21 enero 2012

Henri Duparc


El 21 de enero de 1848 nació en París el compositor francés Henri Duparc, que, a pesar de haber destruido la mayoría de sus composiciones, sus 17 «mélodies» sensibles y expresivas, han bastado para hacer de él un compositor de excepción, uno de los mejores melodistas franceses.

Siendo niño y adolescente Henri Duparc mostró interés en numerosos campos y poseyó una extraordinaria capacidad intelectual. Con todo, también tuvo una naturaleza sensible, a menudo dubitativa. En principio comenzó a estudiar una carrera de leyes pero a la vez tomaba lecciones de piano de Cesar Franck que le hizo comprender que no podría llegar a ser jamás un virtuoso pianista, pero que vio en él dotes de compositor, y también dijo de él que era «él más dotado de sus alumnos». Entre sus primeras composiciones se encuentra, “Six Reveries” para piano. En un rasgo típico, destruyó sus composiciones tempranas, al no estar satisfecho con aspectos de su estilo o con la totalidad de la propia pieza.
En 1867, a los diecinueve años, compuso su primera obra seria, una “Sonata para piano y violonchelo”. Al año siguiente publica su primera obra, “Cinq mélodies”, y un año más tarde, la editorial Flaxland ya le publicó las “Six petites pièces” para piano.

Duparc de uniforme en 1870
El 9 de noviembre de 1871 se casa con la escocesa Ellen Mac Swiney a quien le dedicará una de sus mélodies, “Soupir”(1869) para voz y piano (Valentin Gheorghiu & Dan Iordachescu). Después de la guerra, en 1870 y 1871, un grupo de músicos y escritores se reunía frecuentemente en su casa entre ellos Fauré, Chausson, Castillon, Saint-Saëns, Benoît y Chabrier y en una de esas reuniones surgió la idea de crear la «Société Nationale de Musique», de la que Duparc fue secretario durante mucho tiempo. Desde ese momento, se consagró exclusivamente a la música. En mayo de 1878 anunció la creación de los «Concerts de Musique Moderne» (en los que compartió la batuta con Vincent d'Indy) que se fundaron con el objetivo de dar a conocer las obras de los compositores contemporáneos.

Duparc en 1880
En 1885 concibió la idea de componer una ópera basada en la novela de Pushkin, «La Roussalka», de la que solo quedan algunos fragmentos. Ese mismo año, a los 36 años, en medio de una emergente carrera, deja de componer, para dedicarse de lleno a su familia, y a su otra pasión, el dibujo y la pintura (gouaches, pasteles y sepias). Cuando comenzaron a manifestarse en Dupart los primeros signos de neurastenia, melancólico, se refugió en Monein, al pie de los Pirineos hasta 1897. Posteriormente vivió en París y en 1900, finaliza la orquestación de “Testament”.

Jean Cras en 1899
Ese mismo año conoció a Jean Cras, un compositor prometedor, pero aún carente de oficio. Un fuerte lazo de amistad se estableció entre ambos, al punto que Duparc le llamó más adelante "hijo de mi alma" («fils de mon âme»). Cras dijo de su maestro, en una carta a Robert Lyon, director de la revista «Musique»:“Mi único maestro, Henri Duparc, no tuvo más que un objetivo: enseñarme a leer, ya que ignorante, no hacia más que escuchar. Desde entonces, y casi exclusivamente, Beethoven y Bach, en los que me impregné hasta la médula y después, todos los demás”. En 1902, emprendió su primer peregrinaje a Lourdes, un viaje que fue revelador para que surgiera en él una gran devoción religiosa.

Duparc en 1918
De 1906 a 1913, vivió en Suiza, en La Tour de Peilz, en (Vevey), donde conoció a Ernest Ansermet, que le hizo reintegrarse al trabajo, consiguiendo que orquestase varias de sus obras: el nocturno “Aux Etoiles” (Orchestre Symphonique et Lyrique de Nancy & Jérôme Kaltenbach), varias «mélodies» y una “Danse lente” (fragmento de Roussalka). El 17 de octubre de 1912, en un concierto celebrado en Montreux, el maestro suizo hizo triunfar a Duparc. Más tarde en 1913 volvió a los Pirineos, trasladándose a vivir a Tarbes (Altos Pirineos), donde residió hasta 1919. (El Conservatorio de Tarbes lleva en su honor su nombre, «Conservatoire Henri Duparc»). En 1916, llegó su ceguera y tres años después se trasladó a Mont-de-Marsan (Aquitania), donde, aquejado de una parálisis, pasó sus últimos días inmerso en un profundo misticismo religioso, falleciendo el 12 de febrero de 1933, a los ochenta y cinco años. Está enterrado en el Cementerio de Père-Lachaise, en París.


Obras principales:
1863-65 “Six Rêveries”, para piano impresa pero no publicada.
1867 “Sonata para violoncello y piano”. (Alain Meunier – violoncelle, Anne Le Bozec – piano, Tomomi Muchizuchi – mezzo)
1867-69 “Feuilles volantes, para piano”.

1868 “Chanson triste” (según un poema de Jean Lahor), para voz y piano (Maesha Brueggergosman, soprano, Justus Zeyen, piano)
1868 “Lamento” (según un poema de Théophile Gautier), para voz y piano (Régine Crespin, soprano)
1869 “Le Galop” (según un poema de Sully Prudhomme), para voz y piano (L'Oiseleur des Longchamps, barítono; Mary Olivon, piano)
1869 “Romance de Mignon” (V. Wilder según «Kennst du das Land» de Goethe), para voz y piano
1869 “Sérénade” (según un poema de G. Marc), para voz y piano (Nora Gubisch, mezzo-soprano, Alain Altinoglu, piano)
1869 “Soupir” (según un poema de S. Prudhomme), para voz y piano (Ana Raquel Satre)
1869 “Cinq mélodies, op. 2”, para piano.
1869 “Beaulieu”, para piano
1869-70 “Au Pays où se fait la guerre” (según un poema de T. Gautier), para voz y piano (antiguo título: Absence)
1870 “L'Invitation au voyage” (según un poema de Charles Baudelaire), para voz y piano (Gérard Souzay, tenor)

“L'invitation au voyage” — (Charles Baudelaire)

Mon enfant, ma soeur,
Songe à la douceur
D'aller là-bas vivre ensemble!
Aimer à loisir,
Aimer et mourir
Au pays qui te ressemble!
Les soleils mouillés
De ces ciels brouillés
Pour mon esprit ont les charmes
Si mystérieux
De tes traîtres yeux,
Brillant à travers leurs larmes.

Là, tout n'est qu'ordre et beauté,

Luxe, calme et volupté.

Des meubles luisants,

Polis par les ans,
Décoreraient notre chambre;
Les plus rares fleurs
Mêlant leurs odeurs
Aux vagues senteurs de l'ambre,
Les riches plafonds,
Les miroirs profonds,
La splendeur orientale,
Tout y parlerait
À l'âme en secret
Sa douce langue natale.

Là, tout n'est qu'ordre et beauté,

Luxe, calme et volupté.

Vois sur ces canaux

Dormir ces vaisseaux
Dont l'humeur est vagabonde;
C'est pour assouvir
Ton moindre désir
Qu'ils viennent du bout du monde.
— Les soleils couchants
Revêtent les champs,
Les canaux, la ville entière,
D'hyacinthe et d'or;
Le monde s'endort
Dans une chaude lumière.
Là, tout n'est qu'ordre et beauté,
Luxe, calme et volupté.


 Invitación al viaje — (Charles Baudelaire)
¡Mi niña, mi hermana,
piensa en la dulzura
de ir a vivir juntos, lejos!
¡Amar a placer,
amar y morir
en un país como tú!
Los mojados soles
en cielos nublados
de mi alma son el encanto,
cual tus misteriosos
ojitos traidores,
que a través del llanto brillan.

Todo allí es orden y belleza,

lujo, calma y deleite.

Muebles relucientes,

por la edad pulidos,
adornarían el cuarto;
las flores más raras
mezclando su aroma
al vago aroma del ámbar,
los techos preciados,
los hondos espejos,
el esplendor oriental,
todo allí hablaría
en secreto al alma
su dulce lengua natal.

Todo allí es orden y belleza,

lujo, calma y deleite.

Mira en los canales

dormir los navíos
cuyo humor es vagabundo;
para que tú colmes
tu menor deseo
desde el fin del mundo vienen.
Los soles ponientes
revisten los campos,
la ciudad y los canales,
de oro y de jacinto;
se adormece el mundo
en una cálida luz.

Todo allí es orden y belleza,

lujo, calma y voluptuosidad.

1871 “La Fuite”, dúo para soprano y tenor con acompañamiento de piano
1871 “La vague et la cloche” (según un poema de François Coppée), para voz y piano (Philippe Sly: Baritono bajo, Maria Fuller: pianista)
1872 “Suite d'orchestre” (perdida) Música de orquesta

1872-82 “Phidylé” (según un poema de Leconte de Lisle), para voz y piano (Sylvia McNair, Soprano; Roger Vignoles, Piano)
1873 “Laendler”, suite de valses para orquesta (destruida, sólo subsiste una versión para 2 pianos).
1873 “Laendler” (versión para 2 pianos).
1874 “Poème nocturne” I. Aux étoiles - II: Lutins et follets - III. Duo: L’aurore.
1874 “Elégie” (según un poema de Th. Moore), para voz y piano (Kurt Ollmann, barítono)
1874 “Extase” (según un poema de Jean Lahor), para voz y piano (Régine Crespin, soprano)
1875 “Lénore” (según un poema de Burger), poema sinfónico (Orchestre du Capitole de Toulouse, dir. Michel Plasson)
1875 “Lénore” (versión piano a cuatro manos y para dos pianos)

1876-84 “La vie anterieure” (según un poema de Ch. Baudelaire), para voz y piano (Gérard Souzay, barítono)
1877 “Suite pour le piano” (perdida).
1879 “Le manoir de Rosemonde” (según un poema de R. de Bonniéres), para voz y piano (Régine Crespin, soprano)
1879-95 “Roussalka” (ópera en tres actos, inacabada, basada en Pushkin) [destruida].
1880 “Sérénade florentine” (según un poema de J. Labor), para voz y piano (Bruno Laplante & Marc Durand)
1882 “Benedicat vobis Dominus”, motete para 3 voces mixtas y órgano (o piano).

1883 “Testament” (según un poema de A. Silvestre, estrenada en 1898), para voz y piano
1886 “Recueillement” (incompleta, destruida) Música vocal
1892 “Danse lente” (extracto de Roussalka)
1903 “Transcripción para orquesta de J.S. Bach”: 2 préludes and fugues, para órgano. (Preludio y Fuga en mi menor BWV 533 para 2 Pianos)
1908 “Transcripción para dos pianos de 6 oeuvres d'orgue”, de Cesar Frank Música de piano
1910 “Aux étoiles”, para piano (hay versión para piano a 4 manos y versión para órgano)
1911 “Aux Etoiles”, entreacto para un drama inédito (rév. 1911). Música de orquesta (s.d.) Transcripción para orquesta de J. S. Bach: Prélude et fugue, coral para órgano.

video

Su principal contribución fueron sus canciones, que demostraron una sofisticación al unir texto y música, al utilizar adecuadamente elaborados elementos contrapuntísticos en el acompañamiento y al evitar modos sentimentales frecuentemente escuchados en las canciones de otros compositores franceses de la época.

A imagen de los músicos que le son contemporáneos, Duparc quiso reconciliar, acercar, unir la melodía y la palabra con el fin de que cese la antigua diferencia entre el discurso libre de la música y el, imperiosamente sintáctico y sensato del lenguaje verbal. Poetas, tales como Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, un poco más tarde Artaud, expresaron muy acertadamente la extrema tensión de la época. Henri Duparc, más que otros, siente físicamente la división, el abismo creciente, que se abre en el mismo corazón de su generación.

Compuestas al precio de un esfuerzo sobrehumano, las diecisiete «mélodies» de Duparc tienen una gracia inolvidable. Verdadero equilibrio geométrico, de una luminosa claridad, la palabra responde a la nota, el acorde se apoya con delicadeza en la rima. El ciclo de sus canciones se acaba en 1885: la última, “La vie antérieure” (Jessye Norman, soprano) ocupó la mente del compositor durante diez años (1874-84). Este célebre poema de Baudelaire encuentra su acompañamiento en la sublime «mélodie» que le acopló Duparc. A pesar de su brevedad -la duración de su interpretación no excede de los cuatro minutos-, esta obra tiene las proporciones de un vasto edificio gótico: la riqueza de la expresión armónica y el lirismo de las pequeñas inflexiones son extraordinarios.

No hay comentarios:

Publicar un comentario