10 enero 2012

Jim Croce


El 10 de enero de 1943 nació en Philadelphia (Pennsylvania) el cantautor norteamericano Jim Croce. Sencillas y delicadas canciones de amor y otras cargadas de humor sobre personajes pintorescos de la América profunda, son el legado de Jim, cuya trágica muerte sucedió justo antes de publicarse lo que iba a ser un álbum millonario en ventas. Sus canciones, así como su persona, eran cálidas y accesibles. Croce fue un enjuto hombre común con camisas y botas de obrero con la extraordinaria capacidad de cantar sobre cosas y lugares comunes de forma que se transformaban en nuevos para su audiencia.

Criado en una familia de origen italiano, Jim mostró pronto interés por la música. Con cinco años ya sabía tocar el acordeón y poco más tarde aprendió a tocar la guitarra. En la universidad formó varias bandas y tras graduarse tocó en pequeños clubes, bares y cofee-houses, donde tocó "cualquier cosa que la gente quisiera oir: blues, rock, a capella, canciones del ferrocarril... cualquier cosa"

Por esta época conoció en un festival de música folk a su futura mujer, Ingrid, con quien comienza a actuar como dúo, cantando temas de Woody Guthrie, Gordon Lighfoot y Joan Baez, pero al  mismo tiempo ambos comienzan a escribir canciones. En 1968, un productor discográfico amigo de ellos, les anima a ir a Nueva York para grabar un disco. Graban para Capitol Records el álbum 'Jim & Ingrid Croce', tras lo que viajan durante dos años más de 400.000 kilómetros intentando vender su álbum en el circuito de universidades, y en pequeños bares.

Ingrid y Jim Croce
Desilusionados por la falta de éxito comercial, Ingrid y Jim venden todo lo que tienen menos una guitarra y vuelven a Philadelphia, donde ella da clases para niños y él, tras desempeñar trabajos en la construcción y como camionero, consigue un trabajo en una emisora local en la que compone jingles publicitarios. Frustrado, da clases de guitarra y se alista unos meses en el ejército.


A través de un amigo común conoce a Maury Muhleisen, un cantante, pianista y guitarrista de formación clásica con quien Jim comienza a actuar formando un dúo, en el que Maury es solista y Croce le acompaña.

Maury Muhleisen y Jim Croce
Poco después los papeles se invierten y es Muhleisen quien acompaña con su guitarra las canciones de Jim que, con sus textos autobiográficos y su extraordinaria honestidad a la hora de cantarlas, engancha a un cada vez mayor número de seguidores con temas como 'Photographs & memories', 'New York's not my home' o 'Lover's cross'.

En 1972, Croce firma un contrato con ABC Records y graba 'You Don't Mess Around With Jim' (1973), cuyo tema homónimo, editado en single, alcanza el Top10 americano. Otros temas del álbum que recibieron mucha difusión por radio y TV fueron 'Operator' y 'Time in a bottle', canción escrita para su hijo, que estaba en camino. En 1973 graba otro álbum, 'Life and Times', que contenía su primer nº1, 'Bad, bad Leroy Brown' (tema que incluso recibió una versión de Sinatra)

Tras dos años de giras constantes, Croce sentía nostalgia por su hogar, donde le esperaban su esposa Ingrid y su recién nacido hijo Adrian James. Una vez concluyera la gira de 'Life and Times', tenía previsto tomarse un descanso. Desafortunadamente, la gira no llegaría a su fin. El 20 de septiembre de 1973 la avioneta en la que viajaba se precipitó al vacío poco después de despegar, a causa de un fallo del piloto. Todos sus ocupantes murieron, incluido Jim y Maury Muhleisen. Tres meses después, 'Time in a bottle', que había sido editada en single, alcanzó el nº1 de las listas USA. A continuación se publicó el álbum 'I Got a Name', que Jim había dejado grabado antes de morir, el cual contenía nuevas joyas del cantautor, como el tema que dio título al album y 'I'll have to say I love you in a song', su último Top10 en las listas.

1 comentario:

  1. Un grande,que alumbró brevemente el mundo,como un cometa que viene,pasa y se va.
    Sensible,cálidamente humano,un artista honesto,al cual nadie le regaló nada,sino que todo lo obtuvo igual que la gente de origen humilde,con trabajo y perseverancia,a lo cual él le agregó su talento innato. Sus acordes tocan el corazón,y su voz nos rasga el alma. A mí muchas veces Jim Croce me ha hecho llorar dulcemente,porque parece que él está sufriendo con la historia que está contando.
    Jim Croce se fué,pero como todos los grandes, nos dejó la luz de su legado,para deleite de nuestros espíritus.

    ResponderEliminar