08 marzo 2012

Gábor Szabó


El 8 de marzo de 1936 nació en Budapest el guitarrista de jazz Gábor Szabó quien, al producirse la invasión soviética en su país en 1956, huyó a EEUU y se matriculó en la Berklee School of Music de Boston. Entre 1961 y 1965 formó parte de los cuartetos de Chico Hamilton y Charles Lloyd

A partir de 1966 comenzó a grabar discos como líder en los que incorporaba elementos folkóricos de su país a su música, así como de Brasil e India. Uno de sus primeros trabajos, 'Spellbinder' (1966) contenía el tema 'Gypsy queen', que sería un hit en 1970 en versión de Santana. En 1967 formó un quinteto con el guitarrista Jimmy Stewart en sus filas, con el que publicó varios álbumes a finales de los sesenta como 'The sorcerer' (1966) y 'Bacchanal' (1968).

En 1970 se publicó uno de sus mejores trabajos, 'High Contrast', un trabajo en colaboración con el músico de R&B Bobby Womack, en el que se incluía el tema 'Breezin'.  En 1977 se quejó amargamente del éxito obtenido por George Benson con el mismo tema. Argumentaba que Benson le había robado el arreglo, que él había grabado ya siete años antes.

En los años setenta, Szabo realizó numerosas giras por la costa Oeste americana, hipnotizando las audiencias con su personal estilo, y publicó álbumes producidos por Bob James como 'Mizrab' (1972), 'Rambler' (1973) y 'Macho' (1975).
Szabó, que nunca se sintió totalmente aceptado como músico de jazz en EE.UU. volvió a Hungría en varias ocasiones durante los setenta, teniendo la oportunidad de tocar con talentosos músicos autóctonos. Fue hospitalizado durante su última visita y murió en 1982 a los 45 años.

Richard Fariña


El 8 de marzo de 1937 nació en Nueva York el escritor y cantautor folk Richard Fariña, una de la figuras emergentes de la contracultura americana de principios de los sesenta.

Richard y Carolyn en Pamplona, 1962
Hijo de cubano e irlandesa pasó su infancia viajando entre Cuba, Irlanda y Brooklyn. En los años cincuenta se involucró con el IRA y en 1959 tomó parte en la revolución cubana. Estudió en la Cornell University donde coincidió con Thomas Pynchon y escribía poemas y cuentos cortos para el periódico universitario. En 1960 se casó con la cantante folk Carolyn Hester. Esta le enseñó a tocar el mountain dulcimer, un instrumento olvidado de los Apalaches, que Richard ayudó a popularizar de nuevo. Viajaron por Europa y mientras Carolyn realizaba actuaciones, Richard trabajaba en su novela.

Fariña y Dylan
Durante la grabación del tercer álbum de Carolyn, Fariña coincide con un todavía desconocido Bob Dylan, contratado para tocar la armónica. Ambos se hacen buenos amigos y Fariña conoce a Mimi Baez, la adolescente hermana de Joan. Tras divorciarse de Carolyn, Richard se casa en 1963 con Mimi, que contaba en ese momento 17 años. Juntos realizan varias actuaciones, entre ellas, en el legendario Newport Folk Festival 1965.

Richard y Mimi Fariña
Ese mismo año publican en Vanguard Records 'Celebrations for a Grey Day' y 'Reflections in a Crystal Wind', con temas como 'Pack up your sorrows', 'Reno, Nevada', 'Falcon', 'A swallow song' y 'Raven Girl', en los que cuentan con músicos de acompañamiento de la talla de Felix Pappalardi al bajo y John Hammond a la armónica. El 30 de abril de 1966, tras asistir a una firma de ejemplares de su novela 'Been Down So Long It Looks Like Up to Me', y mientras celebraban el 21 cumpleaños de Mimi, decidió ir a dar un paseo con un amigo en motocicleta, del que nunca volvió. El piloto, que resulto ileso, perdió el control en una curva y Fariña salió despedido perdiendo la vida. Tenía 29 años. Joan Baez conmemoró su pérdida y la pena de su hermana en su canción 'Sweet Sir Galahad'.

Carl Philipp Emanuel Bach


El 8 de marzo de 1714 nació en Weimar el compositor y teclista alemán Carl Philipp Emanuel Bach, el quinto hijo, pero segundo vivo, de Johann Sebastian Bach y María Barbara, y el único que triunfó totalmente en su carrera. Está considerado uno de los fundadores del estilo clásico y uno de los compositores más importantes del periodo galante, aparte de ser el último gran maestro del clave hasta el siglo XX.

Federico II en 1763
Recibió formación musical de su padre y posteriormente estudió música en la Thomasschule de Leipzig y Derecho en la universidad de dicha ciudad, así como en la de Frankfurt an den Oder.
A los 20 años ya brillaba como instrumentista (dominaba los instrumentos de teclado), profesor y compositor. En 1738 se incorporó en Ruppin a la orquesta de Federico II, príncipe heredero de Prusia, a quien siguió a Potsdam y después a Berlín cuando subió al trono. Durante estos años Carl Philipp escribió gran parte de sus sonatas para teclado (Sonatas de Prusia y Sonatas de Württemberg entre otras) A pesar de permanecer casi treinta años su servicio, Carl Philipp encontraba que el Rey dedicaba poco interés a sus composiciones en favor de las de otros músicos de la corte como G. Benda, Johann J. Quantz o K.H. Graun. Asimismo, su salario era inferior al de estos músicos, por lo que en 1767 decidió abandonar la corte y trasladarse a Hamburgo.

Allí sucedió a G.P. Telemann, que acababa de fallecer, como Director Musices. Para acceder a este cargo presentó un “Magnificat en re mayor” (Parte 2) (Dresdner Kammerchor Hans-Christoph Rademann & dir. Michael Schneider), creado al principio de su época berlinesa. A partir de entonces, y hasta su muerte, se ocupó de la cantoría de Johanneum y de las cinco principales iglesias de Hamburgo, de ahí que fuera conocido a lo largo de Europa como “el Bach de Hamburgo”.

Dio un gran impulso a la vida musical de esta ciudad, ya que su frenética actividad le llevó a escribir durante esa época gran parte de su obra vocal de carácter sacro, como los oratorios “Die Israeliten in der Wüste” (1769), “Die letzten Leiden des Erlösers” (1770) o el más célebre, “La Resurrección y Ascensión de Jesús” Wq. 240 (1777-1780) (Christoph Pregardien, Barbara Schlick, Kleine Konzert, Das & Hermann Max). También dio a conocer en Hamburgo el “Mesías” de Haendel, el “Stabat Mater” de Haydn, el “Requiem” de Jommelli y la “Misa en si menor” de J.S. Bach. Además, fue el encargado de publicar la obra de su padre hasta que apareció la edición de “El clave bien temperado” en 1801.


Su extensa producción, que fue ampliamente difundida cuando vivía, e incluye diversos oratorios y cantatas (en las que, en ocasiones, tomaba páginas de su padre), unas veinte sinfonías y más de cincuenta conciertos para uno o dos instrumentos de teclado, violonchelo o flauta: Concierto para violonchelo (Christophe Coin & Ensemble Baroque Limoges).


La parte más original de sus obras se encuentra, probablemente, en las composiciones para teclado. Entre los muchos títulos que cabe destacar se encuentran las seis colecciones de sonatas, rondós y fantasías para aficionados (1779 a 1787). Si bien aprendió el lenguaje musical de su padre, pronto se distinguió por un estilo propio, homófono y a la moda de la época, el llamado “empfindsamer Stil” (estilo sentimental) que, frente a la simplicidad del estilo galante, buscaba la emoción del oyente. Para ello, recurrió al empleo de elementos como disonancias avanzadas, alternancia de modos mayor y menor o acordes interrumpidos.

Carl Philipp también redactó una obra teórica de gran importancia en su época. Se trata del “Ensayo sobre la manera verdadera de tocar el teclado” (1753) en dos volúmenes. Su obra completa fue catalogada por Alfred Wotquenne, de ahí que los números de referencia empleados para citar sus composiciones vayan acompañados de las letras “Wq”. Otra catalogación importante fue la realizada por Eugene Helm, que incluye cerca de 900 obras, 300 de las cuales son para instrumentos de teclado solo.

Obras destacables:
Concierto para dos clavicordios en Fa, Wq. 46 (1740). Es uno de los cincuenta y dos conciertos para teclado que compuso a lo largo de toda su vida.
Seis sonatas prusianas (Preussische Sonaten, 1742) Sonata Nº 1 (Pieter-Jan Belder, clavicordio), dedicadas a Federico el Grande.
Seis sonatas Wurttemberg (Württembergische Sonaten, 1744) (Bob van Asperen), dedicadas al gran duque de Wurttemberg.


Once sonatas para flauta, entre ellas: en Re, Wq. 83; en Mi, Wq. 84; en Sol, Wq. 85; en Sol, Wq. 86; en Mi menor, Wq. 124; en Sol, Wq. 127; en La menor, Wq. 128 (Denis Bouriakov); en Re, Wq. 129; en Sol, Wq. 133; en Sol, Wq. 134. Compuestas en Potsdam, entre 1745 y 1755.
Magnificat (1749) (Gächinger Kantorei Stuttgart Bach-Collegium Stuttgart & Helmut Rilling), en el que muestra una gran influencia de su padre.

Cinco conciertos para flauta, entre ellos: Concierto en re menor, Wq.22 (Akademie für Alte Musik Berlin); Concierto en si bemol mayor Wq.164 (Machiko Takahashi - Flauta, Concertgebouw Chamber Orchestra & dir. Roland Kieft); Concierto en Sol mayor, Wq.169, y Concierto en Si bemol, Wq.167 (1755). Con estos conciertos contribuyó Carl Philipp al repertorio de flauta para el rey Federico el Grande; no obstante, requieren tal virtuosismo que es dudoso que fueran interpretados por el propio rey.
Entre 1755 y 1759 compuso varias obras para órgano, con inevitables ecos de su padre. Pueden mencionarse: Conciertos para órgano, en Sol, Wq. 34 y en Mi bemol, Wq. 35; Fantasía y fuga en Do menor, Wq. 119/7 (Orchestra Haenchen & Pietro da Cortona); Preludio en Re, Wq. 70/7.

Cinco Sinfonías de Berlín, H 649, 50, 53, 54 y 56. Compuestas entre 1755 y 1762, estando el autor en Potsdam. (Orquesta de Cámara de Jerusalén "Kol Israel” & dir. Mendi Ronal)
Una cantata de Pascua (1756).
La serie Mit veränderten Reprisen (1760-1768) y Sonaten für Kenner und Liebhaber. Obras de Berlín.
Diez sonatinas para teclado y otros instrumentos, y dos más para dos teclados. Berlín, 1762- 1764. Son una especie de experimento en el que combina elementos del concierto y la suite.

Fantasía para clavicémbalo y acompañamiento (Mathaeus Heilmann piano & The Academy of Ancient Music / Christopher Hogwood)
Dos Conciertos para oboe: en Si bemol, Wq. 164 (Peter Pongrácz, Oboe & Liszt Ferenc Chamber Music Orchestra, Budapest) , y en Mi bemol, Wq. 165 (1765).
Die Israeliten in der Wüste (Los israelitas en el desierto) (1769) (Chorus & Orchestra: Corona & Cappella Coloniensis & dir: William Christie) Oratorio compuesto en Hamburgo, que merece destacarse por su gran belleza y por la semejanza de su plan con el oratorio Elías, Op. 70, de Felix Mendelssohn.

Die letzen Leiden des Erlösers (Los últimos padecimientos del Salvador) (1770) (Collegium Vocale Gent & La Petite Bande & dir. Sigiswald Kuijken). Oratorio con momentos aún más inspirados que su predecesor.
Conciertos para clavicordio, Wq. 43/1-6 (1771). Del período de Hamburgo. Originales y de temperamento volátil.

Seis Sinfonías de Hamburgo, H 657-62 (Wq. 182/1-6) (1773) (Chamber Orchestra & Hartmut Haenchen). Escritas para el Barón von Swieten. Representan al C.P.E. Bach tardío, con mayor libertad que cuando se encontraba en la corte berlinesa.
Selma, H 739 (Wq. 236) (1775).

Concierto en mi bemol para clave, pianoforte y orquesta, H 479 (Wq 47) (1788) (Rudolf Zartner, harpsichord; Ernst Gröschel, piano & Pro Arte Orchestra & dir. Kurt Redel). Concierto al estilo de Haydn, en el que juega con el contraste de los solos instrumentales.
Cuarteto en la menor para flauta, viola, chelo y clave, n.º 1, H 537 (Wq 93), Siciliano (1788) (Hans Goverts Clavecín & Orchestre de chambre Bernard Thomas). Es uno de los tres cuartetos que compuso el último año de su vida. Los otros dos son: el n.º 2 en Re, Wq. 94 y el n.º 3 en Sol, Wq. 95.

Franco Alfano


El 8 de Marzo de 1876 nació en Nápoles el compositor y pianista italiano Franco Alfano conocido por terminar la ópera inacabada de Puccini, Turandot.

Estudió piano en Nápoles con Alessandro Longo y posteriormente asistió al Conservatorio de San Pietro a Maiella. Allí estudió armonía con Camillo de Nardis y la composición de Paolo Serrao. En 1895 se trasladó a Leipzig Alfano, donde continuó sus estudios con Sitt y Jadassohn. Al año siguiente se trasladó nuevamente, esta vez a Berlín, donde comenzó una carrera como pianista. Cultiva con igual pasión, la música sinfónica y la música lírica. Poseedor de una experiencia instrumental, este genial músico da a conocer "Sombra de don Juan" representada en el teatro Scala de Milán en 1913; ópera de nuevo estilo, constituyendo un conjunto exquisito. Este trabajo coloca a su autor en un puesto de vanguardia.

"La leyenda de Sakuntala" (Boloña 1921) (Orchestra Sinfonica e Coro della Rai di Roma dir. Ottavio Ziino) se enlaza directamente por su espíritu, con "Resurrección" Acto 1-2, Acto 3-4 (Coro della Radio Lettone e Orchestre National de Montpellier LR & dir. Friedemann Layer) que da a conocer en 1902 inspirada en la célebre novela de León Tolstoi, que puesta en escena por primera vez en el teatro Víctor Manuel de Turín, en 1904, recibe más tarde cordial acogida en todos los teatros europeos y americanos y forma parte del repertorio habitual de las grandes compañías líricas.

Un año después estrena "El príncipe Zilah", trabajo éste considerado de transición. Y así con la aparición de las nuevas tendencias experimentales, la obra de Alfano (más clásica, con influencias de Strauss y Debussy) fue un tanto relegada, y fue asimilado, con reservas, a la llamada "Generación del 80". En 1919 fue nombrado director del Conservatorio de Bolonia y, en 1923, del Giusepe Verdi de Turín, cargo que conservó hasta 1939.
Cuando Puccini falleció en 1924, dejó el tercer acto de su última obra musical incompleto. El gran compositor dejó treinta y seis borradores del final de la obra. Los editores de Puccini y el famoso director Arturo Toscanini se debatían entre dejar la obra sin terminar o buscar a otro compositor para que la terminara. Decidieron terminarla y Toscanini eligió a Alfano para componer el último acto.


Le dieron un año a Alfano para terminar el acto final de “Turandot”, ya que Toscanini deseaba estrenar la obra en el día del aniversario del fallecimiento de Puccini. Alfano completó apresuradamente lo que pudo del último acto, utilizando los borradores de Puccini e incorporando su propio estilo en donde los borradores eran poco claros o donde no había música.

 Alfano escuchó la orquestación de los dos primeros actos sólo veinte días antes de que su borrador estuviera listo. Simplemente no tuvo tiempo de familiarizarse por completo con las intenciones orquestales de Puccini para la obra. La versión final de Alfano fue famosamente rechazada por Toscanini, lo cual truncó gran parte del trabajo de Alfano.
En el estreno de Turandot en La Scala en 1926, Toscanini dirigió la obra hasta el momento en que Liu fallece, después bajó la batuta y anunció: “Aquí es donde la ópera termina, porque en este punto el Maestro falleció”.

A pesar de que Toscanini y otros después dirigieron la mayor parte del final de Alfano, en 1982 se dirigió la obra completa “Turandot” (New York City Opera). Desde aquel entonces la obra completa se popularizó. De todas maneras, la crítica que Alfano recibió por terminar Turandot, casi eclipsó sus propias obras que han quedado en la oscuridad hasta hace pocos años.
Sus obras más conocidas son óperas: “Il principe Zilah” (1909), “La sombra de Don Juan” (L'ombra di Don Giovani, 1914) y “Leyenda de Sakuntala” (La Leggenda di Sakuntala, 1921) Acto 2 (Orchestra Sinfonica e Coro della Rai di Roma dir. Ottavio Ziino), a partir de la cual Alfano abandonó su naturalismo primitivo para crear un lenguaje más meditado y complejo en “Madonna Imperia” (1927), “L'ultimo lord” (1930);

“Cyrano de Bergerac” (1936) (Orchestra del Teatro Metropolitan di New York & Dir. Marco Armiliato), “Don Juan de Manara” (1941) Acto 1 (Tatiana Mozovrenko, soprano; Josep Fadó, tenor; Guerassim Voronkov, piano), “Il dottor Antonio” (1949) y “Suite Romántica”. También es elogiable el repertorio de música de cámara que Franco Alfano, infatigablemente ha producido, desde el primero al segundo cuarteto; el concierto para violín, violonchelo y piano (Elmira Darvarova, violino; Samuel Magill, violonchelo; Scott Dunn, piano) y la sonata para violoncelo y piano (Samuel Magill, violoncello & Scott Dunn, piano), hasta el concierto para piano, viola y violoncelo, sinfonías “Sinfonía nº 2” (Frankfurt Brandenburg State Orchestra) , así como numerosos poemas líricos.