caballero” sustentaba su asociación; la escena en la que el viejo barón abre un baúl con un tesoro lleno de oro y joyas brillando estaba escrita en Re; es decir en amarillo oro. Scriabin escribió a Rajmáninov diciéndole que "su intuición ha seguido inconscientemente las leyes que su razón ha negado"

04 enero 2012

Arthur Conley


El 4 de enero de 1946 nació en McIntosh County (Georgia) el cantante de soul norteamericano Arthur Conley, conocido por su gran hit de 1967 co-escrito con Otis Redding, 'Sweet Soul Music'.

Su primera grabación se realizó en 1959 como solista del grupo de doo wop Arthur & the Corvets, con los que publicó tres singles en 1963 y 1964 ('Poor girl', 'I believe' y 'Flossie Mae') en el sello National Recording de Atlanta. En 1964 con nuevo sello, publicó 'I'm a lonely stranger'. Cuando Otis Redding la oyó, invitó a Conley a regrabar el tema en su recién estrenado sello Jotis Records, enseñándole además todo lo concerniente al negocio musical.

Juntos reescribieron el hit de Sam Cooke, 'Yeah Man', que se convirtió en 'Sweet soul music', grabado por Conley -ante la insistencia de Otis- en los estudios Muscle Shoals de Alabama. Fue un hit que vendió más de un millón de copias. Siguieron más singles de éxito como 'Funky street', 'People sure act funny' y su versión de 'Obladi-Oblada', de Beatles. Publicó cuatro álbumes en dos años, 'Sweet Soul Music', 'Shake Rattle & Roll', 'Soul Directions' y 'More Sweet Soul', en el que a la magnífica banda residente de Atlantic Records se le añadió Duane Allman a la guitarra.

Pero tras la muerte de Redding, la estrella de Arthur Conley dejó de brillar y en los 70, instalado en Europa, se convirtió en espectáculo de segunda fila para nostálgicos. En los años ochenta fijó su residencia en Ruurlo (Países Bajos) y cambió su nombre a Lee Roberts, realizando varias actuaciones como Lee Roberts & the Sweaters. Conley murió a los 57 años en noviembre de 2003.

Joan Babtista Humet


El 4 de enero de 1950 nació en Navarrés (Valencia) el cantautor español Joan Baptista Humet, muy popular en los años ochenta, conocido por sus temas 'Hay que vivir', 'Clara' y 'Que no soy yo'. Aunque nacido en Valencia, se crió en Tarrasa (Barcelona). Interesado en el fenómeno de la nova cançó, no llegó a tiempo por razones de edad para apuntarse al boom que conoció la canción catalana en la segunda mitad de los años sesenta. Empezó a comienzos de los setenta a cantar indistintamente en castellano y catalán.

En 1970 edita sus primeras canciones, en singles y con el sello Columbia, entre ellas destaca 'Gemma', dedicada a su hermana pequeña, enferma de poliomielitis, que representa su primer gran éxito y que se ha convertido en un clásico de la canción en catalán. Ha sido considerada como una de las 100 mejores canciones en lengua catalana del último siglo por la revista Enderrock. Otra de las canciones publicadas en esta época es 'Kristine', con la que obtiene el premio Dorna de Vigo en 1971.

Su primer álbum, 'Fulls' (1973), estaba interpretado en catalán y llamó la atención de los seguidores de la cançó que estaban buscando nuevas alternativas para prolongar la etapa de oro que habían representado Raimon, Serrat, Luis Llach y María del Mar Bonet. Pero Humet dio a sorpresa al editar en castellano su segundo álbum, 'Diálogos' (1975), que contenía el éxito 'Que no soy yo', cuyas canciones se aproximaban más al mundo pop que al campo del cantautor clásico. Esta tendencia se confirmó en 'Aires de cemento' (1878), que contenía 'Terciopelo', una hermosa canción de amor que dio a Humet el prestigio y la categoría de figura.

Al año siguiente editó su segundo álbum en catalán, 'Fins que el silenci ve', que no logró difusión fuera de su área lingüística, por lo que regresó al castellano con 'Hay que vivir' (1980), en el que se incluía uno de sus mayores éxitos, 'Clara', retrato de una joven destruida por la droga. Fue un gran éxito en España e Hispanoamérica, aunque en Argentina fue censurado por su temática. 'Clara' se ha convertido en una de las canciones emblemáticas del pop español de los ochenta y figura en numerosas antologías que se publican sobre la música de la época.

Fue el momento culminante de la carrera de Humet, quien editó un par de álbumes más con excelentes canciones pero sin la chispa especial de 'Clara'. En 1982 publicó 'Amor de aficionado' y en 1984 'Sólo soy un ser humano' que, para sorpresa de muchos significó su testamento musical. Se retiró asqueado del mundillo de la industria discográfica en 1986, y montó una consultoria de empresas en Barcelona.

Sin embargo en 2001, tras quince años alejado de la música, vuelve a componer y a crear canciones, que dan su fruto en 2004 con la publicación de un nuevo trabajo, 'Solo bajé a comprar tabaco', editado con su propio sello discográfico Validance, grabado en Barcelona con arreglos de Josep Mas 'Kitflus'.  Murió en noviembre de 2008 a los 57 años.

Giovanni Battista Pergolesi


El 4 de enero de 1710 nació en Iesi el compositor, violinista y organista italiano del período Barroco Giovanni Battista Draghi, llamado Pergolesi. Su obra influyó profundamente en la escuela napolitana, y sirvió como prototipo por antonomasia de la ópera italiana. Confrontaría el gusto estético derivado de la tradición de la ópera seria francesa y el de los partidarios de la nueva ópera bufa italiana.

Estudió música en Iesi con Francesco Santini, y luego viajó a Nápoles, donde estudió a partir de 1735 con Gaetano Greco y Francesco Feo entre otros. Pasó gran parte de su vida en el entorno de la corte de Nápoles, al servicio de aristócratas como los príncipes de Stigliano y el duque Marzio IV Maddaloni Carafa . Aunque nunca abandonó la península italiana, su fama como compositor de óperas italianas se extendió pronto. Su obra influyó profundamente en la escuela napolitana, y sirvió como prototipo por antonomasia de la ópera italiana.

En 1746 se estrenó en París sin gran repercusión su obra más famosa, “La serva padrona” (1733) III (I Barocchisti, Violín: Duilio Galfetti & Diego Fasolis). Sin embargo, el reestreno en París “La Serva Padrona” (La Criada Señora) fue el centro de las polémicas conocidas como "La Querella de los Bufones" mantenidas en París en 1752, entre los defensores de la tradición lírica francesa y los partidarios de los "bufos italianos", a la cabeza de los cuales se hallaba Juan Jacobo Rousseau y los enciclopedistas, que consideraron a la obra de Pergolesi como un emblema libertario opuesto al absolutismo real representado por la "Tragedie Lyrique".

La importancia de La Serva Padrona no sólo radica en su gran calidad, sino en que abre el camino a la Ópera Bufa que con sucesivas alteraciones ha llegado hasta nuestros días, relegando para la historia a la llamada Ópera Seria. En esta obra encontramos por vez primera el papel de la "Soubrette" es decir, una ingeniosa sirvienta más astuta que su amo. Las melodías de Pergolesi, bellas y de un claro fraseo, contribuyeron a crear el estilo preclásico.
Pergolesi murió a los 26 años, aparentemente de tuberculosis, en Pozzuoli el 16 de marzo de 1736. Tras su muerte su música se hizo tan popular que los editores acabaron atribuyéndole muchas obras de otros compositores. En 1919 Ígor Strawinski basó su ballet Pulcinella (París, 1920) en la obra de Pergolesi.


Obras
Pergolesi fue uno de los más importantes compositores de la "opera bufa" temprana (ópera cómica). Su ópera seria “Il prigioner superbo” incluye un segundo acto cómico, Intermezzo, la Serva Padrona , (La Campesina o La criada patrona) (1733) I, II, III (I Barocchisti, Violín: Duilio Galfetti & Diego Fasolis), que se ha convertido en una pieza muy popular por derecho propio.

Entre otras obras operísticas se encuentran "La conversión y muerte de San Guillermo" (1731), “Lo frate 'nnamorato” (El hermano enamorado) (1732) (Orchestra e Coro del Teatro alla Scala di Milano), considerada su ópera más importante,  “Adriano en Siria" (1734) (Accademia Bizantina & dir. Ottavio Dantone), “L'Olimpiade” (1735) (Accademia Bizantina & dir. Ottavio Dantone),  "Il Flaminio" (1735) (Accademia Bizantina & dir. Ottavio Dantone) y “Achille in Sciro”, todas ellas estrenadas en Nápoles, salvo "L'Olimpiade" que lo fue en Roma.

Pergolesi también escribió música sacra, incluyendo una Misa en Fa mayor (Messa Sant Emidio Missa Romana) (dir. Rinaldo Alessandrini) o su “Magnificat” (The Academy of St Martin in the Fields & The Choir of Kings College Cambridge).
Su obra de este estilo más conocida es, sin duda, su "Stabat Mater", para soprano, contralto y orquesta (1736)  (Philippe Jaroussky, countertenor / Emöke Barath, soprano/ Nathalie Stutzmann, dir. &/ Orfeo 55). Fue elegida como reemplazo de la escrita por Alessandro Scarlatti para las representaciones del Viernes de Dolores, en Nápoles.

La obra ha permanecido popular, convirtiéndose en la más editada e impresa del siglo XVIII, y arreglada o adaptada por un gran número de otros compositores, incluyendo a Johann Sebastian Bach, que la usó como base de su Salmo "Tilge, Höchster, meine Sünden", BWV 1083I (Barocchisti & dir. Diego Fasolis). Asimismo, Pergolesi compuso numerosas obras seculares, incluyendo una Sonata (Silva Manfrè, órgano), un Concierto para violín, cuerdas y bajo continuo en Si bemol mayor (Pina Carmirelli & I Musici) y un Concierto para flauta y dos violines en sol mayor (Peter-Lukas Graf, Orchestra da Camera di Padova e del Veneto & Bruno Giuranna).

El Stabat Mater es un poema latino en forma de secuencia compuesto por un fraile franciscano en el siglo XIII. En poco tiempo se convirtió en una de las plegarias devocionales más populares y llegó, por último, a ser admitida en el oficio de la Iglesia Católica, como la secuencia propia de la Virgen de los Dolores. Durante muchos siglos el Stabat Mater ha venido siendo motivo inspirador para los compositores. Palestrina, Scarlatti, Pergolesi, Haydn, Rossini, Perosi, entre otros muchos, han puesto en música la bella secuencia medieval, en obras de alto valor artístico. El Stabat Mater de Pergolesi es uno de los más célebres por su originalidad y su gran belleza. Fue compuesto cuando Pergolesi se hallaba ya al borde del sepulcro y en lamentable estado de pobreza y abandono. Está escrito para soprano, contralto y coro, con acompañamiento de orquesta de cuerdas y clavecín. La primera parte está cantada por el coro y se refiere únicamente a la primera estrofa, cuya traducción libre, en verso, dice así:

Stabat mater dolorosa
Juxta crucem lacrimosa,
Dum pendabat Filius
Estaba la madre dolorosa
llorando junto a la cruz
de la que colgaba su Hijo

En razón de que su autor fue un "puente" histórico, el Stabat Mater de Pergolesi muestra una curiosa mezcla de estilos. La obra se inicia con un movimiento marcadamente expresivo -Stabat Mater- en el antiguo estilo barroco. Pergolesi le pone fin en el mismo estilo con un conmovedor y contrapuntístico coro de "Amén". Pero su afinidad con la ópera cómica se hace evidente en el carácter de movimientos tales como el dúo "Quando Corpus", Nº 12, y las arias "Quae moerebat", Nº 4, y "Eia Mater", Nº 7, realmente operísticas. Mientras el Nº 8, "Fac ut ardeat", apunta al Barroco, "O quam tristis", Nº 3 tiene la misma atmósfera de la música sacra de Mozart, con sus delicados adornos armónicos.