03 junio 2012

Josephine Baker


El 3 de junio de 1906 nació en St. Louis (Missouri) la bailarina, actriz y cantante Josephine Baker. Fue una de las artistas de cabaret más solicitadas de su tiempo. Pero detrás de esa extravagante mujer que paseaba un leopardo por las calles de Paris y que recibió apodos como 'La Venus de Bronce', 'La Diosa Criolla' o 'La Perla Negra', había algo más que sólo glamour. Gran humanista, intentó dedicar su vida a hacer del mundo que la rodeaba un sitio más armonioso y feliz.

Nacida Freda Josephine McDonald, fue hija de Carrie McDonald. Aunque muchas fuentes citan al batería de vaudeville Eddie Carson como su padre, todos -incluso Josephine- sospechaban que el verdadero padre fue blanco. Carrie había estado trabajando para una familia de alemanes en la época en la que estuvo embarazada pero convenció a la gente de que Carson era el padre y éste le seguía el juego. De todos modos, antes de que Josephine cumpliera un año, Eddie desapareció. Su madre se volvió a casar y tuvo tres hijos más con otro hombre, Arthur Martin. Cuando Baker cumplió ocho años, comenzó a trabajar de criada para familias blancas y en 1918 la familia prosperó mudándose de su pequeño apartamento a una casa unifamiliar. En el nuevo barrio, Josephine trabó amistad con el hijo del vecino, en cuyo sótano los niños chicos del barrio realizaban shows aficionados en los que Baker era la estrella.

Con trece años, Josephine dejó el colegio y el hogar de sus padres y trabajó como camarera para ganarse la vida. Poco después dejó también el trabajo para casarse con un tipo llamado Willie Wells, pero el matrimonio duró poco y tuvo que volver a servir mesas. Se unió a un grupo de artistas callejeros llamados The Jones Family Band y su debut en un escenario fue en el Booker T Washington Theater, un local de vaudeville negro de St. Louis. También actuaron allí los Dixie Steppers, una troupe ambulante de artistas negros, cuyo mánager se fijó en Josephine y decidió contratarla para el grupo. Como de momento no había trabajo para ella como artista, comenzó ejerciendo de ayudante de vestuario y sastra para la estrella de la troupe, Clara Smith. Durante una gira de los Dixie Steppers por el país, Josephine, que entonces contaba trece años, se casó con un guitarista de blues llamado Willie Baker, de quien tomó el apellido.

En abril de 1921, cuando estaba programado un show en Philadelphia, una de las chicas del coro sufrió un pequeño accidente que le imposibilitó actuar. Josephine ocupó su lugar y rápidamente destacó entre las demás. Su físico y su estilo la hacían mucho más interesante de observar. Cuando el show 'Shuffle Along' de Noble Sissle y Eubie Blake pasó por Philadelphia, una de las chicas de su compañía intentó recomendar a Baker para el show, que iba camino de Broadway, pero Baker, con catorce años, aún era demasiado joven para formar parte del espectáculo. Pero Josephine se obsesionó con la idea de actuar en 'Shuffle Along' y decidió dejar a su marido y trasladarse a Nueva York. Allí se dirigió a la compañía de Sissle y Blake, donde consiguió un trabajo como ayudante de vestuario. No perdió el tiempo y se aprendió todos los bailes y canciones.

Por fin, cuando una de las chicas se puso enferma, Baker tuvo su oportunidad. Phyllis Rose, una de sus biógrafas describió la escena: "Sobre el escenario sucedió la mágica transformación. Josephine entró en una actividad frenética en la que cada parte de su cuerpo parecía moverse en diferente dirección. Hizo payasadas sin parar. Se ponía bizca y cruzaba las piernas fuera del compás,  mientras las otras chicas seguían el paso disciplinadamente, causando un efecto de parodia. Las chicas del coro la odiaban. Existía un término para lo que estaba haciendo Josephine: robar protagonismo. Pero la audiencia estaba entusiasmada con ella"

Consiguió un número individual y cuando la compañía se fue de gira por el país, Baker permaneció en el show hasta su fin. Inmediatamente después, fue una de las artistas principales del siguiente show de Sissle y Blake, 'Chocolate Dandies'. Sin embargo, el espectáculo no tuvo éxito y dejó de realizarse en 1925, por lo que Baker volvió a formar parte de un coro en el Plantation Club de Harlem. Una noche, una productora negra adinerada llamada Caroline Dudley pasó por el club con el fin de contratar a Ethel Waters, una de las artistas que actuaba esa jornada, para su revista 'La Revue Negre' que pretendía llevar a Paris. Waters rechazó la oferta y Dudley decidió ofrecérselo a Baker, a quien conocía de 'Shuffle Along'. El deseo de Josephine era cantar, pero Dudley la quería como cómica. Tras ofrecerle un sueldo semanal de 200$ -una considerable suma en 1925-, Baker accedió y el 22 de septiembre la troupe se embarcó rumbo a Francia.

La 'Danse Sauvage'
La 'Revue Negre' debutó en el Theatre des Champs Elysees de Paris ante un enorme entusiasmo. Sin embargo, la fascinación de los franceses con la cultura negra estaba basada en impresiones oscuras y morbosas. Baker comento una vez: "Es increíble la imaginación que pueden desarrollar los blancos cuando piensan en los negros". La 'Revue Negre' aprovechó esta circunstancia exagerando los esteorotipos y tópicos que se habían creado en Europa sobre los afroamericanos. Cuando los propietarios del teatro decidieron añadir además de los típcos blues cantados y los bailes de claqué algo más exótico al espectáculo, crearon un baile más 'auténtico', llamado la 'Danse sauvage'.

En él, Baker bailaba acompañada de un bailarín, Joe Alex y sus trajes consistían en unas pocas plumas y poco más. Fue la sensación de Paris de la noche a la mañana. Seguidamente, Josephine recibió una oferta para unirse al Folies Bergeres para su nueva producción que se estrenaba en abril de 1926. Baker aceptó y mientras tanto realizó una gira con La 'Revue Negre' por Alemania, donde los artistas e intelectuales germanos la recibieron como a una diosa.

De vuelta en Paris, Baker protagonizó el show 'La Folie du Jour' en el Folies-Bergere. Así como en 'La Revue Negre', Baker fue presentada en un contexto 'exótico'. Aparecía desnuda, ataviada únicamente con una falda confeccionada con bananas. Sus rápidos y sensuales movimientos, su simpatía y sentido del humor era justo lo que pedía el público y logró ser inmensamente popular. Para los momentos sombríos que pasaba Europa tras la Primera Guerra Mundial, Baker significó un soplo de alegría y libertad.


En otoño de 1926 surgió un boom comercial en Paris. Se vendían muñecas y perfumes 'Josephine' y las mujeres se alisaban el pelo como ella para lo que se comercializó un producto llamado 'Bakerfix'. Baker inauguró su propio club, 'Chez Josephine' en diciembre de 1926 pero lo cerró un año después. También grabó varias canciones para el sello Odeon francés y participó en la película 'La Sirene des Tropiques' (1927). Entre las canciones que grabó se encuentran: 'Dinah', 'I love dancing', 'Lonesome lovesick blues', 'Blue skies' y 'I've found a new baby'.

Entre 1927 y 1930 Josephine Baker sufrió una profunda transformación. El desgarbado y torpe -aunque no feo- patito, se convirtió en cisne. Algunos de sus biógrafos atribuyen esta metamorfosis a la influencia de un hombre llamado Pepito Abatino, quien se convirtió en su mánager, amante y esposo no-oficial, aunque la mayor parte de su nuevo estilo y elegancia procedían de su propia iniciativa. Durante este periodo Josephine aprendió francés y realizó giras por Europa y por Argentina. Pero siempre volvía a Paris. "No quiero vivir sin Paris. Es mi patria, entendéis?. Tengo que ser merecedora de Paris y llegar a ser una gran artista".

Josephine y 'Cheetah'
La 'nueva' Josephine Baker debutó en el Casino de Paris en 1930. El productor, Henri Varna, le compró un leopardo -'Cheetah'- con el que Josephine fue la sensación en los círculos 'chic' parisinos. Actuaba con el animal -ataviado con un collar de diamentes- y las esporádicas escapadas del felino aterrorizando a los músicos añadían otra nota éxótica' al show. Cantaba en francés y lucía esplendorosos vestidos en una revista llamada 'Paris qui Remue'. Ese mismo año grabó canciones del show para Columbia Records, obteniendo un gran éxito con el tema 'J'ai deux amours'.


Asimismo en la década de los treinta protagonizó dos películas, 'Zou Zou' y 'Princesse Tam-Tam', y en 1934 tomó parte en la opereta 'La Creole' del compositor francés Jacques Offenbach.

Josephine en 1936
En 1935, Josephine Baker decidió volver a Estados Unidos para hacer lo que había logrado en Francia: causar sensación. Había sido contratada para actuar junto a Bob Hope en el Ziegfeld Follies de 1936. Embarcó en septiembre de 1935 para comenzar los ensayos. Cuando debutó la obra, los espectadores no disimularon su disgusto considerando el show excesivamente promiscuo, aunque el motivo fundamental era el color de su piel. El público blanco estaba acostumbrado a ver a los negros en papeles de 'negro' -'mammies' y cantantes de blues- y les resultaba muy difícil aceptar a una mujer negra con estilo, elegante y sofisticada. También allí Baker abrió su propio club 'Chez Josephine', que asimismo tuvo que cerrar poco después. Mientras tanto, Pepito Abatino, tras una discusión con Baker, regresó a Francia, donde murió semanas después.

Antes de volver a Francia, Baker cerró una página de su pasado consiguiendo el divorcio de su segundo marido, Willie Baker, con quien seguía casada legalmente desde 1920. En Paris, Paul Derval, director del Folies-Bergere le ofreció protagonizar su nuevo espectáculo que se estrenó en otoño de 1936. El año siguiente Baker se casó con Jean Lion, un industrial del azúcar. Con este matrimonio, Josephine accedió a la ciudadanía francesa, pero la relación acabó siendo turbulenta y acabó en divorcio catorce meses después.

Castillo Les Milandes
En septiembre de 1939, cuando Francia le declaró la guerra a Alemania en respuesta a la invasión de Polonia, Baker fue reclutada para el Deuxieme Bureau, la agencia de inteligencia militar francesa y pasó la contienda como 'corresponsal de honor' para el Bureu sacando clandestinamente documentos importantes del país. Al comenzar la guerra, Baker se trasladó a su castillo de Les Milandes pero allí también corría peligro y cuatro años después se trasladó a Marruecos, donde atravesó problemas de salud que la impidieron actuar.

Baker en el ejército
En 1942, ya recuperada, actuó en la zona para tropas inglesas, francesas y americanas. Seguidamente realizó una gira por Oriente Medio, donde ofreció actuaciones benéficas para la resistencia francesa. Por todos estos esfuerzos, fue nombrada subteniente de las fuerzas auxiliares femeninas del Ejército del Aire francés. Paris fue liberada en 1944 y Baker regresó a Francia. Dos años después, le fue concedida la Medalla de la Resistence y la Legión de Honor.

Su boda con Jo Bouillon
En 1947, Baker contrajo matrimonio con Jo Bouillon, un director de orquesta francés. Ambos pasaron los años de postguerra restaurando el castillo y la finca de Les Milandes. Cuando acabaron las obras, había dos hoteles, tres restaurantes, un campo de mini-golf, un museo de cera (con escenas de la vida de Baker), establos, una patisserie, una fábrica de foie-gras, una estación de servicio y una oficina de correos. Baker esperaba financiar la obra con los ingresos del turismo; el resto lo obtendría con sus actuaciones.


En 1948 regresó a Estados Unidos, donde no logró causar mucha más sensación que la que causó en 1936. Esta vez, sin embargo, tomó partido ante la discriminación racial y comenzó a exigir en sus contratos actuar ante audiencias no segregadas. El 20 de mayo de 1951 fue declarado el día de Josephine Baker por la NAACP (National Association for the Advancement of Colored People) en honor a su lucha contra el racismo.

La 'tribu del arco iris'
De vuelta en Europa en 1954, Baker decidió fundar una familia. Su deseo era criar un grupo de niños de diversas razas en un ambiente de armonía. Llamó a su grupo la tribu del arco iris. Para 1962 ya había adoptado doce niños, diez chicos y dos niñas. Para entonces, Bouillon, cansado de manejar los asuntos de Les Milandes y en desacuerdo con lo que él consideraba una forma de vida poco realista, en 1960 había abandonado a Baker para marcharse a vivir a Argentina.

Josephine en la Marcha de 1963
Tres años más tarde, Jack Jordan, un productor negro la invitó a participar en la famosa marcha de Washington en la que tomaron parte más de 200.000 personas Uno de ellos fue el reverendo Martin Luther King, Jr, que aquel día pronunció aquel famoso discurso de "Tengo un sueño" en la escalinata del Lincoln Memorial. Para Baker fue una de las experiencias mas memorables de su vida.

Josephine y Grace Kelly
En febrero de 1964, Les Milandes pasaba por serias dificultades financieras. Los cuatro años siguientes, Baker logró evitar la confiscación de sus bienes, pero en otoño de 1968, a pesar de organizar un show en el Olympia de Paris para recaudar fondos, recibió la orden de desahucio. Su problema llegó a oídos de la princesa Grace de Monaco quien dispuso una villa en Roquebrunne (Montecarlo) para que se alojaran Josephine y sus hijos.


A finales de los años sesenta y parte de los setenta, Baker experimentó problemas de salud que la obligaron a diversas estancias hospitalarias.

En 1974 la Societe de Bains de Mer de Monte Carlo invitó a Baker a protagonizar su show anual en beneficio de la Cruz Roja monegasca, la organización que ayudaba a sufragar su casa de Roquebrune. El show se llamó 'Josephine' y contaba la vida de la artista en una sucesión de escenas. Se estrenó en Paris el 8 de abril de 1975, conmemorando sus 50 años en el mundo del espectáculo y fue un rotundo éxito.

Entre la multitud de asistentes se encontraban personalidades como el príncipe Rainiero y la princesa Grace, Sofía Loren, Mick Jagger, Shirley Bassey, Diana Ross y Liza Minelli. Cuatro días después, Baker sufrió una embolia durante el sueño y quedó en coma. Poco después fallecía a los 68 años. Fue la primera mujer de origen estadounidense que recibió honores militares en sus funerales, retransmitidos por la TV nacional, celebrados en la Madeleine de Paris -aunque su tumba se encuentra en el cementerio de Mónaco- y a los que asistieron más de 20.000 personas.

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