Aniversarios de nacimiento y hechos importantes de la Historia de la Música publicados por fechas.
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El 5 de septiembre de 1939 nació en San Diego (California) el músico y cantante norteamericano John Stewart, miembro durante unos años del Kingston Trio y autor del hit de los Monkees, 'Daydream believer'.
The Cumberlad Three
John era hijo de un domador de caballos y pasó la mayor parte de su juventud en el sur de California, residiendo con sus padres en ciudades como Pasadena y Claremont. Terminó sus estudios en 1957 en el instituto católico de Pomona, donde ya mostraba sus cualidades y talento para la música, aprendiendo a tocar el banjo y la guitarra. Su primera incursión en la música popular fue con un grupo formado con compañeros de estudos conocido como Johnny Stewart and the Furies. Con fuertes influencias de las estrellas del momento (Elvis Presley y Buddy Holly) hicieron giras por institutos y cafés del sur de California. Incluso grabaron un disco, 'Rockin' Anna', que fue un hit regional. Algo más tarde Stewart formó junto a Gil Robbins (padre de Tim Robbins) y John Montgomery el trío The Cumberland Three, un grupo cuyo modelo fue el Kingston Trio, grupo de folk cada vez más popular.
John Stewart
The Cumberland Three grabaron en total tres álbumes, hasta que, en 1961 John abandonó el trío para unirse al Kingston Trio sustituyendo al fundador Dave Guard. El Kingston Trio había emergido de la escena folk de San Francisco en el año 1957, interpretando en sus shows una mezcla de calypso, pop y música folk, así como bromas, parodias y comedias. Basándose en arreglos de clásicos del folk americano orientados hacia el público pop, consiguieron un gran hit con 'Tom Dooley' (1958), que fue disco de oro y vendió más de seis millones de copias. Además contribuyeron al folk revival de principios de los años sesenta ejerciendo una gran influencia en artistas como Peter, Paul & Mary, Bob Dylan y John Denver, entre otros.
Nick, John y Bob
El grupo se convirtió en uno de los más populares y conocidos grupos de folk y disfrutaban de un lucrativo contrato con Capitol Records, con los que habían grabado una decena de álbumes de bastante éxito, cuando Dave Guard decidió explorar otros caminos musicales. Los miembros restantes, Nick Reynolds y Bob Shane seleccionaron a John como sustituto añadiendo con él al trio su talento como músico, artista y compositor.
El pop-folk empezó a perder adeptos cuando la música de los Beatles y los Rolling Stones comenzó a dominar las listas, y en 1967 el trío de deshizo. John continuó en solitario y por aquel tiempo compuso el tema 'Daydream believer', que los Monkees llevaron al nº1.
Siguió publicando álbumes hasta que, en 1979, publicó su disco más logrado, 'Bombs Away Dream Babies', en el que contó con la colaboración de Stevie Nicks y Lindsey Buckingham. El single 'Gold' alcanzó el Top5 de las listas Billboard y otros temas del álbum como 'Midnight wind' y 'Lost her in the sun' fueron Top40. El álbum que le siguió fue un fracaso comercial y Stewart no volvió a aparecer en las listas, aunque siguió grabando y actuando hasta poco antes de morir a los 69 años de una apoplejía en enero de 2008.
El 5 de septiembre de 1912 nació en Los Angeles, el compositor estadounidense, instrumentista, filósofo, teórico musical, poeta, artista, pintor y coleccionista de setas John Milton Cage Jr., pionero de la música aleatoria, de la música electrónica y del uso no estándar de instrumentos musicales.
Cage fue una de las figuras principales del “avant garde” de post guerra. Los críticos le han aplaudido como uno de los compositores estadounidenses más influyentes del siglo XX. Su faceta de poeta y ensayista le sitúa dentro de la corriente vanguardista norteamericana de la segunda mitad del siglo XX, influyente tanto en las tendencias experimentales contemporáneas de Estados Unidos como de Hispanoamérica.
Hijo de un ingeniero inventor de aparatos electrónicos y submarinos, ingresó en la Universidad de Pomona (California), y cursó luego en Europa estudios de arquitectura y piano. John Cage desarrolló muy pronto una tranquila pero tenaz voluntad de experimentación aplicada, en particular, a la música, pero en un campo más amplio de exploración sobre el lenguaje. Fue fundamental su experiencia de aprendizaje con A. Schöenberg, que lo convirtió en seguida en un compositor radical, inventor de una música vivida como "agregación de sonidos" y, por lo tanto, también de "silencios", definidos como "sonidos inaudibles".
Cage y sus setas
Ya en la década de los 30 comenzó sus primeros trabajos demostrando talento para ritmos imposibles e invenciones como su sistema de veinticinco tonos. Usó distorsiones para sus instrumentos llegando a declarar: «Creo que el uso de ruidos en la composición musical irá en aumento hasta que lleguemos a una música producida mediante instrumentos eléctricos, que pondrá a la disposición de la música cualquier sonido y todos los sonidos que el oído pueda percibir. Se exploran los medios fotoeléctricos, el filme y diversas mecanismos para la producción de música». Otra de sus especiales es el cultivo de setas, coleccionado diversas especies y acumulando una enorme biblioteca de literatura sobre el tema. Durante un periodo de 1960 se dedicó a proveer de distintos tipos de setas a los restaurantes neoyorquinos más lujosos. En 1962 fue miembro fundador de la junta directiva de la Sociedad Micológica de Nueva York.
Continuando su interés juvenil por la pintura, Cage dibuja intrincadas partituras, que ejecuta de manera verdaderamente exquisita, y que exhibió en 1958, en la Stable Gallery de Nueva York."Las notas según un sistema muy complejo de numerosas notas, letras y formaciones geométricas", escribió Fore Ashton, que en aquel entonces era crítico de arte de The New York Times : “cada página posee una belleza caligráfica que la convierte en un valor estético por sí mismo, independientemente de la función que pueden cumplir como partituras musicales".
Cage dejó compilado un libro con distintas formas de notaciones musicales modernas -una antología de manuscritos de los principales composiciones contemporáneos- en parte en beneficio de la “Contemporary Performance Arts”.
Los experimentos de Cage con estructuras rítmicas y su interés en el sonido influyeron sobre un número aún mayor de compositores, comenzando por compañeros cercanos en Estados Unidos como Morton Feldman y Christian Wolff (y otros compositores estadounidenses como La Monte Young), y extendiéndose después a Europa. Prácticamente todos los compositores de la escuela experimental inglesa reconocen su influencia, estando entre ellos Michael Parsons, Christopher Hobbs, John White, Gavin Bryars, quien estudió bajo la tutela de Cage brevemente, e incluso Howard Skempton, un compositor aparentemente muy diferente de Cage. La influencia de Cage también es evidente en el Lejano Oriente. Uno de los compositores clásicos más prominentes del siglo XX, Tōru Takemitsu, estuvo influido por su música.
La influencia de Cage también ha sido reconocida por grupos de rock como Sonic Youth y Stereolab. Otros músicos bajo su influencia son el compositor de rock y guitarrista de jazz Frank Zappa, así como diferentes grupos y artistas de música “noise” (cacofonía, disonancia, atonalidad, ruido, indeterminación y repetición).
En realidad, se ha llegado a afirmar que el origen de este tipo de música está en la obra de Cage 4′33". El desarrollo de la música electrónica también estuvo influenciado por Cage: hacia mediados de los años 1970 el sello “Obscure Records” de Brian Eno publicó diferentes obras de Cage. El piano preparado, que fue popularizado por Cage, es utilizado profusamente en el disco 'Drukqs' publicado por Aphex Twin en 2001.
El trabajo de Cage como musicólogo contribuyó a popularizar la música de Erik Satie, y su amistad con artistas expresionistas abstractos como Robert Rauschenberg contribuyó a introducir sus ideas en el campo visual. Cage falleció en Nueva York el 12 de agosto de 1992. En su producción musical, Cage se sitúa más allá de cualquier categoría preestablecida, incluida la dodecafonía. Tras haber traspasado todas las barreras armónicas, su uso tan heterodoxo de los instrumentos tradicionales le llevó al descubrimiento de sonoridades inéditas, como:“Imaginary Landscape” No. 1 (1939); “Living Room Music” (1940).
Cage 'preparando' un piano
Pronto llegaría la innovación más llamativa en el terreno instrumental: la creación del “piano preparado” (1938); su misma invención es una muestra de la ausencia de todo deseo de planificación por parte de Cage: Al componer una obra para ballet, Cage pensó en emplear una orquesta de percusión pero se encontró con que no había lugar en la sala para tantos intérpretes con instrumentos a veces muy voluminosos. La solución consistió en convertir al piano en una orquesta de percusión. Al introducir en el interior del piano tornillos, gomas y otros objetos extraños, el piano pierde su homogeneidad produciendo sonidos cuya afinación varía, al mismo tiempo que su constitución tímbrica aparece transformada hasta lo irreconocible (1938), que consiste en la creación de sonoridades.
Seguramente la composición más innovadora de entre las que compuso para este piano preparado es una suite que dura 69 minutos llamada “Sonatas and Interludes”: “Sonata 5” (1946-1948); "Sonata 14 y 15”. Otras piezas notables a finales de los cuarenta y comenzando la década de los 50 son "Dream" (1948) Piano solo, “Seis Melodías, para violin y teclado eléctrico” (1950) (Annele Gahl: Violín & Klaus Lang: Piano Eléctrico), entre otras. El marco filosófico sobre el que sus composiciones se amalgaman es la doctrina Zen, en la que Cage profundizó entre 1945 y 1946 gracias a D. T. Suzuki y que enseguida adoptó como tranquilizante ideología para contraponerla al narcisismo de la cultura occidental. La actitud de "escucha" silenciosa de la naturaleza -de la cual también la tecnología entra a formar parte- constituye el terreno epistemológico de base sobre el que Cage construye sus obras.
La adopción del silencio como parte integrante de la partitura musical -es célebre en este aspecto su 4´33´´ (1952), que deja penetrar en sus 4 minutos y 33 segundos de silencio los sonidos ambientales- consagró ya en su época a Cage a la vanguardia musical. La primera interpretación de la misma fue a cargo del pianista David Tudor en 1989 que fue galardonado con el Premio Kyoto (Premio de la Fundacion Inamori, Kyoto). Cage va a ser uno de los primeros compositores que le van a dar una gran importancia al silencio en la música. Él se da cuenta que lo que se concibe como silencio en realidad no lo es, ya que durante los silencios musicales en un concierto continúan sucediendo eventos sonoros (la tos del publico, los ruidos en el exterior del auditorio, etc...). Entonces, sonido y silencio van a ser lo mismo. Cage va a eliminar la dualidad con la que estamos acostumbrados a percibir el mundo (sonido-silencio, bueno-malo, bello-feo, etc...). Así, él deja de prescindir de la estructura y se deshace de ella. El sonido deja de ser un obstáculo para el silencio, y el silencio deja de ser una red protectora contra el sonido. Pero otros aspectos relevantes de su poética le hicieron merecedor de un lugar destacado en el mundo de la filosofía contemporánea: por ejemplo, la adopción del "alea", o composición mediante operaciones casuales ("alea operations"). Con el uso del "alea", y negando al autor cualquier cualidad demiúrgica, Cage consagra definitivamente el fin de toda ideología y ratifica la afirmación de la estética posmoderna.
Hexagrama de I-Ching
En este sentido se sitúa “HPSCHD”, de 1968, obra para clavicémbalo y ordenador programado según el "libro de las mutaciones" chino I-Ching. La adivinación del I Ching requiere obtener un hexagrama por generación al azar para después leer un capítulo asociado con ese hexagrama. Junto con las proporciones anidadas, Cage comenzó a utilizar sistemas de tablas para diferentes trabajos de piano, como “Music of Changes” (1951), donde el material era seleccionado exclusivamente de tablas utilizando el “I Ching”.
Toda la música de Cage desde 1951 fue compuesta utilizando procedimientos de azar, habitualmente el I Ching. Los estudios de Cage son extremadamente difíciles de interpretar. Otra serie de trabajos aplicaron procesos azarosos a música preexistente de otros compositores, como “Cheap Imitation” (1969) basado en Erik Satie, "The Harmony of Maine" (1978) basado en Belcher e “Hymns and Variations” (1979) o “Four2”.
A lo largo de su dilatada carrera, Cage influyó en la obra y en la poética de innumerables artistas e intelectuales, convirtiéndose él mismo en principal referencia de la vanguardia estadounidense y, en general, de la estética contemporánea. Su colaboración con M.Cunningham, que se remonta a 1942 y el trabajo teórico sobre sonido y movimiento; la colaboración con artistas visuales como R. Rauschenberg y J. Johns; la experiencia (1948-1950) con los poetas de la Black Mountain, la intensa amistad con Marcel Duchamp, “Music for Marcel Duchamp” (1947) su maestro de ajedrez y los seminarios de Darmstadt (1958), constituyen piezas importantes del mosaico-Cage.
Al utilizar procesos de azar con el objeto de eliminar los gustos del compositor o intérprete de la música, el desinterés de Cage por el concepto de improvisación era patente, una forma de trabajo inevitablemente unida a las preferencias del intérprete.
No obstante, en toda una serie de trabajos desde los años 1970 el compositor encontró la forma de incorporar la improvisación. En “Child of Tree” (1975) y “Branches” (1976) se pide a los intérpretes que utilicen ciertas especies de plantas como instrumentos, por ejemplo el cactus. La estructura de estas piezas está determinada a través del azar de sus elecciones. Y como si se tratara de un epistemólogo empeñado en el estudio global del lenguaje,
Cage registra también la realidad que lo envuelve, transformándola no sólo en partituras musicales, sino en libros de ensayos y anécdotas como “Silence“(1962) y “A year from Monday” (1967). O en diarios, como Diary: “How to improve the World” (1965). O bien transformándola en "partituras verbales", es decir, reescrituras (mediante "chance operations"), de las obras del transcendentalista H. D. Thoreau, “el hombre de los bosques”, o del “Finnegan´s Wake” de Joyce, o simplemente de nombres de hongos como “Mushroom et Variationes” (1984). Otras veces, transformando esta realidad en aguafuertes e incisiones, extraídas como siempre de manera "casual" de los bocetos de H. D. Thoreau.
En el libro “Silence” Cage escribe: "Nuestra intención debe ser afirmar esta vida, no traer el orden fuera del caos, o sugerir mejoras en la manera de hacer una composición, sino simplemente despertarnos a la vida misma que estamos viviendo. Esto es muy placentero una vez que nuestra mente y nuestros deseos están fuera del camino, y dejan actuar a la vida libremente".
Parte de la razón de esta actitud tan abierta y perceptiva tiene que ver con una gran confianza que tiene Cage hacia la naturaleza, pues cree que solo bastaría con dejarla actuar para que el equilibrio perdido por la injerencia del hombre sobre ella fuera reestablecido. Esta idea la expresa de la siguiente manera: "La música nunca ha existido como una entidad separada excepto en la imaginación de los músicos profesionales. Siempre se ha abierto a la naturaleza, incluso cuando ha sido estructurada en la dirección opuesta. El problema consistía en que la gente ponía toda su atención en su construcción. Hoy día podemos diversificar nuestra atención, y la construcción ya no esconde la ecología".
Debido a esta actitud, se ha dicho que la obra de Cage es una especie de "música ecológica". Es claro que éste compositor tiene una clara preocupación por un mundo enajenado en el que un gran número de seres humanos (sobre todo los que viven en la grandes urbes) están cada vez mas alienados y no son capaces de abrir sus sentidos y percibir el mundo en el que viven. Para lograr adoptar esta actitud es necesario el poder del olvido:
"....Si no tuviéramos este poder, estaríamos sumergidos y ahogados bajo aquellas avalanchas de objetos rigurosamente idénticos. No debe haber costumbre y habito en un mundo en proceso de devenir. La función del arte en el presente es preservarnos de todas las minimizaciones lógicas que estamos tentados en aplicar al flujo de eventos cotidianos. De acercarnos al proceso que es el mundo en que vivimos".
El 5 de septiembre de 1735, nació en Leipzig, el compositor alemán Johann Christian Bach, undécimo y último hijo de Johann Sebastian Bach y Ana Magdalena al que a menudo se refieren como el 'Bach inglés', debido al tiempo que pasó viviendo en Londres.
La familia de Bach
Desde muy pequeño tomó lecciones musicales y de composición de su padre, quien debido a su carácter infantil y juguetón solía decir (en broma) de él, tal como contó su medio hermano paterno Friedemann a su biógrafo: "El más pequeño seguramente se abrirá paso en la vida por sus tonterías" o "Mi Christian es tonto, por eso algún día tendrá fortuna en el mundo".
Carl Philipp Emanuel Bach
Él, por su parte, solía llamar a su padre "viejo peluca" en referencia a su apego por las formas musicales ya anticuadas en su época (cánones, fugas, contrapunto...); en alguna ocasión, ya adulto, él mismo reconoció que -debido a su complejidad- no estaba capacitado para interpretar mucho de lo que su padre había escrito. A la muerte de su padre, en 1750, se quedó en Leipzig con su madre Anna Magdalena Bach y sus hermanas pequeñas: en la herencia recibió de su padre tres claves con pedales. Ese mismo año se trasladó a la casa de su hermano Carl Philipp Emanuel Bach en Berlín, se formó musicalmente con éste (utilizando su célebre Tratado) y recibió estímulos del círculo musical berlinés y de la Ópera.
El joven Mozart
En 1754 viaja a Milán donde ocupa el cargo de Kapellmeister del conde Litta y poco después, trasladado a Bolonia, estudia con el Padre Martini, quien lo inicia en el arte del contrapunto y de la polifonía. Así, Johann Christian Bach podrá unir la mejor tradición musical alemana e italiana. Convertido al catolicismo, se establece en Londres desde 1760 donde coincide con Mozart, siendo éste un niño de 8 años, en uno de los viajes que el maestro realizó. Gozando ya de una sólida reputación, se instaló definitivamente en la capital británica, en la que pasaría el resto de sus días. En 1763, la Reina concede el privilegio, al compositor alemán, de editar sus obras.
Karl Friedrich Abel
Por esa época J. C. Bach conoce a Karl Friedrich Abel, con el que organiza los “Bach-Abel Concerts” en Londres desde 1764, festivales que tuvieron un rotundo éxito. Probablemente para estos conciertos, fue para los que Bach compuso en la década de los 70 más de una docena de sinfonías concertantes. En ellas aparecen los principales solistas de la época, por ello, debía dejar el suficiente tiempo como para que el público los oyese, así, estas obras serán de una duración superior a la habitual. A pesar de ello, son piezas atractivas, en las que sobresale el gusto del compositor en la elección combinativa de los instrumentos.
Seis años después de su matrimonio con Cecilia Grassi, las dificultades económicas comienzan rondar a la familia Bach. La fuerte competencia de otras salas de conciertos va mermando las posibilidades de la asociación iniciada con Abel, lo que significa el principio del declive de la misma, haciendo insostenible la situación comenzada la década de los 80. Así, mientras Abel había regresado a Dresde, Johann Christian Bach moría el 1 de enero de 1782, a los 46 años, en la más absoluta miseria. Su cuerpo descansa en el cementerio de Pancras.
Del modelo italiano tomó influjo para sus once óperas -es el primer Bach que compondrá para el escenario-, en las que huye de todo dramatismo para imponer un estilo galante de bellas melodías muy del gusto de la época.
Similar estilo se encuentra en el resto de su obra, siendo en la música de cámara donde el oyente puede encontrar un manantial de elegancia formal y proporción estilística. En la música orquestal destaca su sentido en las combinaciones instrumentales.
A diferencia de los miembros de su familia, todos ellos centrados en la música instrumental y sacra, Johann Christian cultivó la ópera, género con el que se familiarizó durante su estancia en Milán:
“Artaserse” (1761) Cavatina Aria ''Perché tarda è mai la morte'' (Philippe Jaroussky, Contratenor). “Catone in Utica” (1761) Obertura, alegro, “Alessandro nell’Indie”:“Se il ciel mi divide” (1762). Libretto: Pietro Metastasio. (Philippe Jaroussky, Contratenor).
Se il ciel mi divide/dal caro mio sposo,/perché non m'uccide/ pietoso il martir? Divisa un momento/dal dolce tesoro,/non vivo, non moro;/ma provo il tormento/d'un viver penoso,/d'un lungo morir.
“Orione” (1763) fue la primera de las estrenadas en Londres donde compuso cerca de noventa sinfonías y oberturas, amén de numerosos conciertos, sonatas y composiciones de cámara, que encarnan a la perfección el espíritu de la música galante y anuncian el posterior estilo clásico.
"Carattaco" primer movimiento " Frá l'orror" (1767)
La ópera “Adriano in Siria”, con libreto del gran Metastasio, fue estrenada el 16 de enero de 1765 en el King’s Theatre at Haymarket en Londres, cuya Aria da capo fue creada para Giovanni Manzuoli (1720 -1782), cantante favorito Johann Christian: ”Cara, la dolce fiamma” (Philippe Jaroussky, contratenor, Jérémie Rhorer & Le Cercle De L'Harmonie)
Aria de Farnaspe, Adriano in Siria:
El 4 de septiembre de 1945 nació en Washington DC el 'guitarrista de guitarristas', Danny Gatton, admirado por artistas como Slash, Eric Clapton, Les Paul y Willie Nelson. Acompañó en sus bandas o Roger Miller y Robert Gordon y compartió escenarios con Alvin Lee, Jimmie Vaughan y Roy Buchanan.
Su padre, Daniel W. Gatton Sr., era un guitarrista conocido por su estilo percutivo con la guitarra, que abandonó su carrera musical para criar a su familia ejerciendo una profesión más estable. Cuando aún era joven, Danny creció compartiendo la pasión de su padre por el instrumento. Hasta los años 70 no se lo planteó profesionalmente y de adolescente participó en algunos grupos amateurs.
A finales de los setenta y en los años ochenta comenzó a construirse una gran reputación con su instrumento en el area de Washington DC, tanto en solitario como con sus Redneck Jazz Explosion, grupo en el que tocaba junto al virtuoso de la pedal steel Buddy Emmons, acompañado de una compacta base de ritmo con influencias de blues, country, bebop y rockabilly.
Gatton tocaba de forma innovadora una gran variedad de estilos musicales como el jazz, el blues y el rockabilly y era conocido como 'Telemaster' (un acrónimo del modelo de guitarra Telecaster y la palabra inglesa 'master'). Tambien recibió el título de 'El guitarrista desconocido mas grande del mundo', aunque el más usado fue 'The Humbler' (el más humilde).
Sin embargo, nunca alcanzó el éxito comercial que su talento sin duda merecía, a pesar de que publicaba magníficos trabajos, como su álbum de 1987 'Unfinished business'. Su álbum '88 Elmira Street' fue el favorito para el Grammy de 1990 por el tema 'Elmira st. boogie' en la categoría de Rock Instrumental, pero se lo arrebató Eric Johnson con 'Cliffs of Dover'.
Conocidos son sus legendarios piques con Roy Buchanan (el otro 'guitarrista desconocido más grande del mundo') en el escenario, interpretando 'duelos' de guitarras. (Roy compartió habitación con Danny a mediados de los sesenta en Nashville y ya se conocían de jams pasadas).
Normalmente, tocaba una Fender Telecaster 1953 (Fender fabrica ahora una réplica de su instrumento muy personalizadas), con pastillas Joe Barden y cuerdas Fender Super 250L, o de acero niquelado (0.10 a 0.46 con un 0.15 para el G). Gatton era conocido por usar una botella de cerveza o un vaso (todavía medio lleno de cerveza), como slide, sin tener en cuenta que el líquido se derramaba sobre la guitarra y por todo el escenario.
Durante una actuación en 1991 en Austin City Limits, le ocurrió y, sin inmutarse, limpió el mástil de la guitarra con un trapo, manteniéndolo después entre los dedos y los trastes, todo ello mientras seguía tocando a la perfección. En marzo 1989, en una entrevista concedida a la revista Guitar Player, dijo que prefería utilizar un tubo de 'Alka Seltzer' como slide, pero que al público le había gustado lo de la botella de cerveza.
Tocaba con una púa de jazz tipo lágrima, y era capaz de combinar pasajes intrincados de bluegrass, bebop, y sonidos de garaje, ejecutadas con una claridad asombrosa y a unas velocidades vertiginosas. Su técnica de 'picking' fue una combinación de púa y dedos, sobre todo usando sus dedos medio y anular, que adquirió gracias a sus habilidades con el banjo, cuya técnica tradicional (estilo Scruggs) aprendió en los setenta.
El 4 de octubre de 1994, Gatton se encerró en su garaje en Newburg, Maryland y se pegó un tiro a los 49 años. No dejó ninguna explicación, aunque posteriormente, conocidos y allegados comentaron que Danny sufrió depresiones durante años
El 10, 11 y 12 de enero del 1995, 'Tramps Club' en Nueva York organizó un tributo de tres noches a Danny Gatton al que asistieron, decenas de músicos admiradores de Gatton. El momento culminante fue ver a Les Paul, James Burton y Albert Lee juntos en el escenario interpretando un tema de veinte minutos. El evento (los músicos actuaron de manera gratuita) recaudó $25.000 para la viuda y la hija de Gatton.
El 4 de septiembre de 1824 nació en Ansfelden, cerca de Linz, el compositor y organista austriaco Anton Bruckner. Recibió sus primeras enseñanzas musicales en la misma escuela de Ansfelden. Su abuelo y su padre eran maestros de escuela y, siguiendo la tradición, él también tendría que serlo, por lo que le enviaron a casa de su tío Johann Baptista Weiss, organista y maestro de Hörsching, para ampliar y mejorar su educación.
Allí fue donde Bruckner aprendió a tocar el órgano, empezó a estudiar composición y se familiarizó con la música sacra. Pero su estancia en Hörsching se interrumpió en 1837 debido a la enfermedad y muerte de su padre. Su familia decidió trasladarse a las afueras de Linz y él fue enviado a continuar sus estudios a la Abadía de San Florian, una institución religiosa y cultural de gran prestigio. Bruckner concluyó su aprendizaje en 1841 y fue destinado como ayudante de maestro de escuela al pueblo de Windhaag. Pero su deseo era dedicarse a la música y la composición, y se presentó a un concurso de órgano en Linz para cubrir una plaza de maestro en la Abadía de Sankt Florián. Consiguió el puesto y la posibilidad de dedicarse por completo a la música.
Permaneció diez años en Sankt Florian, y ya en 1855 se traslada como organista a la Catedral de Linz, después de ganar el concurso para cubrir dicha plaza. Permaneció en Linz durante trece años, etapa en la que amplió y consolidó profundamente sus conocimientos musicales. Estudió con Simon Sechter y comenzó una gran etapa creadora. De esta época son las tentativas de buscar un estilo propio que se plasman en obras como el “Cuarteto para cuerda en do menor” (1861) (Filarmonica quartet), “Obertura en sol menor” (1863), “Sinfonía en fa menor” (1863), que el compositor rechazó y que en la actualidad se conoce con el sobrenombre de la "Doble Cero". Todo este esfuerzo por encontrar las vías de un lenguaje musical personal desembocan en la “Sinfonía en re menor” (1863-64), que Bruckner rehizo en 1.869 y que colocó fuera de la numeración de catálogo con el añadido de "cero", y la “Sinfonía nº 1” (1865-66), que reelaboró posteriormente.
De la época de Linz la obra con más éxito fue la “Misa en re menor”. La crítica se mostró favorable en su primera interpretación en Linz, y tres años más tarde en Viena, donde consiguió los elogios de Eduard Hanslick, uno de los críticos más duros y prestigiosos de la época. Fue por estos años cuando Bruckner conoció también a Berlioz y Listz. Gracias a Otto Kitzler, director del Teatro de la Opera de Linz, comenzó a conocer el lenguaje musical wagneriano, hecho revolucionario en la vida de Bruckner.
Hay dos fechas claves en su vida: la primera cuando asistió, en 1863, a una representación de "Tannhäuser", y la segunda, en 1865, cuando fue invitado personalmente por Wagner a Munich a la primera representación de "Tristán e Isolda". Esta sería la primera de una larga serie de contactos e invitaciones entre ambos compositores a lo largo de muchos años.
En 1867, Bruckner sufre una crisis nerviosa. El origen de esta depresión no está claro, podría ser un exceso de trabajo en Linz o el impacto que le produjo el descubrimiento y realidad musical que el ignoraba por completo. De hecho, la enfermedad, podría haber sido la consecuencia de esa lucha por desembarazarse del lenguaje conservador de la música sacra y encontrar una nueva expresión musical de carácter sinfónico. Una vez recuperado de su depresión nerviosa, Bruckner encontró la posibilidad de instalarse en Viena. Su maestro Simon Sechter muere el 10 de septiembre de 1867 y deja vacante el puesto en el Conservatorio de la Sociedad de Amigos de la Música de Viena, y nadie mejor preparado que Bruckner para ocuparlo.
La llegada a Viena no pudo empezar de mejor manera: profesor de música en el Conservatorio y en la Universidad, organista de la Capilla de la Corte y reconocimiento como compositor. La relación con Wagner y la fascinación por su la escritura musical wagneriana se convertirán en el camino de la continuación entre un lenguaje musical antiguo y otro nuevo.
Siluetas de Wagner y Bruckner
En el último tercio del siglo XIX la música tenía dos tendencias: clásico-romántico, cuyo representante era Brahms y la línea vanguardista y neoalemana, Wagner. Bruckner se inclinó hacia este último. Las posiciones pro y antiwagnerianas permanecían en Viena irreductibles. Los estrenos de las obras de Bruckner se iban sucediendo y las criticas no eran del todo desfavorables pero pasó momentos de angustia con la interpretación de algunas de sus Sinfonías. Su posición era inequívoca: se le consideraba representante de Wagner en Viena y esto no le favorecía. No es de extrañar que la “Sinfonía nº 7” no se estrenara en esta ciudad; compuesta en el momento en que murió Wagner (febrero de 1883), Bruckner añadió un “Adagio”, una coda fúnebre, en homenaje al maestro recién fallecido en Venecia.
A pesar de ello siguió trabajando y cuidando en extremo el rigor de la estructura formal de sus obras, totalmente necesario para conquistar Viena. Tras esta experiencia Bruckner regresó un tiempo a la música sacra y compuso el "Te Deum" en do mayor (Karajan), captando el favor del público. Pero la gloria definitiva del público vienés se producirá con el estreno de la “Sinfonía nº 8” (Wiener Philharmoniker). Hugo Wolf comentó: "...un acontecimiento único en los anales de Viena...". La obra tuvo un éxito inenarrable.
Bruckner en 1893
Sin embargo, Bruckner se acercaba ya hacia su ocaso. En 1890 deja las clases del Conservatorio, dos años más tarde renuncia al puesto de organista y en 1894 deja las clases de la Universidad de Viena. Ya fatigado y enfermo, Bruckner muere a causa de una crisis fulminante de hidropesía el 11 de octubre de 1896. Sus restos fueron enterrados en la Abadía de Sankt Florian, según dejó escrito el propio compositor, justo debajo del gran órgano. Murió mientras componía su novena sinfonía. Al final de su vida Bruckner gozaba de gran prestigio en su país y obtuvo varios galardones, así como una pensión para el resto de sus días. Contribuyó al desarrollo de la forma sonata mediante la dilatación del material temático en el primer movimiento de sus sinfonías. También amplió la envergadura de estas y adoptó estructuras más amplias que hasta entonces nadie había intentado utilizar. Su orquestación se caracteriza por la alternancia de las distintas familias de instrumentos. Crea de este modo, un efecto coral que muestra la influencia de Wagner y del timbre de su propio instrumento, el órgano.
Su música, imbuida de una intensa religiosidad, busca la perfección formal al tiempo que quiere ser un gran himno de alabanza al Dios en el que creía fervientemente (y a quien dedicó incluso su última obra, la Novena sinfonía). En los países latinos su obra es relativamente poco conocida, aunque es programada de forma cada vez más frecuente, pero en los países germánicos goza de un gran reconocimiento y se le considera como uno de los mayores compositores de la Historia. Lo que más llama la atención de Bruckner es su no pertenencia a ningún grupo musical, y casi diríamos que no pertenece ni a la música como se la conocía en su tiempo ni en el de ahora. Bruckner pertenece al mundo sonoro puro, un mundo donde transformar las cosas en sonidos; los espacios, los detalles, los cuadros paisajísticos que nos rodean, el propio universo de cada cual hecho música. Las obras de Bruckner están tan claras que no necesitan demasiadas referencias:
- “Sinfonía nº 6” la mayor (1881) (Berliner Philharmoniker -Simon Rattle) ;
- “Sinfonía n° 7” mi mayor (1883) (BBC Symphony Orchestra & Sir Reginald Goodall);
- “Sinfonía n° 8” do menor(1887, 1890); “Adagio” Wiener Philharmoniker - Herbert von Karajan) - "Sinfonía n° 9” (inacabada) re menor (1896) (Berliner Philharmoniker - Simon Rattle)