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05 enero 2014

LP 'Armed Forces'


El 5 de enero de 1979 se publicó en el Reino Unido 'Armed Forces', el tercer álbum del británico Elvis Costello. Fue el segundo trabajo de Costello en el que participaban los Attractions y el primero en el que aparecían acreditados en la portada.

Tras publicar 'This Year's Model' y realizar su correspondiente gira. Elvis Costello volvió rápidamente al estudio de grabación con los Atttractions para acometer la grabación de su tercer trabajo. En contraste al desnudo y crudo sonido rock-pop de sus primeros álbumes, 'Armed Forces' ofrecía una cuidada y espléndida producción, en ocasiones incluso pomposa. Los arreglos eran más sofisticados y elaborados, e incluían pianos, efectos de eco y reverberación, así como varias pistas de guitarra y segundas voces.

Esto ayudó a hacer la melodías de Costello más accesibles, cuyas letras, sin embargo, se volvieron más fundamentalistas y paranoides. Muchos de los temas de 'Armed Forces' usan la política como metáfora para describir las relaciones personales, particularmente el fascismo, lo que explica el nombre provisional que recibió el álbum, 'Emotional Fascism'. En ocasiones las letras están algo forzadas, pero la música fluye sin trabas y Costello demuestra su talento como compositor, saltando con suma facilidad de un tema pop bien construido como 'Accidents will happen' a otro tan paranoico como 'Goon Squad'.


Algunas canciones como el medio-reggae 'Two little Hitlers' o la apasionada 'Party girl', reafirman su calidad como cantautor, y otras como la elaborada 'Oliver's Army', cuyo riff de piano fue fundamental para que, editado en single, alcanzara el nº2 en las listas inglesas, llevan a Costello a nuevos territorios sonoros. En definitiva un denso, pero accesible álbum de buen pop, considerado actualmente como uno de los tres mejores trabajos del británico.


Elvis Costello – voz, guitarra
Steve Nieve – piano, órgano, sintetizador
Bruce Thomas – bajo
Pete Thomas – batería


20 agosto 2012

LP 'Slow Train Coming'


El 20 de agosto de 1979 se publicó en Estados Unidos 'Slow Train Coming', el décimonoveno álbum de Bob Dylan y su primer trabajo tras su sorpresiva conversión al Cristianismo. Todas las canciones contenidas en él expresan su fe personal y lo que el cantautor percibió como positivo en la doctrina y filosofía cristianas. Fue el primero de los tres álbumes que se citan en la así llamada 'etapa cristiana' de Dylan, completada con 'Saved' (1980) y 'Shot of Love' (1981).

En el invierno 1978/79 Dylan ha terminado su hasta entonces más larga gira mundial y termina exhausto tras cosechar las peores críticas de su carrera. Las malas lenguas aseguran que el titánico esfuerzo se debe a las altas demandas económicas que los abogados de Sara plantean en su demanda de divorcio. La condición física de Bob en los últimos conciertos no es la mejor y en algunos de ellos sube con fiebre al escenario. En San Diego sucede un hecho, en principio insignificante, que dará lugar a importantes cambios en su carrera y vida personal. Dylan lo contó así en una entrevista de 1979: "Hacia el final del show creo que más de uno podía notar que no me encontraba muy bien y alguien del público lanzó un pequeño crucifijo de plata al escenario. Generalmente no suelo recoger las cosas que lanzan al escenario, pero en aquella ocasión miré aquella cruz y me dije: 'Tengo que tenerla'. Así que me agaché, la metí en mi bolsillo y viajó conmigo hasta la siguiente ciudad en Arizona. Allí me sentía incluso peor que en San Diego y me dije: 'Necesito algo especial esta noche'. No sabía qué podía ser. Ya lo habia probado todo. 'Necesito algo esta noche que no he probado aún'. Entonces metí la mano en el bolsillo y alli estaba el crucifijo."

Aquel momento en su habitación del hotel de Tucson fue para Dylan una revelación y estaba convencido de haber experimentado una presencia divina. "Jesús se me apareció como el Rey de Reyes. Había una Presencia en la habitación que no podía ser otro que Jesús. Puso su mano sobre mí -fue una sensación física, la sentí sobre mí- y todo mi cuerpo tembló."
Una amiga de Bob con la que mantenía una relación, la actriz afroamericana Mary Alice Artes, recomendó al cantautor, entre otras actividades para su recuperación física y espiritual, conocer y charlar con dos de sus asesores, los pastores Larry Myers y Paul Esmond. Las charlas resultan positivas y Dylan asiste durante tres meses a un curso impartido en un monasterio por la Vineyard Fellowship, una comunidad fundada en 1974 como escisión de la iglesia luterana que hace especial énfasis en las enseñanzas del Viejo Testamento. Al final de ese invierno, Dylan es bautizado y la expresión artística y musical de esta conversión del Judaismo al Cristianismo se plasman en las canciones de su siguiente álbum, 'Slow Train Coming'.

Carolyn Dennis
En un principio, el álbum estaba pensado como una obra gospel para ser cantada por una de las vocalistas de su banda, Carolyn Dennis (futura segunda esposa del cantante) y el papel de Dylan se limitaría a la supervisión musical y producción. Para ello funda en enero de 1979 un sello discográfico propio, Accomplice Records. Como músicos de sesión contrata, entre otros, al baterista Pick Withers y al guitarrista Mark Knopfler, ambos miembros del por entonces aclamado grupo Dire Straits. Pero Dylan se vio atrapado en el proceso y termina cantando él mismo los temas del álbum.

Entre los días 30 de abril y 4 de mayo de 1979 se graban las bases de las canciones en el Muscle Shoals Sound Studio de Sheffield (Alabama) y en la semana siguiente se añaden los recordings de los músicos de sesión bajo la dirección del productor Jerry Wexler y el guitarrista Mark Knopfler. A continuación Dylan se retiró hasta el verano a su finca en Minnesota donde recibió la visita de Sara y sus hijos.

El primer tema surgido de las sesiones de 'Long Train Running' fue 'Trouble in mind', un blues en el que Dylan habla de las múltiples tentaciones del Mal en el mundo, que se editó como cara B del single 'Preciuos angel' y no apareció en el álbum. El equipo de producción y los músicos presentes en la grabación no esconden su asombro cuando oyen las nuevas canciones. De su separación y divorcio de Sara, un tema recurrente en sus tres álbumes anteriores, no aparece ni una sola línea. Tampoco hay canciones de amor, baladas o críticas sociales. Dylan ofrece únicamente temas sobre su conversión y refundación espiritual, cuyo textos y mensajes pretenden difundir y afianzar la doctrina cristiana. Un claro ejemplo son los tres temas que se grabaron a continuación:

En 'Precious angel' interpretado con un discreto tono country, Dylan nos confiesa: 'He estado ciego durante todos estos años transitando un camino de locos. Ahora he encontrado el camino correcto: el que lleva hacia el Señor'. Knopfler realiza aquí un destacado trabajo con su guitarra.
'When you gonna wake up' insta a todos a despertar y a terminar con la deriva del mundo. ¿Cuándo despertaréis y reconoceréis los verdaderos valores que sólo se encuentran en Dios?...
'Gonna change my way of thinking' es su casi obligatorio blues de doce compases basado en un riff que funcionaría igual de bien en un tema hard rock. También aquí Dylan sorprende con unos textos moralizantes basados en los Evangelios de San Lucas y San Mateo con citas tan lapidarias como 'Quien no está conmigo está contra mi'.

Dylan y Mark Knopfler
Menos adoctrinante suena 'I believe in you', en la que Bob proclama su absoluta fidelidad a Cristo, aunque si se lee fuera del contexto religioso del álbum, el mensaje podría también estar destinado a una persona de carne y hueso.
El tema que dio título al álbum, 'Slow train' es una magnífica pieza rock que sin embargo, contiene uno de los textos menos digeribles de Dylan. En una sucesión de visiones apocalípticas y casi pueriles advertencias de: 'Ya veréis lo que va a pasar y lo que está por venir', culmina en la tercera estrofa describiendo un terrible escenario en el que jeques e inversores extranjeros determinan el futuro moral y económico de Estados Unidos. Esto, naturalmente hizo las delicias de la extrema derecha norteamericana que celebraba jocosa que el otrora portavoz de la contracultura y la izquierda americana transmitiese semejantes ideas. Dylan no tardó en suprimir la tercera estrofa en sus shows en directo...

Dylan en la ceremonia de los Grammy
El tema más conocido y popular del álbum fue 'Gotta serve somebody', que no estaba pensado para que apareciese en la mezcla final del álbum. Wexler no lo consideraba con la calidad suficiente pero Dylan se mostró insistente y gracias a su testarudez la canción se incluyó y Bob recibió por ella el año siguiente su primer Grammy a la mejor interpretación rock masculina del año. Construida en un formato clásico de pieza espiritual o gospel, una simple frase es repetida en el estribillo generando la típica llamada-respuesta del género. El mensaje es diáfano: 'A alguien has de servir, así que si no es a Satanás, no puede ser otro que a Dios...'  La versión que realizó Shirley Caesar en 2003 es la favorita de Dylan, que la considera infinitamente mejor que la original.

En los dos temas siguientes vuelve el tono moralizante: 'Do right to me baby (Do unto others)' esconde el mensaje bíblico: 'No desees a los demás lo que no desees para tí'. Con un ligero ritmo de reggae, Bob, en vez de lanzar el mensaje del amor fraternal cristiano proclamado en el sermón de la colina, prefiere basarse en el viejo Dios del Pentateuco, el que convierte a los humanos en dependientes de su doctrina y capaz de mostrar ira y deseos de venganza.
'When He returns' fue la elegida para cerrar el álbum y el mensaje es esperanzador: Dylan ha encontrado su verdad a través de Dios y anuncia que todo se arreglará cuando vuelva el Mesías.

La última canción en grabarse fue 'Man gave names to all the animals', otro tema con ritmo reggae. Una canción que podría calificarse como infantil en la que Dylan narra la Creación en el Edén. Todo es obra de Dios. Al hombre sólo le queda la tarea de nombrar a los animales que desfilan uno a uno ante él. Como era de esperar, el último turno es el de la serpiente. En plena mitad de la estrofa dedicada a ella la música se corta abruptamente, un recurso apropiado para dar fin a un tema que fue muy popular en Francia.

La vehemencia y el afán adoctrinante de Dylan sorprendió a la gran mayoría. Por supuesto el cantante argumentaría que en sus primeras canciones protesta de los años sesenta existía el mismo ahínco por expresar sus opiniones, pero podemos argüir que entonces evitaba alinearse o identificarse con movimientos sociales o colectivos. 'Slow Train Coming', no sólo convierte el propio despertar religioso de Dylan en protagonista del álbum. El mismo Dylan se erige en él como misionero y predicador. Desde su púlpito se permite polarizar entre el Bien y el Mal y se muestra impermeable e intransigente ante otras corrientes de pensamiento. Todo esto puede parecer consecuente y con sentido desde su propio punto de vista pero dejaba poco lugar para matices y clarooscuros, algo que incomodó a muchos de sus seguidores que no compartían su repentino e irreductible fervor cristiano y la inusitada simpleza de sus textos y mensajes.

Dylan y Wexler durante las sesiones
Lo paradójico fue que aunque denostado por la gran mayoría de críticos y fans, musicalmente el álbum es uno de los trabajos más redondos del cantautor. El sonido es magnífico como así lo fueron las colaboraciones de Mark Knopfler y su guitarra y la cuidada producción del veterano Jerry Wexler. Cuando Dylan, al comenzar el proyecto, le explicó a Jerry el sentido de sus canciones y este tuvo la impresión de que Bob estaba intentando evangelizarle, le dijo: "Escucha, Bob. Estás tratando con un judío ateo de 62 años. Déjate de rollos y hagamos un álbum".



Bob Dylan – guitarra, voz

Mark Knopfler – guitarra solista
Tim Drummond – bajo
Barry Beckett – teclados, saxo, percusión
Mickey Buckins – saxo, percusión
Pick Withers – batería
Carolyn Dennis – voces
Regina Havis – voces
Helena Springs – voces

Producción - Jerry Wexler y Barry Beckett
Ingenieros: Gregg Hamm, David Yates y Bobby Hatta

13 junio 2012

LP 'Candy-O'


El 13 de junio de 1979 se publicó en EEUU, 'Candy-O', el segundo álbum del grupo The Cars. De nuevo con el británico Roy Thomas Baker a la producción, Ric Ocasek y sus colegas produjeron una continuación de su exitoso disco debut, demostrando que en él no lo habían dicho todo.

En el Reino Unido la new wave había sustituido al punk, que era donde los Cars habían encontrado su espacio natural en los primeros instantes de su carrera. No obstante, en Estados Unidos, eran considerados un grupo a la última, incluso 'difícil'. Esto no impidió que el álbum alcanzara el nº3 de las listas. Temas como 'Lets' go', el primer sencillo del disco, que alcanzó el nº 14 en el Top100 americano, su mejor puesto hasta entonces, y la más tranquila 'It's all I can do', muestran claramente el gran nivel del grupo. A la misma altura está 'Dangerous Type', un tributo a T. Rex.


Pero ninguno de los otros temas, sin tener la calidad de los mencionados, pueden considerarse material de relleno, como las rockeras 'Got a lot of my head' y 'Night spots', o 'Since I held you', donde muestran su faceta tierna y los redondos temas de pop moderno 'Double life' y 'Lust for kicks'. Al contrario que otras muchas bandas contemporáneas, The Cars no eran 'one hit wonders', como seguirían demostrando con sus posteriores trabajos.

 1) 'Let's go' – 3:33
  2) 'Since I held you' – 3:16
  3) 'It's all I can do' – 3:44
  4) 'Double life' – 4:14
  5) 'Shoo be doo' – 1:36
  6) 'Candy-O' – 2:36
  7) 'Nightspots' – 3:15
  8) 'You can't hold on too long' – 2:46
  9) 'Lust for kicks' – 3:52
10) 'Got a lot on my head' – 2:59
11) 'Dangerous type' – 4:28


    Ric Ocasek – guitarra rítmica, voz solista en los temas  2, 4, 5, 7, 9, 10 y 11
    Elliot Easton – guitarra solista, coros
    Greg Hawkes – percusión, teclados, saxo tenor, coros
    Benjamin Orr – bajo, voz solista en los temas 1, 3, 6 y 8
    David Robinson – batería, percusión

La ilustración de la portada fue realizada por Alberto Vargas, famoso dibujante de pin-ups en los años cuarenta y cincuenta, que a sus 83 años, estaba retirado. Fue su nieta, gran aficionada a The Cars, quien convenció a Vargas para que aceptara el trabajo. En su momento generó muchas críticas por considerarla sexista. La modelo, Candy Moore, que fue pareja del batería y director de arte de la banda David Robinson, posó sobre un Ferrari para tomar la fotografía que sirvió de modelo a Vargas.

29 marzo 2012

LP 'Breakfast in America'


El 29 de marzo de 1979 se publicó en Estados Unidos 'Breakfast in America', el sexto álbum del grupo británico Supertramp, grabado en el Village Recorder de Los Angeles. Fue el trabajo más popular de la banda, se mantuvo seis semanas seguidas en el nº1 de las listas y hasta la fecha lleva vendidos más de 20 millones de copias.

Supertramp en 1979
'Breakfast in America' consiguió lo que sus intentos anteriores en solitario -e incluso colectivamente- no lograron: introducir la banda en EEUU. El álbum fue un tremendo éxito, tanto en Estados Unidos (nº1) como en el Reino Unido (nº3). Produjo cuatro sencillos, los cuales permitieron que, durante meses, Supertramp fuera uno de los grupos más escuchados en la radio en medio mundo.

En una época en la que el punk-rock ya se había transformado en new wave a ambos lados del Atlántico, Supertramp siguió conectado a la misma  fuente creativa que les servía desde sus comienzos, produciendo canciones cuya capacidad de 'enganche' no dejaba traducir toda su complejidad musical. Canciones melódicas pero contagiosas como 'The logical song', 'Goodbye stranger' y 'Take the long way home' , basadas en un sonido machacón del piano eléctrico Wurlitzer (presente en seis de diez temas) tuvieron un éxito masivo.

Rick Davies
La composición se la repartieron al 50% Hodgson y Davies y la atmósfera durante la grabación fue positiva aunque ya se percibían pequeñas tensiones entre ambos que culminarían tres años más tarde con la partida del grupo de Hodgson, el cual, aparte de tener una filosofía de vida muy diferente a la de Davis, sentía que sus composiciones con melodías pop no eran bien recibidas por éste, que prefería un enfoque musical que tendía más hacia el rock progresivo. De hecho, ya incapaces de hablar cara a cara, se lanzaban mensajes a través de canciones como 'Casual conversations' de Davies y 'Child of vision' de Hodgson. En 'Gone Hollywood' Davies se lamenta de haber puesto el pie en Los Angeles, cuando se encuentra en un motel en medio de la nada de una ciudad de locos a miles de kilómetros de su hogar.

Roger Hodgson
El tema que dio título al álbum, 'Breakfast in America', fue compuesto por Hodgson en sus años adolescentes, antes de que se formara Supertramp. También aquí surgieron diferencias con Davies, ya que éste pretendía que Roger cambiase o actualizase la letra, sobre un adolescente que fantasea con un viaje a América. Roger se negó ya que consideraba que la inocencia adolescente que desprendía la letra era fundamental e intrínseca a la música. Davies tampoco estuvo de acuerdo en titular así el álbum. El prefería 'Working Title' o 'Hello Stranger'.

En 'The logical song'  Roger Hodgson cuenta la historia "de una inocencia y un idealismo perdidos" en la que condena un sistema educativo carente de sensibilidad. Completan el disco 'Oh darling' y 'Just another nervous wreck', ambas de Rick Davies y 'Lord is it mine', de Hodgson.
'Breakfast in America' fue sin duda el trabajo más popular de Supertramp. Las críticas, que hasta entonces no les habían tratado bien, fueron en este caso unánimes, elogiando la gran colección de temas pop del álbum,  todos ellos con la fuerza y calidad suficientes para triunfar como single.


Rick Davies – voces, teclados, armónica
John Helliwell – voces, saxos, flautas
Roger Hodgson – voces, guitarras, teclados
Bob Siebenberg – batería
Dougie Thomson – bajo

Slyde Hyde – trombón, tuba

Producción: Peter Henderson, Supertramp
Ingeniero: Peter Henderson
Asistentes: Lenise Bent, Jeff Harris

Dougie Thomson, Roger Hodgson, John Helliwell, Rick Davies y Bob Siebenberg

16 marzo 2012

LP Live At The Witch Trials


El 16 de marzo de 1979 se publicó 'Live at the Witch Trials', el álbum debut del grupo británico The Fall que, a pesar del título, no es un álbum en directo. Fue un éxito inmediato al que no le faltaron detractores. Una obra que ha ganado nuevas generaciones de fans tras el éxito masivo obtenido por grupos como Pavement y Franz Ferdinand con su aproximación al sonido de The Fall.

Mark E. Smith
The Fall, uno de los grupos británicos más peculiares e influyentes, se formó en 1977 en Manchester en torno al cantante y compositor Mark E. Smith. Tras ser contratados por el sello Step Forward de Miles Copeland, debutaron con el extravagante contenido del maxi single 'Bingo master's breakout'. Esto, unido a su excelente reputación en directo, les granjeó numerosos elogios de la crítica y la cobertura radiofónica de John Peel, que se convertiría en un fan absoluto de la banda.

Pese a la movilidad de los miembros, The Fall grabaron la totalidad del disco en un solo día y el productor Bob Sargeant realizó las mezclas al día siguiente. La voz con el inconfundible acento de Smith y sus inteligentes juegos de palabras se veían complementados por la abrasiva guitarra de Martin Bramah y el órgano increíblemente desafinado de Yvonne Pawlett, así como una poderosa sección rítmica. 'Crap rap 2' se presenta con la afirmación: "Somos The Fall, basura blanca del norte dispuesta a llevar la contraria".  

'Futures and past' e 'Industrial estate' constituyen ingeniosas lecturas propias de Manchester del garaje rock de The Seeds o The Stooges, llenas de una sarcástica inventiva punk, mientras que el alegato contra la heroína 'No Xmas for John Quays' es un clásico de la época que se suele pasar por alto. La crítica contra la industria musical de 'Music scene' y el tema influenciado por Can 'Underground medicine' muestran al grupo superando sus limitaciones musicales con dinamismo, humor e inteligencia. (Fuente:  Chris Shade)