07 septiembre 2012

Buddy Holly


El 7 de septiembre de 1936 nació en Lubbock (Texas) el compositor, guitarrista y cantante Buddy Holly, músico norteamericano de gran talento, cuya carrera sólo duró un año y medio. Sin embargo fue, junto con Chuck Berry y Elvis, la figura más importante e influyente de los primeros años del rock and roll.

Nacido como Charles Hardin Holley aprendió de niño a tocar el violín y el piano, pero pronto mostró sus preferencias por la guitarra. Al contrario de lo que se cuenta en el film 'The Buddy Holly Story', sus padres siempre le apoyaron en sus aventuras musicales. En 1956 Decca Records estaba buscando al artista que pudiera hacerle sombra a Elvis Presley. Holly, que venía de triunfar junto a su hermano tocando sus canciones en un show local de radio, fue tentado por la discográfica y, ante la insistencia de sus padres, firmó.

Los directivos de Decca le convencieron para que fuera a Nashville a grabar. Allí, Buddy se dio cuenta muy pronto que el rock and roll no era lo que buscaban los ejecutivos de Decca. Le obligaron a cambiar su estilo de tocar y cantar y grabó unas sesiones en las que trabajó bajo una atmósfera restrictiva y de las que salió un single, 'Blue days, black nights' que tuvo mínima repercusión. En esas sesiones se grabó también una primera versión de 'That'll be the day', entre otras, un tema basado en la frase que pronuncia John Wayne en 'The Searchers' (Centauros del desierto), que -visto el éxito del primer disco- no se publicó.

Norman Petty en su estudio
En enero de 1957 le comunicaron a Holly que no iban a renovar su contrato y que no podía grabar ninguna de las canciones grabadas en las sesiones de Nashville, fueran publicadas o no. Buddy, que lo único positivo que sacó de estas sesiones fue la amistad del baterista Jerry Allison, volvió con él a Texas donde siguió tocando sus temas solo con la guitarra y la batería de Jerry. Holly nunca perdió la confianza en sus propias posibilidades e, impresionado con la labor de producción de Norman Petty con Buddy Knox en 'Party Doll', decidió volver a grabar 'That'll be the day' en los estudios que Petty poseía en Clovis (Nuevo Mexico).

Allison, Holly y Mouldin
La atmósfera que encontró allí estaba a años luz comparada con las manipulaciones sufridas en manos de los de Decca. Con la ayuda de un bajista, Joe B. Mouldin y otro guitarrista, Niki Sullivan, volvieron a registrar el tema, eligieron el nombre The Crickets buscando en un diccionario y la cinta con el resultado pasó de Columbia a RCA y de ahí, a Atlantic. Finalmente, Bob Thiele de Coral/Brunswick Records (irónicamente, subsidiaria de Decca) escuchó interesado la maqueta y los contrató. Como Buddy había grabado el tema con Decca, se publicó bajo el nombre The Crickets. Los siguientes dos años se publicarían canciones de Buddy Holly en Coral y de The Crickets en Brunswick. La distinción era meramente artificial, ya que todos los temas fueron grabados por Buddy Holly and the Crickets.
'That'll be the day' se publicó el 27 de mayo de 1957 y el 23 de septiembre ya estaba en lo alto de las listas de los más vendidos. En diciembre Buddy Holly y los Crickets actuaban en el Ed Sullivan Show.


Una de las anécdotas de aquel tiempo fue cómo lograron meterse en el bolsillo a una audiencia negra cuando fueron contratados a ciegas por los responsables del Apollo Theater de Nueva York (sólo habían oido el disco por la radio) para actuar allí durante una semana, pensando que eran de raza negra. La aceptación no fue instantánea como erróneamente se cuenta en la película 'The Buddy Holly Story', pero a los dos o tres días tenían al público bailando rock and roll y rockabilly. En agosto de 1957, The Crickets era el único grupo blanco que era contratado por teatros situados en barrios afroamericanos.

Buddy y The Crickets
La banda se embarcó en numerosas giras durante las cuales, gracias a su simpatía, a su extrovertido carácter tejano y también gracias a los nuevos sencillos 'Words of love', 'Maybe baby', 'Not fade away', 'Peggy Sue', 'Everyday', 'Rave on', 'It's so easy' y 'Oh boy', trabaron amistad con muchos de sus colegas más significativos, como Chuck Berry con el que solían jugar a las cartas; Little Richard, que apreciaba la sensibilidad y genio del joven tejano; Eddie Cochran, al que Buddy admiraba por su talento como guitarrista; pero de todas las estrellas con las que tuvo amistad, The Everly Brothers fueron quienes se transformaron en sus mejores amigos.

Buddy y Maria Elena
El ambicioso Buddy, que se había casado con Maria Elena Santiago (a quien dedicó su canción 'True love ways') en agosto de 1958, estaba cada vez más interesado en la escena musical neoyorquina. Sin embargo, The Crickets preferían volver a la existencia tranquila y sencilla de Lubbock. Este desencuentro llevó a la ruptura del grupo y Buddy y Maria  Elena se instalaron en un apartamento del Greenwich Village de Nueva York. Aquí Buddy grabaría una serie de canciones acompañado de guitarra acústica, entre ellas 'Crying, waiting, hoping' y 'What to do', publicadas después de su muerte y denominadas 'The Apartment Tapes'. Sus últimas grabaciones de estudio fueron 'I guess it doesn't matter anymore' y 'Raining in my heart', grabadas el mismo día que se grabó 'True Love Ways'.

A comienzos del año 1959, Mª Elena esperaba un hijo y Buddy Holly se encontraba con algunos problemas económicos, por lo que decidió unirse a la gira Winter Dance Party, que consistía en una serie de conciertos alrededor de veinticuatro ciudades, durante sólo tres semanas, junto a Ritchie Valens, Dion and the Belmonts y The Big Bopper. Los músicos se encontraban acompañados por Waylon Jennings al bajo, el guitarrista Tommy Allsup y Carl Bunch en la batería.

Su última fotografía con vida
Tras actuar en Clear Lake, Iowa, Holly con cansancio acumulado, decidió alquilar una avioneta ya que la calefacción del autobús se había roto y hacía mucho frío ese día. Además, así ganaba  tiempo para dormir. Pero ni las bajas temperaturas, ni la calefacción estropeada del autobús, fueron las causantes de su muerte. Sí lo fue el joven e inexperto piloto que pilotaba la avioneta, Roger Peterson. Su avión tenía la capacidad para tres pasajeros (cuatro contando el piloto), que tenían que pagar 36 dólares para el viaje.

La trágica imagen que dio la vuelta al mundo
Aquella noche del 2 de febreo de 1959, una vez finalizado el concierto, la avioneta despegó de Clear Lake. A la una de la madrugada -dos horas y media más tarde- se denunció la desaparición del avión. En ese avión, Holly estaba acompañado por Ritchie Valens y The Big Bopper. Esa misma mañana, se encontró en un campo de maíz un avión totalmente destrozado y alrededor del avión se encontraron los tres cuerpos de los músicos, que habían salido despedidos por la gran colisión del avión contra el suelo, muriendo instantáneamente. En la cabina se encontró el cadáver del piloto.

La muerte de Holly, Ritchie Valens y Big Bopper, tragedia conocida como 'El día que murió la música', causó un gran impacto en su época. Las dramáticas fotografías del accidente dieron la vuelta al mundo, Elvis Presley envió un telegrama de condolencia desde Alemania; a su entierro acudieron numerosos artistas y disc jockeys del momento; su féretro fue llevado por sus antiguos compañeros de The Crickets y por Phil y Don Everly; Eddie Cochran grabó una versión de la canción 'Three stars' en honor de sus camaradas muertos... La muerte de Buddy Holly significó el último gran golpe que recibió el rock and roll.

Buddy Holly fue una de las primeras grandes estrellas pop de aquella época. Fue el primer artista de su tiempo que, sin renunciar a su patrimonio cultural como el country y el rock and roll, marcó un estilo en el que primaban la melodía y los arreglos sobre el ritmo. El esquema clásico, metódicamente repetido por millones de bandas de rock de todo el mundo desde entonces, de dos guitarras, bajo y batería, fue establecido y popularizado por The Crickets.

Buddy fue el primer músico que escribía producía e interpretaba sus propias canciones y además, fue un precursor en el campo de la fusión de las orquestas con los instrumentos amplificados, y en la introducción en el rock de sonidos poco habituales. Los Beatles basaron su nombre en el de The Crickets (crickets = grillos; beetles = escarabajos) e interpretaron una versión de 'Words of  love'. Los Rolling Stones hicieron lo propio con 'Not fade away'.

Se puede afirmar con rotundidad que, en mayor o menor grado, desde los The Kinks hasta  The Who pasando por The Animals, la sombra de Buddy Holly planeaba sobre cualquier grupo inglés del periodo 1963-1966.

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