01 abril 2012

Sergei Rachmaninoff


El 1 de Abril de 1.873, nació en las tierras de Oneg, cerca de Novgorod, (Rusia), el compositor, pianista y director de orquesta, Sergei Vasilievich Rachmaninoff. Uno de los pianistas más brillantes del siglo XX, cuyas composiciones son consideradas como la mayor expresión musical de la era romántica. Tuvo legendarias facilidades técnicas y manejo rítmico, y sus largas manos eran capaces de cubrir el intervalo de una 13ª en el teclado (una mano abarcaba aproximadamente 30,5 cms). El largo de sus manos correspondía aproximadamente con su altura de 1 metro 98 cm. Además tenía la habilidad de tocar complejas composiciones con sólo escucharlas una vez.

A los 9 años, fue inscrito en el conservatorio de San Petersburgo, gracias a la ayuda económica de su abuela materna. Sin embargo, no fue un buen alumno. Al suspender por completo el curso de 1885, la junta directiva del conservatorio lo expulsó. Aun así, fue admitido en el conservatorio de Moscú, bajo las enseñanzas de Nikolái Zvérev, gracias a la intervención de su primo Aleksandr Ziloti, compositor famoso de la época. Ya en Moscú, Rachmaninoff residió en la propia casa de su profesor, junto a otros dos alumnos, sometido a duras jornadas de estudio. Allí conoció a Piotr Tchaikovski, amigo personal de Zvérev, quien sería muy influyente en la vida y obra de Rachmaninoff, y de cuya “Sinfonía Manfredo” realizó una trascripción para piano a cuatro manos en 1886, a los trece años, obra de la cual el propio Tchaikovski quedó impresionado.

Rachmaninoff comenzó a demostrar su talento para la composición desde muy joven, y decidió volcarse en ella, aunque Zvérev estaba empeñado en desarrollar al máximo sus virtudes pianísticas. Tras un mes de discusiones, se marchó a vivir definitivamente con su tía Varvara en 1889, a los dieciséis años. A lo largo de los dos años siguientes, se dedicó a componer pequeñas piezas, y tomó sus primeros contactos como director de orquesta. Asimismo, en 1891, compuso el “Primer concierto para Piano y Orquesta” (Beatrice Berthold & NDR-Sinfonieorchester im Kieler Schloß), dedicado a su primo Aleksandr Ziloti, y la ópera “Aleko”, que le sirvió para graduarse en el Conservatorio de Moscú con menciones honoríficas.

En 1892 Rachmaninoff ya estaba preparado para su carrera como compositor, y abandonó el conservatorio en el verano del mismo año. Publicó sus primeros trabajos, lo que le permitió independizarse económicamente de su familia, además de las ganancias por las clases que impartía. Durante esta época, compondría sus primeros preludios y elegías para piano, así como el poema sinfónico “La Roca”. Durante los ocho primeros meses de 1895, Rachmaninoff estuvo trabajando en su “Primera Sinfonía”, en la que volcó sus ilusiones y esperanzas. Se estrenó por primera vez dos años después, en 1897, bajo la dirección del también compositor Aleksander Glazunov.

La presentación fue un rotundo fracaso, ya que aparentemente Glazunov estaba ebrio y la ejecución de la orquesta fue deficiente. Rachmaninoff escribía así a su amigo Aleksandr Zataevich a los dos meses del estreno: “... ésta ha sido pésimamente ejecutada. Me asombra que un hombre de tan enorme talento como Glazunov dirija tan mal la orquesta. No me refiero a su técnica; hablo simplemente de su musicalidad. No siente nada cuando dirige. Hasta parece como si no comprendiese nada...” Los críticos fueron muy duros en sus apreciaciones y ello afectó seriamente a Rachmaninoff, causándole una grave depresión.

Los años de depresión
Rachmaninoff no escribiría nada durante el verano siguiente al estreno de su Primera Sinfonía. Tras su fracaso, pensó dedicar su vida a la dirección más que a la composición, y fue nombrado director de la Compañía de Ópera de Moscú. Tras un gran debut, dirigiendo "Sansón y Dalila" de Camille Saint-Saëns, su fama fue extendiéndose por toda Europa, hasta el punto de recibir una oferta de la Royal Philarmonic Society de Londres para interpretar y dirigir alguna de sus propias obras. Este hecho obligó a Rachmaninoff a revisar su concierto para piano, y examinar su carencia de ideas y bloqueo mental para la composición, sin duda consecuencia de aquella desafortunada experiencia con su primera sinfonía, que produjeron un grave decaimiento anímico en el artista.

Nikolai Dahl
Más deprimido que nunca, Rachmaninoff se puso en manos del Dr. Nikolái Dahl, especialista en neurología e hipnosis, quien le trataría durante la mayor parte del año 1900, con excelentes resultados, devolviéndole la confianza en sus aptitudes creativas. Tras un viaje a Italia, Rachmaninoff comenzó a escribir los primeros bocetos de una de sus obras maestras, el “Concierto para piano y orquesta nº 2” Parte 1/3 (Hélène Grimaud, piano & Claudio Abbado, director). Tocó el segundo y tercer movimiento en Moscú en diciembre de 1900, añadió el primer movimiento en la primavera de 1901 y ofreció la primera interpretación completa el 27 de octubre de ese mismo año dedicado al propio Dahl, con un inmenso éxito de crítica y público.

El período ruso
Tras el éxito de su Concierto n.º 2, y plenamente recuperado de su crisis anímica y creativa, Rachmaninoff anuncia en 1902 su casamiento con su prima Natalia Aleksándrovna Sátina. Debido a que la Iglesia Ortodoxa prohíbe los matrimonios entre primos, este enlace generaría muchos problemas. Afortunadamente para él, la intervención de una de sus tías y la celebración de la ceremonia en una capilla militar hicieron oficial su matrimonio. Eran sin duda los mejores tiempos para el artista.
Comienza aquí su triple carrera, como compositor, pianista y director, que le llevaría a adquirir una fama sin precedentes. Fue director del Teatro Bolshói de Moscú, entre 1904 y 1906, y realizó varias giras por todo el mundo como pianista.


A esta etapa de su vida pertenecen sus obras más grandiosas: además del mencionado Concierto para piano y orquesta n.º 2, Rachmaninoff escribiría obras maestras como su “Segunda Sinfonía” (1907), “La isla de los muertos” y sus “Concierto para piano y orquesta n.º 3"1er. mov. (Valentina Lisitsa) y n.º 4” (1909), “Las campanas” (1913), y numerosas piezas para piano, entre las que se encuentran sus preludios para piano, suite para dos pianos…

El compositor en 1919
Tras la Revolución rusa
En 1916 explota la tensión acumulada en su país, tiene lugar la Revolución rusa y Rachmaninoff decide abandonar su Rusia natal. Sin dinero ni posesiones el artista emigra con su familia en otoño de 1917, a sus cuarenta y cuatro años. Ya en 1918, y asentado en París, recibe tentadoras y lucrativas ofertas desde Estados Unidos, que supondrían la salida económica para él y su familia. Tras aceptar varias ofertas sobre giras de conciertos, firma en 1920 un importante concierto con la compañía de grabaciones "Victor Talking Machine", y al año siguiente compra una casa en Riverside Drive (Nueva York). Fue en Paris donde fundó una importante firma publicitaria, cuyo objetivo principal era el de dar a conocer tanto obras suyas como las de otros compositores rusos.

Mientras tanto, su música era prohibida por el nuevo régimen en la URSS. Durante esta etapa Rachmaninoff dedicaría su tiempo a su profesión de solista y director, tan necesaria para mantener su economía y la de su familia, por lo que su faceta creativa se vio muy mermada. De este periodo destacan las excelentes “Tres canciones rusas” (1926), “42 variaciones sobre un tema de Corelli” (1931), la impresionante “Rapsodia sobre un tema de Paganini” (1934), Andante (Mikhail Pletnev) que fue compuesta en la Villa Senar, una propiedad que Rachmaninov tenía en Suiza( (ciclo de veinticuatro variaciones sobre un tema del Capricho nº 24 para violín del célebre violinista italiano Niccolo Paganini), su “Tercera Sinfonía” (1936) y algunos arreglos para piano.


Sus últimos años en Estados Unidos
En otoño de 1909 embarcó en su primera gira estadounidense, ofreciendo - como él mismo señaló- casi un concierto diario durante tres meses enteros. Estrenó su tercer concierto para piano el 28 de noviembre en el New Theatre de Nueva York bajo la dirección de Walter Damrosh.

En enero de 1910 lo repitió en el Carnegie Hall esta vez bajo la dirección de Gustav Mahler que impresionó enormemente a Rachmaninoff como director. En 1939 se asienta definitivamente en Estados Unidos junto a su familia, dedicándose fundamentalmente a su faceta de intérprete en giras por EE.UU. En 1940 escribiría la que sería su última obra catalogada, las “Danzas sinfónicas”, una de las obras maestras de la música de nuestro siglo. Asimismo, en 1941 revisaría su Concierto n.º 4 para piano y orquesta. En 1942-1943 realizó su última gira de conciertos, y se compró una casa en Beverly Hills, que sería su última residencia. Allí murió el 28 de marzo de 1943, a la edad de 70 años.

Obras más importantes
Las manos de Rachmaninoff
“Primer concierto para piano y orquesta” (1891) (Nikita Magaloff & Orchestra Sinfonica di Torino della Rai)
“Preludio en do sostenido menor", Op. 3 n.º 2 (1892) (Vladimir Horowitz) durante su vida fue su obra más conocida.
“Trío elegíaco” (1893), Nº 2, 1/2, 2/2 (Lugansky, piano; Mischa Maisky, violonchelo), a la memoria de su admirado músico Piotr Ilich Tchaikovski.
“Sinfonía nº 1” (1897) 1/2, 2/2, (Concertgebouw Orchestra - Vladimir Ashkenazy).

“Concierto para piano nº 2 en do menor Op. 18” (1899), 2/3, 3/3 (Hélène Grimaud, piano & Claudio Abbado, director) una de sus piezas más conocidas actualmente. Dedicado al Dr. Nikolai Dahl que lo ayudó a superar la depresión que le produjo el fracaso de su Primera sinfonía. En 1976 el cantautor Eric Carmen utilizó el tema principal del segundo movimiento de este concierto en su hit “All by myself” (reeditado por la cantante canadiense Céline Dion y también por el cantante mexicano Luis Miguel con el nombre de 'Perdóname').

“Sonata de Violonchelo y piano en sol menor", Opus 19, 3º mov, (1901) (Msistlav Rostropovich, cello & Alexander Dedyuhkin, piano)
“Variaciones sobre un tema de Chopin” (1903) (N. Lugansky)
Segunda Sinfonía (1907) 1/3 , 2/3 , 3/3  (NHK Symphony Orchestra , dir. André Previn)
“Concierto para piano nº 3 en re menor, Op. 30” (1909), (Horowitz & Zubin Mehta) dedicado a Josef Hofmann. Una de las obras para piano y orquesta más exigentes del repertorio. Inmortalizado en la película "Shine", de Scott Hicks (1996).


“Vocalise”, Op. 34 No.14 (1912) (Berliner Symphoniker, Michael Schoenwandt & Natalie Dessay) la última de sus catorce canciones del Op. 34. Escrita para voz (soprano o tenor) y acompañamiento de piano. No contiene palabras, pero se canta utilizando cualquier vocal que el cantante elija.

“Preludios: Op. 23, n.º 1, nº 2, nº 4, nº 6 y nº 10” (Boris Berezovsky, piano)
“La isla de los muertos, Op. 29” (1909), poema sinfónico 1/2; 2/2 (St. Petersburg Philharmonic Orchestra & dir. Mariss Jansons)
“Études-Tableaux Op. 33” (1911) (Nikolaï Lugansky).
“Concierto para Piano y Orquesta nº4" (1909) Arturo Benedetti Michelangeli, piano & Philharmonia Orchestra, dir. Ettore Gracis)
“ Las Campanas” (1913)
“Études-Tableaux Op. 39” (1916) N.º 6 en Mi bemol menor: Non Allegro - Presto (Valentina Lisitsa)

“Danzas sinfónicas" (1941) (The Philadelphia Orchestra & Yuri Temirkanov)
“Tres Canciones Rusas” (1926)
“Variaciones sobre un tema de Corelli”, Op. 42, (1931) 1/2, 2/2 (Vladimir Ashkenazy) es un grupo de 20 variaciones sobre la Sonata para violín, violone y clavecín de Arcangelo Corelli (Op. 5, n.º 12; que a su vez es una serie de variaciones sobre el tema musical europeo, La Folía)
“Rapsodia sobre un Tema de Paganini” (1934) Parte 1Parte 2, Parte 3 (Mikhail Pletnev)
“Tercera Sinfonía” (1936) (Royal Concertgebouw & Vladimir Ashkenazy)
“Danzas Sinfónicas” (1940) (The Philadelphia Orchestra, dir. Yuri Temirkanov)

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